Showing posts with label Amonestacion. Show all posts
Showing posts with label Amonestacion. Show all posts

Sunday, May 6, 2018

¿Cuándo volverá a oírse en la iglesia la voz de las reprensiones fieles?



Hoy también es necesario que se eleve una reprensión severa; porque graves pecados han separado al pueblo de su Dios. La incredulidad se está poniendo de moda aceleradamente. Millares declaran: “No queremos que éste reine sobre nosotros.” Lucas 19:14. Los suaves sermones que se predican con tanta frecuencia no hacen impresión duradera; la trompeta no deja oír un sonido certero. Los corazones de los hombres no son conmovidos por las claras y agudas verdades de la Palabra de Dios. 

Son muchos los cristianos profesos que dirían, si expresasen sus sentimientos verdaderos: ¿Qué necesidad hay de hablar con tanta claridad? Podrían preguntar también: ¿Qué necesidad tenía Juan el Bautista de decir a los fariseos: “¡Oh generación de víboras, ¿quién os enseñó a huir de la ira que vendrá?” Lucas 3:7. 

¿Había acaso alguna necesidad de que provocase la ira de Herodías diciendo a Herodes que era ilícito de su parte vivir con la esposa de su hermano? El precursor de Cristo perdió la vida por hablar con claridad. ¿Por qué no podría haber seguido él por su camino sin incurrir en el desagrado de los que vivían en el pecado? 

Así han argüído hombres que debieran haberse destacado como fieles guardianes de la ley de Dios, hasta que la política de conveniencia reemplazó la fidelidad, y se dejó sin reprensión al pecado. ¿Cuándo volverá a oírse en la iglesia la voz de las reprensiones fieles?

“Tú eres aquel hombre.” 2 Samuel 12:7. Es muy raro que se oigan en los púlpitos modernos, o que se lean en la prensa pública, palabras tan inequívocas y claras como las dirigidas por Natán a David. Si no escasearan tanto, veríamos con más frecuencia manifestaciones del poder de Dios entre los hombres. Los mensajeros del Señor no deben quejarse de que sus 104esfuerzos permanecen sin fruto, si ellos mismos no se arrepienten de su amor por la aprobación, de su deseo de agradar a los hombres, que los induce a suprimir la verdad. 

Los ministros que procuran agradar a los hombres, y claman: Paz, paz, cuando Dios no ha hablado de paz, debieran humillar su corazón delante del Señor, y pedirle perdón por su falta de sinceridad y de valor moral. No es el amor a su prójimo lo que los induce a suavizar el mensaje que se les ha confiado, sino el hecho de que procuran complacerse a sí mismos y aman su comodidad. 

El verdadero amor se esfuerza en primer lugar por honrar a Dios y salvar las almas. Los que tengan este amor no eludirán la verdad para ahorrarse los resultados desagradables que pueda tener el hablar claro. Cuando las almas están en peligro, los ministros de Dios no se tendrán en cuenta a sí mismos, sino que pronunciarán las palabras que se les ordenó pronunciar, y se negarán a excusar el mal o hallarle paliativos. 

¡Ojalá que cada ministro comprendiese cuán sagrado es su cargo y santa su obra, y revelase el mismo valor que manifestó Elías! Como mensajeros designados por Dios, los ministros ocupan puestos de tremenda responsabilidad. A cada uno de ellos le toca cumplir este consejo: “Reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.” 2 Timoteo 4:2. Deben trabajar en lugar de Cristo como dispensadores de los misterios del cielo, animando a los obedientes y amonestando a los desobedientes. Las políticas del mundo no deben tener peso para ellos. No deben desviarse de la senda por la cual Jesús les ha ordenado andar. Deben ir adelante con fe, recordando que los rodea una nube de testigos. No les toca pronunciar sus propias palabras, sino las que les ordenó decir Uno mayor que los potentados de la tierra. Su mensaje debe ser: “Así dijo Jehová.” Dios llama a hombres como Elías, Natán y Juan el Bautista, hombres que darán su mensaje con fidelidad, irrespectivamente de las consecuencias; hombres que dirán la verdad con valor, aun cuando ello exija el sacrificio de todo lo que tienen.

Dios no puede usar hombres que, en tiempo de peligro, cuando se necesita la fortaleza, el valor y la influencia de todos, temen decidirse firmemente por lo recto. Llama a hombres que pelearán fielmente contra lo malo, contra principados y potestades, contra los gobernantes de las tinieblas de este mundo, contra la impiedad espiritual de los encumbrados. A los tales dirigirá las palabras: “Bien, buen siervo y fiel; ... entra en el gozo de tu Señor.” Mateo 25:23.


Profetas y Reyes, pp.103-105.

Capítulo 10—Una severa reprensión
Este capítulo está basado en 1 Reyes 17:8-24; 18:1-19.



Saturday, January 13, 2018

El firme fundamento de nuestra fe


Muchos de nuestros hermanos no comprenden cuán firmemente han sido establecidos los fundamentos de nuestra fe. Mi esposo, el pastor José Bates, el padre Pierce,* el pastor [Hiram] Edson y otros que eran perspicaces, nobles y leales, se contaban entre los que, después de pasar la fecha de 1844, escudriñaron en procura de la verdad como quien busca un tesoro escondido. Me reunía con ellos, y estudiábamos y orábamos fervientemente. Con frecuencia permanecíamos juntos hasta tarde en la noche, y a veces pasábamos toda la noche orando en procura de luz y estudiando la Palabra. Vez tras vez, esos hermanos se reunían para estudiar la Biblia a fin de que pudieran conocer su significado y estuvieran preparados para enseñarla con poder. Cuando llegaban al punto en su estudio donde decían: “No podemos hacer nada más”, el Espíritu del Señor descendía sobre mí y era arrebatada en visión y se me daba una clara explicación de los pasajes que habíamos estado estudiando, con instrucciones en cuanto a la forma en que debíamos trabajar y enseñar con eficacia. Así se daba luz que nos ayudaba a entender los textos acerca de Cristo, su misión y su sacerdocio. Una secuencia de verdad que se extendía desde ese tiempo hasta cuando entremos en la ciudad de Dios me fue aclarada, y yo comuniqué a otros las instrucciones que el Señor me había dado.

Durante todo ese tiempo, no podía entender el razonamiento de los hermanos. Mi mente estaba cerrada, por así decirlo, y no podía comprender el significado de los textos que estábamos estudiando. Este fue uno de los mayores dolores de mi vida. Quedaba en esta condición mental hasta que se aclaraban en nuestras mentes todos los principales puntos de nuestra fe, en armonía con la Palabra de Dios. Los hermanos sabían que cuando yo no estaba en visión, no podía entender esos asuntos, y aceptaban como luz enviada del cielo las revelaciones dadas.

Durante dos o tres años, mi mente continuó cerrada a la comprensión de las Escrituras. En el curso de nuestras tareas, mi esposo y yo visitamos al padre Andrews,* que estaba sufriendo intensamente de reumatismo inflamatorio. Oramos por él. Puse mis manos sobre su cabeza y dije: “Padre Andrews, el Señor Jesús te sana”. Fue sanado instantáneamente. Se levantó y caminaba por la habitación alabando a Dios y diciendo: “Nunca antes vi cosa semejante. Angeles de Dios están en esta habitación”. La gloria del Señor fue revelada. La luz parecía brillar por toda la casa y la mano de un ángel reposó sobre mi cabeza. Desde ese momento hasta ahora, he podido entender la Palabra de Dios.

¿Qué influencia es la que induciría a los hombres en esta etapa de nuestra historia para proceder en una forma solapada y poderosa para derribar el fundamento de nuestra fe: el fundamento que fue colocado en el principio de nuestra obra mediante estudio de la Palabra acompañado de oración y mediante revelación? Sobre este fundamento hemos estado construyendo durante los últimos cincuenta años. ¿Os sorprende que cuando veo el comienzo de una obra que desplazaría algunas de las columnas de nuestra fe, tenga yo algo que decir? Debo obedecer la orden “¡Hazle frente!”...

Debo dar los mensajes de amonestación que Dios me da y luego dejar con el Señor los resultados. Debo presentar ahora el asunto con todo lo que implica, pues el pueblo de Dios no debe ser despojado.

Somos el pueblo que guarda los mandamientos de Dios. Durante los últimos cincuenta años toda suerte de herejías han sido presentadas para dominarnos, para nublar nuestras mentes acerca de la enseñanza de la Palabra: especialmente acerca de la ministración de Cristo en el santuario celestial y el mensaje del cielo para estos últimos días, como es dado por los ángeles del capítulo 14 del Apocalipsis. Mensajes de toda especie han sido presentados a los adventistas del séptimo día para ocupar el lugar de la verdad que, punto por punto, ha sido descubierta mediante estudio con oración, y testificada mediante el poder del Señor que obra milagros. Pero los hitos que nos han hecho lo que somos, han de ser preservados y serán preservados, como Dios lo ha manifestado mediante su Palabra y el testimonio de su Espíritu. El nos insta a aferrarnos firmemente, con el vigor de la fe, a los principios fundamentales que están basados sobre una autoridad incuestionable.


Mensajes Selectos Tomo 1, pp.241-243.


Sunday, January 3, 2016

¿Cuándo volverá a oírse en la iglesia la voz de las reprensiones fieles?



Hoy también es necesario que se eleve una reprensión severa; porque graves pecados han separado al pueblo de su Dios. La incredulidad se está poniendo de moda aceleradamente. Millares declaran: “No queremos que éste reine sobre nosotros.” Lucas 19:14. Los suaves sermones que se predican con tanta frecuencia no hacen impresión duradera; la trompeta no deja oír un sonido certero. Los corazones de los hombres no son conmovidos por las claras y agudas verdades de la Palabra de Dios.

Son muchos los cristianos profesos que dirían, si expresasen sus sentimientos verdaderos: ¿Qué necesidad hay de hablar con tanta claridad? Podrían preguntar también: ¿Qué necesidad tenía Juan el Bautista de decir a los fariseos: “¡Oh generación de víboras, ¿quién os enseñó a huir de la ira que vendrá?” Lucas 3:7.

¿Había acaso alguna necesidad de que provocase la ira de Herodías diciendo a Herodes que era ilícito de su parte vivir con la esposa de su hermano? El precursor de Cristo perdió la vida por hablar con claridad. ¿Por qué no podria haber seguido él por su camino sin incurrir en el desagrado de los que vivían en el pecado?

Así han argüído hombres que debieran haberse destacado como fieles guardianes de la ley de Dios, hasta que la política de conveniencia reemplazó la fidelidad, y se dejó sin reprensión al pecado. ¿Cuándo volverá a oírse en la iglesia la voz de las reprensiones fieles? 

“Tú eres aquel hombre.” 2 Samuel 12:7. Es muy raro que se oigan en los púlpitos modernos, o que se lean en la prensa pública, palabras tan inequívocas y claras como las dirigidas por Natán a David. Si no escasearan tanto, veríamos con más frecuencia manifestaciones del poder de Dios entre los hombres. Los mensajeros del Señor no deben quejarse de que sus esfuerzos permanecen sin fruto, si ellos mismos no se arrepienten de su amor por la aprobación, de su deseo de agradar a los hombres, que los induce a suprimir la verdad.

Los ministros que procuran agradar a los hombres, y claman: Paz, paz, cuando Dios no ha hablado de paz, debieran humillar su corazón delante del Señor, y pedirle perdón por su falta de sinceridad y de valor moral. No es el amor a su prójimo lo que los induce a suavizar el mensaje que se les ha confiado, sino el hecho de que procuran complacerse a sí mismos y aman su comodidad.


El verdadero amor se esfuerza en primer lugar por honrar a Dios y salvar las almas. Los que tengan este amor no eludirán la verdad para ahorrarse los resultados desagradables que pueda tener el hablar claro. Cuando las almas están en peligro, los ministros de Dios no se tendrán en cuenta a sí mismos, sino que pronunciarán las palabras que se les ordenó pronunciar, y se negarán a excusar el mal o hallarle paliativos.

¡Ojalá que cada ministro comprendiese cuán sagrado es su cargo y santa su obra, y revelase el mismo valor que manifestó Elías! Como mensajeros designados por Dios, los ministros ocupan puestos de tremenda responsabilidad. A cada uno de ellos le toca cumplir este consejo: “Reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.” 2 Timoteo 4:2. Deben trabajar en lugar de Cristo como dispensadores de los misterios del cielo, animando a los obedientes y amonestando a los desobedientes. Las políticas del mundo no deben tener peso para ellos. No deben desviarse de la senda por la cual Jesús les ha ordenado andar. Deben ir adelante con fe, recordando que los rodea una nube de testigos. No les toca pronunciar sus propias palabras, sino las que les ordenó decir Uno mayor que los potentados de la tierra. Su mensaje debe ser: “Así dijo Jehová.” Dios llama a hombres como Elías, Natán y Juan el Bautista, hombres que darán su mensaje con fidelidad, irrespectivamente de las consecuencias; hombres que dirán la verdad con valor, aun cuando ello exija el sacrificio de todo lo que tienen. 

Dios no puede usar hombres que, en tiempo de peligro, cuando se necesita la fortaleza, el valor y la influencia de todos, temen decidirse firmemente por lo recto. Llama a hombres que pelearán fielmente contra lo malo, contra principados y potestades, contra los gobernantes de las tinieblas de este mundo, contra la impiedad espiritual de los encumbrados. A los tales dirigirá las palabras: “Bien, buen siervo y fiel; ... entra en el gozo de tu Señor.” Mateo 25:23.


Profetas y Reyes, p. 103-105.

.

Monday, September 1, 2014

Centinelas y Transmisores de Luz



"En un sentido muy especial, los adventistas del séptimo día han sido colocados en el mundo como centinelas y transmisores de luz. A ellos ha sido confiada la tarea de dirigir la última amonestación a un mundo que perece. La Palabra de Dios proyecta sobre ellos una luz maravillosa. Una obra de la mayor importancia les ha sido confiada: proclamar los mensajes del primero, segundo y tercer ángeles. Ninguna otra obra puede ser comparada con ésta y nada debe desviar nuestra atención de ella".


Joyas de los Testimonios, Tomo 3,
p.288 y 289.
,

Wednesday, August 13, 2014

El Señor soporta durante mucho tiempo a los hombres y las ciudades



Dios concede a los hombres un tiempo de gracia; pero existe un punto más allá del cual se agota la paciencia divina y se han de manifestar con seguridad los juicios de Dios. El Señor soporta durante mucho tiempo a los hombres y las ciudades, enviando misericordiosamente amonestaciones para salvarlos de la ira divina; pero llegará el momento en que ya no se oirán las súplicas de misericordia, y el elemento rebelde que continúe rechazando la luz de la verdad quedará raído, por efecto de la misericordia hacia él mismo y hacia aquellos que podrian, si no fuese asi sentir la influencia de su ejemplo.


Profetas y Reyes, p. 206, 207.

Sunday, July 13, 2014

Entre los católicos hay muchos que son cristianos muy concienzudos



Es cierto que se nos ordena: “Clama a voz en cuello, no te detengas; alza tu voz como trompeta, y anuncia a mi pueblo su rebelión y a la casa de Jacob su pecado.”5 (Isaías 58:1).  Este mensaje debe ser dado; pero debemos tener cuidado de no herir, lastimar y condenar a los que no tienen la luz que nosotros tenemos. No debemos perder la línea y lanzar estocadas duras contra los católicos. Entre los católicos hay muchos que son cristianos muy concienzudos, y que andan en toda la luz que resplandece sobre ellos; y Dios obrará en favor suyo. Los que han tenido grandes privilegios y oportunidades, pero que dejaron de mejorar sus facultades físicas, mentales y morales, y vivieron para agradarse a sí mismos, negándose a llevar su responsabilidad, están en mayor peligro y condenación delante de Dios que los que yerran en puntos de doctrina, y sin embargo, tratan de vivir para hacer bien a otros.
.
Obreros Evangélicos, p. 344
.
.

Saturday, July 12, 2014

¿Cuándo volverá a oírse en la iglesia la voz de las reprensiones fieles?


Es natural que el que obra mal tenga a los mensajeros de Dios por responsables de las calamidades que son el seguro resultado que produce el desviarse del camino de la justicia. Los que se colocan bajo el poder de Satanás no pueden ver las cosas como Dios las ve. Cuando se los confronta con el espejo de la verdad, se indignan al pensar que son reprendidos. Cegados por el pecado, se niegan a arrepentirse; consideran que los siervos de Dios se han vuelto contra ellos, y que merecen la censura más severa.

De pie, y consciente de su inocencia delante de Acab, Elías no intenta disculparse ni halagar al rey. Tampoco procura eludir la ira del rey dándole la buena noticia de que la sequía casi terminó. No tiene por qué disculparse. Lleno de indignación y del ardiente anhelo de ver honrar a Dios, devuelve a Acab su imputación, declarando intrépidamente al rey que son sus pecados y los de sus padres, lo que atrajo sobre

Israel esta terrible calamidad. “Yo no he alborotado a Israel—asevera audazmente Elías,—sino tú y la casa de tu padre, dejando los mandamientos de Jehová, y siguiendo a los Baales.”
Hoy también es necesario que se eleve una reprensión severa; porque graves pecados han separado al pueblo de su Dios. La incredulidad se está poniendo de moda aceleradamente. Millares declaran: “No queremos que éste reine sobre nosotros.” Lucas 19:14. Los suaves sermones que se predican con tanta frecuencia no hacen impresión duradera; la trompeta no deja oír un sonido certero. Los corazones de los hombres no son conmovidos por las claras y agudas verdades de la Palabra de Dios.

Son muchos los cristianos profesos que dirían, si expresasen sus sentimientos verdaderos: ¿Qué necesidad hay de hablar con tanta claridad? Podrían preguntar también: ¿Qué necesidad tenía Juan el Bautista de decir a los fariseos: “¡Oh generación de víboras, ¿quién os enseñó a huir de la ira que vendrá?” Lucas 3:7.

¿Había acaso alguna necesidad de que provocase la ira de Herodías diciendo a Herodes que era ilícito de su parte vivir con la esposa de su hermano? El precursor de Cristo perdió la vida por hablar con claridad. ¿Por qué no podría haber seguido él por su camino sin incurrir en el desagrado de los que vivían en el pecado?

Así han argüído hombres que debieran haberse destacado como fieles guardianes de la ley de Dios, hasta que la política de conveniencia reemplazó la fidelidad, y se dejó sin reprensión al pecado. ¿Cuándo volverá a oírse en la iglesia la voz de las reprensiones fieles?

“Tú eres aquel hombre.” 2 Samuel 12:7. Es muy raro que se oigan en los púlpitos modernos, o que se lean en la prensa pública, palabras tan inequívocas y claras como las dirigidas por Natán a David. Si no escasearan tanto, veríamos con más frecuencia manifestaciones del poder de Dios entre los hombres. Los mensajeros del Señor no deben quejarse de que sus esfuerzos permanecen sin fruto, si ellos mismos no se arrepienten de su amor por la aprobación, de su deseo de agradar a los hombres, que los induce a suprimir la verdad.

Los ministros que procuran agradar a los hombres, y claman: Paz, paz, cuando Dios no ha hablado de paz, debieran humillar su corazón delante del Señor, y pedirle perdón por su falta de sinceridad y de valor moral. No es el amor a su prójimo lo que los induce a suavizar el mensaje que se les ha confiado, sino el hecho de que procuran complacerse a sí mismos y aman su comodidad.

El verdadero amor se esfuerza en primer lugar por honrar a Dios y salvar las almas. Los que tengan este amor no eludirán la verdad para ahorrarse los resultados desagradables que pueda tener el hablar claro. Cuando las almas están en peligro, los ministros de Dios no se tendrán en cuenta a sí mismos, sino que pronunciarán las palabras que se les ordenó pronunciar, y se negarán a excusar el mal o hallarle paliativos.

¡Ojalá que cada ministro comprendiese cuán sagrado es su cargo y santa su obra, y revelase el mismo valor que manifestó Elías! Como mensajeros designados por Dios, los ministros ocupan puestos de tremenda responsabilidad. A cada uno de ellos le toca cumplir este consejo: “Reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.” 2 Timoteo 4:2. Deben trabajar en lugar de Cristo como dispensadores de los misterios del cielo, animando a los obedientes y amonestando a los desobedientes. Las políticas del mundo no deben tener peso para ellos. No deben desviarse de la senda por la cual Jesús les ha ordenado andar. Deben ir adelante con fe, recordando que los rodea una nube de testigos. No les toca pronunciar sus propias palabras, sino las que les ordenó decir Uno mayor que los potentados de la tierra. Su mensaje debe ser: “Así dijo Jehová.” Dios llama a hombres como Elías, Natán y Juan el Bautista, hombres que darán su mensaje con fidelidad, irrespectivamente de las consecuencias; hombres que dirán la verdad con valor, aun cuando ello exija el sacrificio de todo lo que tienen.

PROFETAS Y REYES, p.102-104.
.

Saturday, May 24, 2014

Por qué reprende Dios a su pueblo*


Sobre todos los demás pueblos del mundo, los adventistas del séptimo día debieran ser modelos de piedad, santos de corazón y conducta. Afirmé en presencia de N*** que del pueblo escogido por Dios como su tesoro peculiar, se requería que fuese elevado, refinado y santificado, partícipe de la naturaleza divina, habiendo escapado a la corrupción que está en el mundo por la concupiscencia. Si los que hacen tan alta profesión de fe se complacen en el pecado y la iniquidad, su culpa será muy grande. El Señor reprende los pecados de uno para que los demás también se sientan amonestados y teman.

Las amonestaciones y reprensiones no se dan a los que yerran entre los adventistas porque su vida sea más censurable que la de los profesos cristianos de las iglesias nominales, ni porque su ejemplo o sus actos sean peores que los de los adventistas que no quieren prestar obediencia a los requisitos de la ley de Dios; sino porque tienen gran luz, y porque por su profesión de fe han asumido la posición de pueblo especial y escogido de Dios, y llevan la ley de Dios escrita en su corazón. Al prestar obediencia a las leyes de su gobierno manifiestan su lealtad al Dios del Cielo. Son los representantes de Dios en la tierra. Cualquier pecado que haya en ellos los separa de Dios, y de una manera especial, deshonra su nombre y brinda a los enemigos de su santa ley la ocasión de echar oprobio sobre su causa y su pueblo, a quien ha llamado “linaje escogido, real sacerdocio, gente santa, pueblo adquirido” (1 Pedro 2:9), a fin de que manifiesten las alabanzas de Aquel que los ha llamado de las tinieblas a su luz admirable.

Las personas que se oponen a la ley del gran Jehová, y que consideran virtud especial el hablar, escribir y actuar en la forma más acerba y odiosa para revelar el desprecio que sienten por aquella ley, pueden hacer una exaltada profesión de amar a Dios y aparentar mucho celo religioso, como lo hacían los príncipes de los sacerdotes y ancianos judíos; y sin embargo, en el día de Dios, la Majestad del cielo dirá de ellos: “Hallado falto.” “Por la ley es el conocimiento del pecado.” Romanos 3:20. Se enfurecen contra el espejo que habría de descubrirles los defectos de su carácter, porque les señala sus pecados. Los dirigentes adventistas que han rechazado la luz están encendidos de furor contra la santa ley de Dios, como lo estuvo la nación judía contra el Hijo de Dios. Terriblemente engañados, engañan a otros. No quieren acudir a la luz que reprendería sus acciones. No quieren ser enseñados. Pero el Señor reprende y corrige a los que profesan observar su ley. Señala sus pecados y presenta su iniquidad, porque desea separar de ellos todo pecado y perversidad, a fin de que perfeccionen la santidad en su temor, y estén preparados para morir en el Señor, o ser trasladados al cielo. Dios los reprende y corrige, a fin de que sean refinados, santificados, elevados, y finalmente exaltados a su propio trono.

Joyas de los Testimonios 1, p. 261.262

*Testimonios para la Iglesia 2, p.451-453 (1870).
.
.
.

Saturday, March 29, 2014

Ahora no es el tiempo de decir “paz y seguridad”.

 

No es necesario que vayamos a países lejanos para ser misioneros de Dios. A nuestro alrededor hay campos que están “blancos para la siega” y quien quiera recogerá “fruto para vida eterna”...

 Id a donde podáis ser una bendición para los demás. Id a donde podáis fortalecer alguna iglesia débil. Poned en uso las fuerzas que Dios os ha dado.

Sacudid de vosotros el letargo espiritual. Trabajad con toda vuestra fuerza para que podáis salvar vuestras propias almas y las de otros. Ahora no es el tiempo de decir “paz y seguridad”. Para dar este mensaje no se necesitan oradores elocuentes. Ha de proclamarse la verdad en toda su punzante severidad. Se necesitan hombres de acción, hombres que trabajen con energía dedicada e inagotable en favor de la purificación de la iglesia y la amonestación del mundo.

Ha de llevarse a cabo una gran obra; han de trazarse planes más amplios; ha de salir una voz para despertar a las naciones. Los individuos cuya fe es débil y vacilante no son los que llevarán adelante la obra en este tiempo de grave crisis. Necesitamos valor de héroes y fe de mártires.

Testimonios para la Iglesia, Tomo 5, p. 174,175
.

Saturday, March 15, 2014

No hay que unirse con el mundo



No debe haber ninguna clase de contemporización con los que invalidan la ley de Dios. No es seguro confiar en ellos como consejeros. Nuestro testimonio no debe ser menos decidido que antes; no debemos velar nuestra posición real a fin de agradar a los grandes hombres del mundo. Pueden desear que nos unamos a ellos y que aceptemos sus planes, y pueden realizar propuestas concernientes a nuestra conducta que podrían proporcionar al enemigo una ventaja sobre nosotros. “No llaméis conspiración a todas las cosas que este pueblo llama conspiración; ni temáis lo que ellos temen, ni tengáis miedo”. Isaías 8:12. Si bien es cierto que no deberíamos buscar la polémica, y no deberíamos ofender innecesariamente, debemos presentar la verdad con claridad y decisión, y permanecer firmes en lo que Dios nos ha enseñado en su Palabra. No tenéis que mirar hacia el mundo a fin de saber lo que debéis escribir y publicar o lo que debéis hablar. Que todas vuestras palabras y acciones testifiquen: “Porque no fuimos seguidores alucinados de fábulas ingeniosas”. 2 Pedro 1:16 (VM). “Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones”. 2 Pedro 1:19. 

El apóstol Pablo nos dice: “Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación”. 1 Corintios 1:21. En esto consistía la realización del plan de Dios para la convicción y conversión de los hombres, quienes se sienten tentados constantemente a magnificar sus propios poderes. El Señor iba a poner en claro si los hombres, mediante su propia sabiduría finita, pueden adquirir un conocimiento de la verdad, si pueden conocer a Dios, su Creador. Cuando Cristo vino a nuestro mundo, el experimento había sido llevado a cabo plenamente, y demostró que la jactanciosa sabiduría de los hombres era sólo necedad. La sabiduría finita fue absolutamente incapaz de alcanzar las conclusiones correctas con respecto a Dios, y por lo tanto el hombre fue enteramente incompetente para juzgar en lo que atañe a su ley. El Señor ha permitido que las cosas lleguen a una crisis en nuestros días, en lo que se refiere a la exaltación del error por encima de la verdad, para que él, el Dios de Israel, pudiese obrar poderosamente para una mayor exaltación de su verdad en la misma proporción en que el error es ensalzado. 

El Señor, con sus ojos puestos en la iglesia, ha permitido una vez tras otra que las cosas lleguen a un punto crítico con el fin de que su pueblo, en su necesidad extrema, busque únicamente su ayuda. Sus oraciones, su fe, juntamente con su firme propósito de ser fieles, han requerido la intervención de Dios, y él ha cumplido su promesa: “Entonces invocarás, y te oirá Jehová; clamarás, y dirá él: Heme aquí”. Isaías 58:9. Su brazo poderoso se ha extendido para librar a su pueblo. Dios reserva su intervención misericordiosa para el tiempo cuando sus hijos se encuentren en necesidad extrema; con eso logra que su liberación sea más notable y sus victorias más gloriosas. Cuando fracasa toda sabiduría humana, se reconoce con más claridad la intervención del Señor, y él recibe la gloria que le pertenece. Hasta los enemigos de nuestra fe, los perseguidores, perciben que Dios obra para librar a su pueblo del cautiverio.

 2MS - Mensajes Selectos Tomo 2, p.425-427.
.
.


Wednesday, March 12, 2014

Es necesario la seriedad


En esta época, justamente antes de la segunda venida de Cristo en las nubes del cielo, el Señor llama a hombres que estén dispuestos a ser fervorosos y a preparar a un pueblo para que espere el gran día del Señor. Los hombres que han pasado largos períodos en el estudio de los libros no están revelando en sus vidas ese ministerio fervoroso que es esencial para este tiempo del fin. No dan un testimonio sencillo y directo. Los ministros y los estudiantes necesitan la infusión del Espíritu de Dios. Los llamamientos realizados con fervor y oración de parte de los mensajeros de almas íntegras crearán convicciones. No se necesitará que hombres eruditos hagan esto, porque ellos dependen más de la ilustración obtenida en los libros que de su conocimiento de Dios y de Jesucristo a quien él ha enviado. Todos los que conozcan al Dios verdadero y viviente, también conocerán a Jesucristo, el Hijo unigénito de Dios, y predicarán a Jesucristo y a él crucificado...

¿Piensa alguien que los mensajes de amonestación no llegarán hasta aquellos a quienes Dios reprocha? Los que son reprochados pueden levantarse indignados y procurar acallar mediante la ley al mensajero de Dios; pero al hacer esto no están poniendo la ley sobre el mensajero sino sobre Cristo, quien dio el reproche y la amonestación. Cuando los hombres ponen en peligro la obra y la causa de Dios debido a su conducta equivocada, ¿no oirán la voz de reproche? Si esto tuviera que ver únicamente con el que hace el mal, si el daño no pasara de él, entonces él solo debería recibir las palabras de amonestación; pero cuando su conducta provoca un daño definido a la causa de la verdad, y pone en peligro a las almas, Dios requiere que la advertencia se proclame con la misma amplitud que tiene el perjuicio que se ha realizado. Los testimonios no serán obstaculizados. Las palabras de reproche y de advertencia, el claro “así dice Jehová”, vendrán de los instrumentos señalados por Dios; porque las palabras no se originan en el instrumento humano sino que proceden de Dios, quien lo designó para que realizara su obra. Si se realiza una demanda judicial en los tribunales terrenos, y Dios permite que siga adelante el juicio, se debe a que su propio nombre ha de ser glorificado. Pero el infortunio sobrecogerá a la persona que decidió realizar esa obra. Dios lee los motivos, de cualquier índole que sean. Oro para que Dios enseñe a nuestros hermanos a ser íntegros y a no transigir. La causa de Dios ha sido dañada por hombres inconsecuentes que actúan en ella, y cuanto antes se los separe, tanto mejor será...

Dios llama a hombres de fidelidad a toda prueba. No tiene lugar en una situación de emergencia para hombres de dos caras. Quiere a hombres capaces de colocar su mano sobre un trabajo erróneo y de decir: “Esto no está de acuerdo con la voluntad de Dios”.—Carta 191/2, 1897.

Mensajes Selectos Tomo 2, p. 173,174
.
.



Tuesday, March 11, 2014

El último mensaje de amonestación de Dios


Dios les ha dado su lugar en la línea de la profecía a los mensajes de Apocalipsis 14, y su obra no cesará hasta que concluya la historia de esta tierra.—EGW’88, 804 (1890).

El capítulo 18 del Apocalipsis indica el tiempo en que, por haber rechazado la triple amonestación de Apocalipsis 14:6-12, la iglesia alcanzará el estado predicho por el segundo ángel, y el pueblo de Dios que se encontrare aún en Babilonia, será llamado a separarse de la comunión de ésta. Este mensaje será el último que se dé al mundo.—Seguridad y Paz en el Conflicto de los Siglos, 441 (1911).

Estos versículos (Apocalipsis 18:1-2, 4) señalan un tiempo en el porvenir cuando el anunció de la caída de Babilonia, tal cual fue hecho por el segundo ángel de Apocalipsis 14:8, se repetirá con la mención adicional de las corrupciones que han estado introduciéndose en las diversas organizaciones religiosas que constituyen a Babilonia, desde que ese mensaje fue proclamado por primera vez, durante el verano de 1844... Estas declaraciones, unidas al mensaje del tercer ángel, constituyen la amonestación final que debe ser dada a los habitantes de la tierra...

Los pecados de Babilonia serán denunciados. Los resultados funestos y espantosos de la imposición de las observancias de la iglesia por la autoridad civil, las invasiones del espiritismo, los progresos secretos pero rápidos del poder papaltodo será desenmascarado. Estas solemnes amonestaciones conmoverán al pueblo. Miles y miles de personas que nunca habrán oído palabras semejantes, las escucharán.—Seguridad y Paz en el Conflicto de los Siglos, 661-662, 664 (1911).

 
Eventos de los Últimos Días, p. 202, 203.
.
.
 
.
.


Wednesday, June 26, 2013

“Escapa por tu vida; Salid de ella, Pueblo mío"



Antes de destruir a Sodoma, Dios mandó un mensaje a Lot: “Escapa por tu vida; no mires tras ti, ni pares en toda esta llanura; escapa al monte, no sea que perezcas.” La misma voz amonestadora fué oída por los discípulos de Cristo antes de la destrucción de Jerusalén: “Y cuando viereis a Jerusalem cercada de ejércitos, sabed entonces que su destrucción ha llegado. Entonces los que estuvieren en Judea, huyan a los montes.” Lucas 21:20, 21. No debían detenerse para salvar algo de su hacienda, sino aprovechar lo mejor posible la ocasión para la fuga.

Hubo una salida, una separación decidida de los impíos, una fuga para salvar la vida. Así fué en los días de Noé; así ocurrió en el caso de Lot; así en el de los discípulos antes de la destrucción de Jerusalén, y así será en los últimos días. De nuevo se oye la voz de Dios en un mensaje de advertencia, que manda a su pueblo separarse de la impiedad creciente. 

La depravación y la apostasía que existirán en los últimos días en el mundo religioso se le presentó al profeta Juan en la visión de Babilonia, “la grande ciudad que tiene reino sobre los reyes de la tierra.”Apocalipsis 17:18. Antes de que sea destruída se ha de oír la llamada del cielo: “Salid de ella, pueblo mío, porque no seáis participantes de sus pecados, y que no recibáis de sus plagas.” Apocalipsis 18:4. Como en días de Noé y Lot, es necesario separarse decididamente del pecado y de los pecadores. No puede haber transigencia entre Dios y el mundo, ni se puede volver atrás para conseguir tesoros terrenales. “No podéis servir a Dios y a Mammón.” Mateo 6:24.

Como los habitantes del valle de Sidim, la gente sueña ahora con prosperidad y paz. “Escapa por tu vida,” es la advertencia de los ángeles de Dios; pero se oyen otras voces que dicen: “No os inquietéis, no hay nada que temer.” La multitud vocea: “Paz y seguridad,” mientras el Cielo declara que una rápida destrucción está por caer sobre el transgresor. En la noche anterior a su destrucción, las ciudades de la llanura se entregaban desenfrenadamente a los placeres, y se burlaron de los temores y advertencias del mensajero de Dios; pero aquellos burladores perecieron en las llamas; en aquella misma noche la puerta de la gracia fué cerrada para siempre para los impíos y descuidados habitantes de Sodoma. 


Historia de los Patriarcas y Profetas, paginas 162, 163. 
.

Friday, April 19, 2013

Dos purificaciones del templo—Dos invitaciones a salir de Babilonia


Mientras Ud. sostiene firmemente el estandarte de la verdad y proclama la ley de Dios, que cada alma recuerde que la fe de Jesús se relaciona con los mandamientos de Dios. Al tercer ángel se lo presenta volando en medio del cielo, y proclamando en alta voz: “Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús”. Apocalipsis 14:12. Los mensajes del primero, del segundo y del tercer ángel se relacionan entre sí. No es posible apagar las evidencias de la verdad permanente y sempiterna de estos grandiosos mensajes, que significan tanto para nosotros, que han despertado una oposición tan intensa del mundo religioso. Satanás procura constantemente arrojar su sombra diabólica sobre estos mensajes para que el pueblo remanente de Dios no discierna con claridad su importancia, su tiempo y su lugar; pero éstos siguen teniendo vigencia, y han de ejercer su poder sobre nuestra experiencia religiosa mientras dure el tiempo.

La influencia de estos mensajes se ha ido profundizando y ampliando, y ha puesto en movimiento los motivos que determinan la conducta en miles de corazones, y ha hecho surgir instituciones de enseñanza, casas editoras y sanatorios; todos éstos constituyen los instrumentos de Dios que han de colaborar en la gran obra representada por el primero, el segundo y el tercer ángel que vuelan por en medio del cielo para amonestar a los habitantes del mundo, diciéndoles que Cristo está por venir con poder y gran gloria.

El profeta dice: “Vi a otro ángel descender del cielo con gran poder; y la tierra fue alumbrada con su gloria. Y clamó con voz potente, diciendo: Ha caído, ha caído la gran Babilonia, y se ha hecho habitación de demonios”. Apocalipsis 18:1, 2. Este es el mismo mensaje que fue dado por el segundo ángel. Babilonia ha caído, “porque ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación”. Apocalipsis 14:8. ¿En qué consiste ese vino? En sus doctrinas falsas. Ha dado al mundo un día de reposo falso en lugar del verdadero del cuarto mandamiento, y ha repetido la falsedad que Satanás comunicó a Eva en el Edén: la inmortalidad natural del alma. Ha esparcido ampliamente muchos errores semejantes y ha enseñado “como doctrinas, mandamientos de hombres”. Mateo 15:9.

Cuando Jesús comenzó su ministerio público, limpió el templo de su profanación sacrílega. Entre los últimos actos de su ministerio figura la segunda purificación del templo. Así también en la obra final de amonestación al mundo, se hacen dos llamados a las iglesias. El mensaje del segundo ángel es: “Ha caído, ha caído Babilonia, la gran ciudad, porque ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación”. Apocalipsis 14:8. Y en la proclamación en alta voz del mensaje del tercer ángel, se oye una voz que dice desde el cielo: “Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas; porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades”. Apocalipsis 18:4, 5.—The Review and Herald, 6 de diciembre de 1892. 


Mensajes Selectos Vol. 2, p. 134-135
.


Tuesday, February 19, 2013

¿Quien dará el Último Mensaje de Amonestación al mundo caído?



“En todas partes hay hombres que deberían ocuparse en el ministerio activo y dar el último mensaje de amonestación al mundo caído.  Se ha descuidado cruelmente a los habitantes de las ciudades impías que dentro de tan poco tiempo serán visitadas por las calamidades. Todos deben ser amonestados de la inminencia de estas calamidades. ¿Pero quién pone en el cumplimiento de esta obra el fervor sincero que Dios requiere?”

Evangelismo, pág. 26.
.

.

Friday, February 8, 2013

Caminos Prohibidos


Las amonestaciones de la Palabra de Dios respecto a los peligros que rodean a la iglesia cristiana, son para nosotros hoy. Como en los días de los apóstoles, los hombres intentan, por medio de tradiciones y filosofías, destruir la fe en las Escrituras. Así hoy, por los complacientes conceptos de la "alta crítica,"evolución, espiritismo, teosofía y panteísmo, el enemigo de la justicia está procurando llevar a las almas por caminos prohibidos. Para muchos, la Biblia es una lámpara sin aceite, porque han dirigido sus mentes hacia canales de creencias especulativas que traen falsos conceptos y confusión." 

Los Hechos De los Apóstoles, p.378
.
.

Tuesday, September 18, 2012

¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre?

Mas, ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos, y llegando al primero, le dijo: Hijo, ve hoy á trabajar en mi viña.

Y respondiendo él, dijo: No quiero; mas después, arrepentido, fué.

Y llegando al otro, le dijo de la misma manera; y respondiendo él, dijo: Yo, señor, voy. Y no fué.

¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre? Dicen ellos: El primero. Díceles Jesús: De cierto os digo, que los publicanos y las rameras os van delante al reino de Dios.

Porque vino á vosotros Juan en camino de justicia, y no le creísteis; y los publicanos y las rameras le creyeron; y vosotros, viendo esto, no os arrepentisteis después para creerle.

Mateo 21:29-32.

.

Thursday, December 22, 2011

¡Oh generación de víboras, quién os enseñó á huir de la ira que vendrá?


3Y él vino por toda la tierra al rededor del Jordán predicando el bautismo del arrepentimiento para la remisión de pecados;
4Como está escrito en el libro de las palabras del profeta Isaías que dice: Voz del que clama en el desierto: Aparejad el camino del Señor, Haced derechas sus sendas.
5Todo valle se henchirá, Y bajaráse todo monte y collado; Y los caminos torcidos serán enderezados, Y los caminos ásperos allanados;
6Y verá toda carne la salvación de Dios.
7Y decía á las gentes que salían para ser bautizadas de él: ¡Oh generación de víboras, quién os enseñó á huir de la ira que vendrá?
8Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento, y no comencéis á decir en vosotros mismos: Tenemos á Abraham por padre: porque os digo que puede Dios, aun de estas piedras, levantar hijos á Abraham.
9Y ya también el hacha está puesta á la raíz de los árboles: todo árbol pues que no hace buen fruto, es cortado, y echado en el fuego.
10Y las gentes le preguntaban, diciendo: ¿Pues qué haremos?
11Y respondiendo, les dijo: El que tiene dos túnicas, dé al que no tiene; y el que tiene qué comer, haga lo mismo.
12Y vinieron también publicanos para ser bautizados, y le dijeron: Maestro, ¿qué haremos?
13Y él les dijo: No exijáis más de lo que os está ordenado.
14Y le preguntaron también los soldados, diciendo: Y nosotros, ¿qué haremos? Y les dice: No hagáis extorsión á nadie, ni calumniéis; y contentaos con vuestras pagas.
15Y estando el pueblo esperando, y pensando todos de Juan en sus corazones, si él fuese el Cristo,
16Respondió Juan, diciendo á todos: Yo, á la verdad, os bautizo en agua; mas viene quien es más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de sus zapatos: él os bautizará en Espíritu Santo y fuego;
17Cuyo bieldo está en su mano, y limpiará su era, y juntará el trigo en su alfolí, y la paja quemará en fuego que nunca se apagará.
18Y amonestando, otras muchas cosas también anunciaba al pueblo.

Lucas 3



Tuesday, November 22, 2011

El papa dice que la ganancia fácil es el final de la vida humana


20/11/2011 - 12:04

Cotonú.- Benedicto XVI lanzó este domingo un mensaje de paz y esperanza para África desde Benin y exhortó a los fieles a anunciar el Evangelio a aquellos cuya fe es débil y piensan que la búsqueda del bienestar egoísta, la ganancia fácil o el poder es el objetivo final de la vida humana.
Ante varias decenas de miles de personas, que llenaban el estadio La amistad, de Cotonú, el papa ofició una misa durante la cual entregó la exhortación apostólica del Sínodo de Obispo de África celebrado en 2009 en el Vaticano a los presidentes de las 42 Conferencias Episcopales de África, último acto de su visita a Benín.

Acogido con canciones típicas benineses y con muchas mujeres con vestido multicolores estampados con el retrato del papa, Benedicto XVI infundió “ánimo” a los africanos y les dijo que la Iglesia existe para anunciar el Evangelio y que después de más de 2000 años de historia todavía hay muchos que aún no lo han escuchado.

“Hay también muchos que se resisten a abrir sus corazones a la Palabra de Dios y son numerosos aquellos cuya fe es débil y su mentalidad, costumbres y estilo de vida ignoran la realidad del Evangelio, pensando que la búsqueda del bienestar egoísta, la ganancia fácil o el poder es el objetivo final de la vida humana”, denunció.

El Pontífice recordó que para Jesús “reinar es servir” y que lo que pide a los fieles es que sigan ese camino “para servir, para estar atentos al clamor del pobre, el débil, el marginado”.
El papa Ratzinger subrayó que Cristo tomó el rostro de los hambrientos y sedientos, de los extranjeros, los desnudos, enfermos o prisioneros, de todos los que sufren o están marginados.
“Acostumbrados a ver los signos de la realeza en el éxito, la potencia, el dinero o el poder, tenemos dificultades para aceptar un rey así, un rey que se hace servidor de los más pequeños, de los más humildes, un rey cuyo trono es la cruz”, añadió.

Benedicto XVI agregó que el bautizado sabe que su decisión de seguir a Cristo puede llevarle incluso a la muerte, pero que con su resurrección introduce a los hombres en un mundo nuevo, un mundo de libertad y felicidad.

“También este domingo son tantas las ataduras con el mundo viejo, tantos los miedos que nos tienen prisioneros y nos impiden vivir libres y dichosos. Dejemos que Cristo nos libere de este mundo viejo y accedamos a un mundo nuevo donde la justicia y la verdad no son una ilusión, sino un mundo de libertad interior y de paz con nosotros mismos, con los otros y con Dios”, dijo el papa.

En medio de cánticos y música al son de instrumentos de percusión, el papa mostró su solidaridad con los que sufren, los enfermos, los aquejados de sida, a todos los olvidados de la sociedad.

“¡Tened ánimo!. El papa está cerca de vosotros con el pensamiento y la oración. Cada enfermo merece nuestro respeto y amor, porque a través de él Dios nos indica el camino hacia el cielo”, afirmó.

Benedicto XVI recordó que este año se cumple el 150 aniversario de la llegada de los primeros misioneros a Benin y destacó la labor de estos “obreros apostólicos”, como les llamó.
Además el papa exhortó a los benineses a llevar el evangelio por el mundo y les recordó que el cristiano es un “constructor incansable de comunión, de paz y solidaridad”.
“¡Sed testigos ardientes, con entusiasmo, de la fe que habéis recibido! Haced brillar por doquier el rostro de Cristo, especialmente ante los jóvenes que buscan razones para vivir y esperar en un mundo difícil”, afirmó el papa.

En la misma fue el último acto de la visita de tres días a Benín. A primeras horas de la tarde, el papa regresa a Roma. A primeras horas de la tarde, el papa regresa a Roma.





Saturday, November 5, 2011

Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él


1HIJITOS míos, estas cosas os escribo, para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, á Jesucristo el justo;

2Y él es la propiciación por nuestros pecados: y no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.

3Y en esto sabemos que nosotros le hemos conocido, si guardamos sus mandamientos.

4El que dice, Yo le he conocido, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y no hay verdad en él;

5Mas el que guarda su palabra, la caridad de Dios está verdaderamente perfecta en él: por esto sabemos que estamos en él.

6El que dice que está en él, debe andar como él anduvo.

7Hermanos, no os escribo mandamiento nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio: el mandamiento antiguo es la palabra que habéis oído desde el principio.

8Otra vez os escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en él y en vosotros; porque las tinieblas son pasadas, y la verdadera luz ya alumbra.

9El que dice que está en luz, y aborrece á su hermano, el tal aun está en tinieblas todavía.

10El que ama á su hermano, está en luz, y no hay tropiezo en él.

11Mas el que aborrece á su hermano, está en tinieblas, y anda en tinieblas, y no sabe á donde va; porque las tinieblas le han cegado los ojos.

12Os escribo á vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os son perdonados por su nombre.

13Os escribo á vosotros, padres, porque habéis conocido á aquel que es desde el principio. Os escribo á vosotros, mancebos, porque habéis vencido al maligno. Os escribo á vosotros, hijitos, porque habéis conocido al Padre.

14Os he escrito á vosotros, padres, porque habéis conocido al que es desde el principio. Os he escrito á vosotros, mancebos, porque sois fuertes, y la palabra de Dios mora en vosotros, y habéis vencido al maligno.

15No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él.

16Porque todo lo que hay en el mundo, la concupiscencia de la carne, y la concupiscencia de los ojos, y la soberbia de la vida, no es del Padre, mas es del mundo.

17Y el mundo se pasa, y su concupiscencia; mas el que hace la voluntad de Dios, permanece para siempre.

18Hijitos, ya es el último tiempo: y como vosotros habéis oído que el anticristo ha de venir, así también al presente han comenzado á ser muchos anticristos; por lo cual sabemos que es el último tiempo.

19Salieron de nosotros, mas no eran de nosotros; porque si fueran de nosotros, hubieran cierto permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que todos no son de nosotros.

20Mas vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las cosas.

21No os he escrito como si ignoraseis la verdad, sino como á los que la conocéis, y que ninguna mentira es de la verdad.

22¿Quién es mentiroso, sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este tal es anticristo, que niega al Padre y al Hijo.

23Cualquiera que niega al Hijo, este tal tampoco tiene al Padre. Cualquiera que confiese al Hijo tiene también al Padre.

24Pues lo que habéis oído desde el principio, sea permaneciente en vosotros. Si lo que habéis oído desde el principio fuere permaneciente en vosotros, también vosotros permaneceréis en el Hijo y en el Padre.

25Y esta es la promesa, la cual él nos prometió, la vida eterna.

26Os he escrito esto sobre los que os engañan.

27Pero la unción que vosotros habéis recibido de él, mora en vosotros, y no tenéis necesidad que ninguno os enseñe; mas como la unción misma os enseña de todas cosas, y es verdadera, y no es mentira, así como os ha enseñado, perseveraréis en él.

28Y ahora, hijitos, perseverad en él; para que cuando apareciere, tengamos confianza, y no seamos confundidos de él en su venida.

29Si sabéis que él es justo, sabed también que cualquiera que hace justicia, es nacido de él.

1 Juan 2
Reina-Valera Antigua (RVA)
.