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Wednesday, July 10, 2013

Sustenta mis pasos en tus caminos



1 Oración de David. 
OYE, oh Jehová, justicia; está atento á mi clamor; Escucha mi oración hecha sin labios de engaño.

2 De delante de tu rostro salga mi juicio; Vean tus ojos la rectitud.

3 Tú has probado mi corazón, hasme visitado de noche; Me has apurado, y nada inicuo hallaste: Heme propuesto que mi boca no ha de propasarse.

4 Para las obras humanas, por la palabra de tus labios Yo me he guardado de las vías del destructor.

5 Sustenta mis pasos en tus caminos, Porque mis pies no resbalen.

6 Yo te he invocado, por cuanto tú me oirás, oh Dios: Inclina á mí tu oído, escucha mi palabra.

7 Muestra tus estupendas misericordias, tú que salvas á los que en ti confían. De los que se levantan contra tu diestra.

8 Guárdame como lo negro de la niñeta del ojo, Escóndeme con la sombra de tus alas,

9 De delante de los malos que me oprimen, De mis enemigos que me cercan por la vida.

10 Cerrados están con su grosura; Con su boca hablan soberbiamente.

11 Nuestros pasos nos han cercado ahora: Puestos tienen sus ojos para echar nos por tierra.

12 Parecen al león que desea hacer presa, Y al leoncillo que está escondido.

13 Levántate, oh Jehová; Prevén su encuentro, póstrale: Libra mi alma del malo con tu espada;

14 De los hombres con tu mano, oh Jehová, De los hombres de mundo, cuya parte es en esta vida, Y cuyo vientre hinches de tu tesoro: Hartan sus hijos, Y dejan el resto á sus chiquitos.

15 Yo en justicia veré tu rostro: Seré saciado cuando despertare á tu semejanza.


Salmos 17
Reina-Valera Antigua (RVA)
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Saturday, January 8, 2011

Jehová Dios: por cuanto no hay como tú, ni hay Dios fuera de ti,..


2 Samuel 7


1Y ACONTECIO que, estando ya el rey asentado en su casa, después que Jehová le había dado reposo de todos sus enemigos en derredor,

2Dijo el rey al profeta Nathán: Mira ahora, yo moro en edificios de cedro, y el arca de Dios está entre cortinas.

3Y Nathán dijo al rey: Anda, y haz todo lo que está en tu corazón, que Jehová es contigo.

4Y aconteció aquella noche, que fué palabra de Jehová á Nathán, diciendo:

5Ve y di á mi siervo David: Así ha dicho Jehová: ¿Tú me has de edificar casa en que yo more?

6Ciertamente no he habitado en casas desde el día que saqué á los hijos de Israel de Egipto hasta hoy, sino que anduve en tienda y en tabernáculo.

7Y en todo cuanto he andado con todos los hijos de Israel, ¿he hablado palabra en alguna de las tribus de Israel, á quien haya mandado que apaciente mi pueblo de Israel, para decir: ¿Por qué no me habéis edificado casa de cedros?

8Ahora pues, dirás así á mi siervo David: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Yo te tomé de la majada, de detrás de las ovejas, para que fueses príncipe sobre mi pueblo, sobre Israel;

9Y he sido contigo en todo cuanto has andado, y delante de ti he talado todos tus enemigos, y te he hecho nombre grande, como el nombre de los grandes que son en la tierra.

10Además yo fijaré lugar á mi pueblo Israel; yo lo plantaré, para que habite en su lugar, y nunca más sea removido, ni los inicuos le aflijan más, como antes,

11Desde el día que puse jueces sobre mi pueblo Israel; y yo te daré descanso de todos tus enemigos. Asimimso Jehová te hace saber, que él te quiere hacer casa.

12Y cuando tus días fueren cumplidos, y durmieres con tus padres, yo estableceré tu simiente después de ti, la cual procederá de tus entrañas, y aseguraré su reino.

13El edificará casa á mi nombre, y yo afirmaré para siempre el trono de su reino.

14Yo le seré á él padre, y él me será á mí hijo. Y si él hiciere mal, yo le castigaré con vara de hombres, y con azotes de hijos de hombres;

15Empero mi misericordia no se apartaré de él, como la aparté de Saúl, al cual quité de delante de ti.

16Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro; y tu trono será estable eternalmente.

17Conforme á todas estas palabras, y conforme á toda esta visión, así habló Nathán á David.

18Y entró el rey David, y púsose delante de Jehová, y dijo: Señor Jehová, ¿Quién soy yo, y qué es mi casa, para que tú me traigas hasta aquí?

19Y aun te ha parecido poco esto, Señor Jehová, pues que también has hablado de la casa de tu siervo en lo por venir. ¿Es ése el modo de obrar del hombre, Señor Jehová?

20¿Y qué más puede añadir David hablando contigo? Tú pues conoces tu siervo, Señor Jehová.

21Todas estas grandezas has obrado por tu palabra y conforme á tu corazón, haciéndolas saber á tu siervo.

22Por tanto tú te has engrandecido, Jehová Dios: por cuanto no hay como tú, ni hay Dios fuera de ti, conforme á todo lo que hemos oído con nuestros oídos.

23¿Y quién como tu pueblo, como Israel, en la tierra? una gente por amor de la cual Dios fuese á redimírsela por pueblo, y le pusiese nombre, é hiciese por vosotros, oh Israel, grandes y espantosas obras en tu tierra, por amor de tu pueblo, oh Dios, que tú redimiste de Egipto, de las gentes y de sus dioses?

24Porque tú te has confirmado á tu pueblo Israel por pueblo tuyo para siempre: y tú, oh Jehová, fuiste á ellos por Dios.

25Ahora pues, Jehová Dios, la palabra que has hablado sobre tu siervo y sobre su casa, despiértala para siempre, y haz conforme á lo que has dicho.

26Que sea engrandecido tu nombre para siempre, y dígase: Jehová de los ejércitos es Dios sobre Israel; y que la casa de tu siervo David sea firme delante de ti.

27Porque tú, Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, revelaste al oído de tu siervo, diciendo: Yo te edificaré casa. Por esto tu siervo ha hallado en su corazón para hacer delante de ti esta súplica.

28Ahora pues, Jehová Dios, tú eres Dios, y tus palabras serán firmes, ya que has dicho á tu siervo este bien.

29Tenlo pues ahora á bien, y bendice la casa de tu siervo, para que perpetuamente permanezca delante de ti: pues que tú, Jehová Dios, lo has dicho, y con tu bendición será bendita la casa de tu siervo para siempre.

Reina-Valera Antigua (RVA)

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Thursday, October 21, 2010

Dios de mi roca, en él confiaré


2 Samuel 22


1Y HABLO David á Jehová las palabras de este cántico, el día que Jehová le había librado de la mano de todos sus enemigos, y de la mano de Saúl.
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2Y dijo: Jehová es mi roca, y mi fortaleza, y mi libertador;

3Dios de mi roca, en él confiaré: Mi escudo, y el cuerno de mi salud, mi fortaleza, y mi refugio; Mi salvador, que me librarás de violencia.

4Invocaré á Jehová, digno de ser loado. Y seré salvo de mis enemigos.

5Cuando me cercaron ondas de muerte, Y arroyos de iniquidad me asombraron,

6Me rodearon los dolores del infierno, Y me tomaron descuidado lazos de muerte.

7Tuve angustia, invoqué á Jehová, Y clamé á mi Dios: Y él oyó mi voz desde su templo; Llegó mi clamor á sus oídos.

8La tierra se removió, y tembló; Los fundamentos de los cielos fueron movidos, Y se estremecieron, porque él se airó.

9Subió humo de sus narices, Y de su boca fuego consumidor, Por el cual se encendieron carbones.

10Y abajo los cielos, y descendió: Una oscuridad debajo de sus pies.

11Subió sobre el querubín, y voló: Aparecióse sobre las alas del viento.

12Puso tinieblas alrededor de sí á modo de pabellones; Aguas negras y espesas nubes.

13Del resplandor de su presencia Se encendieron ascuas ardientes.

14Jehová tronó desde los cielos, Y el Altísimo dió su voz;

15Arrojó saetas, y desbaratólos; Relampagueó, y consumiólos.

16Entonces aparecieron los manantiales de la mar, Y los fundamentos del mundo fueron descubiertos, A la reprensión de Jehová, Al resoplido del aliento de su nariz.

17Extendió su mano de lo alto, y arrebatóme, Y sacóme de copiosas aguas.

18Libróme de fuertes enemigos, De aquellos que me aborrecían, los cuales eran más fuertes que yo.

19Asaltáronme en el día de mi calamidad; Mas Jehová fué mi sostén.

20Sacóme á anchura; Libróme, porque puso su voluntad en mí.

21Remuneróme Jehová conforme á mi justicia: Y conforme á la limpieza de mis manos, me dió la paga.

22Porque yo guardé los caminos de Jehová; Y no me aparté impíamente de mi Dios.

23Porque delante de mí tengo todas sus ordenanzas; Y atento á sus fueros, no me retiraré de ellos.

24Y fuí íntegro para con él, Y guardéme de mi iniquidad.

25Remuneróme por tanto Jehová conforme á mi justicia, Y conforme á mi limpieza delante de sus ojos.

26Con el bueno eres benigno, Y con el íntegro te muestras íntegro;

27Limpio eres para con el limpio, Mas con el perverso eres rígido.

28Y tú salvas al pueblo humilde; Mas tus ojos sobre los altivos, para abatirlos.

29Porque tú eres mi lámpara, oh Jehová: Jehová da luz á mis tinieblas.

30Porque en ti romperé ejércitos, Y con mi Dios saltaré las murallas.

31Dios, perfecto su camino: La palabra de Jehová purificada, Escudo es de todos los que en él esperan.

32Porque ¿qué Dios hay sino Jehová? ¿O quién es fuerte sino nuestro Dios?

33Dios es el que con virtud me corrobora, y el que despeja mi camino;

34El que hace mis pies como de ciervas, Y el que me asienta en mis alturas;

35El que enseña mis manos para la pelea, y da que con mis brazos quiebre el arco de acero.

36Tú me diste asimismo el escudo de tu salud, Y tu benignidad me ha acrecentado.

37Tú ensanchaste mis pasos debajo de mí, Para que no titubeasen mis rodillas.

38Perseguiré á mis enemigos, y quebrantarélos; Y no me volveré hasta que los acabe.

39Los consumiré, y los heriré, y no se levantarán; Y caerán debajo de mis pies.

40Ceñísteme de fortaleza para la batalla, Y postraste debajo de mí los que contra mí se levantaron.

41Tú me diste la cerviz de mis enemigos, De mis aborrecedores, y que yo los destruyese.

42Miraron, y no hubo quien los librase; A Jehová, mas no les respondió.

43Yo los desmenuzaré como polvo de la tierra; Hollarélos como á lodo de las plazas, y los disiparé.

44Tú me libraste de contiendas de pueblos: Tú me guardaste para que fuese cabeza de gentes: Pueblos que no conocía, me sirvieron.

45Los extraños titubeaban á mí: En oyendo, me obedecían.

46Los extraños desfallecían, Y temblaban en sus escondrijos.

47Viva Jehová, y sea bendita mi roca; Sea ensalzado el Dios, la roca de mi salvamento:

48El Dios que me ha vengado, Y sujeta los pueblos debajo de mí:

49Y que me saca de entre mis enemigos: Tu me sacaste en alto de entre los que se levantaron contra mi: Librásteme del varón de iniquidades.

50Por tanto yo te confesaré entre las gentes, oh Jehová, Y cantaré á tu nombre.

51El que engrandece las saludes de su rey, Y hace misericordia á su ungido, A David, y á su simiente, para siempre.


Reina-Valera Antigua (RVA)

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Friday, August 27, 2010

Inclina á mí tu oído, escucha mi palabra


Salmos 17


1OYE, oh Jehová, justicia; está atento á mi clamor; Escucha mi oración hecha sin labios de engaño.

2De delante de tu rostro salga mi juicio; Vean tus ojos la rectitud.

3Tú has probado mi corazón, hasme visitado de noche; Me has apurado, y nada inicuo hallaste: Heme propuesto que mi boca no ha de propasarse.

4Para las obras humanas, por la palabra de tus labios Yo me he guardado de las vías del destructor.

5Sustenta mis pasos en tus caminos, Porque mis pies no resbalen.

6Yo te he invocado, por cuanto tú me oirás, oh Dios: Inclina á mí tu oído, escucha mi palabra.

7Muestra tus estupendas misericordias, tú que salvas á los que en ti confían. De los que se levantan contra tu diestra.

8Guárdame como lo negro de la niñeta del ojo, Escóndeme con la sombra de tus alas,

9De delante de los malos que me oprimen, De mis enemigos que me cercan por la vida.

10Cerrados están con su grosura; Con su boca hablan soberbiamente.

11Nuestros pasos nos han cercado ahora: Puestos tienen sus ojos para echar nos por tierra.

12Parecen al león que desea hacer presa, Y al leoncillo que está escondido.

13Levántate, oh Jehová; Prevén su encuentro, póstrale: Libra mi alma del malo con tu espada;

14De los hombres con tu mano, oh Jehová, De los hombres de mundo, cuya parte es en esta vida, Y cuyo vientre hinches de tu tesoro: Hartan sus hijos, Y dejan el resto á sus chiquitos.

15Yo en justicia veré tu rostro: Seré saciado cuando despertare á tu semejanza.


Reina-Valera Antigua (RVA)

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Sunday, June 27, 2010

Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.


Salmos 51

1TEN piedad de mí, oh Dios, conforme á tu misericordia: Conforme á la multitud de tus piedades borra mis rebeliones.
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2Lávame más y más de mi maldad, Y límpiame de mi pecado.

3Porque yo reconozco mis rebeliones; Y mi pecado está siempre delante de mí.

4A ti, á ti solo he pecado, Y he hecho lo malo delante de tus ojos: Porque seas reconocido justo en tu palabra, Y tenido por puro en tu juicio.

5He aquí, en maldad he sido formado, Y en pecado me concibió mi madre.

6He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo: Y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.

7Purifícame con hisopo, y será limpio: Lávame, y seré emblanquecido más que la nieve.

8Hazme oir gozo y alegría; Y se recrearán los huesos que has abatido.

9Esconde tu rostro de mis pecados, Y borra todas mis maldades.

10Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio; Y renueva un espíritu recto dentro de mí.

11No me eches de delante de ti; Y no quites de mí tu santo espíritu.

12Vuélveme el gozo de tu salud; Y el espíritu libre me sustente.

13Enseñaré á los prevaricadores tus caminos; Y los pecadores se convertirán á ti.

14Líbrame de homicidios, oh Dios, Dios de mi salud: Cantará mi lengua tu justicia.

15Señor, abre mis labios; Y publicará mi boca tu alabanza.

16Porque no quieres tú sacrificio, que yo daría; No quieres holocausto.

17Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado: Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.

18Haz bien con tu benevolencia á Sión: Edifica los muros de Jerusalem.

19Entonces te agradarán los sacrificios de justicia, el holocausto ú ofrenda del todo quemada: Entonces ofrecerán sobre tu altar becerros.


Reina-Valera Antigua (RVA)
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Monday, June 7, 2010

Bienaventurado el pueblo que sabe aclamarte: Andarán, oh Jehová, á la luz de tu rostro.


Salmos 89


1LAS misericordias de Jehová cantaré perpetuamente; En generación y generación haré notoria tu verdad con mi boca.
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2Porque dije: Para siempre será edificada misericordia; En los mismos cielos apoyarás tu verdad.

3Hice alianza con mi escogido; Juré á David mi siervo: diciendo.

4Para siempre confirmaré tu simiente, Y edificaré tu trono por todas las generaciones. (Selah.)

5Y celebrarán los cielos tu maravilla, oh Jehová; Tu verdad también en la congregación de los santos.

6Porque ¿quién en los cielos se igualará con Jehová? ¿Quién será semejante á Jehová entre los hijos de los potentados?

7Dios terrible en la grande congregación de los santos, Y formidable sobre todos cuantos están alrededor suyo.

8Oh Jehová, Dios de los ejércitos, ¿Quién como tú? Poderoso eres, Jehová, Y tu verdad está en torno de ti.

9Tú tienes dominio sobre la bravura de la mar: Cuando se levantan sus ondas, tú las sosiegas.

10Tú quebrantaste á Rahab como á un muerto: Con el brazo de tu fortaleza esparciste á tus enemigos.

11Tuyos los cielos, tuya también la tierra: El mundo y su plenitud, tú lo fundaste.

12Al aquilón y al austro tú los criaste: Tabor y Hermón cantarán en tu nombre.

13Tuyo el brazo con valentía; Fuerte es tu mano, ensalzada tu diestra.

14Justicia y juicio son el asiento de tu trono: Misericordia y verdad van delante de tu rostro.

15Bienaventurado el pueblo que sabe aclamarte: Andarán, oh Jehová, á la luz de tu rostro.

16En tu nombre se alegrarán todo el día; Y en tu justicia serán ensalzados.

17Porque tú eres la gloria de su fortaleza; Y por tu buena voluntad ensalzarás nuestro cuerno.

18Porque Jehová es nuestro escudo; Y nuestro rey es el Santo de Israel.

19Entonces hablaste en visión á tu santo, Y dijiste: Yo he puesto el socorro sobre valiente; He ensalzado un escogido de mi pueblo.

20Hallé á David mi siervo; Ungílo con el aceite de mi santidad.

21Mi mano será firme con él, Mi brazo también lo fortificará.

22No lo avasallará enemigo, Ni hijo de iniquidad lo quebrantará.

23Mas yo quebrantaré delante de él á sus enemigos, Y heriré á sus aborrecedores.

24Y mi verdad y mi misericordia serán con él; Y en mi nombre será ensalzado su cuerno.

25Asimismo pondré su mano en la mar, Y en los ríos su diestra.

26El me llamará: Mi padre eres tú, Mi Dios, y la roca de mi salud.

27Yo también le pondré por primogénito, Alto sobre los reyes de la tierra.

28Para siempre le conservaré mi misericordia; Y mi alianza será firme con él.

29Y pondré su simiente para siempre, Y su trono como los días de los cielos.

30Si dejaren sus hijos mi ley, Y no anduvieren en mis juicios;

31Si profanaren mis estatutos, Y no guardaren mis mandamientos;

32Entonces visitaré con vara su rebelión, Y con azotes sus iniquidades.

33Mas no quitaré de él mi misericordia, Ni falsearé mi verdad.

34No olvidaré mi pacto, Ni mudaré lo que ha salido de mis labios.

35Una vez he jurado por mi santidad, Que no mentiré á David.

36Su simiente será para siempre, Y su trono como el sol delante de mí.

37Como la luna será firme para siempre, Y como un testigo fiel en el cielo. (Selah.)

38Mas tú desechaste y menospreciaste á tu ungido; Y te has airado con él.

39Rompiste el pacto de tu siervo; Has profanado su corona hasta la tierra.

40Aportillaste todos sus vallados; Has quebrantado sus fortalezas.

41Menoscabáronle todos los que pasaron por el camino: Es oprobio á sus vecinos.

42Has ensalzado la diestra de sus enemigos; Has alegrado á todos sus adversarios.

43Embotaste asimismo el filo de su espada, Y no lo levantaste en la batalla.

44Hiciste cesar su brillo, Y echaste su trono por tierra.

45Has acortado los días de su juventud; Hasle cubierto de afrenta. (Selah.)

46¿Hasta cuándo, oh Jehová? ¿te esconderás para siempre? ¿Arderá tu ira como el fuego?

47Acuérdate de cuán corto sea mi tiempo: ¿Por qué habrás criado en vano á todos los hijos del hombre?

48¿Qué hombre vivirá y no verá muerte? ¿Librarás su vida del poder del sepulcro? (Selah.)

49Señor, ¿dónde están tus antiguas misericordias, Que juraste á David por tu verdad?

50Señor, acuérdate del oprobio de tus siervos; Oprobio que llevo yo en mi seno de muchos pueblos.

51Porque tus enemigos, oh Jehová, han deshonrado, Porque tus enemigos han deshonrado los pasos de tu ungido.

52Bendito Jehová para siempre. Amén, y Amén.



Reina-Valera Antigua (RVA)
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Friday, April 9, 2010

Así ha dicho Jehová: Tres cosas te propongo; escoge de ellas una que yo haga contigo


1 Crónicas 21

1MAS Satanás se levantó contra Israel, é incitó á David á que contase á Israel.

2Y dijo David á Joab y á los príncipes del pueblo: Id, contad á Israel desde Beer-seba hasta Dan, y traedme el número de ellos para que yo lo sepa.

3Y dijo Joab: Añada Jehová á su pueblo cien veces otros tantos. Rey señor mío, ¿no son todos estos siervos de mi señor? ¿para qué procura mi señor esto, que será pernicioso á Israel?

4Mas el mandamiento del rey pudo más que Joab. Salió por tanto Joab, y fué por todo Israel; y volvió á Jerusalem, y dió la cuenta del número del pueblo á David.

5Y hallóse en todo Israel que sacaban espada, once veces cien mil; y de Judá cuatrocientos y setenta mil hombres que sacaban espada.

6Entre estos no fueron contados los Levitas, ni los hijos de Benjamín, porque Joab abominaba el mandamiento del rey.

7Asimismo desagradó este negocio á los ojos de Dios, é hirió á Israel.

8Y dijo David á Dios: He pecado gravemente en hacer esto: ruégote que hagas pasar la iniquidad de tu siervo, porque yo he hecho muy locamente.

9Y habló Jehová á Gad, vidente de David, diciendo:

10Ve, y habla á David, y dile: Así ha dicho Jehová: Tres cosas te propongo; escoge de ellas una que yo haga contigo.

11Y viniendo Gad á David, díjole: Así ha dicho Jehová:

12Escógete, ó tres años de hambre; ó ser por tres meses deshecho delante de tus enemigos, y que la espada de tus adversarios te alcance; ó por tres días la espada de Jehová y pestilencia en la tierra, y que el ángel de Jehová destruya en todo el término de Israel: mira pues qué he de responder al que me ha enviado.

13Entonces David dijo á Gad: Estoy en grande angustia: ruego que yo caiga en la mano de Jehová; porque sus misericordias son muchas en extremo, y que no caiga yo en manos de hombres.

14Así Jehová dió pestilencia en Israel, y cayeron de Israel setenta mil hombres.

15Y envió Jehová el ángel á Jerusalem para destruirla: pero estando él destruyendo, miró Jehová, y arrepintióse de aquel mal,

16(21-17) Y alzando David sus ojos, vió al ángel de Jehová, que estaba entre el cielo y la tierra, teniendo un espada desnuda en su mano, extendida contra Jerusalem. Entonces David y los ancianos se postraron sobre sus rostros, cubiertos de sacos.

17(21-18) Y dijo David á Dios: ¿No soy yo el que hizo contar el pueblo? Yo mismo soy el que pequé, y ciertamente he hecho mal; mas estas ovejas, ¿qué han hecho? Jehová Dios mío, sea ahora tu mano contra mí, y contra la casa de mi padre, y no haya plaga en tu pueblo.

18(21-19) Y el ángel de Jehová ordenó á Gad que dijese á David, que subiese y construyese un altar á Jehová en la era de Ornán Jebuseo.

19(21-20) Entonces David subió, conforme á la palabra de Gad que le había dicho en nombre de Jehová.

20(21-21) Y volviéndose Ornán vió el ángel; por lo que se escondieron cuatro hijos suyos que con él estaban. Y Ornán trillaba el trigo.

21(21-22) Y viniendo David á Ornán, miró éste, y vió á David: y saliendo de la era, postróse en tierra á David.

22(21-23) Entonces dijo David á Ornán: Dame este lugar de la era, en que edifique un altar á Jehová, y dámelo por su cabal precio, para que cese la plaga del pueblo.

23(21-24) Y Ornán respondió á David: Tómalo para ti, y haga mi señor el rey lo que bien le pareciere: y aun los bueyes daré para el holocausto, y los trillos para leña, y trigo para el presente: yo lo doy todo.

24(21-25) Entonces el rey David dijo á Ornán: No, sino que efectivamente la compraré por su justo precio: porque no tomaré para Jehová lo que es tuyo, ni sacrificaré holocausto que nada me cueste.

25(21-26) Y dió David á Ornán por el lugar seiscientos siclos de oro por peso.

26(21-27) Y edificó allí David un altar á Jehová, en el que ofreció holocaustos y sacrificios pacíficos, é invocó á Jehová, el cual le respondió por fuego de los cielos en el altar del holocausto.

27(21-28) Y como Jehová habló al ángel, él volvió su espada á la vaina.

28(21-29) Entonces viendo David que Jehová le había oído en la era de Ornán Jebuseo, sacrificó allí.

29(21-30) Y el tabernáculo de Jehová que Moisés había hecho en el desierto, y el altar del holocausto, estaban entonces en el alto de Gabaón:

30(21-31) Mas David no pudo ir allá á consultar á Dios, porque estaba espantado á causa de la espada del ángel de Jehová.

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Friday, November 13, 2009

Bienaventurado el pueblo cuyo Dios es Jehová


Salmos 144


1BENDITO sea Jehová, mi roca, Que enseña mis manos á la batalla, Y mis dedos á la guerra:
2Misericordia mía y mi castillo, Altura mía y mi libertador, Escudo mío, en quien he confiado; El que allana mi pueblo delante de mí.

3Oh Jehová, ¿qué es el hombre, para que de él conozcas? ¿O el hijo del hombre, para que lo estimes?

4El hombre es semejante á la vanidad: Sus días son como la sombra que pasa.

5Oh Jehová, inclina tus cielos y desciende: Toca los montes, y humeen.

6Despide relámpagos, y disípalos, Envía tus saetas, y contúrbalos.

7Envía tu mano desde lo alto; Redímeme, y sácame de las muchas aguas, De la mano de los hijos de extraños;

8Cuya boca habla vanidad, Y su diestra es diestra de mentira.

9Oh Dios, á ti cantaré canción nueva: Con salterio, con decacordio cantaré á ti.

10Tú, el que da salud á los reyes, El que redime á David su siervo de maligna espada.

11Redímeme, y sálvame de mano de los hijos extraños, Cuya boca habla vanidad, Y su diestra es diestra de mentira.

12Que nuestros hijos sean como plantas crecidas en su juventud; Nuestras hijas como las esquinas labradas á manera de las de un palacio;

13Nuestros graneros llenos, provistos de toda suerte de grano; Nuestros ganados, que paran á millares y diez millares en nuestras plazas:

14Que nuestros bueyes estén fuertes para el trabajo; Que no tengamos asalto, ni que hacer salida, Ni grito de alarma en nuestras plazas.

15Bienaventurado el pueblo que tiene esto: Bienaventurado el pueblo cuyo Dios es Jehová.

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Tuesday, April 21, 2009

Israel Contado (Numerado)


1 Crónicas 21

1MAS Satanás se levantó contra Israel, é incitó á David á que contase á Israel.

2Y dijo David á Joab y á los príncipes del pueblo: Id, contad á Israel desde Beer-seba hasta Dan, y traedme el número de ellos para que yo lo sepa.

3Y dijo Joab: Añada Jehová á su pueblo cien veces otros tantos. Rey señor mío, ¿no son todos estos siervos de mi señor? ¿para qué procura mi señor esto, que será pernicioso á Israel?

4Mas el mandamiento del rey pudo más que Joab. Salió por tanto Joab, y fué por todo Israel; y volvió á Jerusalem, y dió la cuenta del número del pueblo á David.

5Y hallóse en todo Israel que sacaban espada, once veces cien mil; y de Judá cuatrocientos y setenta mil hombres que sacaban espada.

6Entre estos no fueron contados los Levitas, ni los hijos de Benjamín, porque Joab abominaba el mandamiento del rey.

7Asimismo desagradó este negocio á los ojos de Dios, é hirió á Israel.

8Y dijo David á Dios: He pecado gravemente en hacer esto: ruégote que hagas pasar la iniquidad de tu siervo, porque yo he hecho muy locamente.

9Y habló Jehová á Gad, vidente de David, diciendo:

10Ve, y habla á David, y dile: Así ha dicho Jehová: Tres cosas te propongo; escoge de ellas una que yo haga contigo.

11Y viniendo Gad á David, díjole: Así ha dicho Jehová:

12Escógete, ó tres años de hambre; ó ser por tres meses deshecho delante de tus enemigos, y que la espada de tus adversarios te alcance; ó por tres días la espada de Jehová y pestilencia en la tierra, y que el ángel de Jehová destruya en todo el término de Israel: mira pues qué he de responder al que me ha enviado.

13Entonces David dijo á Gad: Estoy en grande angustia: ruego que yo caiga en la mano de Jehová; porque sus misericordias son muchas en extremo, y que no caiga yo en manos de hombres.

14Así Jehová dió pestilencia en Israel, y cayeron de Israel setenta mil hombres.

15Y envió Jehová el ángel á Jerusalem para destruirla: pero estando él destruyendo, miró Jehová, y arrepintióse de aquel mal,

16(21-17) Y alzando David sus ojos, vió al ángel de Jehová, que estaba entre el cielo y la tierra, teniendo un espada desnuda en su mano, extendida contra Jerusalem. Entonces David y los ancianos se postraron sobre sus rostros, cubiertos de sacos.

17(21-18) Y dijo David á Dios: ¿No soy yo el que hizo contar el pueblo? Yo mismo soy el que pequé, y ciertamente he hecho mal; mas estas ovejas, ¿qué han hecho? Jehová Dios mío, sea ahora tu mano contra mí, y contra la casa de mi padre, y no haya plaga en tu pueblo.

18(21-19) Y el ángel de Jehová ordenó á Gad que dijese á David, que subiese y construyese un altar á Jehová en la era de Ornán Jebuseo.

19(21-20) Entonces David subió, conforme á la palabra de Gad que le había dicho en nombre de Jehová.

20(21-21) Y volviéndose Ornán vió el ángel; por lo que se escondieron cuatro hijos suyos que con él estaban. Y Ornán trillaba el trigo.

21(21-22) Y viniendo David á Ornán, miró éste, y vió á David: y saliendo de la era, postróse en tierra á David.

22(21-23) Entonces dijo David á Ornán: Dame este lugar de la era, en que edifique un altar á Jehová, y dámelo por su cabal precio, para que cese la plaga del pueblo.

23(21-24) Y Ornán respondió á David: Tómalo para ti, y haga mi señor el rey lo que bien le pareciere: y aun los bueyes daré para el holocausto, y los trillos para leña, y trigo para el presente: yo lo doy todo.

24(21-25) Entonces el rey David dijo á Ornán: No, sino que efectivamente la compraré por su justo precio: porque no tomaré para Jehová lo que es tuyo, ni sacrificaré holocausto que nada me cueste.

25(21-26) Y dió David á Ornán por el lugar seiscientos siclos de oro por peso.

26(21-27) Y edificó allí David un altar á Jehová, en el que ofreció holocaustos y sacrificios pacíficos, é invocó á Jehová, el cual le respondió por fuego de los cielos en el altar del holocausto.

27(21-28) Y como Jehová habló al ángel, él volvió su espada á la vaina.

28(21-29) Entonces viendo David que Jehová le había oído en la era de Ornán Jebuseo, sacrificó allí.

29(21-30) Y el tabernáculo de Jehová que Moisés había hecho en el desierto, y el altar del holocausto, estaban entonces en el alto de Gabaón:

30(21-31) Mas David no pudo ir allá á consultar á Dios, porque estaba espantado á causa de la espada del ángel de Jehová.


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Tuesday, April 7, 2009

David y Betsabé (Muerte de Uría)

2 Samuel 11

1Y ACONTECIO á la vuelta de un año, en el tiempo que salen los reyes á la guerra, que David envió á Joab, y á sus siervos con él, y á todo Israel; y destruyeron á los Ammonitas, y pusieron cerco á Rabba: mas David se quedó en Jerusalem.

2Y acaeció que levantándose David de su cama á la hora de la tarde, paseábase por el terrado de la casa real, cuando vió desde el terrado una mujer que se estaba lavando, la cual era muy hermosa.

3Y envió David á preguntar por aquella mujer, y dijéronle: Aquella es Bath-sheba hija de Eliam, mujer de Uría Hetheo.

4Y envió David mensajeros, y tomóla: y así que hubo entrado á él, él durmió con ella. Purificóse luego ella de su inmundicia, y se volvió á su casa.

5Y concibió la mujer, y enviólo á hacer saber á David, diciendo: Yo estoy embarazada.

6Entonces David envió á decir á Joab: Envíame á Uría Hetheo. Y enviólo Joab á David.

7Y como Uría vino á él, preguntóle David por la salud de Joab, y por la salud del pueblo, y asimismo de la guerra.

8Después dijo David á Uría: Desciende á tu casa, y lava tus pies. Y saliendo Uría de casa del rey, vino tras de él comida real.

9Mas Uría durmió á la puerta de la casa del rey con todos los siervos de su señor, y no descendió á su casa.

10E hicieron saber esto á David, diciendo: Uría no ha descendido á su casa. Y dijo David á Uría: ¿No has venido de camino? ¿por qué pues no descendiste á tu casa?

11Y Uría respondió á David: El arca, é Israel y Judá, están debajo de tiendas; y mi señor Joab, y los siervos de mi señor sobre la haz del campo: ¿y había yo de entrar en mi casa para comer y beber, y á dormir con mi mujer? Por vida tuya, y por vida de tu alma, que yo no haré tal cosa.

12Y David dijo á Uría: Estáte aquí aún hoy, y mañana te despacharé. Y quedóse Uría en Jerusalem aquel día y el siguiente.

13Y David lo convidó, é hízole comer y beber delante de sí, hasta embriagarlo. Y él salió á la tarde á dormir en su cama con los siervos de su señor; mas no descendió á su casa.

14Venida la mañana, escribió David á Joab una carta, la cual envió por mano de Uría.
15Y escribió en la carta, diciendo: Poned á Uría delante de la fuerza de la batalla, y desamparadle, para que sea herido y muera.

16Así fué que cuando Joab cercó la ciudad, puso á Uría en el lugar donde sabía que estaban los hombres más valientes.

17Y saliendo luego los de la ciudad, pelearon con Joab, y cayeron algunos del pueblo de los siervos de David; y murió también Uría Hetheo.

18Entonces envió Joab, é hizo saber á David todos los negocios de la guerra.

19Y mandó al mensajero, diciendo: Cuando acabares de contar al rey todos los negocios de la guerra,

20Si el rey comenzare á enojarse, y te dijere: ¿Por qué os acercasteis á la ciudad peleando? ¿no sabíais lo que suelen arrojar del muro?

21¿Quién hirió á Abimelech hjo de Jerobaal? ¿no echó una mujer del muro un pedazo de una rueda de molino, y murió en Thebes? ¿por qué os llegasteis al muro?: entonces tú le dirás: También tu siervo Uría Hetheo es muerto.

22Y fué el mensajero, y llegando, contó á David todas las cosas á que Joab le había enviado.

23Y dijo el mensajero á David: Prevalecieron contra nosotros los hombres, que salieron á nosotros al campo, bien que nosotros les hicimos retroceder hasta la entrada de la puerta;

24Pero los flecheros tiraron contra tus siervos desde el muro, y murieron algunos de los siervos del rey; y murió también tu siervo Uría Hetheo.

25Y David dijo al mensajero: Dirás así á Joab: No tengas pesar de esto, que de igual y semejante manera suele consumir la espada: esfuerza la batalla contra la ciudad, hasta que la rindas. Y tú aliéntale.

26Y oyendo la mujer de Uría que su marido Uría era muerto, hizo duelo por su marido.

27Y pasado el luto, envió David y recogióla á su casa: y fué ella su mujer, y parióle un hijo. Mas esto que David había hecho, fué desagradable á los ojos de Jehová. .

Wednesday, August 27, 2008

El Pacto de Jehova con David y su Simiente



1LAS misericordias de Jehová cantaré perpetuamente; En generación y generación haré notoria tu verdad con mi boca.

2Porque dije: Para siempre será edificada misericordia; En los mismos cielos apoyarás tu verdad.

3Hice alianza con mi escogido; Juré á David mi siervo: diciendo.

4Para siempre confirmaré tu simiente, Y edificaré tu trono por todas las generaciones. (Selah.)

5Y celebrarán los cielos tu maravilla, oh Jehová; Tu verdad también en la congregación de los santos.

6Porque ¿quién en los cielos se igualará con Jehová? ¿Quién será semejante á Jehová entre los hijos de los potentados?

7Dios terrible en la grande congregación de los santos, Y formidable sobre todos cuantos están alrededor suyo.

8Oh Jehová, Dios de los ejércitos, ¿Quién como tú? Poderoso eres, Jehová, Y tu verdad está en torno de ti.

9Tú tienes dominio sobre la bravura de la mar: Cuando se levantan sus ondas, tú las sosiegas.

10Tú quebrantaste á Rahab como á un muerto: Con el brazo de tu fortaleza esparciste á tus enemigos.

11Tuyos los cielos, tuya también la tierra: El mundo y su plenitud, tú lo fundaste.

12Al aquilón y al austro tú los criaste: Tabor y Hermón cantarán en tu nombre.

13Tuyo el brazo con valentía; Fuerte es tu mano, ensalzada tu diestra.

14Justicia y juicio son el asiento de tu trono: Misericordia y verdad van delante de tu rostro.

15Bienaventurado el pueblo que sabe aclamarte: Andarán, oh Jehová, á la luz de tu rostro.

16En tu nombre se alegrarán todo el día; Y en tu justicia serán ensalzados.

17Porque tú eres la gloria de su fortaleza; Y por tu buena voluntad ensalzarás nuestro cuerno.

18Porque Jehová es nuestro escudo; Y nuestro rey es el Santo de Israel.

19Entonces hablaste en visión á tu santo, Y dijiste: Yo he puesto el socorro sobre valiente; He ensalzado un escogido de mi pueblo.

20Hallé á David mi siervo; Ungílo con el aceite de mi santidad.

21Mi mano será firme con él, Mi brazo también lo fortificará.

22No lo avasallará enemigo, Ni hijo de iniquidad lo quebrantará.

23Mas yo quebrantaré delante de él á sus enemigos, Y heriré á sus aborrecedores.

24Y mi verdad y mi misericordia serán con él; Y en mi nombre será ensalzado su cuerno.

25Asimismo pondré su mano en la mar, Y en los ríos su diestra.

26El me llamará: Mi padre eres tú, Mi Dios, y la roca de mi salud.

27Yo también le pondré por primogénito, Alto sobre los reyes de la tierra.

28Para siempre le conservaré mi misericordia; Y mi alianza será firme con él.

29Y pondré su simiente para siempre, Y su trono como los días de los cielos.

30Si dejaren sus hijos mi ley, Y no anduvieren en mis juicios;

31Si profanaren mis estatutos, Y no guardaren mis mandamientos;

32Entonces visitaré con vara su rebelión, Y con azotes sus iniquidades.

33Mas no quitaré de él mi misericordia, Ni falsearé mi verdad.

34No olvidaré mi pacto, Ni mudaré lo que ha salido de mis labios.

35Una vez he jurado por mi santidad, Que no mentiré á David.

36Su simiente será para siempre, Y su trono como el sol delante de mí.

37Como la luna será firme para siempre, Y como un testigo fiel en el cielo. (Selah.)

38Mas tú desechaste y menospreciaste á tu ungido; Y te has airado con él.

39Rompiste el pacto de tu siervo; Has profanado su corona hasta la tierra.

40Aportillaste todos sus vallados; Has quebrantado sus fortalezas.

41Menoscabáronle todos los que pasaron por el camino: Es oprobio á sus vecinos.

42Has ensalzado la diestra de sus enemigos; Has alegrado á todos sus adversarios.

43Embotaste asimismo el filo de su espada, Y no lo levantaste en la batalla.

44Hiciste cesar su brillo, Y echaste su trono por tierra.

45Has acortado los días de su juventud; Hasle cubierto de afrenta. (Selah.)

46¿Hasta cuándo, oh Jehová? ¿te esconderás para siempre? ¿Arderá tu ira como el fuego?

47Acuérdate de cuán corto sea mi tiempo: ¿Por qué habrás criado en vano á todos los hijos del hombre?

48¿Qué hombre vivirá y no verá muerte? ¿Librarás su vida del poder del sepulcro? (Selah.)

49Señor, ¿dónde están tus antiguas misericordias, Que juraste á David por tu verdad?

50Señor, acuérdate del oprobio de tus siervos; Oprobio que llevo yo en mi seno de muchos pueblos.

51Porque tus enemigos, oh Jehová, han deshonrado, Porque tus enemigos han deshonrado los pasos de tu ungido.

52Bendito Jehová para siempre. Amén, y Amén.

Salmos 89

Tuesday, August 26, 2008

David Alaba y Bendice A Jehova

8Confesad á Jehová, invocad su nombre, Haced notorias en los pueblos sus obras.

9Cantad á él, cantadle salmos; Hablad de todas sus maravillas.

10Gloriaos en su santo nombre; Alégrese el corazón de los que buscan á Jehová.

11Buscad á Jehová y su fortaleza; Buscad su rostro continuamente.

12Haced memoria de sus maravillas que ha obrado, De sus prodigios, y de los juicios de su boca,

13Oh vosotros, simiente de Israel sus siervo, Hijos de Jacob, sus escogidos.

14Jehová, él es nuestro Dios; Sus juicios en toda la tierra.

15Haced memoria de su alianza perpetuamente, Y de la palabra que él mandó en mil generaciones;

16Del pacto que concertó con Abraham, Y de su juramento á Isaac;

17El cual confirmó á Jacob por estatuto, Y á Israel por pacto sempiterno,

18Diciendo: A ti daré la tierra de Canaán, Suerte de vuestra herencia;

19Cuando erais pocos en número, Pocos y peregrinos en ella;

20Y andaban de nación en nación, Y de un reino á otro pueblo.

21No permitió que nadie los oprimiese: Antes por amor de ellos castigó á los reyes.

22No toquéis, dijo, á mis ungidos, Ni hagáis mal á mis profetas.

23Cantad á Jehová, toda la tierra, Anunciad de día en día su salud.

24Cantad entre las gentes su gloria, Y en todos los pueblos sus maravillas.

25Porque grande es Jehová, y digno de ser grandemente loado, Y de ser temido sobre todos los dioses.

26Porque todos los dioses de los pueblos son nada: Mas Jehová hizo los cielos.

27Poderío y hermosura delante de él; Fortaleza y alegría en su morada.

28Atribuid á Jehová, oh familias de los pueblos, Atribuid á Jehová gloria y potencia.

29Tributad á Jehová la gloria debida á su nombre: Traed ofrenda, y venid delante de él; Postraos delante de Jehová en la hermosura de su santidad.

30Temed en su presencia, toda la tierra: El mundo será aún establecido, para que no se conmueva.

31Alégrense los cielos, y gócese la tierra, Y digan en las naciones: Reina Jehová.

32Resuene la mar, y la plenitud de ella: Alégrese el campo, y todo lo que contiene.

33Entonces cantarán los árboles de los bosques delante de Jehová, Porque viene á juzgar la tierra.

34Celebrad á Jehová, porque es bueno; Porque su misericordia es eterna.

35Y decid: Sálvanos, oh Dios, salud nuestra: Júntanos, y líbranos de las gentes, Para que confesemos tu santo nombre, Y nos gloriemos en tus alabanzas.

36Bendito sea Jehová Dios de Israel, De eternidad á eternidad.

1 Crónicas 16:8-36.

Sunday, August 24, 2008

David Bendice y Alaba al Señor




10Asimismo holgóse mucho el rey David, y bendijo á Jehová delante de toda la congregación; y dijo David: Bendito seas tú, oh Jehová, Dios de Israel nuestro padre, de uno á otro siglo.

11Tuya es, oh Jehová, la magnificencia, y el poder, y la gloria, la victoria, y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Jehová, es el reino, y la altura sobre todos los que están por cabeza.

12Las riquezas y la gloria están delante de ti, y tú señoreas á todos: y en tu mano está la potencia y la fortaleza, y en tu mano la grandeza y fuerza de todas las cosas.

13Ahora pues, Dios nuestro, nosotros te confesamos, y loamos tu glorioso nombre.

14Porque ¿quién soy yo, y quién es mi pueblo, para que pudiésemos ofrecer de nuestra voluntad cosas semejantes? porque todo es tuyo, y lo recibido de tu mano te damos.

15Porque nosotros, extranjeros y advenedizos somos delante de ti, como todos nuestros padres; y nuestros días cual sombra sobre la tierra, y no dan espera.

16Oh Jehová Dios nuestro, toda esta abundancia que hemos aprestado para edificar casa á tu santo nombre, de tu mano es, y todo es tuyo.

17Yo sé, Dios mío, que tú escudriñas los corazones, y que la rectitud te agrada: por eso yo con rectitud de mi corazón voluntariamente te he ofrecido todo esto, y ahora he visto con alegría que tu pueblo, que aquí se ha hallado ahora, ha dado para ti espontáneamente.

18Jehová, Dios de Abraham, de Isaac, y de Israel, nuestros padres, conserva perpetuamente esta voluntad del corazón de tu pueblo, y encamina su corazón á ti.

19Asimismo da á mi hijo Salomón corazón perfecto, para que guarde tus mandamientos, y tus testimonios y tus estatutos, y para que haga todas las cosas, y te edifique la casa para la cual yo he hecho el apresto.

20Después dijo David á toda al congregación: Bendecid ahora á Jehová vuestro Dios. Entonces toda la congregación bendijo á Jehová Dios de sus padres, é inclinándose adoraron delante de Jehová, y del rey.

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1 Crónicas 29:10-20.