"La mayor necesidad del mundo es la de hombres que no se vendan ni se compren; hombres que sean sinceros y honrados en lo más íntimo de sus almas; hombres que no teman dar al pecado el nombre que le corresponde; hombres cuya conciencia sea tan leal al deber como la brújula al polo; hombres que se mantengan de parte de la justicia aunque se desplomen los cielos". Ellen G. White.
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Wednesday, April 29, 2026
Saturday, August 23, 2025
El espionaje bajo fuego: Despidos masivos, credenciales revocadas y acus...
El espionaje bajo fuego: Despidos masivos, credenciales revocadas y acusaciones graves
Despidos masivos, credenciales revocadas y acusaciones graves sacuden a la comunidad de inteligencia en Estados Unidos. La directora nacional, Tulsi Gabbard, anunció la expulsión de 37 funcionarios por traicionar su juramento a la Constitución. Y mientras el gobierno federal endurece su pulso contra las llamadas ciudades santuario, exige también nuevas garantías de seguridad en el metro de Nueva York. El mensaje desde Washington es claro: habrá consecuencias. Bienvenidos a En Primera Plana.
Friday, August 22, 2025
Saturday, September 14, 2024
Saturday, January 28, 2023
Wednesday, July 16, 2014
EL FUTURO DE LA ORGANIZACIÓN ADVENTISTA NOMINAL
Así lo dijo claramente E. de White:
“El Señor tiene una controversia con su pueblo profeso en estos últimos días. En esta controversia hombres en las posiciones de responsabilidad tomarán un curso directamente opuesto al seguido por Nehemías. Ellos no sólo ignorarán y despreciarán el Sábado, sino que también intentarán mantenerlo alejado de los demás enterrándolo bajo la basura de costumbres y tradiciones. En las iglesias y en las grandes reuniones al aire libre, los ministros urgirán al pueblo sobre la necesidad de guardar el primer día de la semana.
Hay calamidades en el mar y tierra: y estas calamidades aumentarán, un desastre seguirá al otro; y la pequeña hueste de concienzudos observadores del sábado serán señalados como los que están trayendo la ira de Dios en el mundo por su descuido del domingo.”
Review and Herald, 18 – 03 – 1884. 27
“Yo vi que la iglesia nominal y los Adventistas nominales, como Judas, nos entregarán a los Católicos para obtener su influencia para luchar contra la verdad. Los santos serán entonces un pueblo oscuro, poco conocido para los Católicos; pero las iglesias, y los Adventistas nominales que conocen nuestra fe y costumbres (porque ellos nos odiaron a causa del Sábado, ya que no pudieron refutarlo) traicionarán a los santos y los denunciarán a los Católicos como los que desprecian las instituciones del pueblo; es decir, que ellos guardan el Sábado y desprecian el domingo.” (Spalding Magan Collection, p. 1).
Tuesday, July 8, 2014
Traicionados por familiares y amigos
8 de julio | Maranata El Señor viene | Traicionados por familiares y amigos

Cuando llegue el día en que se invalide la ley y la iglesia sea zarandeada por las fieras pruebas a que serán sometidos todos los que moran en la tierra, una gran proporción de aquellos que pasan por ser genuinos prestarán oídos a espíritus engañadores y se convertirán en pérfidos y traicionarán sagradas verdades. Demostrarán que son nuestros peores perseguidores. "De vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos". Hechos 20:30—Comentario Bíblico
Adventista 6:1065.
Los que apostaten en tiempo de prueba, presentarán falsos testimonios contra sus hermanos y los traicionarán para obtener su propia seguridad. Denunciarán a sus hermanos indicando los lugares donde se hayan ocultado, y guiando a los lobos hacia su rastro. Cristo nos ha advertido de este hecho a fin de que no nos sorprendan los métodos crueles e inhumanos que adoptarán familiares y amigos.—The Review and Herald, 20 de diciembre de 1898. [204]
Descubriremos que tendremos que desprendernos de todas las manos excepto de la de Jesucristo. Los amigos demostrarán su perfidia y nos traicionarán. Nuestros familiares, engañados por el enemigo y convencidos de que están sirviendo a Dios, nos harán frente y pondrán su máximo empeño para ponernos en situaciones difíciles con la esperanza de que reneguemos de nuestra fe. Pero podremos poner confiadamente nuestra mano en la de Cristo en medio de las tinieblas y el peligro.—Manuscrito 21, 1889.
Los seguidores de Cristo deben saber que han de tropezar con el desprecio. Serán vilipendiados. Sus palabras y su fe serán tergiversadas. Es posible que la frialdad y el desdén sean más difíciles de soportar que el martirio... Los padres se opondrán severamente a los hijos que acepten la verdad impopular. Los que sirvan escrupulosamente a Dios serán acusados de rebelión. Los bienes legados a hijos o familiares que crean en la verdad presente serán entregados a otras manos. Los tutores privarán a los huérfanos y a las viudas de sus legítimas asignaciones. Los que se aparten del mal se constituirán en víctimas de las leyes decretadas para dominar las conciencias. Los hombres se apoderarán de bienes sobre los cuales no tienen derecho. En un futuro cercano se cumplirán las palabras del apóstol: "Todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución".—Carta 30a, 1892.
201
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Tuesday, February 18, 2014
Mas cuando oyereis de guerras y de rumores de guerras no os turbéis,..
Foto (Cortesia) http://www.eldiario.es/politica/Policia-dispara-pelotas-manifestantes-Bangkok_0_230277007.html
1 Y SALIENDO del templo, le dice uno de sus discípulos: Maestro, mira qué piedras, y qué edificios.
2 Y Jesús respondiendo, le dijo: ¿Ves estos grandes edificios? no quedará piedra sobre piedra que no sea derribada.
3 Y sentándose en el monte de las Olivas delante del templo, le preguntaron aparte Pedro y Jacobo y Juan y Andrés:
4 Dinos, ¿cuándo serán estas cosas? ¿y qué señal habrá cuando todas estas cosas han de cumplirse?
5 Y Jesús respondiéndoles, comenzó á decir: Mirad, que nadie os engañe;
6 Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y engañaran á muchos.
7 Mas cuando oyereis de guerras y de rumores de guerras no os turbéis, porque conviene hacerse así; mas aun no será el fin.
8 Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá terremotos en muchos lugares, y habrá hambres y alborotos; principios de dolores serán estos.
9 Mas vosotros mirad por vosotros: porque os entregarán en los concilios, y en sinagogas seréis azotados: y delante de presidentes y de reyes seréis llamados por causa de mí, en testimonio á ellos.
10 Y á todas las gentes conviene que el evangelio sea predicado antes.
11 Y cuando os trajeren para entregaros, no premeditéis qué habéis de decir, ni lo penséis: mas lo que os fuere dado en aquella hora, eso hablad; porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu Santo.
12 Y entregará á la muerte el hermano al hermano, y el padre al hijo: y se levantarán los hijos contra los padres, y los matarán.
13 Y seréis aborrecidos de todos por mi nombre: mas el que perseverare hasta el fin, éste será salvo.
14 Empero cuando viereis la abominación de asolamiento, que fué dicha por el profeta Daniel, que estará donde no debe (el que lee, entienda), entonces los que estén en Judea huyan á los montes;
15 Y el que esté sobre el terrado, no descienda á la casa, ni entre para tomar algo de su casa;
16 Y el que estuviere en el campo, no vuelva atrás á tomar su capa.
17 Mas ay de las preñadas, y de las que criaren en aquellos días!
18 Orad pues, que no acontezca vuestra huída en invierno.
19 Porque aquellos días serán de aflicción, cual nunca fué desde el principio de la creación que crió Dios, hasta este tiempo, ni será.
20 Y si el Señor no hubiese abreviado aquellos días, ninguna carne se salvaría; mas por causa de los escogidos que él escogió, abrevió aquellos días.
21 Y entonces si alguno os dijere: He aquí, aquí está el Cristo; ó, He aquí, allí está, no le creáis.
22 Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y darán señales y prodigios, para engañar, si se pudiese hacer, aun á los escogidos.
23 Mas vosotros mirad; os lo he dicho antes todo.
24 Empero en aquellos días, después de aquella aflicción, el sol se obscurecerá, y la luna no dará su resplandor;
25 Y las estrellas caerán del cielo, y las virtudes que están en los cielos serán conmovidas;
26 Y entonces verán al Hijo del hombre, que vendrá en las nubes con mucha potestad y gloria.
27 Y entonces enviará sus ángeles, y juntará sus escogidos de los cuatro vientos, desde el cabo de la tierra hasta el cabo del cielo.
28 De la higuera aprended la semejanza: Cuando su rama ya se enternece, y brota hojas, conocéis que el verano está cerca:
29 Así también vosotros, cuando viereis hacerse estas cosas, conoced que está cerca, á las puertas.
30 De cierto os digo que no pasará esta generación, que todas estas cosas no sean hechas.
31 El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán.
32 Empero de aquel día y de la hora, nadie sabe; ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre.
33 Mirad, velad y orad: porque no sabéis cuándo será el tiempo.
34 Como el hombre que partiéndose lejos, dejó su casa, y dió facultad á sus siervos, y á cada uno su obra, y al portero mandó que velase:
35 Velad pues, porque no sabéis cuándo el señor de la casa vendrá; si á la tarde, ó á la media noche, ó al canto del gallo, ó á la mañana;
36 Porque cuando viniere de repente, no os halle durmiendo.
37 Y las cosas que á vosotros digo, á todos las dijo: Velad.
Marcos 13
Reina-Valera Antigua (RVA)
Reina-Valera Antigua (RVA)
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Sunday, February 20, 2011
Lo que os digo en tinieblas, decidlo en la luz
21Y el hermano entregará al hermano á la muerte, y el padre al hijo; y los hijos se levantarán contra los padres, y los harán morir.
22Y seréis aborrecidos de todos por mi nombre; mas el que soportare hasta el fin, éste será salvo.
23Mas cuando os persiguieren en esta ciudad, huid á la otra: porque de cierto os digo, que no acabaréis de andar todas las ciudades de Israel, que no venga el Hijo del hombre.
24El discípulo no es más que su maestro, ni el siervo más que su señor.
25Bástale al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si al padre de la familia llamaron Beelzebub, ¿cuánto más á los de su casa?
26Así que, no los temáis; porque nada hay encubierto, que no haya de ser manifestado; ni oculto, que no haya de saberse.
27Lo que os digo en tinieblas, decidlo en la luz; y lo que oís al oído predicadlo desde los terrados.
28Y no temáis á los que matan el cuerpo, mas al alma no pueden matar: temed antes á aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.
Mateo 10:21-28.
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Sunday, February 6, 2011
Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre
10Entonces les dijo: Se levantará gente contra gente, y reino contra reino;
11Y habrá grandes terremotos, y en varios lugares hambres y pestilencias: y habrá espantos y grandes señales del cielo.
12Mas antes de todas estas cosas os echarán mano, y perseguirán, entregándoos á las sinagogas y á las cárceles, siendo llevados á los reyes y á los gobernadores por causa de mi nombre.
13Y os será para testimonio.
14Poned pues en vuestros corazones no pensar antes cómo habéis de responder:
15Porque yo os daré boca y sabiduría, á la cual no podrán resistir ni contradecir todos los que se os opondrán.
16Mas seréis entregados aun de vuestros padres, y hermanos, y parientes, y amigos; y matarán á algunos de vosotros.
17Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre.
18Mas un pelo de vuestra cabeza no perecerá.
19En vuestra paciencia poseeréis vuestras almas.
11Y habrá grandes terremotos, y en varios lugares hambres y pestilencias: y habrá espantos y grandes señales del cielo.
12Mas antes de todas estas cosas os echarán mano, y perseguirán, entregándoos á las sinagogas y á las cárceles, siendo llevados á los reyes y á los gobernadores por causa de mi nombre.
13Y os será para testimonio.
14Poned pues en vuestros corazones no pensar antes cómo habéis de responder:
15Porque yo os daré boca y sabiduría, á la cual no podrán resistir ni contradecir todos los que se os opondrán.
16Mas seréis entregados aun de vuestros padres, y hermanos, y parientes, y amigos; y matarán á algunos de vosotros.
17Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre.
18Mas un pelo de vuestra cabeza no perecerá.
19En vuestra paciencia poseeréis vuestras almas.
Lucas 21:10-19.
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Wednesday, December 8, 2010
"Y vosotros limpios estáis, aunque no todos"

Juan 13
1ANTES de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que su hora había venido para que pasase de este mundo al Padre, como había amado á los suyos que estaban en el mundo, amólos hasta el fin. .
2Y la cena acabada, como el diablo ya había metido en el corazón de Judas, hijo de Simón Iscariote, que le entregase,
3Sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos, y que había salido de Dios, y á Dios iba,
4Levántase de la cena, y quítase su ropa, y tomando una toalla, ciñóse.
5Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó á lavar los pies de los discípulos, y á limpiarlos con la toalla con que estaba ceñido.
6Entonces vino á Simón Pedro; y Pedro le dice: ¿Señor, tú me lavas los pies?
7Respondió Jesús, y díjole: Lo que yo hago, tú no entiendes ahora; mas lo entenderás después.
8Dícele Pedro: No me lavarás los pies jamás. Respondióle Jesús: Si no te lavare, no tendrás parte conmigo.
9Dícele Simón Pedro: Señor, no sólo mis pies, mas aun las manos y la cabeza.
10Dícele Jesús: El que está lavado, no necesita sino que lave los pies, mas está todo limpio: y vosotros limpios estáis, aunque no todos.
11Porque sabía quién le había de entregar; por eso dijo: No estáis limpios todos.
12Así que, después que les hubo lavado los pies, y tomado su ropa, volviéndose á sentar á la mesa, díjoles: ¿Sabéis lo que os he hecho?
13Vosotros me llamáis, Maestro, y, Señor: y decís bien; porque lo soy.
14Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavar los pies los unos á los otros.
15Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.
16De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su señor, ni el apóstol es mayor que el que le envió.
17Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis, si las hiciereis.
18No hablo de todos vosotros: yo sé los que he elegido: mas para que se cumpla la Escritura: El que come pan conmigo, levantó contra mí su calcañar.
19Desde ahora os lo digo antes que se haga, para que cuando se hiciere, creáis que yo soy.
20De cierto, de cierto os digo: El que recibe al que yo enviare, á mí recibe; y el que á mí recibe, recibe al que me envió.
21Como hubo dicho Jesús esto, fué conmovido en el espíritu, y protestó, y dijo: De cierto, de cierto os digo, que uno de vosotros me ha de entregar.
22Entonces los discípulos mirábanse los unos á los otros, dudando de quién decía.
23Y uno de sus discípulos, al cual Jesús amaba, estaba recostado en el seno de Jesús.
24A éste, pues, hizo señas Simón Pedro, para que preguntase quién era aquél de quien decía.
25El entonces recostándose sobre el pecho de Jesús, dícele: Señor, ¿quién es?
26Respondió Jesús: Aquél es, á quien yo diere el pan mojado. Y mojando el pan, diólo á Judas Iscariote, hijo de Simón.
27Y tras el bocado Satanás entró en él. Entonces Jesús le dice: Lo que haces, haz lo más presto.
28Mas ninguno de los que estaban á la mesa entendió á qué propósito le dijo esto.
29Porque los unos pensaban, por que Judas tenía la bolsa, que Jesús le decía: Compra lo que necesitamos para la fiesta: ó, que diese algo á los pobres.
30Como él pues hubo tomado el bocado, luego salió: y era ya noche.
31Entonces como él salió, dijo Jesús: Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él.
32Si Dios es glorificado en él, Dios también le glorificará en sí mismo, y luego le glorificará.
33Hijitos, aun un poco estoy con vosotros. Me buscaréis; mas, como dije á los Judíos: Donde yo voy, vosotros no podéis venir; así digo á vosotros ahora.
34Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos á otros: como os he amado, que también os améis los unos á los otros.
35En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.
36Dícele Simón Pedro: Señor, ¿adónde vas? Respondióle Jesús: Donde yo voy, no me puedes ahora seguir; mas me seguirás después.
37Dícele Pedro: Señor, ¿por qué no te puedo seguir ahora? mi alma pondré por ti.
38Respondióle Jesús: ¿Tu alma pondrás por mí? De cierto, de cierto te digo: No cantará el gallo, sin que me hayas negado tres veces.
Reina-Valera Antigua (RVA)
3Sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos, y que había salido de Dios, y á Dios iba,
4Levántase de la cena, y quítase su ropa, y tomando una toalla, ciñóse.
5Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó á lavar los pies de los discípulos, y á limpiarlos con la toalla con que estaba ceñido.
6Entonces vino á Simón Pedro; y Pedro le dice: ¿Señor, tú me lavas los pies?
7Respondió Jesús, y díjole: Lo que yo hago, tú no entiendes ahora; mas lo entenderás después.
8Dícele Pedro: No me lavarás los pies jamás. Respondióle Jesús: Si no te lavare, no tendrás parte conmigo.
9Dícele Simón Pedro: Señor, no sólo mis pies, mas aun las manos y la cabeza.
10Dícele Jesús: El que está lavado, no necesita sino que lave los pies, mas está todo limpio: y vosotros limpios estáis, aunque no todos.
11Porque sabía quién le había de entregar; por eso dijo: No estáis limpios todos.
12Así que, después que les hubo lavado los pies, y tomado su ropa, volviéndose á sentar á la mesa, díjoles: ¿Sabéis lo que os he hecho?
13Vosotros me llamáis, Maestro, y, Señor: y decís bien; porque lo soy.
14Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavar los pies los unos á los otros.
15Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.
16De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su señor, ni el apóstol es mayor que el que le envió.
17Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis, si las hiciereis.
18No hablo de todos vosotros: yo sé los que he elegido: mas para que se cumpla la Escritura: El que come pan conmigo, levantó contra mí su calcañar.
19Desde ahora os lo digo antes que se haga, para que cuando se hiciere, creáis que yo soy.
20De cierto, de cierto os digo: El que recibe al que yo enviare, á mí recibe; y el que á mí recibe, recibe al que me envió.
21Como hubo dicho Jesús esto, fué conmovido en el espíritu, y protestó, y dijo: De cierto, de cierto os digo, que uno de vosotros me ha de entregar.
22Entonces los discípulos mirábanse los unos á los otros, dudando de quién decía.
23Y uno de sus discípulos, al cual Jesús amaba, estaba recostado en el seno de Jesús.
24A éste, pues, hizo señas Simón Pedro, para que preguntase quién era aquél de quien decía.
25El entonces recostándose sobre el pecho de Jesús, dícele: Señor, ¿quién es?
26Respondió Jesús: Aquél es, á quien yo diere el pan mojado. Y mojando el pan, diólo á Judas Iscariote, hijo de Simón.
27Y tras el bocado Satanás entró en él. Entonces Jesús le dice: Lo que haces, haz lo más presto.
28Mas ninguno de los que estaban á la mesa entendió á qué propósito le dijo esto.
29Porque los unos pensaban, por que Judas tenía la bolsa, que Jesús le decía: Compra lo que necesitamos para la fiesta: ó, que diese algo á los pobres.
30Como él pues hubo tomado el bocado, luego salió: y era ya noche.
31Entonces como él salió, dijo Jesús: Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él.
32Si Dios es glorificado en él, Dios también le glorificará en sí mismo, y luego le glorificará.
33Hijitos, aun un poco estoy con vosotros. Me buscaréis; mas, como dije á los Judíos: Donde yo voy, vosotros no podéis venir; así digo á vosotros ahora.
34Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos á otros: como os he amado, que también os améis los unos á los otros.
35En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.
36Dícele Simón Pedro: Señor, ¿adónde vas? Respondióle Jesús: Donde yo voy, no me puedes ahora seguir; mas me seguirás después.
37Dícele Pedro: Señor, ¿por qué no te puedo seguir ahora? mi alma pondré por ti.
38Respondióle Jesús: ¿Tu alma pondrás por mí? De cierto, de cierto te digo: No cantará el gallo, sin que me hayas negado tres veces.
Reina-Valera Antigua (RVA)
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Friday, July 9, 2010
Traicionados Por Familiares y Amigos
Los enemigos del hombre serán los de su casa. (Mat. 10: 36).
Cuando se invalide la ley de Dios y la iglesia sea zarandeada por las terribles pruebas que conmoverán a todos los habitantes de la tierra, una gran proporción de los que se considera sinceros prestarán atención a espíritus seductores, se tornarán desleales y traicionarán cometidos sagrados. Llegarán a ser nuestros más encarnizados perseguidores. "De vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos" (Hech. 20: 30).
Los que apostaten en tiempo de prueba, presentarán falsos testimonios contra sus hermanos y los traicionarán para obtener su propia seguridad. Denunciarán a sus hermanos sindicando los lugares donde se hayan ocultado, y guiando a los lobos hacia su rastro. Cristo nos ha advertido de este hecho a fin de que no nos sorprendan los métodos crueles e inhumanos que adoptarán familiares y amigos.
Descubriremos que tendremos que desprendernos de todas las manos excepto de la de Jesucristo. Los amigos demostrarán su perfidia y nos traicionarán. Nuestros familiares, engañados por el enemigo y convencidos de que están sirviendo a Dios, nos harán frente pondrán su máximo empeño para ponemos en situaciones difíciles con la esperanza de que reneguemos de nuestra fe. Pero podremos poner confiadamente nuestra mano en la de Cristo en medio de las tinieblas y el peligro.
Los seguidores de Cristo deben saber que han de tropezar con el desprecio. Serán vilipendiados. Sus palabras y su fe serán tergiversadas. Es posible que la frialdad y el desdén sean más difíciles de soportar que el martirio. . . Los padres se opondrán severamente a los hijos que acepten la verdad impopular.
Los que sirvan escrupulosamente a Dios serán acusados de rebelión.
Los bienes legados a hijos o familiares que crean en la verdad presente serán entregados a otras manos. Los tutores privarán a los huérfanos y a las viudas de sus legítimas asignaciones. Los que se aparten del mal se constituirán en víctimas de la leyes decretadas para dominar las conciencias. Los hombres se apoderarán de bienes sobre los cuales no tienen derecho. En un futuro cercano se cumplirán las palabras del apóstol: "Todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución"..
Maranata, E. G. White, p.195.
Tuesday, May 18, 2010
¿Como á ladrón habéis salido con espadas y con palos á prenderme?
Mateo 26
1Y ACONTECIO que, como hubo acabado Jesús todas estas palabras, dijo á sus discípulos:
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2Sabéis que dentro de dos días se hace la pascua, y el Hijo del hombre es entregado para ser crucificado.
3Entonces los príncipes de los sacerdotes, y los escribas, y los ancianos del pueblo se juntaron al patio del pontífice, el cual se llamaba Caifás;
4Y tuvieron consejo para prender por engaño á Jesús, y matarle.
5Y decían: No en el día de la fiesta, porque no se haga alboroto en el pueblo.
6Y estando Jesús en Bethania, en casa de Simón el leproso,
7Vino á él una mujer, teniendo un vaso de alabastro de unguento de gran precio, y lo derramó sobre la cabeza de él, estando sentado á la mesa.
8Lo cual viendo sus discípulos, se enojaron, diciendo: ¿Por qué se pierde esto?
9Porque esto se podía vender por gran precio, y darse á los pobres.
10Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué dais pena á esta mujer? Pues ha hecho conmigo buena obra.
11Porque siempre tendréis pobres con vosotros, mas á mí no siempre me tendréis.
12Porque echando este unguento sobre mi cuerpo, para sepultarme lo ha hecho.
13De cierto os digo, que donde quiera que este evangelio fuere predicado en todo el mundo, también será dicho para memoria de ella, lo que ésta ha hecho.
14Entonces uno de los doce, que se llamaba Judas Iscariote, fué á los príncipes de los sacerdotes,
15Y les dijo: ¿Qué me queréis dar, y yo os lo entregaré? Y ellos le señalaron treinta piezas de plata.
16Y desde entonces buscaba oportunidad para entregarle.
17Y el primer día de la fiesta de los panes sin levadura, vinieron los discípulos á Jesús, diciéndole: ¿Dónde quieres que aderecemos para ti para comer la pascua?
18Y él dijo: Id á la ciudad á cierto hombre, y decidle: El Maestro dice: Mi tiempo está cerca; en tu casa haré la pascua con mis discípulos.
19Y los discípulos hicieron como Jesús les mandó, y aderezaron la pascua.
20Y como fué la tarde del día, se sentó á la mesa con los doce.
21Y comiendo ellos, dijo: De cierto os digo, que uno de vosotros me ha de entregar.
22Y entristecidos ellos en gran manera, comenzó cada uno de ellos á decirle: ¿Soy yo, Señor?
23Entonces él respondiendo, dijo: El que mete la mano conmigo en el plato, ése me ha de entregar.
24A la verdad el Hijo del hombre va, como está escrito de él, mas ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del hombre es entregado! bueno le fuera al tal hombre no haber nacido.
25Entonces respondiendo Judas, que le entregaba, dijo. ¿Soy yo, Maestro? Dícele: Tú lo has dicho.
26Y comiendo ellos, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dió á sus discípulos, y dijo: Tomad, comed. esto es mi cuerpo.
27Y tomando el vaso, y hechas gracias, les dió, diciendo: Bebed de él todos;
28Porque esto es mi sangre del nuevo pacto, la cual es derramada por muchos para remisión de los pecados.
29Y os digo, que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día, cuando lo tengo de beber nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.
30Y habiendo cantado el himno, salieron al monte de las Olivas.
31Entonces Jesús les dice: Todos vosotros seréis escandalizados en mí esta noche; porque escrito está: Heriré al Pastor, y las ovejas de la manada serán dispersas.
32Mas después que haya resucitado, iré delante de vosotros á Galilea.
33Y respondiendo Pedro, le dijo: Aunque todos sean escandalizados en ti, yo nunca seré escandalizado.
34Jesús le dice: De cierto te digo que esta noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces.
35Dícele Pedro. Aunque me sea menester morir contigo, no te negaré. Y todos los discípulos dijeron lo mismo.
36Entonces llegó Jesús con ellos á la aldea que se llama Gethsemaní, y dice á sus discípulos: Sentaos aquí, hasta que vaya allí y ore.
37Y tomando á Pedro, y á los dos hijos de Zebedeo, comenzó á entristecerse y á angustiarse en gran manera.
38Entonces Jesús les dice: Mi alma está muy triste hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo.
39Y yéndose un poco más adelante, se postró sobre su rostro, orando, y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí este vaso; empero no como yo quiero, sino como tú.
40Y vino á sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo á Pedro: ¿Así no habéis podido velar conmigo una hora?
41Velad y orad, para que no entréis en tentación: el espíritu á la verdad está presto, mas la carne enferma.
42Otra vez fué, segunda vez, y oró diciendo. Padre mío, si no puede este vaso pasar de mí sin que yo lo beba, hágase tu voluntad.
43Y vino, y los halló otra vez durmiendo; porque los ojos de ellos estaban agravados.
44Y dejándolos fuése de nuevo, y oró tercera vez, diciendo las mismas palabras.
45Entonces vino á sus discípulos y díceles: Dormid ya, y descansad: he aquí ha llegado la hora, y el Hijo del hombre es entregado en manos de pecadores.
46Levantaos, vamos: he aquí ha llegado el que me ha entregado.
47Y hablando aún él, he aquí Judas, uno de los doce, vino, y con él mucha gente con espadas y con palos, de parte de los príncipes de los sacerdotes, y de los ancianos del pueblo.
48Y el que le entregaba les había dado señal, diciendo: Al que yo besare, aquél es: prendedle.
49Y luego que llegó á Jesús, dijo: Salve, Maestro. Y le besó.
50Y Jesús le dijo: Amigo, ¿á qué vienes? Entonces llegaron, y echaron mano á Jesús, y le prendieron.
51Y he aquí, uno de los que estaban con Jesús, extendiendo la mano, sacó su espada, é hiriendo á un siervo del pontífice, le quitó la oreja.
52Entonces Jesús le dice: Vuelve tu espada á su lugar; porque todos los que tomaren espada, á espada perecerán.
53¿Acaso piensas que no puedo ahora orar á mi Padre, y él me daría más de doce legiones de ángeles?
54¿Cómo, pues, se cumplirían las Escrituras, que así conviene que sea hecho?
55En aquella hora dijo Jesús á las gentes: ¿Como á ladrón habéis salido con espadas y con palos á prenderme? Cada día me sentaba con vosotros enseñando en el templo, y no me prendisteis.
56Mas todo esto se hace, para que se cumplan las Escrituras de los profetas. Entonces todos los discípulos huyeron, dejándole.
57Y ellos, prendido Jesús, le llevaron á Caifás pontífice, donde los escribas y los ancianos estaban juntos.
58Mas Pedro le seguía de lejos hasta el patio del pontífice; y entrando dentro, estábase sentado con los criados, para ver el fin.
59Y los príncipes de los sacerdotes, y los ancianos, y todo el consejo, buscaban falso testimonio contra Jesús, para entregale á la muerte;
60Y no lo hallaron, aunque muchos testigos falsos se llegaban; mas á la postre vinieron dos testigos falsos,
61Que dijeron: Este dijo: Puedo derribar el templo de Dios, y en tres días reedificarlo.
62Y levantándose el pontífice, le dijo: ¿No respondes nada? ¿qué testifican éstos contra ti?
63Mas Jesús callaba. Respondiendo el pontífice, le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si eres tú el Cristo, Hijo de Dios.
64Jesús le dijo: Tú lo has dicho: y aun os digo, que desde ahora habéis de ver al Hijo de los hombres sentado á la diestra de la potencia de Dios, y que viene en las nubes del cielo.
65Entonces el pontífice rasgó sus vestidos, diciendo: Blasfemado ha: ¿qué más necesidad tenemos de testigos? He aquí, ahora habéis oído su blasfemia.
66¿Qué os parece? Y respondiendo ellos, dijeron: Culpado es de muerte.
67Entonces le escupieron en el rostro, y le dieron de bofetadas; y otros le herían con mojicones,
68Diciendo: Profetízanos tú, Cristo, quién es el que te ha herido.
69Y Pedro estaba sentado fuera en el patio: y se llegó á él una criada, diciendo: Y tú con Jesús el Galileo estabas.
70Mas él negó delante de todos, diciendo: No sé lo que dices.
71Y saliendo él á la puerta, le vió otra, y dijo á los que estaban allí: También éste estaba con Jesús Nazareno.
72Y nego otra vez con juramento: No conozco al hombre.
73Y un poco después llegaron los que estaban por allí, y dijeron á Pedro: Verdaderamente también tú eres de ellos, porque aun tu habla te hace manifiesto.
74Entonces comienzó á hacer imprecaciones, y á jurar, diciendo: No conozco al hombre. Y el gallo cantó luego.
75Y se acordó Pedro de las palabras de Jesús, que le dijo: Antes que cante el gallo, me negarás tres veces. Y saliéndose fuera, lloró amargamente.
Reina-Valera Antigua (RVA)
3Entonces los príncipes de los sacerdotes, y los escribas, y los ancianos del pueblo se juntaron al patio del pontífice, el cual se llamaba Caifás;
4Y tuvieron consejo para prender por engaño á Jesús, y matarle.
5Y decían: No en el día de la fiesta, porque no se haga alboroto en el pueblo.
6Y estando Jesús en Bethania, en casa de Simón el leproso,
7Vino á él una mujer, teniendo un vaso de alabastro de unguento de gran precio, y lo derramó sobre la cabeza de él, estando sentado á la mesa.
8Lo cual viendo sus discípulos, se enojaron, diciendo: ¿Por qué se pierde esto?
9Porque esto se podía vender por gran precio, y darse á los pobres.
10Y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué dais pena á esta mujer? Pues ha hecho conmigo buena obra.
11Porque siempre tendréis pobres con vosotros, mas á mí no siempre me tendréis.
12Porque echando este unguento sobre mi cuerpo, para sepultarme lo ha hecho.
13De cierto os digo, que donde quiera que este evangelio fuere predicado en todo el mundo, también será dicho para memoria de ella, lo que ésta ha hecho.
14Entonces uno de los doce, que se llamaba Judas Iscariote, fué á los príncipes de los sacerdotes,
15Y les dijo: ¿Qué me queréis dar, y yo os lo entregaré? Y ellos le señalaron treinta piezas de plata.
16Y desde entonces buscaba oportunidad para entregarle.
17Y el primer día de la fiesta de los panes sin levadura, vinieron los discípulos á Jesús, diciéndole: ¿Dónde quieres que aderecemos para ti para comer la pascua?
18Y él dijo: Id á la ciudad á cierto hombre, y decidle: El Maestro dice: Mi tiempo está cerca; en tu casa haré la pascua con mis discípulos.
19Y los discípulos hicieron como Jesús les mandó, y aderezaron la pascua.
20Y como fué la tarde del día, se sentó á la mesa con los doce.
21Y comiendo ellos, dijo: De cierto os digo, que uno de vosotros me ha de entregar.
22Y entristecidos ellos en gran manera, comenzó cada uno de ellos á decirle: ¿Soy yo, Señor?
23Entonces él respondiendo, dijo: El que mete la mano conmigo en el plato, ése me ha de entregar.
24A la verdad el Hijo del hombre va, como está escrito de él, mas ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del hombre es entregado! bueno le fuera al tal hombre no haber nacido.
25Entonces respondiendo Judas, que le entregaba, dijo. ¿Soy yo, Maestro? Dícele: Tú lo has dicho.
26Y comiendo ellos, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dió á sus discípulos, y dijo: Tomad, comed. esto es mi cuerpo.
27Y tomando el vaso, y hechas gracias, les dió, diciendo: Bebed de él todos;
28Porque esto es mi sangre del nuevo pacto, la cual es derramada por muchos para remisión de los pecados.
29Y os digo, que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día, cuando lo tengo de beber nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.
30Y habiendo cantado el himno, salieron al monte de las Olivas.
31Entonces Jesús les dice: Todos vosotros seréis escandalizados en mí esta noche; porque escrito está: Heriré al Pastor, y las ovejas de la manada serán dispersas.
32Mas después que haya resucitado, iré delante de vosotros á Galilea.
33Y respondiendo Pedro, le dijo: Aunque todos sean escandalizados en ti, yo nunca seré escandalizado.
34Jesús le dice: De cierto te digo que esta noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces.
35Dícele Pedro. Aunque me sea menester morir contigo, no te negaré. Y todos los discípulos dijeron lo mismo.
36Entonces llegó Jesús con ellos á la aldea que se llama Gethsemaní, y dice á sus discípulos: Sentaos aquí, hasta que vaya allí y ore.
37Y tomando á Pedro, y á los dos hijos de Zebedeo, comenzó á entristecerse y á angustiarse en gran manera.
38Entonces Jesús les dice: Mi alma está muy triste hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo.
39Y yéndose un poco más adelante, se postró sobre su rostro, orando, y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí este vaso; empero no como yo quiero, sino como tú.
40Y vino á sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo á Pedro: ¿Así no habéis podido velar conmigo una hora?
41Velad y orad, para que no entréis en tentación: el espíritu á la verdad está presto, mas la carne enferma.
42Otra vez fué, segunda vez, y oró diciendo. Padre mío, si no puede este vaso pasar de mí sin que yo lo beba, hágase tu voluntad.
43Y vino, y los halló otra vez durmiendo; porque los ojos de ellos estaban agravados.
44Y dejándolos fuése de nuevo, y oró tercera vez, diciendo las mismas palabras.
45Entonces vino á sus discípulos y díceles: Dormid ya, y descansad: he aquí ha llegado la hora, y el Hijo del hombre es entregado en manos de pecadores.
46Levantaos, vamos: he aquí ha llegado el que me ha entregado.
47Y hablando aún él, he aquí Judas, uno de los doce, vino, y con él mucha gente con espadas y con palos, de parte de los príncipes de los sacerdotes, y de los ancianos del pueblo.
48Y el que le entregaba les había dado señal, diciendo: Al que yo besare, aquél es: prendedle.
49Y luego que llegó á Jesús, dijo: Salve, Maestro. Y le besó.
50Y Jesús le dijo: Amigo, ¿á qué vienes? Entonces llegaron, y echaron mano á Jesús, y le prendieron.
51Y he aquí, uno de los que estaban con Jesús, extendiendo la mano, sacó su espada, é hiriendo á un siervo del pontífice, le quitó la oreja.
52Entonces Jesús le dice: Vuelve tu espada á su lugar; porque todos los que tomaren espada, á espada perecerán.
53¿Acaso piensas que no puedo ahora orar á mi Padre, y él me daría más de doce legiones de ángeles?
54¿Cómo, pues, se cumplirían las Escrituras, que así conviene que sea hecho?
55En aquella hora dijo Jesús á las gentes: ¿Como á ladrón habéis salido con espadas y con palos á prenderme? Cada día me sentaba con vosotros enseñando en el templo, y no me prendisteis.
56Mas todo esto se hace, para que se cumplan las Escrituras de los profetas. Entonces todos los discípulos huyeron, dejándole.
57Y ellos, prendido Jesús, le llevaron á Caifás pontífice, donde los escribas y los ancianos estaban juntos.
58Mas Pedro le seguía de lejos hasta el patio del pontífice; y entrando dentro, estábase sentado con los criados, para ver el fin.
59Y los príncipes de los sacerdotes, y los ancianos, y todo el consejo, buscaban falso testimonio contra Jesús, para entregale á la muerte;
60Y no lo hallaron, aunque muchos testigos falsos se llegaban; mas á la postre vinieron dos testigos falsos,
61Que dijeron: Este dijo: Puedo derribar el templo de Dios, y en tres días reedificarlo.
62Y levantándose el pontífice, le dijo: ¿No respondes nada? ¿qué testifican éstos contra ti?
63Mas Jesús callaba. Respondiendo el pontífice, le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si eres tú el Cristo, Hijo de Dios.
64Jesús le dijo: Tú lo has dicho: y aun os digo, que desde ahora habéis de ver al Hijo de los hombres sentado á la diestra de la potencia de Dios, y que viene en las nubes del cielo.
65Entonces el pontífice rasgó sus vestidos, diciendo: Blasfemado ha: ¿qué más necesidad tenemos de testigos? He aquí, ahora habéis oído su blasfemia.
66¿Qué os parece? Y respondiendo ellos, dijeron: Culpado es de muerte.
67Entonces le escupieron en el rostro, y le dieron de bofetadas; y otros le herían con mojicones,
68Diciendo: Profetízanos tú, Cristo, quién es el que te ha herido.
69Y Pedro estaba sentado fuera en el patio: y se llegó á él una criada, diciendo: Y tú con Jesús el Galileo estabas.
70Mas él negó delante de todos, diciendo: No sé lo que dices.
71Y saliendo él á la puerta, le vió otra, y dijo á los que estaban allí: También éste estaba con Jesús Nazareno.
72Y nego otra vez con juramento: No conozco al hombre.
73Y un poco después llegaron los que estaban por allí, y dijeron á Pedro: Verdaderamente también tú eres de ellos, porque aun tu habla te hace manifiesto.
74Entonces comienzó á hacer imprecaciones, y á jurar, diciendo: No conozco al hombre. Y el gallo cantó luego.
75Y se acordó Pedro de las palabras de Jesús, que le dijo: Antes que cante el gallo, me negarás tres veces. Y saliéndose fuera, lloró amargamente.
Reina-Valera Antigua (RVA)
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Saturday, April 3, 2010
Un Sueño Terrible
"Esa noche soñé que estaba en Battle Creek mirando a través del vidrio lateral de la puerta, y vi una compañía marchando hacia la casa de dos en dos. Lucían severos (rígidos) y determinados. Los conocía bien y me di vuelta para abrir la puerta de la sala para recibirlos, pero pensé en mirar de nuevo. La escena había cambiado. La compañía presentaba ahora la apariencia de una procesión católica. Uno llevaba en su mano una cruz, otro una vara. Y a medida que se aproximaban, aquel que traía la vara hizo un círculo alrededor de la casa, diciendo tres veces: "Esta casa está proscrita. Los bienes tienen que ser confiscados. Ellos han hablado en contra de nuestra sagrada orden".
"El terror me sobrecogió, y corrí a través de la casa, saliendo por la puerta del lado Norte, y me encontré en el medio de una compañía, siendo que conocía a alguno de ellos, pero no me atreví a hablarles ninguna palabra debido al miedo de ser traicionada (delatada). Traté de buscar un lugar retirado (apartado) donde pudiera llorar y orar sin encontrar impaciencia y ojos inquisitivos para donde quiera que mirase. Repetí frecuentemente: "¡Si pudiese tan solo entender esto! ¡Si me van a decir lo que he dicho o lo que hecho!
"Lloré y oré mucho mientras miraba como nuestros bienes eran confiscados. Traté de ver si había simpatía o piedad hacia mi en las miradas de aquellos que estaban más cercanos a mi, y miré los rostros de muchos que yo pensé que hablarían conmigo y que podrían confortarme si no estuviesen con miedo de ser observados por otros. Hice un intento de escapar de la multitud, pero viendo que estaba siendo observada, desistí de mis intenciones. Comencé a llorar en voz alta, ¡Si me van a decir lo que he dicho o lo que hecho! Mi esposo, que estaba durmiendo en una cama en la misma pieza, me escuchó llorar en voz alta. Mi almohada estaba empapada en lágrimas."
1 Testimonios para la Iglesia: 577-578
.
"El terror me sobrecogió, y corrí a través de la casa, saliendo por la puerta del lado Norte, y me encontré en el medio de una compañía, siendo que conocía a alguno de ellos, pero no me atreví a hablarles ninguna palabra debido al miedo de ser traicionada (delatada). Traté de buscar un lugar retirado (apartado) donde pudiera llorar y orar sin encontrar impaciencia y ojos inquisitivos para donde quiera que mirase. Repetí frecuentemente: "¡Si pudiese tan solo entender esto! ¡Si me van a decir lo que he dicho o lo que hecho!
"Lloré y oré mucho mientras miraba como nuestros bienes eran confiscados. Traté de ver si había simpatía o piedad hacia mi en las miradas de aquellos que estaban más cercanos a mi, y miré los rostros de muchos que yo pensé que hablarían conmigo y que podrían confortarme si no estuviesen con miedo de ser observados por otros. Hice un intento de escapar de la multitud, pero viendo que estaba siendo observada, desistí de mis intenciones. Comencé a llorar en voz alta, ¡Si me van a decir lo que he dicho o lo que hecho! Mi esposo, que estaba durmiendo en una cama en la misma pieza, me escuchó llorar en voz alta. Mi almohada estaba empapada en lágrimas."
1 Testimonios para la Iglesia: 577-578
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Wednesday, July 8, 2009
TRAICIONADOS POR FAMILIARES Y AMIGOS
Los enemigos del hombre serán los de su casa. (Mat. 10: 36).
Cuando se invalide la ley de Dios y la iglesia sea zarandeada por las terribles pruebas que conmoverán a todos los habitantes de la tierra, una gran proporción de los que se considera sinceros prestarán atención a espíritus seductores, se tornarán desleales y traicionarán cometidos sagrados. Llegarán a ser nuestros más encarnizados perseguidores. "De vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos" (Hech. 20: 30).
Los que apostaten en tiempo de prueba, presentarán falsos testimonios contra sus hermanos y los traicionarán para obtener su propia seguridad. Denunciarán a sus hermanos sindicando los lugares donde se hayan ocultado, y guiando a los lobos hacia su rastro. Cristo nos ha advertido de este hecho a fin de que no nos sorprendan los métodos crueles e inhumanos que adoptarán familiares y amigos.
Descubriremos que tendremos que desprendernos de todas las manos excepto de la de Jesucristo. Los amigos demostrarán su perfidia y nos traicionarán. Nuestros familiares, engañados por el enemigo y convencidos de que están sirviendo a Dios, nos harán frente pondrán su máximo empeño para ponemos en situaciones difíciles con la esperanza de que reneguemos de nuestra fe. Pero podremos poner confiadamente nuestra mano en la de Cristo en medio de las tinieblas y el peligro.
Los seguidores de Cristo deben saber que han de tropezar con el desprecio. Serán vilipendiados. Sus palabras y su fe serán tergiversadas. Es posible que la frialdad y el desdén sean más difíciles de soportar que el martirio. . . Los padres se opondrán severamente a los hijos que acepten la verdad impopular. Los que sirvan escrupulosamente a Dios serán acusados de rebelión. Los bienes legados a hijos o familiares que crean en la verdad presente serán entregados a otras manos. Los tutores privarán a los huérfanos y a las viudas de sus legítimas asignaciones. Los que se aparten del mal se constituirán en víctimas de la leyes decretadas para dominar las conciencias. Los hombres se apoderarán de bienes sobre los cuales no tienen derecho. En un futuro cercano se cumplirán las palabras del apóstol: "Todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución". .
Cuando se invalide la ley de Dios y la iglesia sea zarandeada por las terribles pruebas que conmoverán a todos los habitantes de la tierra, una gran proporción de los que se considera sinceros prestarán atención a espíritus seductores, se tornarán desleales y traicionarán cometidos sagrados. Llegarán a ser nuestros más encarnizados perseguidores. "De vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos" (Hech. 20: 30).
Los que apostaten en tiempo de prueba, presentarán falsos testimonios contra sus hermanos y los traicionarán para obtener su propia seguridad. Denunciarán a sus hermanos sindicando los lugares donde se hayan ocultado, y guiando a los lobos hacia su rastro. Cristo nos ha advertido de este hecho a fin de que no nos sorprendan los métodos crueles e inhumanos que adoptarán familiares y amigos.
Descubriremos que tendremos que desprendernos de todas las manos excepto de la de Jesucristo. Los amigos demostrarán su perfidia y nos traicionarán. Nuestros familiares, engañados por el enemigo y convencidos de que están sirviendo a Dios, nos harán frente pondrán su máximo empeño para ponemos en situaciones difíciles con la esperanza de que reneguemos de nuestra fe. Pero podremos poner confiadamente nuestra mano en la de Cristo en medio de las tinieblas y el peligro.
Los seguidores de Cristo deben saber que han de tropezar con el desprecio. Serán vilipendiados. Sus palabras y su fe serán tergiversadas. Es posible que la frialdad y el desdén sean más difíciles de soportar que el martirio. . . Los padres se opondrán severamente a los hijos que acepten la verdad impopular. Los que sirvan escrupulosamente a Dios serán acusados de rebelión. Los bienes legados a hijos o familiares que crean en la verdad presente serán entregados a otras manos. Los tutores privarán a los huérfanos y a las viudas de sus legítimas asignaciones. Los que se aparten del mal se constituirán en víctimas de la leyes decretadas para dominar las conciencias. Los hombres se apoderarán de bienes sobre los cuales no tienen derecho. En un futuro cercano se cumplirán las palabras del apóstol: "Todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución". .
Maranata, E. G. W. , p.195.
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