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Thursday, May 14, 2015

Obama urge a clase política a invertir en planes contra la pobreza



El presidente estadounidense Barack Obama participa en un debate con el profesor de Harvard, Robert Putnam y el presidente del American Enterprise Institute, Arthur Brooks y el moderadro E.J. Dionne, durante el encuentro de liderazgo Católico-Evangélico en la universidad de Georgetown.
Obama urge a clase política a invertir en planes contra la pobreza


Martes, 12 de mayo de 2015 - 2:42 pm




WASHINGTON (EFE).— El presidente de EE.UU., Barack Obama, urgió hoy a la clase política del país a comprometerse con las inversiones y planes necesarios para enfrentar la pobreza y la desigualdad, al alertar de que es “un error” creer que no se puede hacer nada contra ambos problemas.

“Podemos hacer algo al respecto. Creo que es un error sugerir que, de alguna manera, nuestros esfuerzos han fracasado y que somos impotentes para abordar la pobreza”, subrayó Obama durante un debate organizado en la Universidad George Washington, en el marco de un encuentro de líderes católicos y evangélicos de todo el país.

El debate, que duró casi una hora y media, estuvo moderado por E.J. Dionne, columnista del diario “The Washington Post”, y en él participaron también el profesor Robert Putnam, de la Universidad de Harvard, y el presidente del conservador American Enterprise Institute, Arthur Brooks.

Desde las recientes protestas violentas en la ciudad de Baltimore a raíz de la muerte del joven negro Freddie Gray mientras estaba en custodia policial, Obama está hablando mucho más abiertamente que antes sobre la necesidad de abordar las raíces de ese tipo de sucesos, ligadas a la pobreza y falta de oportunidades en muchas comunidades.

“Lo que solía ser una segregación racial se refleja hoy en una segregación de clases”
, reflexionó hoy el presidente.

A su juicio, parte de lo que ha cambiado es que, en un mundo globalizado, las élites “viven lejos de aquellos que no son tan ricos” y se sienten “menos comprometidas” a realizar las inversiones necesarias contra la pobreza y la desigualdad.

En ese sentido, Obama dijo que los presupuestos locales, estatales y del Gobierno federal, muchas veces por una presión “ideológica” en contra, no están incluyendo en la actualidad las mismas inversiones que en el pasado contra la pobreza y eso “tiene un impacto”.

“Es duro ser pobre. Las personas no quieren ser pobres”, enfatizó el presidente, al cuestionar estereotipos vigentes acerca de que los más desfavorecidos son “esponjas, sanguijuelas, no quieren trabajar, son perezosos”.

“El mejor programa contra la pobreza es un trabajo”, añadió el mandatario.

Obama insistió en la importancia de cerrar “brechas” y puso de ejemplo que los gestores de los 25 principales fondos de capital riesgo ganan más dinero que todos los profesores del sistema público de educación infantil del país.

Al respecto, recordó su propuesta de subir los impuestos a esos gestores y a los millonarios, y apuntó que esa idea le ha costado que algunos lo comparen “con (Adolf) Hitler”.

Durante el debate, Obama también mencionó al papa Francisco, a quien prevé recibir en la Casa Blanca en septiembre próximo, y afirmó que “nadie” ha expresado mejor que el pontífice, con su “sinceridad e insistencia”, que es “vital” combatir la pobreza.

Según sostuvo hoy la Casa Blanca, en 2013 más de 1,1 millones de estadounidenses salieron de la pobreza y fue el año que registró una mayor caída en la pobreza infantil desde 1966.

De acuerdo con el director de Asuntos Intergubernamentales de la Casa Blanca, Jerry Abramson, “queda mucho trabajo por hacer” y Obama cree que expandir las oportunidades de progreso a todos los estadounidenses es, además de una “responsabilidad moral”, un “imperativo económico”.

Abramson repasó algunas de las medidas tomadas por Obama en este sentido desde 2009, entre ellas un plan de más de 300 millones de dólares para transformar zonas de alta pobreza en barrios “sostenibles” y el fortalecimiento del programa de becas Pell, destinado a estudiantes de escasos recursos.

También citó la iniciativa conocida como “El guardián de mi hermano”, lanzada por Obama el año pasado para ampliar las oportunidades, sobre todo educativas, de los jóvenes negros e hispanos, los más proclives a caer en la pobreza y la delincuencia.


Fuente
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Sobre el mismo tema:


  1. Obama: el fin de la derecha y de la izquierda

    El Tiempo Latino-May 13, 2015
    Obama dijo a unas 700 personas en la Universidad de Georgetownque le enfurece cuando oye un "menú constante" de historias en Fox ...

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    La Crónica de Badajoz-May 13, 2015
    El presidente Obama participa en una conferencia sobre la pobreza en la Universidad de Georgetown. - Foto: MARK WILSON / AFP. 1. 95.
  3. La pobreza no es monopolio de la izquierda

    EL PAÍS-May 12, 2015
    De esto hablará hoy Barack Obama en la Universidad de Georgetown con el sociólogo Robert Putnam, autor de Our kids (Nuestros chicos), ...
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Obama vindica a los pobres en la universidad de los ricos



Artículo de


El presidente de EE.UU. denuncia el aumento de las desigualdades sociales | "Soy un hombre negro que creció sin padre y sé lo que me ha costado", confiesa el líder norteamericano

Internacional | 14/05/2015 - 02:00h




Obama saluda al auditorio en la universidad de Georgetown Ap/ Pablo Martinez Monsivais


JORDI BARBETA | WASHINGTON

Corresponsal


Barack Obama apa­reció en el escenario y los alumnos de la Universidad de George­town, puestos en pie, le recibieron igual como saludan a las estrellas del rock. Gritos, aplausos y centenares de teléfonos móviles ejerciendo de cámaras fotográficas. Son estudiantes de una de las universidades de élite de referencia en Estados Unidos. Los que no están becados pagan de promedio 50.000 dólares por curso sólo por las...


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Friday, February 13, 2015

FBI debate relaciones de minorías con la policía




De Por ERIC TUCKER | Associated Press – jue, 12 feb 2015 17:00 CET





El director del FBI James Comey habla sobre la delicada cuestión de la interacción entre la policía y …


WASHINGTON (AP) — Estados Unidos está en una encrucijada en el tema de las relaciones de las minorías con la policía y debe enfrentar las "duras realidades" que experimentan los ciudadanos y los agentes de la ley, advirtió el jueves el director del FBI, James Comey.

Comey pronunció un discurso en la Universidad de Georgetown para ofrecer sus opiniones sobre un debate que ha conmovido a la nación en los últimos meses por el uso de la fuerza policial y la interacción con las minorías.

Las muertes a manos de policías blancos de Michael Brown en Missouri y Eric Garner en Nueva York, como también las muertes más recientes de dos policías de Nueva York, han planteado cuestiones delicadas en ambos polos del debate, afirmó.

Una de esas cuestiones es que los policías que trabajan en vecindarios donde la mayoría de los delitos callejeros son cometidos por varones negros jóvenes podrían alentar prejuicios inconscientes que afloran en situaciones sospechosas.

"Los dos jóvenes negros en una acera se parecen a muchos otros que el policía ha detenido", dijo. "Otros dos jóvenes blancos en la acera del frente, incluso si están vestidos igual, no lo parecen. El policía no hace la misma asociación siniestra sobre los dos blancos, sea el policía blanco o negro".

Pero otro hecho cierto es que las minorías en los vecindarios pobres suelen heredar "un legado de delito y prisión", un ciclo que dijo debe detenerse para mejorar las relaciones raciales con la policía.

Comey se sumó al secretario de Justicia, Eric Holder, para reclamar datos más precisos sobre el uso de la fuerza policial. Explicó que esa información es necesaria para adoptar decisiones justas.


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James Comey, Director de FBI, ayer 12 de Febrero, 2015, en la Universidad (jesuita) de Georgetown, Washington, D.C.



Nota: 
Mas claro que eso, ni el agua.
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Friday, March 2, 2012

Obama defiende a una estudiante acusada de “fulana” en una polémica sobre el uso de anticonceptivos

Publicado el 02 de mar de 2012 4:47 pm

Foto: REUTERS/Kevin Lamarque

(Washington, 2 marzo. EFE).- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, defendió hoy a una estudiante de la Universidad de Georgetown que se ha visto envuelta en la polémica sobre la cobertura de anticonceptivos que vive el país.

Obama telefoneó a la estudiante, Sandra Fulke, para mostrarle su apoyo después de que el polémico locutor radiofónico conservador Rush Limbaugh la llamara “fulana” por haber prestado testimonio a favor de la contracepción en el Congreso.

“El presidente ha llamado a la estudiante de Derecho de la Universidad de Georgetown Sandra Fluke porque quería ofrecerle su apoyo”, explicó hoy el portavoz de la Casa Blanca Jay Carney en su rueda de prensa diaria.

Obama “quería expresar su decepción” por que ella haya sido “objeto de ataques personales inadecuados”, y quiso darle las gracias “por haber ejercido su derecho como ciudadana a expresarse sobre un tema de política pública”, añadió Carney.

El locutor, conocido por su opinión ultraconservadora, llamó a Fluke “puta” y “fulana” en su programa de radio, y la instó a que hiciera públicos vídeos sobre su intimidad después de que la estudiante testificara en un comité del Congreso.

Fluke había defendido que las empresas que ofrecen seguro médico a sus empleados, incluida la Iglesia Católica considerada como empleadora, deban incluir la cobertura de los anticonceptivos, como estipula la reforma sanitaria promovida por la Casa Blanca.

“Si vamos a tener que pagarlo, entonces queremos algo a cambio, señorita Fluke”, dijo Limbaugh en su programa de radio a principios de esta semana. “Y eso podrían ser sus videos sexuales para que podamos ver lo que estamos consiguiendo con nuestro dinero”, añadió el locutor.

La estudiante de Derecho dijo estar “asombrada” por estos comentarios durante una entrevista en la cadena MSNBC y agregó que los comentarios de Limbaugh eran “totalmente inapropiados” y “fuera de los límites del discurso civilizado”.

La polémica sobre la cobertura médica de los anticonceptivos salió a la palestra después de que el presidente estadounidense impulsara una nueva ley sanitaria que en su primera versión obligaba a las instituciones católicas a ofrecer métodos anticonceptivos a sus empleadas.

Ante las protestas de los sectores conservadores, Obama modificó el texto de manera que esas instituciones católicas podrán alegar “objeciones religiosas”.

La norma entrará en vigor en 2013 y obliga a hospitales, colegios y entidades sociales a ofrecer un plan de salud a sus empleados que contemple la planificación familiar y, en concreto, métodos para el control de la natalidad.



Fuente


Wednesday, March 30, 2011

Obama establece meta de reducir en un tercio importaciones de petróleo


El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, hizo el día 30 un llamamiento para reducir sus importaciones de petróleo en una tercera parte para el año 2025 con el fin de garantizar su suministro de energía en el futuro. .

"Hoy establezco un nuevo objetivo: uno razonable, posible, y necesario", expresó Obama durante un discurso en la Universidad Georgetown en Washington DC. "Cuando fui electo para este cargo, Estados Unidos importaba 11 millones de barriles de petróleo al día. Dentro de un poco más de una década a partir de ahora, reduciremos ese volumen en una tercera parte". .

. Al hablar acerca de la energía fósil, Obama señaló que "los Estados Unidos de America no pueden apostar su prosperidad y su seguridad de largo plazo por un recurso que finalmente se acabará". .

. Obama comentó que el logro de este nuevo objetivo de reducir la dependencia de Estados Unidos en el petróleo básicamente estriba en dos cosas: encontrar y producir más petróleo en casa, y reducir nuestra dependencia del petróleo sustituyéndolo con combustibles alternativos menos contaminantes y más eficientes. Obama añadió: "Seguiremos siendo víctimas de los cambios en el mercado petrolero hasta que seamos serios en una política a largo plazo para tener energía segura y asequible". .

. En lo que se refiere a la oferta, el año pasado la producción estadounidense de petróleo llegó a su nivel más alto desde 2003. Y por primera vez en más de una década, el petróleo que Estados Unidos importó representó menos de la mitad del combustible líquido que consumió. .

. Respecto a la demanda, Obama prometió incrementar la eficiencia energética e impulsar el uso de energías más limpias. (Xinhua) 31/03/2011

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Sunday, January 24, 2010

La agenda de derechos humanos para el siglo XXI

por Hillary Clinton*

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14 de diciembre de 2009

Desde
Washington DC (EEUU)



Gracias. Es maravilloso estar aquí de nuevo en Georgetown en este magnífico Gaston Hall y darles algo que hacer en la semana de exámenes. (Risas). Es una razón casi legítima para tomarse un descanso – (risas) – que tengo el gusto de proporcionarles.

Quiero darle las gracias a Jaspeed [Singh] por su presentación, y por supuesto, aquellos que asisten a la Escuela del Servicio Exterior escucharon sus impresiones cuando habló de la cultura de derechos humanos en lo que respecta a la extraordinaria oportunidad que tienen ustedes al cursar sus estudios aquí. Considero además un honor poder pronunciar este discurso en Georgetown, porque no hay mejor lugar que esta universidad para hablar sobre los derechos humanos. El presidente [John] DeGioia, la administración y el claustro de profesores encarnan la larga tradición de esta universidad de apoyar la libre expresión y libre indagación y la causa de los derechos humanos en todo el mundo.

Sé que el mismo presidente DeGioia ha impartido un curso sobre derechos humanos y un curso sobre la ética del desarrollo internacional junto con una de mis antiguas colegas, Carol Lancaster, la decana interina de la Escuela de Servicio Exterior. Me gustaría felicitar al claustro de profesores que contribuye a dar forma a nuestras ideas sobre los derechos humanos, la resolución de conflictos, el desarrollo y temas afines. Es importante estar en esta universidad, porque los estudiantes y el claustro aportan algo todos los años al diálogo interreligioso. A través del Instituto de Derechos Humanos que se encuentra aquí en la Facultad de Derecho y a través de otros programas ustedes dan voz a muchos defensores y activistas que trabajan en las primeras líneas del movimiento mundial de derechos humanos. Además, la oportunidad que ustedes ofrecen a los estudiantes de trabajar en una clínica internacional de derechos de la mujer es algo de particular importancia para mí.

Todos estos esfuerzos reflejan el profundo compromiso de la administración de Georgetown, del claustro de profesores y de los estudiantes con esta causa. Así que, ante todo, estoy aquí para darles las gracias. Gracias por mantener los derechos humanos en el centro de la atención. Gracias por formar a la próxima generación de defensores de derechos humanos y, en general, por presentar este tema a estudiantes que puede que nunca sean activistas, que puede que nunca trabajen para Amnistía Internacional o cualquier otra organización que se dedique específicamente a los derechos humanos, pero que saldrán de esta universidad con esto inscrito en sus corazones y mentes. Así que, gracias presidente DeGioia por todo lo que usted hace y todo lo que Georgetown ha hecho. (Aplausos).

Hoy me gustaría hablar sobre la agenda de derechos humanos de la administración Obama para el siglo XXI. Es un tema sobre el que piensan muchos de los que están interesados en conocer nuestro enfoque, lo cual es comprensible, porque es un asunto crítico que merece toda nuestra energía y atención. Mis comentarios de hoy ofrecerán una visión general de nuestras ideas acerca de los derechos humanos y la democracia, y de cómo encajan en nuestra política exterior general, así como en los principios y políticas que guían nuestro enfoque.

Pero también quiero aclarar lo que esto no es. No puede ser una relación exhaustiva de los abusos o países a los que hemos informado acerca de nuestras inquietudes de derechos humanos. No puede ser —ni lo es— una lista o una tabla de puntuación. Todos los años publicamos el Informe de Derechos Humanos que revela con todo detalle las inquietudes que tenemos acerca de muchos países. Pero espero que podamos utilizar esta oportunidad para examinar esta importante cuestión desde una perspectiva más amplia para apreciar su plena complejidad, peso moral y urgencia. Dicho esto, paso ahora a ocuparme de lo que he venido a hablar hoy.

En su discurso de aceptación del Premio Nobel de la Paz la semana pasada, el presidente Obama dijo que, si bien la guerra jamás es bienvenida ni buena, a veces es justa y necesaria porque, y cito sus propias palabras: “Solamente una paz justa y basada en los derechos inherentes y la dignidad de todas las personas realmente puede ser perdurable.” A lo largo de la historia y en nuestros tiempos, ha habido quienes rechazan violentamente este hecho. Nuestra misión es adoptarla y trabajar para alcanzar una paz duradera a través de una agenda de derechos humanos que se base en los principios y mediante una estrategia práctica de aplicación de dicha agenda.

El discurso del presidente Obama también nos recordó que nuestros valores fundamentales, los valores que están consagrados en nuestra Declaración de Independencia –el derecho a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad– no son sólo fuente de nuestra fuerza y resistencia, sino que son un derecho innato de todo hombre, mujer y niño en la Tierra. Esa es también la promesa de la Declaración Universal de Derechos Humanos, el requisito previo para la construcción de un mundo en el que cada persona tenga la oportunidad de alcanzar su potencial, otorgado por Dios, y el poder que respalda todos los movimientos por la libertad, toda campaña prodemocracia, todos los esfuerzos dirigidos a fomentar el desarrollo y toda resistencia contra la opresión.

El potencial que tiene cada persona de aprender, descubrir y abrazar el mundo que le rodea, la posibilidad de unirse libremente a otros para conformar sus comunidades y sus sociedades de modo que cada persona pueda alcanzar la realización y la autosuficiencia; el potencial de compartir las alegrías y desgracias de la vida, las risas y las lágrimas con las personas que amamos, ese potencial es sagrado. Sin embargo, esto mismo constituye una convicción peligrosa para muchos de los que detentan el poder y que construyen su posición contra “otros”, otra tribu, otra religión, raza, género o partido político. La oposición a ese falso sentido de la identidad y la ampliación del círculo de derechos y oportunidades a todas las personas –promoviendo sus libertades y posibilidades– son los motivos por lo que hacemos lo que hacemos.

Esta semana se observa la Semana de los Derechos Humanos. Sin embargo, en el Departamento de Estado todas las semanas son la semana de los derechos humanos. Este mes, hace sesenta y un años que los líderes del mundo proclamaron un nuevo marco de derechos, leyes e instituciones que pudieran cumplir con la promesa de “nunca jamás”. Reiteraron la universalidad de los derechos humanos a través de la Declaración Universal y de acuerdos legales, entre ellos los que estaban destinados a luchar contra el genocidio, los crímenes de guerra y la tortura, y combatir la discriminación contra las mujeres y las minorías raciales y religiosas. Los movimientos de la sociedad civil y organizaciones no gubernamentales que se multiplicaban se convirtieron en socios esenciales en la promoción del principio de que cada persona cuenta y en denunciar a aquellos que violan esa norma.

No obstante, al celebrar ese progreso, nuestra atención debe centrarse en la labor que queda por hacer. El preámbulo de la Declaración Universal de Derechos Humanos nos anima a utilizarla como, cito textualmente, una “norma de rendimiento”. Así debemos hacer, pero no podemos negar la brecha que existe entre sus elocuentes promesas y las experiencias de vida de tantos de nuestros semejantes. Ahora, tenemos que concluir nuestra labor.

Nuestra agenda de derechos humanos para el siglo XXI es concretar de forma humana los derechos humanos y el primer paso es considerar los derechos humanos en un contexto amplio. Por supuesto, la gente ha de estar libre de opresión tiranía, tortura, discriminación, del miedo a que los líderes les encarcelen o les hagan “desaparecer”. Pero además debe tener libertad para vivir sin la opresión de la miseria, la falta de alimentos, falta de salud, falta de educación y falta de igualdad ante la ley y de hecho.

Para realizar su potencial, las personas han de tener libertad para elegir sus leyes y dirigentes; para compartir y tener acceso a la información; para hablar, criticar y debatir. Han de tener libertad de culto, de asociación y amar en la forma que elijan. También han de tener la libertad de alcanzar la dignidad que conlleva la autosuperación y la autosuficiencia, de instruir sus mentes y sus competencias, de llevar sus productos al mercado, y de participar en el proceso de la innovación. Los derechos humanos plantean exigencias tanto negativas como positivas. Las personas han de estar libres de cualquier modalidad de tiranía y también han de ser libres para aprovechar las oportunidades de una vida plena. Por esta razón, el apoyo a la democracia y el fomento del desarrollo son las piedras angulares de nuestra agenda de derechos humanos para el siglo XXI.

Esta administración, al igual que otras anteriores, promoverá, apoyará y defenderá la democracia. No cederemos ni palabras ni ideas a quienes las hayan utilizado de manera demasiado limitada, o para justificar políticas desacertadas. Estamos a favor de la democracia no porque queramos que otros países sean iguales que nosotros, sino porque queremos que todas las personas disfruten de la protección permanente de derechos que les pertenecen por naturaleza, independientemente de que hayan nacido en Tallahassee o en Teherán. La democracia ha demostrado ser el mejor sistema político para hacer de los derechos humanos una realidad humana en el largo plazo.

Pero es fundamental que aclaremos a qué nos referimos cuando hablamos de democracia, porque la democracia no significa sólo elecciones para elegir a dirigentes, sino también ciudadanos activos, una prensa libre, un poder judicial independiente, e instituciones transparentes y responsables que rindan cuentas a todos los ciudadanos y que protejan sus derechos de forma equitativa y justa. En las democracias, el respeto a los derechos no es una decisión que toman los dirigentes a diario, sino que es la razón por la que gobiernan. Las democracias protegen y respetan a los ciudadanos todos los días, no sólo el día de las elecciones. Las democracias demuestran su grandeza no al insistir en que son perfectas, sino al utilizar sus instituciones y principios para perfeccionarse a sí mismas tanto como a su unión, tal como sigue haciendo nuestro país tras 233 años.

Al mismo tiempo, el desarrollo humano también ha de ser parte de nuestra agenda de derechos humanos, porque que las necesidades básicas del bienestar: alimentación, vivienda, salud y educación; y los bienes públicos comunes: sostenibilidad ambiental, protección contra enfermedades pandémicas, provisiones para los refugiados; son necesarias para que la gente pueda ejercer sus derechos, y porque el desarrollo humano y la democracia se refuerzan mutuamente. Los gobiernos democráticos no pueden sobrevivir mucho tiempo si sus ciudadanos no tienen las necesidades básicas de la vida. La desesperación que causan la pobreza y la enfermedad conducen a menudo a la violencia, la cual pone en peligro aún más los derechos de las personas y amenaza la estabilidad de los gobiernos. Las democracias que producen resultados en cuanto a derechos, oportunidades y desarrollo para sus pueblos son estables, fuertes y muy probablemente permitirán que las personas alcancen su potencial.

Así que los derechos humanos, la democracia y el desarrollo no son tres objetivos separados con agendas distintas. Esa opinión no refleja la realidad que confrontamos. Para marcar la diferencia a largo plazo en la vida de la gente tenemos que hacer frente a los tres al mismo tiempo con un compromiso que sea inteligente, estratégico, decidido y a largo plazo. Debemos medir nuestros logros preguntando lo siguiente: ¿Hay más personas en más lugares en mejores condiciones de ejercer sus derechos universales y alcanzar su potencial debido a nuestras acciones?

Nuestros principios son la estrella que nos guía, pero nuestras herramientas y tácticas tienen que ser flexibles y reflejar la realidad que se vive dondequiera que estemos tratando de tener un impacto positivo. Ahora bien, en algunos casos los gobiernos están dispuestos a establecer instituciones sólidas y protecciones para sus ciudadanos, por ejemplo en las democracias incipientes de África, pero no pueden hacerlo si no tienen apoyo. Nosotros podemos extender la mano como socio y ayudarles a alcanzar la autoridad y consolidar el progreso que desean. En otros casos, como en Cuba o Nigeria, los gobiernos tienen la capacidad, pero no están dispuestos a hacer los cambios que se merecen sus ciudadanos. En esos casos debemos ejercer firme presión sobre los líderes para poner fin a la represión, y apoyar al mismo tiempo a quienes trabajan para lograr un cambio dentro de la sociedad. En los casos en que los gobiernos no están dispuestos ni tienen la capacidad —lugares como el este del Congo— tenemos que apoyar a aquellas personas y organizaciones valientes que tratan de proteger a la gente y que luchan contra viento y marea para plantar las semillas de un futuro más prometedor.

Ahora, no necesito decirles que los desafíos que enfrentamos son diversos y complicados. No existe una estrategia o fórmula, doctrina o teoría que se pueda aplicar fácilmente a toda situación. Pero quiero explicar cuatro elementos de la estrategia de la administración Obama que ponen nuestros principios en acción y compartir con ustedes algunos de los desafíos que encaramos al llevar esto a cabo.

Primero, un compromiso con los derechos humanos empieza con normas universales y con responsabilizar a todos ante esas normas, incluyéndonos a nosotros. En su segundo día en el cargo, el presidente Obama emitió un decreto ejecutivo que prohíbe el uso de tortura o crueldad oficial por cualquier funcionario estadounidense y ordenó el cierre del centro de detención en la Bahía de Guantánamo. El próximo año, informaremos sobre la trata de personas, tal como lo hacemos todos los años, pero en esta ocasión, no sólo lo haremos sobre otros países, sino también sobre nuestro propio país; y participaremos por medio de las Naciones Unidas en el Examen Periódico Universal de nuestro propio historial de derechos humanos, tal como alentamos a otros países a hacerlo.

Al responsabilizarnos a nosotros mismos, reforzamos nuestra autoridad moral para exigir que todos los gobiernos se adhieran a las obligaciones conforme al derecho internacional; entre estas, la no tortura, la no detención de manera arbitraria ni persecución de disidentes, ni la participación en asesinatos políticos. Nuestro gobierno y la comunidad internacional deben contrarrestar las pretensiones de aquellos que rechazan o abdican sus responsabilidades y hacer responsables a los transgresores.

En algunas ocasiones, causaremos un mayor impacto al denunciar públicamente una acción gubernamental, como el golpe de estado en Honduras o la violencia en Guinea. En otras ocasiones, será más probable que ayudemos a los oprimidos participando en difíciles negociaciones a puerta cerrada, como el presionar a China y Rusia como parte de nuestra agenda más amplia. En cada caso, nuestro objetivo será el de marcar una diferencia, no el de demostrar que tenemos la razón.

Sin embargo, el pedir que se responsabilice a alguien no inicia o se detiene en nombrar responsables. Nuestro objetivo es alentar –y aun exigir– que los gobiernos deben también asumir responsabilidad al hacer ley de los derechos humanos e integrarlos como parte de las instituciones gubernamentales; al establecer tribunales sólidos e independientes, y fuerzas competentes y disciplinadas de policía y de aplicación de la ley. Una vez que los derechos estén establecidos, se debe esperar que los gobiernos resistan la tentación de restringir la libertad de expresión cuando surjan las críticas y que estén alerta para impedir que la ley se convierta en un instrumento de opresión, con proyectos de ley como el que se encuentra bajo consideración en Uganda que tipificaría como delito la homosexualidad.

Sabemos que todos los gobiernos y todos los líderes algunas veces se quedan cortos. De manera que tienen que existir mecanismos internos de rendición de cuentas cuando se violen los derechos. Con frecuencia, la prueba más difícil para los gobiernos, que es esencial para la protección de los derechos humanos, es asimilar y aceptar la crítica. Y en este punto también, debemos liderar con el ejemplo. En las últimas seis décadas, hemos hecho esto, en ocasiones de modo imperfecto pero con resultados importantes, desde realizar enmiendas para la reclusión de nuestros ciudadanos estadounidenses de origen japonés en la Segunda Guerra Mundial, pasando por el establecimiento de recursos legales para víctimas de discriminación en el sur de Jim Crow, hasta aprobar legislación contra delitos de odio que incluya los ataques contra gays y lesbianas. Cuando la injusticia se ignora en algún lugar, se niega la justicia en todo lugar. El reconocer y remediar errores no nos hace más débiles, sino que reafirma la fortaleza de nuestros principios e instituciones.

Segundo, debemos ser pragmáticos y ágiles en la realización de nuestra agenda de derechos humanos; no comprometer nuestros principios, sino hacer lo más posible para hacerlos reales. Y haremos uso de todas las herramientas que estén a nuestra disposición, y cuando nos encontremos con un obstáculo, no daremos la retirada con resignación o recriminaciones; o en repetidas ocasiones nos encontraremos con el mismo escollo, sino que responderemos con una estratégica determinación para encontrar otra forma de llevar a cabo el cambio y mejorar la vida de las personas.

Reconocemos que no existe una sola solución para todos los casos. Cuando las estrategias viejas dejen de funcionar, no tendremos temor a intentar otras nuevas, como lo hicimos este año al terminar con el estado de aislamiento en Birmania y, en vez de eso, buscamos una participación moderada. En Irán, hemos ofrecido negociar directamente con el gobierno sobre asuntos nucleares, pero al mismo tiempo hemos expresado solidaridad con quienes se encuentran allí luchando por un cambio democrático. Como el presidente Obama dijo en su discurso de aceptación del Premio Nobel: “la esperanza y la historia están de su lado”.

Haremos a los gobiernos responsables por sus acciones, así como recientemente lo hicimos al terminar este año las subvenciones de la Corporación del Desafío del Milenio para Madagascar y Níger, por el comportamiento de sus gobiernos. Como el presidente lo expresó la semana pasada, “debemos tratar de hacer lo posible por mantener el equilibrio entre el ostracismo y la negociación; la presión y los incentivos, de manera que se promuevan los derechos humanos y la dignidad con el transcurso del tiempo”.

Estamos trabajando también por un cambio positivo dentro de las instituciones multilaterales. Estas instituciones son herramientas valiosas que, cuando tienen su mejor funcionamiento, impulsan las iniciativas de muchos países alrededor de un objetivo común. De manera que nos hemos reintegrado al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, no porque no veamos sus defectos, sino porque consideramos que el participar nos brinda la mejor oportunidad de ser una influencia constructiva.

En nuestra primera sesión, propusimos de manera conjunta la resolución sobre Libertad de Expresión que tuvo éxito, una convincente declaración de principios en un momento en que esa libertad está en riesgo por nuevos esfuerzos para refrenar la práctica religiosa, incluyendo recientemente en Suiza, y por esfuerzos para tipificar como delito la difamación de religión, una solución falsa que intercambia un error por otro. En el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, tuve el privilegio de presidir la sesión de septiembre donde se aprobó una resolución que ordena protecciones contra la violencia sexual en conflictos armados.

El principio del pragmatismo informa nuestro enfoque en materia de derechos humanos con todos los países, pero en particular con países clave como China y Rusia. La cooperación con cada uno de ellos es crítica para el bienestar de la economía mundial y la agenda de no proliferación que pretendemos, además de para gestionar asuntos de seguridad como Corea del Norte e Irán, y tratar problemas mundiales como el cambio climático.

Estados Unidos busca relaciones positivas con China y Rusia, y eso significa conversaciones cordiales sobre puntos de vista divergentes. En China, pedimos la protección de los derechos de las minorías en el Tíbet y Xinxiang; que los derechos de expresarse y orar se practiquen libremente; y que la sociedad civil y organizaciones religiosas defiendan sus posiciones dentro del marco del estado de derecho. Y consideramos firmemente que a quienes defiendan de manera pacífica las reformas dentro del marco de la constitución, tales como los signatarios la Carta 2008, no se les debe enjuiciar.

Respecto a Rusia, deploramos los asesinatos de periodistas y activistas y respaldamos a los valientes individuos que abogan por la democracia en medio de un gran peligro. Con China, Rusia y otros países, participamos en asuntos de interés mutuo al tiempo que también lo hacemos con actores de la sociedad que en estos mismos países trabajan para impulsar los derechos humanos y la democracia. El supuesto de que o debemos pretender los derechos humanos o nuestros “intereses nacionales” es erróneo. El supuesto de que sólo la coerción y el aislamiento son mecanismos eficaces para impulsar el cambio democrático también es equivocado.

En nuestras iniciativas diplomáticas y de desarrollo, nos seguimos esforzando por encontrar formas innovadoras de lograr resultados. Ese es el motivo por el cual anuncié la primera Revisión Cuatrienal de Diplomacia y Desarrollo, con la finalidad de desarrollar una estrategia futura basada en un análisis de nuestros objetivos, nuestros desafíos, nuestros mecanismos y nuestra capacidad para alcanzar los objetivos en política exterior y en seguridad nacional estadounidenses. Y no se equivoquen, los asuntos de democracia y gobernabilidad, D y G como les llaman en USAID, son clave en esta revisión.

El tercer elemento de nuestra estrategia es que respaldamos el cambio impulsado por los ciudadanos y sus comunidades. El proyecto de hacer de los derechos humanos una realidad humana no puede ser sólo para los gobiernos. Exige la cooperación entre individuos y organizaciones dentro de las comunidades y a través de las fronteras. Esto significa que colaboramos con otros que comparten nuestro compromiso de garantizar una vida de dignidad para todos los que comparten los vínculos de la raza humana.

Hace seis semanas, en Marruecos, me reuní con activistas de la sociedad civil provenientes de Oriente Medio y el norte de África. Ellos ejemplifican cómo es que un cambio duradero proviene desde dentro, y cómo es que depende de activistas que crean el espacio en el cual ciudadanos involucrados y la sociedad civil pueden forjar las bases para un desarrollo y una democracia en el respeto a los derechos. Fuera de los gobiernos y la sociedad civil no se puede imponer el cambio, pero se puede promover, reforzar y defender. Podemos alentar y apoyar a líderes comunitarios locales, ofrecer un medio de protección a activistas de derechos humanos y de la democracia cuando enfrenten problemas, tan frecuentemente como esto sucede, para que denuncien asuntos delicados y expresen su desacuerdo. Esto significa el hacer uso de mecanismos tales como nuestro Fondo para los Defensores de los Derechos Humanos en el Mundo, que durante el último año ha proporcionado ayuda legal específica y de relocalización a 170 defensores de derechos humanos en todo el mundo.

Podemos respaldar a estos defensores públicamente, como lo hemos hecho al enviar una misión diplomática de alto nivel a reunirse con Aung San Suu Kyi, y como lo he hecho en todo el mundo, desde Guatemala y Kenia hasta Egipto, hablando por la sociedad civil y los líderes políticos que trabajan para intentar cambiar sus sociedades desde dentro, y que también trabajan a través de medios de comunicación no oficiales para garantizar la seguridad de disidentes y protegerlos de ser perseguidos.

Podemos aumentar el volumen de las voces de activistas y defensores que trabajan en estos asuntos al exponer su progreso. Con frecuencia buscan lograr su misión en el aislamiento, a veces tan marginados dentro de sus propias sociedades. Podemos apoyar la legitimidad de sus iniciativas. Reconocemos estas iniciativas con honores tales como el Premio a las Mujeres de Coraje que la primera dama Michelle Obama y yo entregamos este año, y el Premio a los Defensores de los Derechos Humanos que presentaré el próximo mes, y podemos aplaudir a otros como Vital Voices, el Centro Robert F. Kennedy para Justicia y Derechos Humanos, y la Fundación Lantos, que llevan a cabo la misma tarea.

Podemos brindarles acceso a foros públicos que den visibilidad a sus ideas, al igual que continuar ejerciendo presión por una función para las organizaciones no gubernamentales en instituciones multilaterales como las Naciones Unidas y la OSCE. Podemos alistar a otros aliados como sindicatos laborales internacionales que defienden los derechos de personas que viven con VIH/SIDA en África.

Podemos ayudar a cambiar agentes, obtener acceso a e intercambiar información por medio de Internet y de teléfonos móviles, de manera que puedan comunicarse y organizarse. Con teléfonos con cámara y páginas en Facebook, miles de manifestantes en Irán han difundido sus exigencias de derechos que se les han negado, lo que crea un registro para que todo el mundo, incluyendo los líderes de Irán, lo vean. Hemos establecido una unidad especial dentro del Departamento de Estado que hace uso de la tecnología para la diplomacia del siglo XXI.

En prácticamente todo país al que viajo, desde Indonesia hasta Iraq, desde Corea del Sur hasta la República Dominicana, celebro reuniones de foro abierto o mesas redondas con grupos de fuera del gobierno para aprender de ellos y para proporcionar una plataforma para su voz, ideas y opiniones. En un viaje que hice recientemente a Rusia, visité una estación radial independiente para conceder una entrevista y expresar de palabra y de hecho nuestro respaldo a los medios informativos independientes en un momento en que la libertad de expresión está amenazada.

En mis visitas a China, he insistido en reunirme con mujeres activistas. La Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre la Mujer realizada en Pekín en 1995 inspiró a una generación de mujeres líderes de la sociedad civil que han llegado a ser defensoras de los derechos para la China de hoy. En 1998, me reuní con un pequeño grupo de abogadas en un departamento lleno de personas en el quinto piso de un edificio sin ascensores, y ellas me describieron sus esfuerzos por ganar derechos para la mujer, por poseer propiedad, por poder decidir en cuanto a casamiento y divorcio, y por ser tratadas como ciudadanas iguales.

Cuando visité China otra vez este año, me reuní con algunas de las mismas mujeres, pero su grupo había crecido y había ampliado su alcance. Había mujeres que trabajan no sólo por los derechos legales sino también por los derechos ambientales, de salud y económicos.

Sin embargo una de ellas, la doctora. Gao Yaojie ha sido acosada por hablar francamente acerca del SIDA en China. Su gobierno en vez de acosarla, debería aplaudirla por ayudar a enfrentar la crisis. Las ONG y los líderes de la sociedad civil necesitan el apoyo financiero, técnico y político que les proporcionamos. Muchos regímenes represivos han procurado limitar la independencia y la eficacia de los activistas y las ONG, al restringir sus actividades—entre ellos más de 25 gobiernos que han adoptado recientemente nuevas restricciones. Nuestro financiamiento y apoyo pueden dar una base a las organizaciones locales, los programas de capacitación y los medios independientes. Y por supuesto, una de las maneras más importantes en que nosotros y otros en la comunidad internacional podemos sentar las bases para el cambio desde abajo hacia arriba es con ayuda dirigida a quienes la necesitan, y con asociaciones que fomenten un desarrollo económico de amplia base.

Para lograr éxitos a largo plazo, nuestra ayuda de desarrollo debe ser lo más efectiva posible en producir resultados y preparar el terreno para el crecimiento amplio y la autosuficiencia a largo plazo. La habilitación económica, además de dar a las personas la capacidad de satisfacer sus necesidades materiales, les debería ofrecer la oportunidad de asegurar su propio futuro y ver que sus sociedades se conviertan en la clase de democracia que protege los derechos y gobierna con justicia. Por eso, emprenderemos un enfoque de desarrollo que proteja los derechos— consultando con las comunidades locales, asegurando la transparencia, y facilitando la creación de instituciones responsables — para que nuestras actividades de desarrollo estén en concierto con nuestros esfuerzos de apoyar la gobernabilidad democrática. Ese el desafío apremiante que enfrentamos hoy en Afganistán y Pakistán.

El cuarto elemento de nuestra estrategia es que ampliaremos nuestro enfoque —no olvidaremos que el cambio positivo debe reforzarse y fortalecerse cuando la esperanza surge; y no ignoraremos ni descuidaremos los lugares de tragedia y desesperación aparentemente incurable. Donde las vidas humanas están en riesgo, debemos hacer lo que podamos para ayudar a que las cosas cambien para un futuro mejor.

El compromiso y no la conveniencia impulsan nuestros esfuerzos para apoyar a quienes trabajan por los derechos humanos, la habilitación económica y el gobierno democrático, pero esos esfuerzos deben ser continuos. No pueden estar sujetos a los vientos del cambio político en nuestro país. El progreso democrático es urgente pero no es rápido, y nunca debemos dar por sentada su permanencia. Los retrocesos son siempre una amenaza, como hemos aprendido en lugares como Kenia donde los perpetradores de la violencia postelectoral hasta ahora han escapado de la justicia; y en las Américas, donde nos preocupan los líderes que han confiscado propiedades, pisoteado los derechos y abusado de la justicia para aumentar su poderío personal.

Cuando el cambio democrático ocurre, no podemos quedar satisfechos. En lugar de eso debemos continuar reforzando las ONG y las nacientes instituciones de gobierno democrático. Las jóvenes democracias como las de Liberia, Timor Oriental, Moldavia y Kosovo necesitan nuestra ayuda para asegurar mejoras en la salud, educación y bienestar social. Debemos seguir comprometidos a nutrir el desarrollo democrático en lugares como Ucrania y Georgia, que tuvieron adelantos democráticos a principios de esta década pero que debido a factores internos y externos siguen luchando para consolidar sus logros democráticos.

De manera que, en nuestras relaciones bilaterales y también mediante las instituciones internacionales, estamos preparados para ayudar a los gobiernos que se han comprometido a mejorar, ayudándolos a combatir la corrupción y a capacitar a sus fuerzas de policía y funcionarios púbicos. Apoyaremos a las organizaciones e instituciones regionales como la Organización de los Estados Americanos, la Unión Africana y la Asociación de Países del Sudeste Asiático, cuando tomen sus propias medidas para defender los principios e instituciones democráticos.

Los ejemplos de éxito merecen nuestra atención para que los progresos continúen y sirvan de modelo para otros. Y, aun cuando reforzamos los éxitos, la conciencia exige que no nos intimide la dificultad abrumadora de hacer logros en la lucha contra la miseria en lugares difíciles como Sudán, el Congo, Corea del Norte y Zimbaue, o en cuestiones difíciles como son el terminar con la desigualdad de género y la discriminación contra los homosexuales y las lesbianas desde Oriente Medio a América Latina, África y Asia.

Tenemos que seguir insistiendo en soluciones en Sudán donde las continuas tensiones amenazan con agravar la devastación causada por el genocidio en Darfur y una crisis abrumadora de refugiados. Seguiremos identificando maneras de trabajar con socios para aumentar la seguridad humana a la vez que dirigimos mayor atención a los esfuerzos de prevenir el genocidio en otros lugares.

Y, por supuesto, tenemos que seguir enfocados en el tema de la mujer – los derechos de la mujer, el papel de la mujer y las responsabilidades de la mujer. Como dije en Pekín en 1995, "los derechos humanos son derechos de la mujer, y los derechos de la mujer son derechos humanos" pero cómo quisiera que fuera fácil traducirlos en obras y cambios. Ese ideal está muy lejos de hacerse realidad en muchos lugares del mundo, pero no hay otro lugar que ejemplifique más las circunstancias trágicas y difíciles que las mujer enfrenta como el este del Congo.

En agosto pasado estuve en Goma, el epicentro de una de las regiones más violentas y caóticas de la tierra. Y cuando estuve allí, conocí a las víctimas de la horrible violencia de género y sexual y me reuní con los refugiados que fueron sacados de sus hogares por las muchas fuerzas militares que operan allí. Oí también de quienes trabajan para poner fin a los conflictos y proteger a las víctimas en circunstancias tan calamitosas. Vi lo mejor y lo peor de la humanidad en un solo día, los horrorosos actos de violencia que han dejado a las mujeres física y emocionalmente maltratadas con brutalidad y el heroísmo de las mujeres y hombres, médicos, enfermeras y voluntarios que trabajan para sanar cuerpos y espíritus.

Ellos están a la vanguardia de la lucha por los derechos humanos. Presenciar directamente su tenacidad y la tenacidad del pueblo congoleño y la fortaleza interna que los hace seguir luchando, no sólo me hace sentir humilde, sino que me inspira cada día a seguir trabajando.

Esos cuatro aspectos de nuestro enfoque—responsabilidad, el principio del pragmatismo, asociaciones formadas desde abajo hacia arriba, y el mantener un enfoque amplio donde los derechos están en juego— ayudarán a construir una base que faculte a las personas para levantarse y salir de la pobreza, el hambre y las enfermedades y que proteja sus derechos bajo gobiernos democráticos. Debemos terminar con la opresión, la corrupción y la violencia.

Debemos encender el fuego del potencial humano mediante el acceso a la educación y las oportunidades económicas. Construir los cimientos, levantar el techo y encender el fuego, todos juntos, a la vez. Porque cuando una persona tiene comida y educación pero no tiene la libertad de discutir y debatir con sus conciudadanos, se le niega la vida que merece. Y cuando una persona está demasiado hambrienta o enferma para trabajar o votar o rezar, se le niega la vida que merece. La libertad no se da a medias, y los remedios parciales no pueden solucionar todo el problema.

Sin embargo sabemos que los defensores del potencial humano nunca han tenido una tarea fácil. Podemos llamar a los derechos inalienables, pero hacer que así lo sean siempre ha sido una tarea difícil; y por claros que tengamos nuestros ideales, tomar medidas para hacerlos realidad requiere decisiones difíciles. Incluso si todos concordamos en que debemos hacer lo que con más probabilidad vaya a mejorar la vida de las personas en el terreno, no siempre estaremos de acuerdo en qué línea de acción corresponde a cada caso. Esa es la naturaleza de gobernar. Todos conocemos ejemplos de buenas intenciones que no produjeron resultados, de algunas que produjeron consecuencias no intencionadas que llevaron a mayores violaciones de los derechos humanos. Y podemos aprender de los casos en los que no hemos logrado hacer lo que se esperaba, porque esas dificultades del pasado son prueba de cuán difícil el progreso es, pero no aceptamos el argumento de algunos de que en ciertos lugares el progreso es imposible, porque sabemos que el progreso ocurre.

Ghana emergió de una era de golpes de estado a una de gobierno democrático estable. Indonesia pasó de un gobierno represivo a una democracia dinámica que es islamista y secular. Chile cambió la dictadura por la democracia y una economía abierta. Las reformas constitucionales de Mongolia llevaron con éxito a la democracia multipartita sin violencia. Y no hay mejor ejemplo que el progreso logrado en Europa Central y del Este desde la caída del Muro de Berlín hace veinte años, un acontecimiento que yo tuve el orgullo de ayudar a celebrar el mes pasado en la Puerta de Brandeburgo.

Si bien la tarea que tenemos por delante es desalentadora y vasta, nosotros encaramos el futuro junto con socios en todos los continentes, socios en organizaciones religiosas, en ONG y en corporaciones socialmente responsables, y socios en los gobiernos. Desde la India, la democracia más grande del mundo, y una que continúa utilizando procesos y principios democráticos para perfeccionar su unión de más de 1.100 millones de personas, hasta Botsuana donde el nuevo presidente de la democracia más antigua de África ha prometido gobernar conforme con lo que él llama las “5 D”: democracia, dignidad, desarrollo, disciplina y desempeño, y ofrece una receta para un gobierno responsable que contrasta totalmente con la tragedia innecesaria causada por el hombre en el vecino Zimbabue.

Al fin y al cabo, no se trata de lo que hacemos; sino de lo que somos. Y no podemos ser el pueblo que somos — un pueblo que cree en los derechos humanos—si abandonamos esta lucha. Creer en los derechos humanos significa comprometernos a la acción. Cuándo nos comprometimos con la promesa de los derechos que son de aplicación en todas partes, que son de aplicación a todos, con la promesa de los derechos que protegen y hacen posible la dignidad humana, nos comprometimos también a la dura tarea de hacer realidad esa promesa.

Todos ustedes en esta gran universidad estudian lo que hemos tratado de hacer respecto a los derechos humanos, o como dijo Jas, la cultura de derechos humanos. Ven las limitaciones e insuficiencias. Ven el hecho de que, como reza el famoso dicho de Mario Cuomo sobre la política aquí en Estados Unidos, hacemos campaña en poesía y gobernamos en prosa. Pues bien, eso es cierto también a nivel internacional. Pero necesitamos las ideas de ustedes, necesitamos sus críticas, necesitamos su apoyo y el análisis inteligente de cómo juntos podemos expandir, poco a poco y continuamente, el círculo de oportunidad y derechos de cada persona.

Es una tarea que nos tomamos muy en serio. Es una tarea para la cual sabemos que no tenemos todas las soluciones. Pero es la tarea a la que Estados Unidos se comprometió. Y continuaremos, día a día, paso a paso, para tratar de hacer todo el progreso que sea humanamente posible.

Muchas gracias a todos. (Aplausos)

Hillary Clinton

Secretaria de Estado de los Estados Unidos de America.
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Tuesday, September 22, 2009

Luis Fortuño

Luis Fortuño

Luis Fortuño
De Wikipedia, la enciclopedia libre

9.º Gobernador de Puerto Rico
Actualmente en el cargo
Desde el 2 de enero de 2009
Precedido por
Aníbal Acevedo Vilá
Datos personales
Nacimiento
31 de octubre de 1960 (48 años) San Juan, Puerto Rico
Partido
Partido Nuevo Progresista


Partido Republicano
Cónyuge
Lcda. Luz E. (Lucé) Vela Gutiérrez
Hijos
Maria LuisaLuis RobertoGuillermo
Profesión
Abogado
Alma máter
Universidad de Georgetown







Luis Guillermo Fortuño Burset (n. San Juan, Puerto Rico, 31 de octubre de 1960), abogado corporativo y político puertorriqueño. Actualmente es el Gobernador del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, Presidente del Partido Nuevo Progresista (PNP), miembro del Partido Republicano de los Estados Unidos de América, Presidente de la Conferencia Congresional Hispana y el miembro republicano de mayor rango del Subcomité de Asuntos Insulares de la Cámara de Representantes federal. El licenciado Fortuño fue electo Gobernador de Puerto Rico el 4 de noviembre de 2008, y comenzó su mandato el 2 de enero de 2009.


Contenido





Educación
Luis Guillermo Fortuño Burset estudió en el Colegio Marista de Guaynabo graduándose en 1977. Obtuvo un grado de bachillerato en Ciencias con especialidad en Servicio Extranjero (B.S.F.S., por sus siglas en inglés) de la Escuela de Servicio Extranjero Edmund A. Walsh en la Universidad de Georgetown, y recibió más adelante el grado de Juris Doctor (J.D., por sus siglas en latín) de la Escuela de Derecho de la Universidad de Virginia en 1985. Durante este período, Fortuño fue interno en la oficina de Puerto Rico en Washington (PRFAA).
Mientras estaba en la universidad, Fortuño cofundó la Asociación de Estudiantes Estadistas de Puerto Rico y estuvo activo en organizaciones juveniles favorables hacia la estadidad, es decir, la incorporación de la Isla como estado federado a EE.UU. y en el Partido Republicano.
El licenciado Fortuño es hijo del Dr. Luis Fortuño Moscoso y la señora Shirley Burset de Fortuño. Está casado con la licenciada Luz E. 'Lucé' Vela Gutiérrez, quien es abogada y notario público, y es padre de los trillizos María Luisa, Luis Roberto y Guillermo Luis, quienes nacieron en 1991.



Servicio Público
Fortuño Burset fue designado a varias posiciones de liderato durante la administración del Dr. Pedro Rosselló, entre ellas, Director Ejecutivo de la Compañía de Turismo de Puerto Rico y Secretario de Desarrollo Económico; además como miembro de un sinnúmero de Juntas de Gobierno en diferentes Corporaciones Públicas.



Entre los reconocimientos profesionales que ha recibido figuran: Servidor Público del Año en 1994 por la Cámara de Comercio de Puerto Rico, Ejecutivo Distinguido en 1994 por la Asociación de Ejecutivos de Ventas y Mercadeo de Ponce y la región sur de Puerto Rico, Servidor Público del Año en 1995 por la Industria de Mercadeo y la Asociación de Productos de Alimento y Bebidas de Puerto Rico y Hombre del Año en 1996 por el Caribbean Business. Ha servido en numerosas juntas de directores incluyendo: el Sistema Universitario Ana G. Méndez y el Museo de Arte de Puerto Rico. Es miembro del Instituto americano de leyes y del Instituto urbano de tierras.



En 1996, fue parte del Comité de Plataforma de la Convención Nacional Republicana. Tuvo éxito al lograr incluir el apoyo para la autodeterminación y eventual estadidad para Puerto Rico en la programa del partido.



Fortuño renunció a su posición de gabinete, después de la reelección de Rosselló en 1996, regresando a la practica privada de la abogacía.




Practica Privada
Después de dejar el servicio público, se convirtió en socio de la firma legal: Correa, Collazo, Herrero, Jiménez & Fortuño especializados en finanzas corporativas y bienes raíces. Se mencionó su nombre brevemente para la gobernación por el PNP en 1999, después que el gobernador Rosselló anunciára que no buscaría un tercer término en las elecciones del 2000.


Carrera Política


Campaña a Comisionado Residente 2004
Fortuño decidíó buscar la nominación de su partido para el cargo de Comisionado Residente tarde en las primarias de 2003 luego de anunciar su candidatura en Aguadilla en una actividad del alcalde de la ciudad Hon. Carlos Mendez Martinez de su mismo partido. Ganó las primarias con sobre el 60 por ciento de los votos, derrotando a tres políticos veteranos, entre ellos al anterior Comisionado Residente y Ex Gobernador Carlos Romero Barceló.



Después de ganar la primaria tomó ímpetu dentro de las filas del Partido Republicano, cuando recibió el endoso de Ed Gillespie, presidente entonces del Comité Nacional Republicano. En las elecciones del 2004, Fortuño salió victorioso sobre su candidato rival, Roberto Prats. Sin embargo, su compañero de papeleta el Ex-Gobernador Pedro Rosselló perdió la elección a gobernador por 3,566 votos.



Esto significaba que Fortuño sería el Comisionado Residente bajo el mandato del nuevo gobernador Aníbal Acevedo Vilá del rival Partido Popular Democrático. Esta es la primera vez en la historia política de Puerto Rico que el gobernador de Puerto Rico y el Comisionado Residente no son de un mismo partido político.



Comisionado Residente

Inaugura su oficina en la rotación de Plaza del Caribe en Ponce 2006.



En el comienzo del Congreso 109, Fortuño fue elegido por sus colegas para servir como vicepresidente de la Clase Novata Republicana de la Cámara de Representantes. Sirvió como vicepresidente de la Conferencia Hispana Congresional durante el Congreso 109 y como presidente durante el Congreso 110. Don Young, miembro importante del Comité de Recursos Naturales de la Cámara, lo designó en enero de 2007 como miembro importante de la minoría republicana en el Subcomité de Asuntos Insulares para el 110o Congreso.



Fortuño fue reelegido en la asamblea general del Partido Republicano de Puerto Rico para continuar sirviendo como "National Committeeman", posición que ha ostentado desde 2001.



Primarias del PNP 2008
El 17 de febrero de 2007 nuevamente en Aguadilla en una actividad coordinada por el alcalde de la ciudad Carlos Mendez Martinez, ante una gran multitud reunida frente a la Pista de Patinaje sobre Hielo Aguadilla Ice Skate Arena, anuncia su candidatura a Gobernador de Puerto Rico para las elecciones generales de 2008. Fortuño enfrentaría en primarias a su antiguo compañero de papeleta y predecesor en el cargo de presidente del PNP, Pedro Rosselló.



En una encuesta realizada antes de que anunciara su intención de postularse para el cargo, en febrero de 2007, ésta indicaba que era la figura de mayor estima dentro del PNP. La encuesta estuvo a cargo de Gaither International a petición del periódico republicano Caribbean Business, además presentaba el dato de que obtendría una ventaja en las elecciones generales sobre su rival y actual gobernador Anibal Acevedo Vilá, el cual en otras encuestas se ha mostrado en desventaja pero siempre ha salido victorioso. Otra encuesta hecha en mayo de 2007, por la firma Kaagan Research Associates, Inc. a petición del El Nuevo Día, el periódico de mayor circulación de la isla, encontró que Fortuño aventajaba al gobernador Acevedo Vilá 46% a 25% respectivamente. Ese 16 de mayo, la encuesta reveló que Fortuño ganaría la primaria sobre Pedro Rosselló 49% a 37%.




El 18 de mayo de 2007, Fortuño Burset anuncia que el ex Secretario de Justicia Pedro R. Pierluisi Urrutia será su compañero de papeleta para la posición que actualmente ocupa de Comisionado Residente. Pierluisi Urrutia fue compañero de clases de Fortuño en el Colegio Marista y al igual que él, miembro del gabinete del gobernador Rosselló durante su primer mandato, de 1993 a 1996.



En otra nueva encuesta, realizada por la firma Kaagan Research Associates, Inc. para el periódico El Nuevo Día en noviembre de 2007, ésta presenta a Fortuño Burset ganando la primaria del PNP contra Rosselló 54% a 41%. En noviembre 5, la misma encuesta reveló que Fortuño Burset aventaja 60% a 23% al gobernador Acevedo Vilá. Finalmente la encuesta encontró que Fortuño Burset es la figura pública de mayor aceptación, con una aprobación de un 69% de los encuestados.



La primaria del 9 de marzo de 2008 fue definitoria para la posición de candidato a gobernador por el PNP para las elecciones del martes, 4 de noviembre de 2008, la primaria fue ganada por Luis Fortuño cómodamente con el 59.01% de los votos, mientras que el doctor Pedro Rosselló obtuvo un 40.99% de los votos. El compañero de papeleta de Fortuño, Pedro R. Pierluisi Urrutia, también ganó la nominación para la comisaría residente con cerca de 60% de los votos.




Su Elección y Toma de Posesión
El Lcdo. Luis Fortuño fue elegido Gobernador Electo del Estado Libre Asociado de Puerto Rico el 4 de noviembre de 2008, obteniendo la cifra de votos más alta en la historia de Puerto Rico. 1,025,945 votantes le dieron su favor, rompiendo así el récord que en 1996 que obtuvo Pedro Rosselló con 1,006,331 votos. El Lcdo. Fortuño aventajó al Ex-Gobernador Aníbal Acevedo Vilá por 224,892 votos. Asumió el poder el 2 de enero de 2009, por un período de 4 años. La toma de posesión tomó lugar en el capitolio de Puerto Rico volviendo a lo que tradicionalmente se realizaba en el País. El costo de la toma de posesión, segun reportado por el rotativo El Nuevo Día fue de $487,000. Este costo fue anunciado como un logro por parte de los organizadores de la actividad ya que el presupuesto asignado para el mismo fue de $1,000,000.



Medidas Economicas y Presupuestarias ante la Crisis Fiscal
En horas de la tarde del 3 de marzo del 2009, mediante un mensaje de 30 minutos pregrabado y difundido por varias emisoras de televisión y radio de Puerto Rico, el gobernador Luis Fortuño explicó su plan para restablecer la economía boricua mediante cuatro medidas radicadas por el gobernador Luis Fortuño, como parte de su plan para reducir el gasto público y estimular la economía del país. Fortuño hizo el anuncio sobre reducción masiva en la nómina y confirmó 30,000 despidos de empleados públicos, quizás más y lo hizo al final de un mensaje, en el que confirmó que no habrá aumento en el IVU (Impuesto de Valor Unitario), ni se impondrán impuestos a la gasolina ni al celular. En el mensaje, habló acerca de su propuesta para distribuir los millones del plan de estímulo criollo y del federal para proyectos de infraestructura, divulgar alivios y bonos a los pensionados y anunciar ayudas a familias que no pueden pagar su casa o que quieren adquirir una nueva vivienda.



Luis Fortuño también explicó que los 30,000 despidos se harían por etapas que empezarían durante el verano de 2009, contrario a lo indicado en su campaña política. La fase “sensible” consistirá en convencer a empleados con más de 20 años de servicio que accedan a reducir de forma permanente su jornada laboral de manera que resten un día de trabajo en cada quincena, un dia semanal. También se incentivarán las renuncias concediendo bonos equivalentes a entre uno y tres meses de sueldo, dependiendo de los años de empleo. Además explicó que habrá una congelación de todo aumento de sueldos, beneficios marginales y todo otro aumento de compensación o beneficios económicos, independientemente de las fuentes de los mismos, a todos los empleados públicos a partir del 1ro de julio de 2009 y por dos años fiscales. Si estas acciones no rinden ahorros sustanciales, comenzarán y se pondrán en vigor un plan de cesantías del cual se excluyen los policías, profesionales de la salud, empleados del sistema de Corrección, los maestros regulares que imparten clases, Oficina de Ética Gubernamental y la Comisión Estatal de Elecciones. La Rama Judicial, la Rama Legislativa, la Universidad de Puerto Rico y los municipios no están sujetos a este plan. Los despidos comenzarán por los trabajadores de menor antigüedad y serán en todas las agencias de gobierno.



Fortuño también anunció en su mensaje sobre la imposición de impuestos permanentes y temporales. Los propietarios cuyas residencias tienen un valor mayor a los $210,000 verán duplicados sus impuestos inmuebles. Esta medida estará en vigor durante cuatro años. También habrá un aumento de un 5% en el pago de contribuciones para los individuos que ganen $100,000 ó más, así como a las parejas que devenguen $150,000 ó más. Los impuestos permanentes serán para los cigarrillos, la cerveza y el vino, local e importados. Lo recaudado se utilizará para pagar la tarjeta de salud, dijo Fortuño, quien ayer en la tarde le adelantó a la Casa Blanca el contenido de su plan. Habrá que ver si las 10 medidas que aumentan impuestos, los cuatro planes de estímulo económico y las ocho acciones para recortar y reducir la nómina serán suficientes para evitar la degradación de los bonos, atajar el deficit y el pago de las deudas con los suplidores del Gobierno. Durante el mes de marzo del año 2009, la Cámara de Representantes de la Legislatura de Puerto Rico aprobó las medidas ejecutivas mediante vista pública del plan de reconstrucción económica y fiscal de Luis Fortuño para enfrentar al crisis presupuestaria del gobierno.



Mediante el plan de renuncias y la reducción voluntaria de la jornada laboral, los empleados que permanezcan experimentarán severos ajustes en sus condiciones de empleo a partir del 1 de Julio del 2009. De acuerdo con la Ley Especial Declarando Estado de Emergencia Fiscal y Estableciendo Plan Integral de Estabilización Fiscal para Salvar el Crédito de Puerto Rico (Ley 7), más allá de la suspensión de convenios colectivos, el gobierno suspenderá o limitará múltiples beneficios a los empleados como parte de la llamada “fase 3” de recortes. El gobierno articulará de manera paralela los programas de renuncia voluntaria y de reducción de jornada (fase 1) con una congelación abarcadora de beneficios marginales (fase 3). A manera de ejemplo, el estatuto permite suspender los aumentos salariales, los beneficios marginales, el pago de diferenciales (sea por condiciones especiales o interinatos), los planes de adiestramiento o capacitación y las licencias con sueldo para estudios. También se eliminaría el pago de matrículas para estudios universitarios a empleados o familiares y el otorgamiento de becas. La ley permite además suspender el pago de toda licencia especial que concurra y provea compensación cuando la persona está acogida a las licencias provistas por la Ley de Beneficio de Incapacidad Temporal (SINOT) o recibe los beneficios dispuestos por la Ley del Sistema de Compensaciones por Accidentes del Trabajo (Fondo del Seguro del Estado) o el llamado seguro choferil. SINOT aplica a las mujeres embarazadas.



Asimismo, quedarían sin efecto aumentos por años de servicio o servicios meritorios y la liquidación monetaria del exceso de licencia de vacaciones o enfermedad acumulada, así como aumentos en bonos de navidad, verano o productividad. Por último, quedarían en el limbo transacciones de ascensos, descensos o traslados, así como los planes de clasificación y retribución en las agencias, mientras que se permitiría la reubicación de empleados y la subcontratación. En última instancia, el gobierno procedería con la cesantía de empleados, una medida que supone una reducción de por lo menos 30,000 puestos de trabajo. Se anticipa que durante el mes de marzo del 2009, la Oficina de Gerencia y Presupuesto (OGP) envíe a 91 agencias de gobierno una circular para informar a los jefes de agencias las directrices a seguir en la reducción de nómina aprobada hace dos semanas por el gobierno de Luis Fortuño. Las reducciones se harán para subsanar el déficit de $3,200 millones y con tal de evitar una degradación del crédito boricua, que de surgir, podría representar la pérdida de 120 mil empleos, según proyecciones del gobierno. La directora de OGP, María Sánchez Bras informó que, personalmente está trabajando con la redacción de las comunicaciones que se enviarán a mediados del mes de marzo del 2009 así estipulado por Ley.



Una vez reciban el memorando, cada jefe de agencia utilizará esos parámetros para determinar los empleados que se verán afectados y enviarle las notificaciones correspondientes. De los casi 300,000 servidores públicos afectados, unos 218,000 recibirán las cartas. El Gobierno busca un ahorro en la nómina de $2,000 millones anuales, y ha reiterado que esto podría redundar en la eliminación de 30,000 empleos. Los únicos puestos a salvo, según el plan de OGP, serían los policías, empleados de custodia de instituciones penales, personal de Salud que brinda servicio directo, emergencias médicas y maestros en el salón de clases.



El plan en síntesis comenzará con la primera fase, que inicia a partir de que los empleados reciban la carta que estimula a los empleados con 20 años o más en el servicio público a acogerse voluntariamente a una reducción de jornada permanente de un día quincenal. Aquellos empleados que entraron en el gobierno más recientemente pueden renunciar voluntariamente a cambio de un paquete de incentivos que incluye una compensación de entre uno y tres meses de salario, dependiendo de sus años de trabajo, y el pago de la aportación al plan médico por un año. Además, podrán escoger entre un vale por $5,000 para continuar sus estudios o uno de $2,500 para pagar su readiestramiento o relocalizarse fuera de Puerto Rico. También tendrían disponible la alternativa de buscar un empleo en el sector privado y el Gobierno pagaría la mitad del salario hasta un máximo de $15,000, por un periodo de un año. Los empleados tendrán 30 días para decidir si se acogen a las medidas voluntarias. Si no se logra el ahorro esperado de $2,000 millones, se iniciará el plan de cesantías escalonado comenzando por los empleados irregulares y los transitorios, que iniciará el 15 de mayo. Los próximos en la lista son aquellos trabajadores con menos años de servicio, comenzando en diciembre de 2008. Se vislumbra que los departamentos de Educación y Familia serán las agencias con mayores recortes, ya que tienen un gran número de oficiales administrativos que no están directamente relacionadas con las funciones de enseñanza y bienestar.