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Saturday, November 4, 2017

Francisco de Enzinas, el Lutero de Burgos



En el 500º Aniversario de la Reforma protestante, Burgos se vuelca en el recuerdo de Francisco de Enzinas. Miguel Ángel Vieira explica la vida de película del primer traductor del Nuevo Testamento al castellano.



BURGOS 31 DE OCTUBRE DE 2017 13:47 h


Un facsímil del Nuevo Testamento de Francisco de Enzinas. / Marina Acuña




Lutero, Calvino o incluso Zuinglio son nombres reconocidos en la historia de la reforma protestante que se inició hace 500 años en Europa. Sin embargo, no tantos conocen a los “Luteros” españoles, personas que, al igual que el monje agustino alemán, tomaron contacto con las Escrituras y se apasionaron hasta el punto de dar su vida por poder llevar ese mensaje a todos.

Aunque poco conocida, la labor de estos reformadores españoles fue relevante, no solo en su tiempo, sino que su huella sigue siendo visible en el presente. Una de las figuras destacables fue la de Francisco de Enzinas, el primer traductor del Nuevo Testamento al castellano desde los textos griegos.

La ciudad donde nació, Burgos, se está volcando este año en recuperar su memoria. Entidades públicas y privadas están apoyando una serie de actividades que van desde publicaciones de libros, conferencias, exposiciones, congresos universitarios, y hasta una obra teatral que se estrenará próximamente.


Miguel Ángel Vieira, presidente de la Asociación Cultural Francisco de Enzinas.

Miguel Ángel Vieira, presidente de la asociación cultural que lleva el nombre del reformador burgalés, explica a Protestante Digital aspectos de la vida de Francisco de Enzinas y su legado.


Saturday, October 14, 2017

Familias denuncian un reparto de Biblias en la puerta de un instituto



Libertad religiosa


Padres de un Instituto en Sestao muestran su malestar por un reparto gratuito de Biblias a las puertas del centro educativo.


AUTOR Redacción P+D SESTAO 13 DE OCTUBRE DE 2017 13:44 h



Jóvenes en México con la Biblia de los Gedeones, de la que se repartieron decenas de miles de ejemplares. / FB Gedeones



Según informa el diario El Correo, un grupo de padres prepara un escrito con una queja a Educación por el reparto de Biblias que tuvo lugar esta semana cerca del Instituto de secundaria al que asisten sus hijos.

Mi hija de 13 años vino con la biblia a casa. Se pensaba que era una agenda, por eso la cogió. Pero a mí no me hace ninguna gracia que alguien se la regalara y, mucho menos, a la entrada del instituto”, recoge eel diario El Correo.

Un grupo religioso repartió un centenar de ejemplares de Nuevos Testamentos de los Gedeones el pasado martes.

El director del instituto, Mikel Lizarribar, explicó que el reparto se hizo fuera del recinto. Lizarribar entiende el “malestar” de los padres. “Repartían sólo y exclusivamente a las personas no adultas, pero nosotros no pudimos tomar ninguna medida porque se hizo más allá de los muros del instituto”, añadió el docente. Las biblias llevaban la inscripción: ‘Este libro no será vendido’ y un símbolo del grupo religioso Los Gedeones Internacionales.


LA BIBLIA MÁS EXTENDIDA EN EL MUNDO

Es llamativa la reacción de los progenitores ante el reparto gratuito de las Biblias de los Gedeones, una organización internacional con más de 100 años de existencia que ha repartido miles de millones de ejemplares de Biblias y Nuevos Testamentos en todo el mundo de forma gratuita.

Uno de los objetivos de la organización es extender la lectura de la Biblia entre los adolescentes, por lo que en los últimos años abundan las campañas de reparto hacia este colectivo.


Alumnos de Paraguay, con ejemplares del Nuevo Testamento de los Gedeones. / FB Gedeones


En español, Los Gedeones editan el Nuevo Testamento junto a los libros de Salmos y Proverbios en la versión Reina-Valera de 1960.




Saturday, September 13, 2014

Todo lo que el hombre sembrare, eso también segará


HERMANOS, si alguno fuere tomado en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restaurad al tal con el espíritu de mansedumbre; considerándote á ti mismo, porque tú no seas también tentado.

2 Sobrellevad los unos las cargas de los otros; y cumplid así la ley de Cristo.

3 Porque el que estima de sí que es algo, no siendo nada, á sí mismo se engaña.

4 Así que cada uno examine su obra, y entonces tendrá gloria sólo respecto de sí mismo, y no en otro.

5 Porque cada cual llevará su carga.

6 Y el que es enseñado en la palabra, comunique en todos los bienes al que lo instruye.

7 No os engañeis: Dios no puede ser burlado: que todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.

8 Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna.

9 No nos cansemos, pues, de hacer bien; que á su tiempo segaremos, si no hubiéremos desmayado.

10 Así que, entre tanto que tenemos tiempo, hagamos bien á todos, y mayormente á los domésticos de la fe.

Gálatas 6:1-10
Reina-Valera Antigua (RVA)
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Tuesday, May 27, 2014

Los sacerdotes del Nuevo Testamento no son el clero católico




18.05.14 | 10:06. Archivado en Signos de los tiempos



Todos los cristianos hemos sido incorporados al único sacerdocio, el existencial, la vida de Jesús de Nazaret. Merece la pena que leamos esta reflexión de Pepe Mallo sobre el sacerdocio del Nuevo Testamento. ¡Ojalá la reforma de la Iglesia lo tenga en cuenta! Es una de las múltiples llamadas del Concilio Vaticano II, que no quisieron oír, y menos profundizar, los máximos dirigentes de la Iglesia tras el Concilio. Mientras el centro de la Iglesia no sean las comunidades de personas, todas “sacerdotes” como Jesús, movidas por el Espíritu de Jesús, no habrá reforma auténtica de la Iglesia. Mientras el protagonista sea el clero, dotado de poder absoluto, suplantador de todos los carismas habidos y por haber, el Evangelio no será plenamente luz ni fermento del mundo.

Gracias, amigo Pepe, por tu colaboración.

Aquí el texto de Pepe Mallo:

¿SACERDOS IN AETERNUM ... SECUNDUM ORDINEM MELCHISEDEC?

“Si la perfección se lograra a través del sacerdocio levítico, bajo el cual recibió el pueblo la ley, ¿qué necesidad había ya de suscitar otro sacerdote a semejanza de Melquisedec, en vez de a semejanza de Aarón? Porque el cambio del sacerdocio lleva consigo necesariamente el cambio de la Ley. Aquel de quien se dicen estas cosas [Jesús], pertenecía a otra tribu de la cual nadie sirvió al altar” (Hebr. 7, 11-13).

El sacerdocio católico es precristiano

Comúnmente llamamos “sacerdotes” a quienes han sido ordenados para regir, dirigir o animar una comunidad parroquial. Sin embargo, esta terminología, aunque sea de uso común por tradición, no responde al sentido y significado que tiene en el Nuevo Testamento. En los textos del Nuevo Testamento sólo se aplica la palabra “sacerdote” referida exclusivamente a Cristo, nunca individualmente a ningún miembro de la comunidad, ni siquiera a los “investidos” por los Apóstoles.

El fenómeno religioso, en cualquier cultura del mundo de las religiones, está ligado a los ritos sagrados, y éstos a la “segregación” o selección de ciertos miembros de la comunidad, “separados” del pueblo para ejercer el culto a la divinidad. Desde tiempo antiguo, en diversas culturas, habían surgido chamanes, como intermediarios sagrados, que vinculaban a los hombres con Dios, creadores de santidad ritual, especialistas en sacrificios. Estas personas eran los “sacerdotes”, únicos protagonistas del culto y testigos excepcionales de lo divino.

También el pueblo judío gozaba de esta institución

Los sacerdotes judíos eran descendientes de Aarón (hermano de Moisés), primer Sumo Sacerdote del pueblo, perteneciente a la tribu de Leví (levitas). La Ley sacerdotal, expresada de un modo especial en el Levítico, presenta al sacerdote como autoridad social, ritual y sagrada. Estos sacerdotes, según la Ley de Moisés, se atribuían unos rasgos específicos:
- Eran consagrados a Dios a través de unos ritos minuciosamente establecidos en la Ley.
- Por esta consagración, participaban de la santidad divina. Eran los únicos que podían acceder a la presencia de Dios, el “Sancta Sanctorum”.
- Hacían de puente (pontífices) entre Dios y el pueblo: eran representantes de los hombres ante Dios a quien ofrecían sacrificios para expiar los pecados del pueblo.
- Esta especial elección y consagración les convierte en “segregados”, separados del pueblo, de los no-sacerdotes.

Jesús no fue sacerdote, sino laico

Jesús no se atribuyó títulos de honor. No se llamó sacerdote, ni recibió la sagradas órdenes, ni quiso hacerse rey con poder político, sino que apareció y actuó simplemente como un hombre, anunciando la Buena Noticia a los pobres y la reconciliación para todos. No necesitó poderes, ni edificios propios, ni funcionarios a sueldo, sino que proclamó la llegada del Reino de Dios, sin instituciones especializadas. Para él, la religión no era un sistema de organización sagrada, sino una experiencia directa de comunicación gratuita con Dios y entre los hombres.

A los Doce discípulos convocados los designó como representantes del nuevo Israel (de las doce tribus). Posteriormente escogió a otros Setenta y dos, a quienes también instituyó como “enviados” (apóstoles). A todos ellos les mandó predicar el mensaje para anunciar la llegada del Reino, sin conferirles autoridad administrativa o sacral. No eran sacerdotes, sino “enviados” a proclamar la Buena y Nueva Noticia. Jesús no ordenó sacerdotes en ningún momento de su vida. Si así fuera, Pablo nos habría engañado: “Y El mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del Cuerpo de Cristo” (Ef. 4,11-12) ¿Dónde se nombra a sacerdotes?

Ministerios sin sacerdocio

Tras la muerte del Maestro, algunos de sus seguidores, hombres y mujeres, experimentaron que él estaba vivo. Pedro y los Once, varias mujeres, la madre y los parientes y otros que le habían seguido retomaron la obra de Jesús y empezaron a organizarse desde perspectivas diferentes. Nadie les había dicho cómo debían hacerlo, ni ellos establecieron una "asamblea constituyente" para definir sus estructuras. Pero el Espíritu les fue guiando. Y poco a poco nacieron las diferentes comunidades o Iglesias: Jerusalén, Antioquía, Éfeso, Tesalónica, Corinto..., carentes de instituciones administrativas, sacrales o legales; pero cada una con su propia idiosincrasia. Les importaba más el mensaje que la organización, más el carisma que la estructura. Después de la muerte de Jesús, se reúnen en su nombre y le recuerdan en la comida compartida, descubriendo y gozando su presencia gloriosa.

En cada etapa de su historia, la Iglesia primitiva se iba encontrando con nuevas necesidades y prioridades. Para responder a estas nuevas situaciones se fueron creando y desarrollando ciertos ministerios. La diversidad en la Iglesia se traduce en la variedad de carismas y de servicios (1Cor. 12,4-6). Pero esta pluralidad no afecta sólo a los miembros individualmente (carismas); también es “funcional” (servicios-ministerios). En este sentido, los ministerios dan respuesta a las necesidades diversas de la propia iglesia. Estos ministerios pueden variar de una comunidad a otra; tampoco tienen todos la misma importancia. En particular, para Pablo, los servicios de la Palabra vienen siempre en primer lugar: “apóstoles, profetas y maestros” (1Cor.12, 28).

Sólo en un momento posterior, cuando estuvieron bien establecidos, las diversas comunidades unificaron sus ministerios. Las Cartas Pastorales nos presentan una Iglesia constituida ya como una incipiente “sociedad estructurada”, propia de su necesario desarrollo, adaptándose a las circunstancias locales o a momentos de crisis doctrinales: Obispos, presbíteros, diáconos. Sin embargo, en ningún escrito se habla de “sacerdotes”, ni estos “cargos” ostentaban autoridad o supremacía. No existe ningún indicio del “obispo monárquico” hasta principios del siglo II, a partir de san Ignacio de Antioquia, estructura que llegó a su exaltación en la Edad Media y que se ha perpetuado hasta nuestros días. El término más empleado en los escritos apostólicos, y que no puede asociarse a ninguna idea de autoridad, supremacía, dominio o dignidad, es el de “diakonía”, servicio. Hubo pues, al principio, una gran riqueza de visiones y de ministerios, que sólo con el tiempo se fueron unificando, hasta formar (ya en el siglo II d.C.) lo que será la jerarquía posterior de la Iglesia .

Somos un “pueblo sacerdotal, sacerdocio santo” (1 Ped. 2, 9-10)
En el N.T. se aplican a todos los cristianos ciertos pasajes que en el A.T. estaban reservados al templo, a los sacerdotes y a los levitas. Vale decir que la comunidad cristiana está constituida por “consagrados”; todos somos consagrados, no solamente los “ordenados” para un ministerio. Encontramos textos en los que las palabras “sacerdocio” o “sacerdotal” se atribuyen al “conjunto de los bautizados”, a todo el “pueblo”, no a una “función particular”: “Vosotros sois piedras vivas... formando un sacerdocio santo...” “Vosotros sois linaje elegido, sacerdocio real...” (1 Ped. 9, 5. 9. Ver también Apoc. 1,6; 5,10; 20,6). Los tratados teológicos que han aplicado y aplican a los “ordenados” las características del “sacerdocio de Cristo” (aunque más bien son propiedades de los sacerdotes del Antiguo Testamento), no se corresponden con la “teología del Nuevo Testamento” y usurpan una función y dignidad que no les pertenece.

El Concilio Vaticano II puso al bautismo como fuente del “sacerdocio común de todos los fieles”. Todos los bautizados formamos este “pueblo sacerdotal”. De esta definición conciliar deducimos que:
-todos, no sólo unos pocos elegidos, han sido incorporados a la Iglesia por el bautismo y han recibido el Espíritu;
-todos, no sólo unos pocos elegidos, han asumido el servicio y la responsabilidad por la comunidad;
-todos, no sólo unos pocos elegidos, han recibido el encargo de anunciar y proclamar el mensaje cristiano;
-todos, no sólo unos pocos elegidos, “participan en el pueblo santo de Dios de la función sacerdotal y profética de Cristo” (L. G. 12).

No necesitamos la “mediación” de una “institución sagrada”

Lo que equivale a decir que no necesitamos la “mediación” de una “institución sagrada” (clero) para vivir la fe en Cristo Jesús. En esta línea, entre los primeros cristianos no había lugar para una casta o grupo sacerdotal, pues sus gestos o ritos específicos (bautismo, eucaristía) no exigían la existencia o función de un sacerdocio especializado, sino que eran propios de todos los creyentes, que compartían un sacerdocio nuevo, el de la vida en y con Jesús. Por el contrario, una visión jerárquica y sagrada de los ministros, y una ordenación sagrada de la jerarquía en sí, ha impedido que cualquier bautizado pueda proclamar y compartir la Palabra, con-sagrar (=bendecir) y presidir la “Fracción del Pan”.

El sacerdocio ministerial subordinado al sacerdocio común

Si el Concilio hubiera profundizado esta realidad sacerdotal de los bautizados, habría subordinado, como quiso hacerlo, el sacerdocio ministerial al sacerdocio común de los fieles. La igualdad de todos los bautizados tiene que dejar en segundo plano las posibles diferencias estructurales, y relegarlas solamente a la diversidad de ministerios o funciones.

Los esfuerzos invertidos en justificar o canonizar tal o cual sistema de estructuración de los ministerios a partir del Nuevo Testamento son, cuando menos, inútiles, ya que el N.T. atestigua una evolución y una pluralidad de formas de organización de los ministerios en la Iglesia. Tales ministerios no se deben interpretar y menos aún realizar como funciones de una “casta privilegiada”, separada del resto de los fieles.

Pepe Mallo


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Saturday, November 5, 2011

Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él


1HIJITOS míos, estas cosas os escribo, para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, á Jesucristo el justo;

2Y él es la propiciación por nuestros pecados: y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.

3Y en esto sabemos que nosotros le hemos conocido, si guardamos sus mandamientos.

4El que dice, Yo le he conocido, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y no hay verdad en él;

5Mas el que guarda su palabra, la caridad de Dios está verdaderamente perfecta en él: por esto sabemos que estamos en él.

6El que dice que está en él, debe andar como él anduvo.

7Hermanos, no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio: el mandamiento antiguo es la palabra que habéis oído desde el principio.

8Otra vez os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en él y en vosotros; porque las tinieblas son pasadas, y la verdadera luz ya alumbra.

9El que dice que está en luz, y aborrece á su hermano, el tal aun está en tinieblas todavía.

10El que ama á su hermano, está en luz, y no hay tropiezo en él.

11Mas el que aborrece á su hermano, está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe á donde va; porque las tinieblas le han cegado los ojos.

12Os escribo á vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os son perdonados por su nombre.

13Os escribo á vosotros, padres, porque habéis conocido á aquel que es desde el principio. Os escribo á vosotros, mancebos, porque habéis vencido al maligno. Os escribo á vosotros, hijitos, porque habéis conocido al Padre.

14Os he escrito á vosotros, padres, porque habéis conocido al que es desde el principio. Os he escrito á vosotros, mancebos, porque sois fuertes, y la palabra de Dios mora en vosotros, y habéis vencido al maligno.

15No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.

16Porque todo lo que hay en el mundo, la concupiscencia de la carne, y la concupiscencia de los ojos, y la soberbia de la vida, no es del Padre, mas es del mundo.

17Y el mundo se pasa, y su concupiscencia; mas el que hace la voluntad de Dios, permanece para siempre.

18Hijitos, ya es el último tiempo: y como vosotros habéis oído que el anticristo ha de venir, así también al presente han comenzado á ser muchos anticristos; por lo cual sabemos que es el último tiempo.

19Salieron de nosotros, mas no eran de nosotros; porque si fueran de nosotros, hubieran cierto permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que todos no son de nosotros.

20Mas vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas.

21No os he escrito como si ignoraseis la verdad, sino como á los que la conocéis, y que ninguna mentira es de la verdad.

22¿Quién es mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este tal es anticristo, que niega al Padre y al Hijo.

23Cualquiera que niega al Hijo, este tal tampoco tiene al Padre. Cualquiera que confiese al Hijo tiene también al Padre.

24Pues lo que habéis oído desde el principio, sea permaneciente en vosotros. Si lo que habéis oído desde el principio fuere permaneciente en vosotros, también vosotros permaneceréis en el Hijo y en el Padre.

25Y esta es la promesa, la cual él nos prometió, la vida eterna.

26Os he escrito esto sobre los que os engañan.

27Pero la unción que vosotros habéis recibido de él, mora en vosotros, y no tenéis necesidad que ninguno os enseñe; mas como la unción misma os enseña de todas cosas, y es verdadera, y no es mentira, así como os ha enseñado, perseveraréis en él.

28Y ahora, hijitos, perseverad en él; para que cuando apareciere, tengamos confianza, y no seamos confundidos de él en su venida.

29Si sabéis que él es justo, sabed también que cualquiera que hace justicia, es nacido de él.

1 Juan 2
Reina-Valera Antigua (RVA)
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Saturday, October 23, 2010

Religión: Sábado o domingo?


Hechos Bíblicos sobre el Sábado

¿Por qué observamos el Sábado? ¿Qué propósito tiene? ¿Quién lo creó? ¿Cuándo? ¿Qué día es el verdadero Sábado? Muchos guardan el primer día de la semana o domingo. ¿Qué autoridad bíblica tienen para hacerlo? Sólo unos pocos guardan el séptimo día, o sea el Sábado. ¿Qué dice la Escritura al respecto? Aquí están los hechos acerca de ambos días, tal como los expresa la Palabra de Dios.

I.- Sesenta Hechos Bíblicos con Respecto al Séptimo Día.-

1.- Después de trabajar seis días en la creación de la tierra, el gran Dios descansó el séptimo día (Gén. 2:1-3).

2.- Este hecho señala a ese día como el día de reposo de Dios, o día Sábado, que significa día de descanso. Ilustrémoslo: cuando una personanace en un determinado día, esa fecha será su cumpleaños, o su día de nacimiento u onomástico. De modo que cuando Dios descansó en el séptimo día, ese día llegó a ser su reposo, o sábado.

3.- Por lo tanto, el séptimo día debe ser siempre el día Sábado de Dios. ¿Puede usted cambiar su día de nacimiento por otro día? No. Tampoco puede cambiar el día de reposo por uno en el cual Dios no reposó. De aquí que el séptimo día es todavía el Sábado de Dios.

4.- El Creador bendijo el séptimo día (Gén. 2:3).

5.- Dios santificó el séptimo día (Exo. 20:11).

6.- Creó el día Sábado en el huerto del Edén (Gén. 2:1-3).

7.- Fue hecho antes de la caída; por lo tanto, no es un tipo; porque los tipos no fueron introducidos sino hasta después de la caída.

8.- Jesús dijo que el Sábado fue hecho por causa del hombre (Mar. 2:27); es decir, para la raza humana; por lo tanto, están llamados a observarlo tanto los gentiles como los judíos.

9.- Es un memorial de la creación (Exo. 20:11; 31:17). Siempre que reposamos el séptimo día, como lo hizo Dios después de la creación, conmemoramos ese gran evento.

10.- Fue dado a Adán, padre de la raza humana (Mar. 2:27; Gén. 2:1-3).

11.- Y por lo tanto, a través de él, a todas las naciones (Hechos 17:26).

12.- No es una institución judía, porque fue establecido unos 2.300 años antes que existiera un solo judío.

13.- La Biblia nunca lo llama el Sábado judío, sino siempre "el Sábado del Señor tu Dios". Los seres humanos debemos tener mucho cuidado de no estigmatizar el día santo de reposo de Dios.

14.- Se hace referencia al Sábado en forma destacada en todo el periodo patriarcal (Gén. 2:1-3; 8:10; 12:29; 27, 28, etc.).

15.- Era parte de la ley de Dios antes del Sinaí (Exo. 16:4, 27-29).

16.- Luego Dios lo colocó en el mismo corazón de su ley moral (Exo. 20:3-17). ¿Por qué lo colocó allí si no era como los otros nueve preceptos, que todos admiten que son inmutables?

17.- El séptimo día, o Sábado, fue ordenado por la voz del Dios viviente (Deut. 4:12-13).

18.- Luego Dios escribió el mandamiento con su propio dedo (Exo. 31:18).

19.- Lo grabó en piedra para simbolizar su perpetuidad (Deut. 5:22).

20.- Fue reverentemente preservado en el arca sagrada en el Lugar Santísimo (Deut. 10:1-5).

21.- Dios prohibió toda actividad secular en el día Sábado, incluso en los tiempos más apremiantes (Exo. 34:21).

22.- Dios destruyó a los israeltas en el desierto porque profanaron su santo Sábado (Eze. 20:12-13).

23.- Es señal del verdadero Dios, por lo cual, hemos de distinguirlo de los falsos dioses (Eze. 20:20).

24.- Dios prometió que Jerusalén permanecería para siempre si los judíos guardaban el Sábado (Jer. 17:24-25).

25.- Los envió al acutiverio babilónico por violarlo ((Neh. 13:18).

26.- Dios destruyó a Jerusalén por violar el Sábado (Jer. 17:27).

27.- Dios ha pronunciado una bendición especial sobre todos los gentiles que lo guarden (Isa. 56:6-7).

28.- Esta bendición se encuentra en la profecía que se refiere totalmente a la dispensación cristiana (Isa. 56).

29.- Dios ha prometido bendecir a cualquier persona que guarde el Sábado (Isa. 56:2).

30.- El Señor desea que llamemos al Sábado "delicia", "santo", "glorioso de Jehová" (Isa. 58:13). Cuídese de no llamarlo "el antiguo Sábado judío" o "un yugo de servidumbre", etc.

31.- Tras haber sido pisoteado durante "muchas generaciones", el santo Sábado ha de ser finalmente restaurado en los últimos días (Isa. 58:12-13).

32.- Todos los santos profetas guardaron el séptimo día o Sábado.

33.- Cuando el Hijo del hombre estuvo en esta tierra, guardó el séptimo día o Sábado durante toda su vida (Luc. 4:16; Juan 15:10). De este modo, siguió el ejemplo de Su Padre en la creación. ¿No es decididamente confiable para nosotros seguir el ejemplo tanto del Padre como del Hijo?

34.- El séptimo día es el día del Señor (Apoc. 1:10; Mar. 2:28; Isa. 58:13; Exo. 20:10).

35.- Jesús fue el Señor del Sábado (Mar. 2:28); es decir, lo amó y preservó, como el esposo es señor de la esposa y la ama y protege (1 Pedro 3:6).

36.- El vindicó el Sábado en su misericordia como una institución diseñada para beneficio del hombre (Mar. 2:23-28).

37.- En vez de abolirlo, Jesús enseñó cuidadosamente cómo debía guardarse el Sábado (Mat. 12:1-13).

38.- Enseñó a sus discípulos a no hacer nada en el Sábado, que no fuera "legal" (Mat. 12:12).

39.- Jesús instruyó a sus apóstoles en el sentido de que el Sábado sería guardado cuidadosamente y con oración 40 años después de Su resurrección (Mat. 24:20).

40.- Las santas mujeres que habían estado con Jesús guardaron reverentemente el Sábado después de Su muerte (Luc. 23:56).

41.- Treinta años después de la resurrección de Jesús el Espíritu Santo lo llamó expresamente "día de reposo" (Hechos 13:14).

42.- Pablo, el apóstol de los gentiles, lo llamó "día de reposo" el año 45 d.C. (Hechos 13:27). ¿Lo ignoraba Pablo? ¿O creeremos a los maestros modernos que afirman que había dejado de ser el Sábado después de la resurrección de Cristo?

43.- Lucas, el inspirado historiador cristiano que escribe en el año 62 d.C., lo llama "día de reposo" (Hechos 13:44).

44.- Los gentiles convertidos lo llamaron el Sábado (Hechos 13:42).

45.- En el gran Concilio Cristiano, celebrado el año 52 d.C., en presencia de los apóstoles y de miles de discípulos, Santiago lo llama "día de reposo" (Hechos 15:21).

46.- Era costumbre tener reuniones de oración en ese día (Hechos 16:13).

47.- Pablo leyó públicamente las Escrituras en ese día (Hechos 17:2-3).

48.- Pablo acostumbraba predicar en ese día (Hechos 17:2).

49.- El libro de Hechos registra 84 reuniones celebradas en ese día (Hechos 13:14, 44; 16:13; 17:2; 18:4).

50.- Nunca hubo ninguna disputa entre los cristianos y los judíos con respecto al día Sábado. Ello es una prueba de que los cristianos observaban unánimente el mismo día que los judíos.

51.- En todas las acusaciones que se presentaban contra Pablo, ninguna era porque violara el Sábado. ¿Por qué no lo hicieron si él hubiese sido un transgresor?

52.- Pablo mismo declaró expresamente que él había guardado la ley: "Ni contra la ley de los judíos, ni contra el templo, ni contra César he pecado en nada" (Hechos 25:8). ¿Cómo podría haber sido cierto esto si no hubiera guardado el Sábado?

53.- En el Nuevo Testamento el Sábado se menciona 59 veces, y siempre con respeto, dándole el mismo título que llevaba en el Antiguo Testamento: "el día de Sábado".

54.- No se dice nada en el Nuevo Testamento de que el Sábado haya sido abolido, hecho a un lado, cambiado o algo por el estilo.

55.- Dios nunca ha dado permiso a ningún hombre para que trabaje en ese día. Amigo, ¿con qué autoridad utiliza usted el día Sábado para hacer trabajo común?

56.- Ningún cristiano del Nuevo Testamento hizo trabajo ordinario en el séptimo día, ni antes ni después de la resurrección. Muéstrenos un solo caso, y dejaremos de insistir en esto. ¿Por qué habrían de actuar los cristianos modernos en forma diferente a los cristianos de la Biblia?

57.- No existe ningún registro de que Dios haya retirado sus bendiciones o su santificación del séptimo día.

58.- Del mismo modo que el Sábado fue guardado en el Edén antes de la caída, así será observado en la tierra nueva después de la restauración (Isa. 66:22-23).

59.- El Sábado, séptimo día, es una parte de la ley de Dios, tal como salió de Su boca y fue escrita por Su propio dedo sobre las tablas de piedra en el monte Sinaí (véase Exo. 20). Cuando Jesús comenzó Su obra, declaró expresamente que no había venido a destruir la ley: "No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas: no he venido para abrogar, sino para cumplir" (Mat. 5:17).

60.- Jesús condenó severamente a los fariseos y los calificó de hipócratas por pretender amar a Dios mientras que al mismo tiempo invalidaban uno de los diez mandamientos por causa de sus tradiciones. La observancia del domingo no es más que una tradición de hombres.
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Material Recopilado por: Jairo Carrizales, 28 años. Primer Anciano de La iglesia Adventista del Septimo Día de Anaco, Estado Anzoátegui - Venezuela. Email: jacarry[arroba]hotmail.com. Para otras consultas, puedes escribir a mi buzón electrónico.

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