"La mayor necesidad del mundo es la de hombres que no se vendan ni se compren; hombres que sean sinceros y honrados en lo más íntimo de sus almas; hombres que no teman dar al pecado el nombre que le corresponde; hombres cuya conciencia sea tan leal al deber como la brújula al polo; hombres que se mantengan de parte de la justicia aunque se desplomen los cielos". Ellen G. White.
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Saturday, January 11, 2025
Wednesday, July 31, 2024
Arturo Sosa S.J. "Venezuela después del 28J: Reconciliación y Democracia...
Saturday, July 14, 2018
Superior General P. Arturo Sosa, SJ visita la Provincia de Bolivia
(14-Jul-2018)
El Padre Arturo Sosa SJ, Superior General de la Compañía de Jesús llegará a Bolivia del 14 al 19 de julio donde compartirá distintos encuentros en Santa Cruz, San Ignacio de Mojos, Cochabamba y La Paz.
Visita del P. Arturo Sosa SJ, Superior General de la Compañía de Jesús, a Bolivia
Queridas compañeras y compañeros de servicio en la Misión de Dios:
Reciban un fraternal saludo y el deseo que la alegría y fortaleza del Espíritu Ilene sus tareas diarias tanto de servicio como familiares.
Les escribo para comunicarles una alentadora noticia. El P. Arturo Sosa SJ, nuestro Padre General, visitará Bolivia a mediados de julio. Esta es una oportunidad maravillosa para encontrarnos, escucharle y hacerle saber nuestras alegrías y desafíos en este servicio que compartimos. Confiamos que podremos nutrirnos mutuamente del buen espíritu que nos traiga y renovar nuestro compromiso con la reconciliación y la justicia.
Los temas que tratará en los encuentros tienen que ver con nuestras fortalezas y los desafíos que acompañan nuestra situación actual como cuerpo apostólico en Bolivia, a saber, somos fuertes en Educación en sus variadas y diversas modalidades, presencia en medio de los pueblos indígena originarios y en medios de comunicación, por ello hay nuevos horizontes que debemos percibir para orientar nuestra action en esas direcciones. Los desafíos vienen de la vida en espíritu y servicio de colaboración entre jesuitas y laicas y laicos en la Misión, así como el mundo de los jóvenes y nuestra presencia en medio de ellas y ellos, tanto para anunciar la fe como para acompañar sus procesos vitales. Como ven la presencia del P. General entre nosotros y sus palabras responden a la realidad apostólica compartida y a nuestra vida misma como cuerpo. Nos toca aprovechar, en el sentido ignaciano de la palabra, este tiempo privilegiado para hater avanzar, crecer, fortalecer y continuar los procesos en que ya estamos inmiscuidos o percibir y proponer las nuevas sendas por las que nos tocara andar en adelante, siempre como cuerpo.
Durante su visita el P. General visitará la ciudad de Santa Cruz donde, además de participar de la Eucaristía de clausura del V Congreso Americano Misionero, compartirá el día 14 un encuentro con los medios de comunicacion de la Companía de Jesús y otros medios cercanos a nuestra acción apostólica con el tema "Los desafíos actuales de los Medios de Comunicación Social a partir de la Congregación General 36 de Ia Compañía de Jesús. El día 15 tendrá un encuentro con los jóvenes de la pastoral juvenil y vocacional de la Provincia con el tema "Sínodo de los Jovenes e importancia del trabajo en red", de cara a una mayor articulación en el trabajo juvenil.
Visitará las raíces de Ia Compañía de Jesús en San Ignacio de Mojos donde contactará con los movimientos parroquiales, la obra educativa Arajuruana de Fe y Alegría, los grupos de pastoral juvenil, el cabildo indígena y participará del "Foro Regional Andino Amazónico", dentro del programa general de la Red Eclesial Pan Amazónica (REPAM).
En Cochabamba, el tema central será la "Colaboración jesuitas y laicas-laicos en Ia Misión", y se reunirá también con los compañeros jesuitas en un encuentro fraterno y de mutuo conocimiento e intercambio. Allí también visitará Ia comunidad de la Tercera Probacion y a nuestros hermanos mayores en comunidad Ia Esperanza. El dia 17 a horas 19.30 presidirá la Eucaristía en el Templo de La Companía a la que les invito de manera especial a todas y todos quienes se consideran parte del espíritu que compartimos desde la espiritualidad ignaciana a celebrar eso que nos une y a disponernos a seguir colaborando en la Misión de Dios.
Su último encuentro temático en Bolivia relativo a "Educacción Jesuita hoy" lo realizará en la ciudad de La Paz, en la mañana del día 18 en el Colegio San Calixto organizado por la Fundación Educativa P. Pedro Arrupe SJ y el Movimiento de Educación Popular Integral y Promoción Social Fe y Alegría Bolivia. Antes de su partida a la Provincia de Argentina-Uruguay visitará la clínica Fides en El Alto, el día 19 de julio por la mañana.
Hemos visto oportuno nombrar un vocero para que se dirijan a él todos los medios de comunicación que requieran información sobre esta visita del P. General. Así que les pido, tanto a jesuitas como laicas y laicos de nuestras instituciones, que orienten cualquier consulta o posible entrevista hacia el P. Sergio Montes SJ. Esto por cuidar una sola fuente de información para este tiempo tan valioso para nuestro cuerpo apostólico.
Fraternalmente,
P. Osvaldo Chirveches, SJ
Provincial Compañía de Jesús Bolivia
Saturday, August 5, 2017
Venezuela: el “Papa Negro” que opera en nombre de Francisco
4 de Agosto de 2017
Es el líder de la influyente Compañía de Jesús, donde también se formó Bergoglio. Conoció mucho a Chávez. Es crítico del régimen, pero también de la oposición.
Por Edi Zunino*
Venezolano, 67 años. Arturo Sosa Abascal, se llama. Hace casi un año lo eligieron jefe máximo de la Compañía de Jesús, de donde también proviene Jorge Bergoglio. Ambos son los latinoamericanos que más alto llegaron en Roma: el argentino a Papa y el caraqueño a “Papa Negro”, como suele llamarse a quienes ocupan la cúspide de la congregación fundada en 1540 por Ignacio de Loyola, dado el color de su hábito y sobre todo la para muchos temible influencia de sus 20.000 sacerdotes a nivel global. Los jesuitas componen el sector más político, social e intelectual de la Iglesia.
Sosa Abascal es teólogo, filósofo, politólogo e historiador. Tiene una misión difícil: “tender puentes” en medio de la cada día más violenta división de un país ya no sólo partido entre chavistas y antichavistas, sino incluso agrietado dentro de cada facción y en la propia Iglesia Católica. Hoy, mientras el Vaticano amanecía pidiendo públicamente que la viciada Asamblea Constituyente no se inaugurara como tal, el arzobispo Baltazar Porras Cardozo celebraba el pedido y un jesuita de base, el cura Numa Molina, bendecía el inicio de las cuestionadas deliberaciones.
Doble fracaso momentáneo de Sosa Abascal. Y de Francisco, que evitó durante meses pronunciarse con dureza en contra del Gobierno, dado que tampoco confía en sus detractores. Pero los más de 150 muertos y la frenética insistencia en una constituyente viciada por sospechas de fraude aceleraron los tiempos de la definición que llegó hoy.
En palabras de Sosa Abascal, “el proyecto político iniciado por Hugo Chávez (a quien conoció durante el golpe de 1992) no se sostiene en sí mismo ni económica, ni política ni ideológicamente en una propuesta novedosa”. Sin embargo, afirma que la oposición “tampoco tiene un proyecto que permita pensar en un futuro no atado a la renta petrolera”, que, a su juicio, sería el problema central para entender a Venezuela y repensarla como un país viable en el largo plazo.
Pero nadie mira más allá de la coyuntura en Venezuela, lo cual complica cualquier táctica de salida pacífica. Sólo Francisco, a través de su “Papa Negro”, parece apostar al consenso. Y ello les vale, injustamente, el mote de “chavistas” en ciertos círculos políticos y mediáticos venezolanos y regionales. Incluso en la Argentina.
Fuente
Sunday, February 12, 2017
Mensaje del P. General en la Jornada Mundial para los Refugiados 2017
En primer lugar quiero expresar la alegría y emoción que siento al compartir estos momentos de intercambio, de oración y de reflexión con todos ustedes.
_
Este momento es un signo importante del compromiso que la Compañía de Jesús ha asumido de acompañar, con las modestas fuerzas de que dispone, las angustias y las esperanzas de los refugiados que viven en Italia y en el mundo entero. Como saben,
vengo de América Latina, continente donde hay millones de refugiados y migrantes por los mismos motivos que hemos escuchado en los testimonios sobrecogedores de Asiz, Dhurata, Mortezza, Mirvat y Edelawit.
Wednesday, October 26, 2016
Francisco, Venezuela y la carta jesuita: El inicio de la transición pacífica para evitar una guerra civil
Oct 25, 2016 6:11 pm
Publicado en: Actualidad, Nacionales

La intervención del Papa Francisco en la crisis venezolana, oficializada a partir de la audiencia concedida el lunes al presidente Nicolás Maduro, veinticuatro horas antes de que la Asamblea Legislativa, dominada por la oposición, resolviese la apertura del juicio político contra el primer mandatario, es cualquier cosa menos una causalidad. Responde a una estrategia orientada a encontrar una fórmula que garantice una transición pacífica, evite una tragedia humanitaria y avente el peligro de una guerra civil.
Por Pascual Albanese, publicado originalmente en Infobae
Importa subrayar que Francisco es el primer Papa latinoamericano de la Historia, pero también el primer Papa jesuita. Por primera vez fue elegido un Sumo Pontífice no europeo. Desde marzo de 2013 la responsabilidad de la conducción de la Iglesia Católica se traslada a América Latina, la región con mayor número de católicos del mundo. Y es precisamente bajo el pontificado de este Papa latinoamericano y jesuita, que un sacerdote venezolano, Arturo Sosa Abascal, acaba de ser electo como el nuevo “Papa negro”, denominación con que suele caracterizarse al Superior General de la Compañía de Jesús. Es también la primera vez que el jefe de la orden fundada en 1540 por San Ignacio de Loyola no proviene de una nación del viejo continente sino que se trata de un latinoamericano, nacido en el país actualmente más convulsionado de toda América del Sur.
En la Iglesia puede haber misterios y milagros pero no casualidades. Lo importante es develar el enigma. Porque el nuevo Superior General de los jesuitas no es una personalidad desconocida en Venezuela. Es uno de los politólogos de mayor prestigio de su país, donde residió hasta hace dos años y desarrolló una intensa experiencia pastoral en las poblaciones pobres. En su primera conferencia de prensa concedida una vez electo, Sosa destacó que había dedicado la mayor parte de su vida académica a “comprender el proceso político venezolano y el papel de la Iglesia en él”.
Reveló asimismo que desde sus nuevas responsabilidades no olvida sus raíces. “Hay que construir puentes para el diálogo en Venezuela –recalcó-. En la coyuntura actual, los puentes hay que construirlos. Apenas se han puesto algunas bases para esa construcción”. Esa afirmación, días antes del la reunión del Papa con Maduro, anticipaba su voluntad de coadyuvar al éxito de la intervención del Vaticano, que fuera solicitada semanas atrás por la opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD) y el propio gobierno de Caracas.
Publicado en: Actualidad, Nacionales

La intervención del Papa Francisco en la crisis venezolana, oficializada a partir de la audiencia concedida el lunes al presidente Nicolás Maduro, veinticuatro horas antes de que la Asamblea Legislativa, dominada por la oposición, resolviese la apertura del juicio político contra el primer mandatario, es cualquier cosa menos una causalidad. Responde a una estrategia orientada a encontrar una fórmula que garantice una transición pacífica, evite una tragedia humanitaria y avente el peligro de una guerra civil.
Por Pascual Albanese, publicado originalmente en Infobae
Importa subrayar que Francisco es el primer Papa latinoamericano de la Historia, pero también el primer Papa jesuita. Por primera vez fue elegido un Sumo Pontífice no europeo. Desde marzo de 2013 la responsabilidad de la conducción de la Iglesia Católica se traslada a América Latina, la región con mayor número de católicos del mundo. Y es precisamente bajo el pontificado de este Papa latinoamericano y jesuita, que un sacerdote venezolano, Arturo Sosa Abascal, acaba de ser electo como el nuevo “Papa negro”, denominación con que suele caracterizarse al Superior General de la Compañía de Jesús. Es también la primera vez que el jefe de la orden fundada en 1540 por San Ignacio de Loyola no proviene de una nación del viejo continente sino que se trata de un latinoamericano, nacido en el país actualmente más convulsionado de toda América del Sur.
En la Iglesia puede haber misterios y milagros pero no casualidades. Lo importante es develar el enigma. Porque el nuevo Superior General de los jesuitas no es una personalidad desconocida en Venezuela. Es uno de los politólogos de mayor prestigio de su país, donde residió hasta hace dos años y desarrolló una intensa experiencia pastoral en las poblaciones pobres. En su primera conferencia de prensa concedida una vez electo, Sosa destacó que había dedicado la mayor parte de su vida académica a “comprender el proceso político venezolano y el papel de la Iglesia en él”.
Reveló asimismo que desde sus nuevas responsabilidades no olvida sus raíces. “Hay que construir puentes para el diálogo en Venezuela –recalcó-. En la coyuntura actual, los puentes hay que construirlos. Apenas se han puesto algunas bases para esa construcción”. Esa afirmación, días antes del la reunión del Papa con Maduro, anticipaba su voluntad de coadyuvar al éxito de la intervención del Vaticano, que fuera solicitada semanas atrás por la opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD) y el propio gobierno de Caracas.
El nuevo padre General de los jesuitas, el llamado “papa negro”, el venezolano Arturo Sosa Abascal
La trayectoria de Sosa es reveladora de los cambios operados en la situación venezolana. En la actualidad, está considerado como un crítico de Maduro. En una orden signada por una férrea disciplina interna, es sugestivo que el jesuita colombiano Francisco de Roux, quien trabajó al lado de Sosa en defensa de los refugiados en la frontera entre sus dos países, haya salido rápidamente a aclarar la postura del Superior General: “Si bien es una persona de mucha avanzada, es contrario al ‘chavismo’, contrario a Maduro. Ha sido muy crítico, justamente porque considera que ese no es el camino para resolver las cosas”.
El comentario resultó oportuno, porque no siempre había sido así. En 1999, un año después de la elección de Chávez, en su carácter de Provincial de los jesuitas, Sosa apoyó su convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente. Expresó entonces que “el liderazgo personal que ha ejercido Hugo Chávez Frías en los últimos meses, por ausencia de liderazgos ciudadanos maduros, ha servido de muro de contención a las fuertes y crecientes corrientes impulsoras de la anomia y la anarquía en la sociedad venezolana”.
Con el transcurso de los años esa postura fue variando progresivamente, como ocurrió con la mayoría de los venezolanos. Hoy, su diagnóstico es muy preciso: “Estamos frente a un sistema de dominación, no frente a un sistema político que tiene legitimidad para funcionar tranquilamente”. “La propuesta chavista se autodenomina cívico-militar. Se reconoce que la forma militar es parte esencial del régimen. Si yo lo dijera, lo diría al revés, es un sistema militar-cívico, porque lo militar es más importante”, dice Sosa hoy.
La cultura del encuentro
Pero esa descripción crítica del régimen de Caracas, no implica un respaldo a la oposición. Con realismo, Sosa entiende que “no existe en Venezuela una alternativa política al chavismo; lo que existe es una oposición al régimen chavista, que une a todos aquéllos que por una razón o por otra están en contra del chavismo. Ninguna es una alternativa política que haga posible que esa fuerza social se convierta en gobierno”.
En una nada ingenua analogía, Sosa ensayó una comparación entre el camino necesario para superar la crisis en Venezuela y las negociaciones para poner fin a la guerra civil en Colombia. Puntualiza que “en Venezuela no hay un conflicto armado en las mismas condiciones, pero sí hay que hacer un proceso de reconciliación”.
En otros términos, Sosa estimaba conveniente reforzar la mediación internacional impulsada por la Unasur, una tarea a cargo de una comisión encabezada por el ex presidente colombiano Ernesto Samper y en la que ahora se involucra la diplomacia vaticana, que cuenta con la ventaja de que el actual Secretario de Estado de la Santa Sede, cardenal Pietro Paolo Parolin, antes de su designación por Francisco, era el Nuncio Apostólico en Caracas.
Este proceso está asociado con la reapertura del diálogo entre Estados Unidos y Cuba y con las tratativas de paz en Colombia, los dos acontecimientos centrales de la política latinoamericana de los últimos años, en los que se manifiesta el protagonismo de Francisco. Cuba, que agradece al Papa su intercesión ante Barack Obama, influyó sobre las FARC para la pacificación de Colombia y usa su ascendiente sobre Maduro para profundizar el diálogo en Venezuela.
Desde su nacimiento hace cinco siglos para resistir la embestida de la Reforma Protestante, la Compañía de Jesús, cuyos miembros se distinguen por su cuarto voto de obediencia al Papa, fue un instrumento de extraordinario valor para la Santa Sede. En esa historia no exenta de conflictos, que motivaron su disolución por Clemente XIV y su intervención por Juan Pablo II en 1981, la orden jugó siempre un rol de vanguardia política de la Iglesia.
Francisco, quien como sacerdote nunca mantuvo una relación idílica con la orden de la que fue Provincial en la Argentina de la década del 70, conoce bien su enorme potencialidad. No es extraño que su opinión haya incidido en la elección de Sosa Abascal, cuyas reflexiones sobre Venezuela están inspiradas en el espíritu de la “cultura del encuentro” preconizada por Francisco a escala global, que se refleja en la Argentina a través de los lazos que mantiene simultáneamente con el gobierno de Mauricio Macri y el peronismo en sus distintas expresiones. Es una paradoja cargada de sentido que el representante escogido por Francisco para asumir su representación en la mediación sea monseñor Emil Paul Tscherrig, actual Nuncio Apostólico en la Argentina.
Pascual Albanese: Vicepresidente del Instituto de Planeamiento Estratégico
La trayectoria de Sosa es reveladora de los cambios operados en la situación venezolana. En la actualidad, está considerado como un crítico de Maduro. En una orden signada por una férrea disciplina interna, es sugestivo que el jesuita colombiano Francisco de Roux, quien trabajó al lado de Sosa en defensa de los refugiados en la frontera entre sus dos países, haya salido rápidamente a aclarar la postura del Superior General: “Si bien es una persona de mucha avanzada, es contrario al ‘chavismo’, contrario a Maduro. Ha sido muy crítico, justamente porque considera que ese no es el camino para resolver las cosas”.
El comentario resultó oportuno, porque no siempre había sido así. En 1999, un año después de la elección de Chávez, en su carácter de Provincial de los jesuitas, Sosa apoyó su convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente. Expresó entonces que “el liderazgo personal que ha ejercido Hugo Chávez Frías en los últimos meses, por ausencia de liderazgos ciudadanos maduros, ha servido de muro de contención a las fuertes y crecientes corrientes impulsoras de la anomia y la anarquía en la sociedad venezolana”.
Con el transcurso de los años esa postura fue variando progresivamente, como ocurrió con la mayoría de los venezolanos. Hoy, su diagnóstico es muy preciso: “Estamos frente a un sistema de dominación, no frente a un sistema político que tiene legitimidad para funcionar tranquilamente”. “La propuesta chavista se autodenomina cívico-militar. Se reconoce que la forma militar es parte esencial del régimen. Si yo lo dijera, lo diría al revés, es un sistema militar-cívico, porque lo militar es más importante”, dice Sosa hoy.
La cultura del encuentro
Pero esa descripción crítica del régimen de Caracas, no implica un respaldo a la oposición. Con realismo, Sosa entiende que “no existe en Venezuela una alternativa política al chavismo; lo que existe es una oposición al régimen chavista, que une a todos aquéllos que por una razón o por otra están en contra del chavismo. Ninguna es una alternativa política que haga posible que esa fuerza social se convierta en gobierno”.
En una nada ingenua analogía, Sosa ensayó una comparación entre el camino necesario para superar la crisis en Venezuela y las negociaciones para poner fin a la guerra civil en Colombia. Puntualiza que “en Venezuela no hay un conflicto armado en las mismas condiciones, pero sí hay que hacer un proceso de reconciliación”.
En otros términos, Sosa estimaba conveniente reforzar la mediación internacional impulsada por la Unasur, una tarea a cargo de una comisión encabezada por el ex presidente colombiano Ernesto Samper y en la que ahora se involucra la diplomacia vaticana, que cuenta con la ventaja de que el actual Secretario de Estado de la Santa Sede, cardenal Pietro Paolo Parolin, antes de su designación por Francisco, era el Nuncio Apostólico en Caracas.
Este proceso está asociado con la reapertura del diálogo entre Estados Unidos y Cuba y con las tratativas de paz en Colombia, los dos acontecimientos centrales de la política latinoamericana de los últimos años, en los que se manifiesta el protagonismo de Francisco. Cuba, que agradece al Papa su intercesión ante Barack Obama, influyó sobre las FARC para la pacificación de Colombia y usa su ascendiente sobre Maduro para profundizar el diálogo en Venezuela.
Desde su nacimiento hace cinco siglos para resistir la embestida de la Reforma Protestante, la Compañía de Jesús, cuyos miembros se distinguen por su cuarto voto de obediencia al Papa, fue un instrumento de extraordinario valor para la Santa Sede. En esa historia no exenta de conflictos, que motivaron su disolución por Clemente XIV y su intervención por Juan Pablo II en 1981, la orden jugó siempre un rol de vanguardia política de la Iglesia.
Francisco, quien como sacerdote nunca mantuvo una relación idílica con la orden de la que fue Provincial en la Argentina de la década del 70, conoce bien su enorme potencialidad. No es extraño que su opinión haya incidido en la elección de Sosa Abascal, cuyas reflexiones sobre Venezuela están inspiradas en el espíritu de la “cultura del encuentro” preconizada por Francisco a escala global, que se refleja en la Argentina a través de los lazos que mantiene simultáneamente con el gobierno de Mauricio Macri y el peronismo en sus distintas expresiones. Es una paradoja cargada de sentido que el representante escogido por Francisco para asumir su representación en la mediación sea monseñor Emil Paul Tscherrig, actual Nuncio Apostólico en la Argentina.
Pascual Albanese: Vicepresidente del Instituto de Planeamiento Estratégico
Wednesday, October 19, 2016
Monday, October 17, 2016
Sunday, October 16, 2016
Arturo Sosa, sj. anima a 'buscar alternativas para superar la pobreza, la desigualdad y la opresión'
Arturo Sosa, sj. anima a 'buscar alternativas para superar la pobreza, la desigualdad y la opresión': Primera misa del nuevo prepósito general de la Compañía de Jesús . 'Queremos contribuir a lo que parece imposible hoy en día: una humanidad reconciliada en la justicia'
Saturday, October 15, 2016
Quién es el venezolano Arturo Sosa, el primer no europeo en ser elegido superior de los jesuitas
El padre general de los jesuitas es conocido como el "papa negro" / Congregación General de los Jesuitas
La elección en Roma del politólogo fue celebrada en Venezuela, donde se destaca su papel de mediador y de "líder sin perfil mediático"
15 DE OCTUBRE 2016 - 09:59 AM
Por: Daniel García Marco
El venezolano Arturo Sosa rompió este viernes con una larga tradición al convertirse en el primer no europeo en ser elegido "papa negro".
Así se conoce al superior de la Compañía de Jesús por la influencia de la congregación en el Vaticano y por el color del traje.
Sosa, de 64 años, es el primero de los 31 superiores de la historia de los jesuitas nacido fuera de Europa.
La elección en Roma del politólogo fue celebrada en su país, Venezuela, donde se destaca su papel de mediador y de "líder sin perfil mediático".
Los jesuitas son en Venezuela una fuerza que va más allá de la religión, y Sosa, desde su papel discreto, es fiel exponente de ello.
Dirigió el Centro Gumilla, un laboratorio de ideas (think tank) dedicado a la investigación y la acción social en el que la economía y la política van de la mano a la teología.
En los años 80, Sosa convocó ahí grupos de discusión sobre asuntos como la renta petrolera, gran tema debate aún hoy en día en el país. También se interesó por los derechos humanos -otro tema caliente en la actualidad- y fue capaz de reunir a sectores rivales para pensar y debatir.
"La reuniones querían incidir en el país", recuerda en conversación con BBC Mundo el padre jesuita Jesús María Aguirre, que fue profesor de Sosa.
Mediador
Pese a su discreción, su figura salió a la luz cuando los cabecillas militares del intento de golpe de Estado en 1992 pidieron que fuera uno de los mediadores.
Entre ellos estaba un joven Hugo Chávez. Los militares iban a ser trasladados de cárcel y temían un atentado. Sosa fue uno de los garantes de su seguridad.
"Aquella mediación hizo que algunos lo tildaran de protector, de filochavista, pero él actuó como sacerdote", recuerda el padre Aguirre.
Eso generó dudas en algunos cuando en 2004 fue nombrado rector de la Universidad Católica de Táchira.
El estado fronterizo con Colombia, en el oeste del país, pasa por ser uno de losbastiones opositores al chavismo.
Las protestas de estudiantes de este centro fueron el germen de las que en 2014 tuvieron lugar con un saldo de 43 muertes y la detención, entre otros, del líder opositor Leopoldo López.
"No lo percibían bien", rememora Aguirre los inicios de Sosa como rector.
Pero en la compleja y violenta zona fronteriza de Táchira actuó de mediador silencioso en conflictos, destacan sus allegados.
Distancia crítica
Ahora, la percepción de él es distinta.
"Lo llaman chavista y lo llaman opositor: tiene un liderazgo equilibrado", afirma a BBC Mundo Luisa Pernalete, amiga de Sosa y dirigente de Fe y Alegría, una influyente organización creada por los jesuitas y dedicada a la educación y la promoción social de los más desfavorecidos.
"No era chavista en el sentido de ser su legítima voz, de hecho ahora en sus escritos se ve una distancia crítica fuerte", asegura el padre Aguirre.
La oposición recibió este viernes con alegría la elección de Sosa.
"Felicitaciones al Padre Arturo Sosa! Nuevo superior general de los jesuitas! Primera vez que un no-europeo ocupa esa posición! Adelante Padre", escribió en la red social Instagram Henrique Capriles, uno de los líderes opositores.
Ataque jesuita
Más silencio hubo desde el oficialismo, que ha recibido duras críticas de los jesuitas venezolanos en los últimos tiempos.
El 3 de octubre, el segundo máximo responsable de la Compañía en el país, el padre Francisco José Virtuoso, firmó una carta pública en la que se criticaba la actual situación de crisis que atraviesa el país y señalaba claramente a los responsables.
"El presente es tiempo de tragedia para Venezuela", decía la carta, celebrada por la oposición como un ataque al gobierno.
"La crisis venezolana es de carácter fundamentalmente político. Se ha roto la legitimidad del gobierno", afirmaba con contundencia.
"El autoritarismo político y la hegemonía comunicacional pretenden imponer un mundo demagógico y falso", agregaba la carta.
El líder jesuita daba el dato de que "más del 70% está a favor del Revocatorio al Presidente de la República" en referencia al referendo contra Nicolás Maduro que impulsa la oposición.
En la carta, el padre Virtuoso hablaba también del "discurso vacío de los voceros oficiales, la represión y las políticas erradas".
El ascenso de un jesuita venezolano en Roma coincide en un momento en el que tanto gobierno como oposición han acordado que el papa Francisco, que también es jesuita, actúe como mediador.
Por: Daniel García Marco
El venezolano Arturo Sosa rompió este viernes con una larga tradición al convertirse en el primer no europeo en ser elegido "papa negro".
Así se conoce al superior de la Compañía de Jesús por la influencia de la congregación en el Vaticano y por el color del traje.
Sosa, de 64 años, es el primero de los 31 superiores de la historia de los jesuitas nacido fuera de Europa.
La elección en Roma del politólogo fue celebrada en su país, Venezuela, donde se destaca su papel de mediador y de "líder sin perfil mediático".
Los jesuitas son en Venezuela una fuerza que va más allá de la religión, y Sosa, desde su papel discreto, es fiel exponente de ello.
Dirigió el Centro Gumilla, un laboratorio de ideas (think tank) dedicado a la investigación y la acción social en el que la economía y la política van de la mano a la teología.
En los años 80, Sosa convocó ahí grupos de discusión sobre asuntos como la renta petrolera, gran tema debate aún hoy en día en el país. También se interesó por los derechos humanos -otro tema caliente en la actualidad- y fue capaz de reunir a sectores rivales para pensar y debatir.
"La reuniones querían incidir en el país", recuerda en conversación con BBC Mundo el padre jesuita Jesús María Aguirre, que fue profesor de Sosa.
Mediador
Pese a su discreción, su figura salió a la luz cuando los cabecillas militares del intento de golpe de Estado en 1992 pidieron que fuera uno de los mediadores.
Entre ellos estaba un joven Hugo Chávez. Los militares iban a ser trasladados de cárcel y temían un atentado. Sosa fue uno de los garantes de su seguridad.
"Aquella mediación hizo que algunos lo tildaran de protector, de filochavista, pero él actuó como sacerdote", recuerda el padre Aguirre.
Eso generó dudas en algunos cuando en 2004 fue nombrado rector de la Universidad Católica de Táchira.
El estado fronterizo con Colombia, en el oeste del país, pasa por ser uno de losbastiones opositores al chavismo.
Las protestas de estudiantes de este centro fueron el germen de las que en 2014 tuvieron lugar con un saldo de 43 muertes y la detención, entre otros, del líder opositor Leopoldo López.
"No lo percibían bien", rememora Aguirre los inicios de Sosa como rector.
Pero en la compleja y violenta zona fronteriza de Táchira actuó de mediador silencioso en conflictos, destacan sus allegados.
Distancia crítica
Ahora, la percepción de él es distinta.
"Lo llaman chavista y lo llaman opositor: tiene un liderazgo equilibrado", afirma a BBC Mundo Luisa Pernalete, amiga de Sosa y dirigente de Fe y Alegría, una influyente organización creada por los jesuitas y dedicada a la educación y la promoción social de los más desfavorecidos.
"No era chavista en el sentido de ser su legítima voz, de hecho ahora en sus escritos se ve una distancia crítica fuerte", asegura el padre Aguirre.
La oposición recibió este viernes con alegría la elección de Sosa.
"Felicitaciones al Padre Arturo Sosa! Nuevo superior general de los jesuitas! Primera vez que un no-europeo ocupa esa posición! Adelante Padre", escribió en la red social Instagram Henrique Capriles, uno de los líderes opositores.
Ataque jesuita
Más silencio hubo desde el oficialismo, que ha recibido duras críticas de los jesuitas venezolanos en los últimos tiempos.
El 3 de octubre, el segundo máximo responsable de la Compañía en el país, el padre Francisco José Virtuoso, firmó una carta pública en la que se criticaba la actual situación de crisis que atraviesa el país y señalaba claramente a los responsables.
"El presente es tiempo de tragedia para Venezuela", decía la carta, celebrada por la oposición como un ataque al gobierno.
"La crisis venezolana es de carácter fundamentalmente político. Se ha roto la legitimidad del gobierno", afirmaba con contundencia.
"El autoritarismo político y la hegemonía comunicacional pretenden imponer un mundo demagógico y falso", agregaba la carta.
El líder jesuita daba el dato de que "más del 70% está a favor del Revocatorio al Presidente de la República" en referencia al referendo contra Nicolás Maduro que impulsa la oposición.
En la carta, el padre Virtuoso hablaba también del "discurso vacío de los voceros oficiales, la represión y las políticas erradas".
El ascenso de un jesuita venezolano en Roma coincide en un momento en el que tanto gobierno como oposición han acordado que el papa Francisco, que también es jesuita, actúe como mediador.
Friday, October 14, 2016
Un venezolano es el nuevo 'papa negro' de los jesuitas
Un venezolano es el nuevo 'papa negro' de los jesuitas:
El padre Arturo Sosa Abascal será el nuevo 'papa negro', como se le conoce por el color de su traje, tras resultar electo durante una votación secreta realizada en la 36ª Congregación General celebrada en Roma
El venezolano Arturo Sosa Abascal es el nuevo Superior de los Jesuitas
El venezolano, Arturo Sosa Abascal, será el primer no europeo en convertirse en el llamado "papa negro", como se le conoce por la importancia de la congregación y su traje negro, desde su fundación hace 500 años por san Ignacio de Loyola.
EFE
14 de octubre de 2016 07:40 AM
Actualizado el 14 de octubre de 2016 08:10 AM
El venezolano Arturo Sosa Abascal es el nuevo Superior de los Jesuitas
Ciudad del Vaticano.- El venezolano, Arturo Sosa Abascal, de 64 años, que ha dedicado parte de su carrera a sus estudios y a docencia en Ciencias Políticas, fue elegido hoy nuevo Superior de la Congregación General de la Compañía de Jesús, los Jesuitas, tras la renuncia del español Adolfo Nicolás.
Será el primer no europeo en convertirse en el llamado "papa negro", como se le conoce por la importancia de la congregación y su traje negro, desde su fundación hace 500 años por san Ignacio de Loyola.
Un latinoamericano "papa negro" al igual que el pontífice, también el primer no europeo en la historia de la Iglesia católica, y que marca el nuevo periodo de "universalización" iniciado por el argentino Francisco, reseñó Efe.
Sosa Abascal nació en Caracas el 12 noviembre de 1948 y es licenciado en Filosofía en la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) en 1972, realizó estudios de Teología en 1978 y se licenció en Ciencias Políticas por la Universidad Central de Venezuela (UCV) en 1994.
Y a las ciencias políticas ha estado dedicada prácticamente toda su trayectoria como docente y sus investigaciones y publicaciones.
Ha sido profesor y miembro del Consejo Fundacional de la Universidad Católica Andrés Bello y rector de la Universidad Católica del Táchira.
Asimismo, enseñó Teoría Política Contemporánea y Cambio Social en Venezuela en la escuela de Ciencias Sociales y fue investigador en el Instituto de Estudios Políticos de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Central de Venezuela y, en la misma universidad, profesor de la Escuela de Estudios Políticos en la Cátedra de Historia de la ideas Políticas de Venezuela.
En 2004 fue profesor invitado por el Centro para Estudios de América Latina de Georgetown University, en EEUU, y fue profesor de la Cátedra de Pensamiento Político Venezolano de la Universidad Católica del Táchira.
Ha publicado diversos artículos en revistas de gran interés, como SIC, Politeia, Revista de la Facultad de Ciencias Políticas y Jurídicas, Revista de Espiritualidad Ignaciana y Revista Iter y ha colaborado con el diario El Nacional (1975-1983) y en el suplemento cultural del diario Últimas Noticias.
Es autor además de numerosas publicaciones sobre filosofía y de la historia política de Venezuela.
Actualmente era delegado para la Curia y las casas y obras interprovinciales de la Compañía de Jesús en Roma.
En la Congregación General 35 celebrada en 2008 fue elegido por el padre general Adolfo Nicolás como consejero general.
Entre 1996 y 2004 fue superior provincial de los Jesuitas en Venezuela y anteriormente había sido coordinador del apostolado social en este país y director del Centro Gumilla, un centro de investigación y acción social de los jesuitas en Venezuela.
Y en 2014 dejó Caracas para incorporarse a la Curia de la Compañía de Jesús en Roma.
Sosa Abascal será así el 31 superior general de la congregación al haber conseguido en la primera votación tras conseguir 50% más uno de los votos (107) de los 212 electores reunidos en un "cónclave" desde el pasado 2 de octubre.
El venezolano sustituye así al español Nicolás, que abandonó por motivos de edad -tiene 80 años-, después de haber sido elegido en 2008.
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