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Sunday, July 11, 2010

Vergonzoso

El mito de íngrid Betancourt como una Juana de Arco se había desvanecido y ahora definitivamente cayó del pedestal


PORTADALa insólita demanda de Íngrid Betancourt contra el Estado es un suicidio político y no tiene viabilidad jurídica.
Sábado 10 Julio 2010

La vida pública de Íngrid Betancourt se ha caracterizado por su inigualable habilidad para sorprender a la opinión pública. Ese talento le sirvió para sus campañas electorales, en las que repartió condones y Viagra, y para sus recordados debates en el Congreso contra la corrupción política, el Proceso 8000 y la compra de fusiles Galil por parte del Ejército. Uno de ellos incluyó una impactante huelga de hambre. Después de su secuestro, el 23 de febrero de 2002, causaron conmoción las historias sobre la crueldad del cautiverio, las novelescas versiones sobre sus relaciones con otros secuestrados y, finalmente, el espectacular rescate de las Fuerzas Armadas en la Operación Jaque. Lo que ha quedado claro es que Íngrid es una mujer que polariza. Con ella no había medias tintas, la gente la adoraba o la odiaba, pero nunca ha generado indiferencia.

El viernes pasado en esa ecuación primó el odio, o por lo menos la indignación. Las emisoras de radio divulgaron que la ex candidata presidencial y su familia -Yolanda Pulecio, su madre; Astrid, su hermana, y sus hijos, Mélanie Claire y Lorenzo- demandaron al Estado en busca de una millonaria indemnización por su secuestro. La noticia se expandió rápidamente y generó cientos de comentarios en las redes sociales y en las páginas de Internet de los grandes medios de comunicación. En ellos se reflejaban sentimientos de estupefacción, sorpresa e indignación. Al fin y al cabo, como dijo el ex candidato del Polo Democrático Gustavo Petro, "las Farc fueron las que perpetraron el secuestro, no el Estado, y si está libre fue gracias a una operación militar exitosa y no a una liberación unilateral (de las Farc)".

El Ministerio de Defensa, a través de un comunicado, informó que efectivamente la familia Betancourt Pulecio a través de un abogado -Juan Gabriel Devis Morales- solicitó ante la Procuraduría General la convocatoria de una conciliación extrajudicial con dos entidades del Estado: los ministerios de Defensa y del Interior. La ley establece que la propuesta de arreglo directo es un requisito previo a la presentación de una demanda formal. Las expectativas de los demandantes ascienden a 15.431 millones de pesos, que se dividen en 5.831 por los daños y perjuicios causados a Íngrid y 9.600 adicionales a su familia cercana. Entre ellos se incluyen daños morales y el precio de los ingresos que la ex secuestrada dejó de recibir durante los 3.320 días de inhumano cautiverio en manos de las Farc.

El episodio está lleno de ironías. El pasado viernes 2 de julio se cumplió el segundo aniversario de la Operación Jaque y el Ministerio de Defensa convocó una emotiva ceremonia para conmemorarlo. A ella asistieron la mayor parte de los 14 liberados, incluidos los contratistas estadounidenses, pero sin duda alguna la estrella fue Íngrid. Los colombianos prácticamente no la habían visto en el país ya que una noche, después de su liberación, se desplazó a Francia y viajó por todo el mundo con una aureola de heroína. Por eso su presencia causó admiración, y fueron muy bien recibidas sus palabras con las que reiteró un gran reconocimiento a las Fuerzas Armadas que la rescataron, y al presidente Uribe, a quien siempre se ha referido con cariñoso agradecimiento. En los últimos 24 meses la ex secuestrada había sido coherente y consistente en sus declaraciones, que desde el primer día de liberada calificaron el operativo militar como "perfecto".

Nadie se habría imaginado que dos días antes de su visita, Íngrid había presentado una demanda contra el Estado colombiano. Su actitud desconcertó, no solo por la contradicción que entrañaba, sino porque culpar al Estado por un acto criminal de las Farc es un desafío a la lógica. La demanda se basa en dos argumentos principales. El primero, que no hubo suficiente protección oficial el día del secuestro para que la candidata presidencial del Partido Oxígeno se desplazara a San Vicente del Caguán, y, el segundo, que no se hicieron suficientes esfuerzos para acelerar su liberación. Ninguno de esos dos argumentos parece sustentable.

La acusación de la falta de protección del Estado es poco convincente. Cabe recordar que Íngrid quería realizar un evento proselitista en San Vicente pues el alcalde del municipio había sido elegido por su misma colectividad. Sin embargo, tres días antes del viaje, el presidente Andrés Pastrana había dado por terminado el Proceso de Paz y se había concluido el despeje de los 42.000 kilómetros cuadrados de la zona del Caguán. La guerrilla de las Farc estaba en pleno repliegue y el ejército poco a poco estaba recuperando el territorio, y se sabía que las condiciones de seguridad eran muy precarias.

Otros candidatos, como Horacio Serpa, también planearon ir a San Vicente pero tuvieron que desistir cuando el gobierno de Andrés Pastrana, a través del comisionado de Paz, Camilo Gómez, les advirtió que no podría garantizar su seguridad y que les solicitaba abstenerse de viajar, "no solo porque no podíamos participar en política, sino porque había estallado la guerra y la zona era francamente peligrosa", según le dijo Gómez a SEMANA.

En el caso de Íngrid, según relató en detalle Clara Rojas en su libro Cautiva, ese 23 de febrero ella y la candidata llegaron a las nueve de la mañana al aeropuerto de Florencia, rumbo a San Vicente. Allí les dijeron que quizás las podrían embarcar en uno de los helicópteros que irían acompañando al presidente Andrés Pastrana. Mientras esperaban llegó Pastrana, pasó a su lado y sin decirle nada se subió al helicóptero con otras personas del gobierno que llenaron el cupo.

Camilo Gómez recuerda que allí, en el mismo aeropuerto de Florencia, le mandaron razón con un oficial a Íngrid de que el riesgo de viajar era alto, y en el DAS reposa un acta fechada el 23 de febrero, firmada por el subcomandante operativo de la Policía del Caquetá, Omar Rubiano, el capitán Jaime Barrera, el jefe de protección del DAS del departamento, Alberto Fajardo, y dos escoltas, en la que relatan los riesgos que existían, los hechos violentos que habían sucedido en esos días y las amenazas de las Farc de parar cualquier vehículo que pasara por la vía a San Vicente.

Clara Rojas no menciona estas advertencias en su libro, pero sí relató que el DAS de Florencia les prestó una camioneta azul (dato que también reposa en el DAS) pero sin personal de seguridad, y el capitán que protegía a Íngrid les dijo que tampoco las acompañaría, ni sus escoltas. Una periodista francesa, la traductora y el jefe de prensa de Oxígeno también se quedaron.

El capitán de la Policía ayudó poniéndole banderas blancas al carro y carteles de la campaña de Íngrid. Partieron cinco personas, la candidata, Clara, el conductor, un periodista francés y su camarógrafo. La Policía de Florencia los escoltó hasta la salida de la ciudad. La carretera estaba vacía y llegaron a un retén del ejército. "Allí nos informaron que no había habido ningún combate en la zona ni en el camino a San Vicente, pero le advirtieron a Íngrid que si se arriesgaba a continuar, lo haría exclusivamente bajo su responsabilidad".

La controversia sobre la culpabilidad del secuestro se desató desde el primer momento. Mientras los ministros de Justicia y del Interior declararon que Íngrid era la causante, su partido respondió airado: "Reclamamos al gobierno que asuma su responsabilidad (…) porque fue por su negligencia que la candidata tuvo que transportarse por tierra hacia San Vicente del Caguán". Íngrid, por su parte, a veces reconoce esa responsabilidad y a veces no. En una prueba de supervivencia declaró que "se le ha dicho a la opinión pública que fuimos irresponsables, que fuimos imprudentes y que por lo tanto somos culpables de estar aquí secuestradas. Eso es mucha crueldad o mucha ignorancia. Añadir a lo que hemos vivido ese tipo de comentarios". Pero lo cierto es que, a pesar de esta declaración, si se desmenuza la secuencia de los eventos es evidente que más advertencias no se pudieron haber hecho de los riesgos que implicaba ese viaje, y lo que sucedió de allí en adelante tuvo su origen en una decisión que Íngrid tomó contra todas las opiniones de las autoridades conocedoras de la región y del gobierno central.

El segundo argumento tiene que ver con los seis años que duró el cautiverio. Íngrid Betancourt, su madre, su hermana y sus hijos consideran que el Estado no hizo todo lo que podía para recuperarla, y que esa omisión prolongó su drama y profundizó sus daños. Esa acusación no es menos absurda que la anterior. Posiblemente no ha habido ningún otro secuestro en la historia de Colombia que haya recibido más atención por parte del gobierno. La presión internacional -en especial de Francia- y el empeño del gobierno Uribe en combatir a las Farc convirtieron la liberación de Íngrid en una verdadera prioridad. Por ella el presidente Uribe aceptó la solicitud que le hizo Nicolas Sarkozy de dejar en libertad a Rodrigo Granda, el llamado canciller de las Farc. Por ella se desplazaron aviones franceses a las selvas del Amazonas con el supuesto fin de recogerla como producto de una gestión humanitaria de ese país. Por ella las relaciones con Francia prácticamente se congelaron durante dos años. ¿Qué responsabilidad le puede caber a un Estado que aceptó tantas concesiones para buscar la libertad de Íngrid Betancourt?

En realidad, durante el largo cautiverio se produjo un persistente debate sobre si el gobierno Uribe debía intentar la negociación de un acuerdo humanitario o si más bien debía intentar un rescate por la vía militar. Yolanda Pulecio hizo una campaña ruidosa y constante, tanto en Colombia como en el exterior, en la que en forma insistente le pidió al gobierno Uribe que descartara un operativo, por el riesgo que significaba para su hija. En cambio, solicitó en forma insistente que se negociara una liberación mutua de secuestrados y guerrilleros presos en las cárceles con procesos judiciales por varios delitos.

Esa posición, totalmente comprensible desde el ángulo de una madre, no se le puede imponer a un gobierno que tiene razones de Estado tan válidas como las familiares. Cualquier Estado puede optar por una política de no negociar con el terrorismo, o con grupos ilegales de cualquier índole, precisamente con el fin de evitar un círculo vicioso de canjes que incentiven secuestros adicionales. Esa ha sido una actitud de varios países que han tenido que combatir el terrorismo durante décadas, como Estados Unidos e Israel.

El presidente Uribe descartó negociar un canje con las Farc porque consideraba que si lo aceptaba ayudaría a consolidar la percepción de que el secuestro de dirigentes políticos y de oficiales y soldados sí producía los resultados criminales que buscan los captores y, en consecuencia, lo fomentaría. Se puede estar en desacuerdo, por razones políticas o de ideología con ese concepto, pero desde el punto de vista jurídico no se puede argumentar que una decisión que busca desincentivar ese flagelo genera la responsabilidad de lo contrario: de la ejecución de un secuestro.

El argumento de que un secuestro por parte de la guerrilla es responsabilidad del Estado es tan poco sólido que hay un ejemplo que lo demuestra perfectamente y que por coincidencia tuvo lugar justamente un día antes de que Íngrid y Clara fueran secuestradas. Ese día, un tribunal alemán determinó que los gastos del operativo que se había llevado a cabo para liberar a una ciudadana alemana que había sido secuestrada en Ciudad Perdida por el ELN tenían que correr por cuenta de ella y no del fisco alemán. La justicia de ese país responsabilizó a la víctima, llamada Reinhilt Weigel, por haberse metido en "una aventura" en la selva, y le pasó una cuenta de cobro por 12.640 euros que fue el costo del helicóptero que se requirió para recogerla, después de haber permanecido 74 días en cautiverio.

Un improbable fallo favorable de la justicia a la demanda de Íngrid Betancourt no solo sería injusto, sino también contraproducente. Teniendo en cuenta que en el caso de ella hay más responsabilidad individual que en prácticamente todos los otros secuestros del país, de prosperar su demanda se presentaría una avalancha de acciones legales de personas que quizá tienen más justificación en echarle la culpa al Estado y que invocando el fallo a favor de Íngrid podrían quebrar a la Nación. Alan Jara, el ex gobernador del Meta, por ejemplo, aceptó el viernes que estaba considerando seguir el mismo camino que Íngrid. En la última década el número de plagiados por parte de las Farc supera los 3.000 y casi todos ellos sin ninguna responsabilidad personal como la que tuvo Íngrid. Tal sería el caso de los diputados del Valle que fueron sacados del recinto de la Asamblea Departamental en plenas calles de Cali en momentos en los que desempeñaban labores legislativas en un lugar supuestamente custodiado por organismos de seguridad del Estado.

La gran pregunta es qué busca Íngrid Betancourt con su demanda y por qué se jugó el prestigio que le quedaba en una apuesta tan inconveniente y de poca probabilidad de éxito. Durante su secuestro, la ex candidata había alcanzado los primeros lugares en las encuestas de popularidad, con cifras que les seguían los talones a Álvaro Uribe y a otras figuras como el general Óscar Naranjo. Pero posteriormente, con las revelaciones sobre su personalidad y sobre su conducta en cautiverio, se desbarató el mito de la Juana de Arco colombiana para darle paso a la imagen de una mujer egoísta y caprichosa. Un ser como cualquier otro, afectado por el trauma del secuestro, que sin embargo cayó del pedestal en el que la tenían tanto la opinión pública internacional como la nacional.

Íngrid Betancourt, sin embargo, conservaba hasta ahora parte de su prestigio. Se esperaba que en algún momento regresara a la arena política, y la elección de Juan Manuel Santos le abría una gran oportunidad. El nuevo Presidente había sido su mentor en el Ministerio de Comercio Exterior, y se habían reencontrado en la Operación Jaque. Los 'gabinetólogos' le auguraban a Íngrid posibilidades en la Embajada en París, que tenía lógica por el simbolismo que representaba y por el aprecio que le habían demostrado los franceses. Pero lo que ha hecho ahora es un suicidio político que prácticamente delata su intención de irse del país de forma definitiva. Un indicio en este sentido es que se excusó de asistir a un homenaje que en las próximas semanas un grupo de intelectuales organizó para su padre, Gabriel Betancourt Mejía, considerado uno de los grandes ideólogos de la educación en Colombia.

Basta ver el número y el tono de las manifestaciones que pulularon en Internet en los últimos días para tener una medida del costo que ha pagado. Raras veces hay un hecho que produzca una reacción tan negativa y, a la vez, tan unánime. ¿Por qué lo hizo? La decisión es difícilmente comprensible. Analizadas las consecuencias políticas, se podría deducir que el objetivo es económico. Pero Íngrid acaba de firmar contratos por casi siete millones de dólares por su libro sobre su secuestro en las siguientes proporciones: por el mercado europeo, la editorial francesa Gallimard pagó 3.700.000 dólares. Por el mercado en inglés, la editorial Penguin de Random House pagó 2.500.000. Hace ocho meses recibió 300.000 dólares de anticipo de Santillana para la publicación en América Latina. Y hace tan solo dos semanas, otros 300.000 del mismo grupo editorial, para el mercado español. Gracias a su próximo libro, Betancourt ya era millonaria. La demanda, en síntesis, no era necesaria en razón del dinero.

Esto solo aumenta el misterio sobre sus motivaciones, y nadie ha podido dar con la respuesta. ¿Qué podía esperar Íngrid Betancourt con una decisión que lo único que ha producido es indignación nacional, pérdida de prestigio individual, y que no tiene asegurada su viabilidad jurídica? Un error solo explicable por los estragos que produce un secuestro tan inhumano y prolongado como el que ella sufrió en las selvas colombianas.
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Tuesday, February 3, 2009

FBI “arregló” celulares y FARC quedó incomunicada

Los guerrilleros de las FARC utilizaban teléfonos satelitales similares a los que aparecen en esta foto. No sabian que los equipos estaban intervenidos o interceptados. archivo / end

Novela de Ingrid comenzó con una llamada interceptada

FBI “arregló” celulares y FARC quedó incomunicada


* Compradora no se dio cuenta de que le prefabricaron empresa proveedora en Miami
* La captura de la red y lo sucedido a Raúl Reyes silenció los teléfonos y facilitó engañar a los que tenían a los secuestrados


Frank Bajak
BOGOTÁ / AP

El rescate novelesco de Ingrid Betancourt y tres contratistas estadounidenses, además de otros 11 rehenes, debe su éxito no sólo a un magistral engaño de los militares a los rebeldes, sino también a una larga operación de Estados Unidos y Colombia para cortar las líneas de abastecimiento y comunicaciones de los insurgentes.

El ingrediente básico de esa operación fue una empresa fantasma creada por el FBI en Florida, y que vendió a guerrilleros teléfonos satelitales cuyas comunicaciones podían ser escuchadas por las autoridades porque estaban intervenidas o interceptadas.


Todo comenzó
con una llamada
La operación llamada ‘’Alianza’’ comenzó con una llamada a un teléfono satelital en 2003, pocas semanas después de que el avión de vigilancia de los tres contratistas estadounidenses cayó en las selvas del sur colombiano en febrero de aquel año.

La llamada era de Nancy Conde, la jefa regional de finanzas y de abastecimientos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Su novio, también un guerrillero, iba a convertirse, si no era ya, en el carcelero de los tres contratistas. Conde llamaba a contactos en Miami a ver si le podían conseguir teléfonos satelitales.

Lo que Conde no sabía era que agentes de seguridad estaban escuchando.

Agentes federales estadounidenses arrestaron a los contactos de Conde en Miami, quienes a cambio de sentencias reducidas pusieron a la mujer en contacto con una empresa ficticia creada por el FBI, dijo un funcionario estadounidense vinculado a la operación, y quien habló a condición de anonimato por razones de seguridad.

Se los entregan interceptados
A lo largo de cuatro años, la empresa entregó a Conde teléfonos satelitales intervenidos o interceptados junto con otros equipos de comunicaciones, con lo cual pudo desequilibrar a la unidad rebelde y eventualmente ayudar a las autoridades en la tarea de estrangular sus líneas de abastecimiento.

La operación fue vital para allanar el camino al operativo del 2 de julio, cuando un comando militar rescató a 15 secuestrados en manos de la unidad que Conde abastecía, en el mayor golpe que hayan sufrido las FARC.

En total, los agentes estadounidenses y colombianos interceptaron más de 5,000 conversaciones telefónicas --muchas de ellas internacionales con socios que buscaban provisiones-- a lo largo de cuatro años, como parte de la ‘’Operación Alianza’’, dijeron investigadores a The Associated Press.

De acuerdo con los investigadores, escucharon a Conde y a otros negociar cargamentos que iban desde rifles de asalto AK-47 hasta condones para ser distribuidos entre los cientos de guerrilleros en las vastas selvas de Colombia.

Las conversaciones eran no ‘’sólo de finanzas, de equipos de comunicación, de víveres, de armamento, sino también de equipo médico, medicamentos, de gente que iba directamente a atender a los heridos’’, dijo Luis Ernesto Tamayo, el agente del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) o policía de investigaciones, encargado de la operación en Colombia.
Caen Conde y su red
El 2 de febrero las autoridades detuvieron a Conde cuando ingresaba a Colombia desde Venezuela, donde había ido a dar a luz. En total, las autoridades capturaron a 39 supuestos miembros de la red de abastecimiento y comunicaciones de Conde, incluyendo a tres médicos, uno de ellos un cubano de 61 años; así como a dos de las tres mujeres que eran las asistentes de Conde.

Los arrestos de hecho comenzaron en 2006, cuando un proveedor clave de armas llamado José María Corredor, alias ‘’Boyaco’’ --y quien según documentos judiciales contrabandeó cientos de rifles de asalto desde Venezuela a cambio de cocaína-- fue capturado en un campamento en la selva.

‘’Con esta operación neutralizamos gran parte del apoyo logístico, financiero’’ para las unidades o frentes rebeldes, incluyendo el Frente 1ro que tenía a los secuestrados y que representa un tercio de la fuerza de las FARC, dijo Tamayo.

La operación incluyó desmantelar un ‘’centro de llamadas’’ que los guerrilleros tenían en la ciudad de Villavicencio, a unos 45 kilómetros al sureste de Bogotá, desde donde se presume que Conde operaba varios frentes rebeldes. Ubicado donde la montañas andinas se abren hacia las planicies colombianas, el aeropuerto de Villavicencio era un puente clave para llegar a las pistas clandestinas en zonas controladas por los rebeldes.
Obligado a incomunicarse
La cobertura de la prensa local sobre la captura de Conde, con el comandante del ejército general Mario Montoya asegurando que la mujer era solicitada en extradición por Estados Unidos, casi con certeza provocó que su novio, el carcelero rebelde Gerardo Aguilar, limitara, incluso interrumpiera totalmente, sus comunicaciones, de acuerdo con funcionarios.

Entre tanto, se planeaba secretamente la operación militar colombo-estadounidense que llevaría a cabo el rescate de los rehenes. En enero, equipos de reconocimiento divisaron a los tres estadounidenses --Thomas Howes, Keith Stansell y Marc Gonsalves-- en una zona selvática del sur del país.

En una entrevista con la AP, el embajador de Estados Unidos, William Brownfield, afirmó que la intercepción exitosa de comunicaciones llevó a comandantes de las FARC a ‘’comunicarse menos y comunicarse en otras formas, menos modernas, como los mensajes escritos a mano’’.
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Tuesday, October 28, 2008

Las FARC abren puerta a diálogo con intelectuales por canje de rehenes en Colombia


Foto AFP: (ARCHIVO) Manifestación contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) celebrada en Cali, en Colombia...


2 horas, 1 minuto


BOGOTA (AFP) - Tras varios meses de silencio, la guerrilla colombiana de las FARC emitió este martes un comunicado en el que abre la puerta a un diálogo con intelectuales con vistas a un canje de rehenes por rebeldes presos.



"Con beneplácito hemos recibido su misiva de septiembre que invita a explorar colectivamente caminos hacia la paz (...). Esta carta es ya el comienzo del Intercambio Epistolar que nos proponen para discutir en torno a la salida política del conflicto, el canje humanitario y la paz", señaló la guerrilla.


En un comunicado divulgado este martes a través de Internet, el Secretariado -mando central- de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) expresó su "disposición a explorar posibilidades hacia el canje humanitario y la paz con justicia social que es hoy el clamor y la necesidad más urgente".


La carta es la respuesta al pedido formulado el pasado 19 de septiembre por los intelectuales, donde invitaban a las FARC "a desarrollar un diálogo público a través de un intercambio epistolar (...) que esclarezca las rutas en las que sería posible un entendimiento, en aras del anhelado acuerdo humanitario".


En su respuesta, el grupo guerrillero no menciona las condiciones que insistentemente menciona, como es el despeje militar de las localidades de Pradera y Florida (suroeste) para dialogar allí, y que los rebeldes que salgan de las cárceles deben retornar a la lucha armada.


"Es muy positivo", aseguró a la AFP la senadora opositora Piedad Córdoba, quien fungió como mediadora de un canje de rehenes por rebeldes presos. Según la política el hecho se constituye en el inicio de una nueva etapa en las negociaciones hacia un canje de los rehenes.


Por su parte, Iván Cepeda -director del Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estados-, también en declaraciones a la AFP expresó que el documento es "muy importante en la medida en que se abre un canal de comunicación con las FARC luego de un lapso de silencio e incomunicación" con esa guerrilla.


"En pocos días o semanas, quienes firmamos la primera carta, haremos una segunda, expresando el deseo de intercambiar posiciones para abrir el camino de la acción humanitaria y planteando fórmulas concretas", anunció Cepeda, quien destacó el pedido rebelde de buscar el concurso de mandatarios lationamericanos.


"Nuestra disposición a explorar posibilidades hacia el canje humanitario y la paz con justicia social que es hoy el clamor y la necesidad más urgente y sentida de toda la nación, continúa invariable", afirmó la nota divulgada por el movimiento rebelde.


"Muy respetuosamente -añadió- sugerimos, para reforzar este nuevo emprendimiento (hacia el canje), tener en cuenta la manifiesta disposición de la gran mayoría de presidentes latinoamericanos para contribuir con sus esfuerzos en el proceso de intercambio humanitario y paz".


El texto está fechado el 16 de octubre, pero fue divulgado recién este martes.


Sería por tanto anterior a la fuga, la semana pasada, del ex congresista Oscar Tulio Lizcano, quien tras permanecer más de ocho años cautivo logró escapar por las selvas del suoreste de Colombia ayudado por uno de los rebeldes que lo custodiaba, alias 'Isaza', quien recibirá una millonaria recompensa por ello.


El texto también subraya las liberaciones unilaterales de seis rehenes, a comienzos de año, como un gesto hacia el presidente venezolano, Hugo Chávez.


Las FARC mantienen en su poder a dos políticos y a 26 militares y policías colombianos.


A fines de agosto, las FARC habían señalado en otro comunicado que mantenían su "propuesta de intercambio", sin hacer más precisiones.


Ese fue el primer pronunciamiento después del rescate incruento, el 2 de julio, de 15 rehenes, entre ellos la colombo-francesa Ingrid Betancourt y los estadounidenses Keith Stansell, Marc Gonsalves y Thomas Howes.



Tuesday, September 9, 2008

Betancourt participa en simposio de la ONU



Betancourt participa en simposio de la ONU


09 de septiembre, 2008

“Para una víctima del terrorismo, el mayor peligro es ser olvidada”, afirmó hoy en la ONU la ex candidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt.

Betancourt fue invitada por el Secretario General, Ban Ki-moon, a participar en el primer Simposio de apoyo a las víctimas de Terrorismo que celebran las Naciones Unidas.

Más de seis años cautiva en la selva colombiana, dijo que cuando una persona está en esa situación “entra en un espacio diferente, en otra dimensión. Se cae en un pozo negro que la traga” y del que no hay escape.

La única fuerza que la víctima tiene para resistir, señaló, es saber que quienes están afuera luchan por su rescate.

“Por lo tanto es esencial crear redes de apoyo para los familiares de esas víctimas. Debemos protegerlos, darles ayuda en el mayor sentido de la palabra, y comprender que son nuestros mejores aliados en la lucha contra la anarquía”, explicó Betancourt.

En ese sentido, pidió una legislación mundial que cubra las necesidades básicas de esas familias, porque cuando son sacrificadas por la maquinaria del terrorismo, no pueden producir o ser productivas.


Fuente: http://www.un.org/spanish/News/fullstorynews.asp?newsID=13400&criteria1=Colombia&criteria2=terrorismo

Wednesday, September 3, 2008

Recibe Benedicto XVI a Ingrid Betancourt en audiencia privada



Ciudad del Vaticano, 1 Sep (Notimex).- El Papa Benedicto XVI recibió hoy en audiencia privada a la ex candidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt en su residencia de verano de Castelgandolfo, al sur de Roma.
El encuentro comenzó a las 12:00 horas locales (11:00 GMT), y el Vaticano por el momento no ha dado a conocer detalles. Sin embargo, trascendió que en la reunión participó la madre de Betancourt, Yolanda Pulecio, quien ya este año se había reunido con el Papa.
Se espera a las 13:30 horas (12:30 GMT) una conferencia de prensa en que se divulgará el contenido de la reunión.
Betancourt fue liberada el 2 de julio por el ejército colombiano luego de más de seis años en manos de las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
La ex candidata tiene en Italia una intensa agenda hasta el 3 de septiembre; sus actividades consideran además una reunión con el presidente de la República Italiana, Giorgio Napolitano, en el Palacio del Quirinale de Roma.
De manos del alcalde de la capital, Gianni Alemanno, recibirá el reconocimiento como ciudadana honoraria ya otorgado por el Concejo de la ciudad en 2003, durante su cautiverio. En la ciudad de Florencia recibirá una distinción similar.
Entre sus citas programadas Betancourt se encontrará con el secretario general del Partido Democrático, Walter Veltroni; con la senadora vitalicia y premio Nobel Rita Levi Montalcini, y con el ministro de Exteriores, Franco Frattini.


Fuente: http://senderodelpeje.com/sdp/contenido/2008/09/01/29844

Tuesday, August 26, 2008

El Papa recibirá a Ingrid Betancourt

La reunión será el lunes próximo en la residencia de descanso del Pontífice
Lunes 25 de agosto de 2008 11:54

ROMA (AP).- La ex rehén colombiana Ingrid Betancourt se reunirá el 1 de septiembre con el papa Benedicto XVI en su residencia de descanso de Castel Gandolfo, una población cercana a Roma donde Benedicto XVI pasará el resto del verano europeo.

La política y ex candidata presidencial colombiana dijo que su creencia en la fe católica la ayudó a sobrevivir durante más de seis años en cautiverio en la selva de su país, mientras estuvo en poder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Poco después de obtener la libertad a comienzos de julio, Betancourt dijo que deseaba ser recibida por el Papa, quien se reunió con su madre, Yolanda Pulecio, en el Vaticano.

En tanto, fuentes allegadas a Betancourt dijeron que el 2 de septiembre será recibida por el presidente de la República de Italia, Giorgio Napolitano, en el palacio presidencial del Quirinal.

Po último, el 3 de septiembre viajará a Florencia, a unos 400 kilómetros al norte de Roma, para recibir la ciudadanía honoraria y ser condecorada con el Lirio de Oro, símbolo más importante de la ciudad toscana.

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Fuente: http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1043235