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Wednesday, September 21, 2016

Utopía mundial: ¿Un sueño imposible?







2016 Julio-Agosto
Richard F. Ames



La humanidad siempre ha buscado un mundo perfecto, pero todos los esfuerzos humanos por alcanzar la utopía han fracasado rotundamente. Sin embargo, ¡hay una esperanza!



Incontables son los seres humanos que vivieron y murieron intentando crear "el Cielo en la Tierra". La Biblia promete que Dios puede lograr lo que el hombre no ha podido, ¡y que lo hará!

Reyes, dictadores y líderes militares han soñado con dominar el mundo y conquistar a todas las naciones. Los grandes imperios del pasado solían hacer gala de su grandeza y poder. China es la nación que ha sido poderosa por más tiempo, comenzando con la dinastía Xia entre los años 2070 y 1600 AC. El Imperio Egipcio gobernó con poder sobre las naciones durante la esclavitud de los israelitas y hasta su éxodo en el siglo 15 AC. Han existido muchos imperios más; como el Ruso que se acabó en 1917, el Imperio Mongol bajo Gengis Kan, el Imperio Bizantino que tocó a su fin en 1204 y el Imperio Británico que se acabó de hecho en 1997, cuando China recuperó el control gubernamental de Hong Kong.

Los grandes imperios vienen y van, y en los últimos 6.000 años el mundo ha conocido muy poca paz universal. Muchos dictadores han deseado establecer su propia versión de la utopía, pero han fracasado. Pese a dos guerras mundiales para detener las intenciones alemanas y de las potencias del Eje de conquista mundial, el ansia de poder mundial persiste. ¿Logrará la humanidad establecer la paz mundial algún día?

La Biblia revela la buena noticia de que un nuevo gobierno mundial sí traerá paz universal al planeta Tierra. No obstante, la mayoría de las personas se sienten ante un futuro sin esperanza. La sociedad moderna padece los efectos de la corrupción, el terrorismo, el cambio climático y toda suerte de conflictos. Gracias a Dios, la llegada del nuevo gobierno mundial traerá paz y prosperidad universales. Quizá parezca una quimera, pero la Biblia garantiza que tendremos el gobierno mundial más benéfico que puede haber… ¡y usted puede ser parte de él!

Cuando se habla de utopía, se piensa en un mundo glorioso y perfecto, lleno de paz y prosperidad. La palabra se deriva de un término griego que significa "ninguna parte" o "ningún lugar". El diccionario de la Real Academia define utopía como un lugar imaginario: "Representación imaginativa de una sociedad futura de características favorecedoras del bien humano". Los planes ideados por los seres humanos para alcanzar este ideal nunca resultan como se pensaba, y así lo presentó con gran ironía Tomás Moro en su famosa novela Utopía.

Saturday, May 10, 2014

...Cuando el lujo del mundo se vuelva el lujo de la iglesia...


Cuando los que profesan ser el pueblo de Dios se unan con el mundo, viviendo como él vive y compartiendo sus placeres prohibidos; cuando el lujo del mundo se vuelva el lujo de la iglesia; cuando las campanas repiquen a bodas, y todos cuenten en perspectiva con muchos años de prosperidad mundana—entonces, tan repentinamente como el relámpago cruza el cielo, se desvanecerán sus visiones brillantes y sus falaces esperanzas.

Conflicto de los Siglos, p.387 (1911).

Tuesday, February 26, 2013

Canal australiano llama a Hillsong Church “máquina de hacer dinero”


Como todo ministerio no está libre de críticas, el Canal Nine, llamó a Hillsong Church ser "una máquina de hacer dinero" escudándose como una organización de caridad libre de impuestos que no invierte lo obtenido en suelo australiano.



Australia | Martes 19 de Febrero, 2013 | Por Nínro Ruíz Peña |



(NoticiaCristiana.com).

En Australia, todas las organizaciones religiosas están exentas de impuestos y son tratadas con el perfil de que estas realizan obras de caridad. Sin embargo, deben demostrar al gobierno en qué invierten el dinero que reciben.

El gobierno australiano, ya ha expresado que le gustaría realizar una revisión, ya que muchas de estas organizaciones tienen propiedades a su nombre, además de radios y televisoras, aunque esto pudiera ser relacionado como “persecución” y “censura religiosa”.

En la noche del domingo 17, el canal de televisión australiano Nine, presentó un programa de investigación enfatizando la fama mundial de la Iglesia Hillsong, con sede en Sydney, Australia.

Hillsong Church, completará 30 años de existencia, paralelo a esto, la iglesia desarrolló un ministerio de alabanza que ha influido en la música que se reproduce en las iglesias de prácticamente de todo el mundo. Producen con su propio sello, Hillsong Music Australia, ha lanzado 40 álbumes en dos décadas, distribuidos por distintos sellos discográficos en otros mercados.

Pero como todo ministerio no está libre de críticas, el Canal Nine, hizo una grabación especial de los cultos, entrevistó a personas que pertenecen a la iglesia y resaltó los ingresos de Hillsong. En casi 15 minutos el reportaje: “A Currente Affair”, destacó el mensaje de la teología de la prosperidad proclamado por los pastores fundadores, Brian y Bobbie Houston, recalcando el libro más famoso de Brian: “You need more Money” (Usted necesita más dinero).

El canal Nine, también cuestionó el hecho de que el liderazgo de la iglesia está formado por los hijos de la pareja, Benjamin, Laura, Joel y Sabrina Houston.

En los resúmenes del culto que se muestra en el reportaje, se pasan los momentos en que se entregan los diezmos y ofrendas, donde se desafían a los fieles a “utilizar la fe” y “dar como nunca antes”. Se entrevistó a un ex miembro de la iglesia Tanya Levin, que incluso escribió un libro en el 2007 haciendo un llamado en su libro “People in Glass House”, algo así como “las personas con techo de cristal”, donde critica los abusos de los líderes de Hillsong.

Una de sus declaraciones más fuertes es que la iglesia enseña que Caín mató a Abel, porque Caín no quiso dar el diezmo y lo dio otro.

El canal Nine, dio a conocer las cuentas de Hillson respecto al año fiscal 2011 donde recaudó 28 millones de dólares en diezmos y ofrendas, el ministerio de alabanza ha recibido más de 7 millones de dólares relacionados con la venta de CDs, DVDs y música digital. A esto se añade 4 millones dólares que recogen gracias al departamento de “Conferencias y Eventos” y 10 millones de dólares en los “seminarios y cursos de teología.” El total declarado es de 55 millones de dólares anuales.

Debido a que es una organización religiosa con el estado de caridad y que está exenta de impuestos, la Iglesia Hillsong envió sin pagar impuestos 5,5 millones de dólares fuera de Australia bajo el título de: “misiones”.

Según el canal Nine, sólo 144.000 dólares fueron invertidos en obras de caridad en suelo australiano. Por el contrario, se ha demostrado que el ministerio dirigido por Bill Cruise ha distribuido alrededor de mil comidas por día para las personas sin hogar en Sydney. Él dice que no está de acuerdo con los beneficios recibidos por las iglesias que no rinden cuentas.

Pastores de Hillsong se defienden

Tras estas acusaciones, los pastores Brian y Bobbie Houston, publicaron desde su sitio web oficial un comunicado donde afirman que lo difundido por el canal Nine es “una historia más, un refrito de las mismas viejas reclamaciones falsas que han sido desacreditados en el pasado. Estaba llena de desinformación y claramente tenía una agenda anti-iglesia”.

“Afortunadamente, la mayoría de los australianos ven historias como estas en una televisión sensacionalista, carente de toda credibilidad… Es un derecho fundamental de toda persona apoyar a las organizaciones de su elección y muchos son parte de nuestra comunidad – al igual que otros cristianos – son libremente de optar por dar de su tiempo, recursos y finanzas, para asegurar que la iglesia esté en condiciones de cumplir su misión la cual es traer esperanza al mundo a través de Jesucristo.

“Siempre hemos reconocido la necesidad de ser responsables y transparentes y elaborar un informe anual que está disponible públicamente. Las cifras dadas por ACA fueron tomados de los registros ASIC a disposición del público que se alojan cada año y se presentaron de forma aislada, simplemente para adaptarse a la agenda del programa, pero los hechos son muy diferentes”.

Si desea leer la carta publicada de Iglesia Hillsong haga clic aquí

Traducido y adaptado por NoticiaCristiana.com de Mumbrella, MSN, Canal Nine y sitio oficial de Hillsong Church

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Friday, June 17, 2011

EL EVANGELIO DE LA PROSPERIDAD


“Mas aun si nosotros o un ángel de cielo os anunciare otro evangelio del que os hemos anunciado , sea anatema”Gálatas 1:8

A fines de la década del 70 comienza un fuerte movimiento neo-evangélico enfatizando la prosperidad económica. Es en esa generación donde surgen ministerios norteamericanos que descubrieron una mina de oro hasta entonces no explotada. Por primera vez se comienza sistemáticamente a utilizar la “ fe “ de las personas o, mejor dicho, la superstición para hacer negocio.


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Wednesday, March 31, 2010

Tal Como El Mundo


Cuando los que profesan ser el pueblo de Dios se unan con el mundo, viviendo como él vive y compartiendo sus placeres prohibidos; cuando el lujo del mundo se vuelva el lujo de la iglesia; cuando las campanas repiquen a bodas, y todos cuenten en perspectiva con muchos años de prosperidad mundana -entonces, tan repentinamente como el relámpago cruza el cielo, se desvanecerán sus visiones brillantes y sus falaces esperanzas.

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El Conflicto de Los Siglos (1911), p. 387, E. G. White.

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Thursday, October 8, 2009

COMO EN LOS DÍAS DE JEREMÍAS: “El materialismo cristiano”


Vara de almendro: ¡Dios apresura Su palabra para ponerla por obra!

Índice del estudio
Introducción
1.Vara de almendro (shaked): Dios apresura su Palabra (shoked)
¡Hermano, sea sabio en cuanto a los tiempos!
2. El otro evangelio; el de la prosperidad materialista
División que sí es de Dios
3. Dios destruirá toda confianza en la prosperidad materialista
4. Dios destruirá la confianza en la oferta de este mundo
5. Falta amor por la Palabra
6. Dios está harto de que de su casa se haga una cueva de ladrones
No vale ya el artificio de la falsa adoración
7. ¿Qué hacer en esta hora?


Nota aclaratoria: Este ensayo lo realicé justo antes del inicio de la ya conocida crisis económica mundial. Por lo tanto, y como lo digo en el mismo escrito, es profético. Sinceramente creo que todavía es absolutamente vigente. Esto es sólo el inicio de lo que está por venir.


“La palabra de Jehová vino a mí, diciendo: ¿Qué ves tú, Jeremías? Y dije: Veo una vara de almendro. Y me dijo Jehová: Bien has visto; porque yo apresuro Mi palabra para ponerla por obra.” (Jeremías 1: 11, 12)

Introducción
Antes de nada, permítanme aclarar que un servidor jamás estará en desacuerdo con toda prosperidad que provenga de Dios o que Dios apruebe, como no podría ser de otro modo. Estaré hablando en este escrito de la errada y pecaminosa búsqueda de toda prosperidad que llega a ser ilícita a los ojos de Dios, y que no es más que materialismo.

Como dice F.V. Davold; “Este espíritu materialista: nuestro deseo de cosas en preferencia a la voluntad de Dios” (1)

Dicho esto, comienzo.

Más que nunca antes en la historia de la Iglesia, levantando bien en alto el blasón de la “bendición” de Dios, a través de innumerables publicaciones, congresos y demás operaciones de púlpito mayor y menor, el corazón del creyente es empujado hacia la prosperidad materialista, a la cual yo rebautizo con el apelativo de "materialismo cristiano” (cristiano, en cursiva).

Muchos no se aperciben de esa infernal realidad, pero siguiendo el seductor y acaramelado dulce son de los nuevos pseudo-celestiales flautistas de Hamelín, decrecen el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo, convirtiéndolo en una aspiración personalista y ajena a la verdad y finalidad del mismo.

Para los celestiales flautistas, el glorioso Evangelio queda reducido a simple mercadería, al próspero negocio de las crédulas, pánfilas, y sin sabiduría dadivosas masas (2 Pr. 2: 1-3).

En cuanto a aquellos primeros, están los que ya disfrutan de una incierta prosperidad, a la cual bajo ningún concepto van renunciar sino todo lo contrario, ya que viven atados a ella.

Por otro lado, están los que todavía anhelan desesperadamente esa “bendición” que jamás logran alcanzar, aunque la pretenden a través de “pactar” y “re-que-te-pactar” una y otra vez con el dios de los maestros del “materialismo cristiano”, los cuales materialmente les succionan una y otra vez.

Luego están otros, que tienen presuntamente responsabilidad ministerial, pero que no la ejercen como es debido, porque no advierten consecuentemente a los santos acerca de todas esas deleznables actuaciones y mentiras de los muy afamados maestros del “materialismo cristiano”.

No los rebaten en modo alguno, porque no se atreven por pusilanimidad – es decir – por diferentes miedos y temores, o por falta de convicción, cobardía, o quizás porque en su fuero interno les gustaría ser como uno de ellos.

Temen más a los hombres que a Dios, cuando el Señor le advirtió al mismo profeta Jeremías que le obedeciera en todo lo que le iba a mandar decir a Su pueblo, y lejos de temer a la gente, le temiera a Él, si pensaba no hacerlo:

“Tú, pues, ciñe tus lomos, levántate, y háblales todo cuanto te mande; no temas delante de ellos, para que no te haga yo quebrantar delante de ellos.” (Jeremías 1: 17)

Escribe el Pastor David Wilkerson al respecto:

“En mi opinión, existen muchos mercenarios en el púlpito hoy en día, pastores cobardes que están contentos con darle a los cristianos fríos lo que ellos piden. Predican mensajes cortos, optimistas, positivos, que no representan amenaza alguna, con poco o ningún contenido bíblico o evangélico. Para la gente no es otra cosa que una experiencia que los hace sentir bien, ¡y que los está conduciendo a la destrucción!” (1)

¡Hermanos! Son como manadas de lobos hambrientos que raudos se aproximan al campo abierto donde están las ovejas, pero el pastor, en vez de protegerlas llevándolas al seguro redil, las entretiene y las mantiene distantes unas de otras en grupitos separados – que sería aquí, la famosa “visión celular” del G12 – o los famosos y católicos Encuentros, o cualquier otra distracción no exenta de peligro en sí misma, y hace que miren al suelo, invitándolas a soñar y a visualizar los mejores pastos terrenales, en vez de hacer que eleven sus cabezas, observen y aprendan lo que es de lo Alto, tal y como ordena la Escritura:

“Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.” (Colosenses 3: 1-3)

Para los destructores lobos, ávidos de sangre, será mucho más fácil capturar a las dispersas, ingenuas y engañadas ovejas, que además están demasiado entretenidas en el campo del desamparo, sólo preocupadas en alimentarse con el siguiente bocado de hierba que parecen visualizar sus enceguecidos ojos, llamando a todo ello, “avivamiento y victoria”.


“Las ovejas dispersas en grupitos pequeños, son presa fácil de los lobos”

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1.Vara de almendro (shaked): Dios apresura su Palabra (shoked)
“La palabra de Jehová vino a mí, diciendo: ¿Qué ves tú, Jeremías? Y dije: Veo una vara de almendro. Y me dijo Jehová: Bien has visto; porque yo apresuro Mi palabra para ponerla por obra.” (Jeremías 1: 11, 12)

“Circuncidaos a Jehová, y quitad el prepucio de vuestro corazón, varones de Judá y moradores de Jerusalén; no sea que mi ira salga como fuego, y se encienda y no haya quien la apague, por la maldad de vuestras obras.” (Jeremías 4: 4)

A pesar de que el Señor siempre fue bueno con Su pueblo (ver Jer. 1: 5-7), ellos tremendamente desagradecidos, le dieron interiormente la espalda, y andaban en sus propios y egoístas caminos. Dios trajo juicio a Judá y a Jerusalén, porque Su pueblo pretendía ser lo que no era. Se mostraba santo por fuera, pero el materialismo y otros pecados controlaban su vida.

La cosa no ha cambiado demasiado. La misma “vara de almendro” que fue para entonces, Dios la trae ahora en relación a lo que genéricamente llamamos Iglesia de Cristo, porque nuestro Dios, en cuanto a los suyos, “al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo” (He. 12: 6)

El celo del Señor por la santidad – sin la cual nadie le verá (He. 12: 14b) - está muy encendido, pero la respuesta de Su pueblo por lo general, es contraria a ese sentir y demanda de Dios.

Sinceramente, se que el Señor está mostrándonos Su vara de almendro, que significa justamente que está apresurando Su Palabra para ponerla por obra (Jer. 1: 11) y esa palabra que pondrá por obra es Su juicio: “Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?” (1 Pedro 4: 17)

No es ese un juicio para destrucción, sino para purificación, pero no va a ser fácil, hermanos.

No obstante, lejos de este pensamiento, hoy, los falsos profetas y apóstoles de turno, como en los días de Jeremías en cuanto a Judá, o como en los tiempos de Isaías en cuanto a Israel, en vez de dar la verdadera palabra que el pueblo de Dios debe oír, profetizan lo fácil y agradable, lo bueno, lo halagüeño, la conquista, la prosperidad, los sueños realizados, etc. etc. etc.

Todo lo que muchos desean oír, “porque este pueblo es rebelde, hijos mentirosos, hijos que no quisieron oír la ley de Jehová; que dicen a los videntes: No veáis; y a los profetas: No nos profeticéis lo recto, decidnos cosas halagüeñas, profetizad mentiras” (Is. 30: 9, 10); por lo tanto, la misma palabra que fue para aquellos falsos profetas, lo es para estos de hoy en día:

“Negaron a Jehová, y dijeron: El no es, y no vendrá mal sobre nosotros, ni veremos espada ni hambre; antes los profetas serán como viento, porque no hay en ellos palabra; así se hará a ellos” (Jeremías 5: 12, 13)


“En hebreo vara de almendro es Shaked, y tiene un sonido similar a Apresurar – Shoked – de ahí el juego de palabras”

¡Hermano, sea sabio en cuanto a los tiempos!

Muchos no se aperciben realmente de los tiempos, y de este tiempo en concreto: “Aun la cigüeña en el cielo conoce su tiempo, y la tórtola y la grulla y la golondrina guardan el tiempo de su venida; pero mi pueblo no conoce el juicio de Jehová.” (Jer. 8: 7), y al sabio en su propia opinión, el Señor le pregunta y afirma: “¿Cómo decís: Nosotros somos sabios, y la ley de Jehová está con nosotros? Ciertamente la ha cambiado en mentira la pluma mentirosa de los escribas” (Jer. 8: 8). Estos que continuamente profetizan lo agradable y lo halagüeño al pueblo de Dios, adormeciéndolo, son los que han cambiado la Palabra del Señor en mentira.

Se está cumpliendo a cabalidad la profecía neotestamentaria: “Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.” (2 Ti. 4: 3, 4)

Cualquier fábula, cualquier distracción, cualquier cuento, ¡cualquier cosa antes que atender a la Palabra de santidad del Señor!, y por supuesto, siempre hay hombres engañadores dispuestos a darles lo que piden.

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2. El otro evangelio; el de la prosperidad materialista
“Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas” (Mt. 6: 24)

Lejos de oír la voz de Dios; lejos de vivir vidas que busquen el agradar a Dios, muchos sólo atienden a la voz de sus apetitos, y sus corazones están ya cargados de glotonería, sólo atendiendo a los afanes de esta vida. Sólo piensan en lo material, en la oferta de este mundo, y a eso lo llaman “prosperidad”. Sólo se preocupan de cómo crecer y engrandecerse, de cómo verse ante los demás como “bendecidos”, y a eso también le llaman “avivamiento”.

“Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo; el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que sólo piensan en lo terrenal.” (Fil. 3: 18, 19)

No piden el pan nuestro de cada día (Mt. 6: 11), sino que eso se les ha quedado ya en muy poca cosa; ahora buscan el emular, y aún superar a los impíos, argumentando que si ellos tienen tanta abundancia, con más razón nosotros hemos de tener mucho más, ya que somos hijos del Rey...cuando el Rey ni siquiera tenía donde recostar su cabeza cuando anduvo entre nosotros (Lc. 9: 58).

¿Cómo podrán ser tenidos por dignos todos estos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre? (Lc. 21: 36) ¡No hay manera!

Presos en su propia ceguera, tienen como ídolos y ejemplos a seguir a todos los afamados maestros del “materialismo cristiano”, porque son prósperos en lo material. Lamentablemente no se aperciben que estos son ricos gracias a las dádivas que ellos les dan de continuo.

Y como dijo el Señor: “Como jaula llena de pájaros, así están sus casas llenas de engaño; así se hicieron grandes y ricos. Se engordaron y se pusieron lustrosos, y sobrepasaron los hechos del malo; no juzgaron la causa, la causa del huérfano; con todo, se hicieron prósperos, y la causa de los pobres no juzgaron. ¿No castigaré esto? dice Jehová; ¿y de tal gente no se vengará mi alma? Cosa espantosa y fea es hecha en la tierra; los profetas profetizaron mentira, y los sacerdotes dirigían por manos de ellos; y mi pueblo así lo quiso. ¿Qué, pues, haréis cuando llegue el fin?”(Jeremías 5: 27-31)

Tanto unos como los otros, viven en engaño. Sólo se preocupan en “prosperar”, vestir bien, ir a la última moda, poseer todo lo que un impío cualquiera desea y busca, presumiendo de estar en bendición, de tener el favor de Dios, dejando de lado a los necesitados que les rodean diciendo, que si esos son pobres, es porque todavía están en maldición y necesitan un “cambio de naturaleza” (2), y no se dan cuenta de que es a ellos a los que Dios acusa. ¡Pobres ilusos! ¿Cómo Dios no va a castigar esa soberbia en aquellos que dicen ser pueblo de Dios y obran de ese modo?

Siguen las profecías y dichos de los falsos profetas y falsos pastores y apóstoles de la actualidad (Mt. 24: 24) que les dicen mentira, y ellos acomodados al engaño, se dejan seducir porque sus corazones ya están acostumbrados, andan torcidos y llenos de grasa. ¿Qué harán todos ellos cuando llegue el Señor a por los suyos? ¿Les recogerá el Señor, cuando ni siquiera viven esperando Su venida?


“El mensaje materialista, vestido con el disfraz de la prosperidad y la bendición, es la tónica general en estos últimos días, más que nunca antes en muchos medios eclesiales”

División que sí es de Dios

“Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos. Porque tales personas no sirven a nuestro Señor Jesucristo, sino a sus propios vientres, y con suaves palabras y lisonjas engañan los corazones de los ingenuos.” (Romanos 16: 17, 18)

Existe división que es conforme al diablo. La causan todos los sensuales, que no tienen el Espíritu Santo (Jud. 19) – aunque muchos de ellos, se presentan como los ungidos del Señor. Saben usar la lisonja y las palabras suaves y halagüeñas. Son muy carismáticos y tienen don de gentes, por lo cual, saben como engañar el corazón de los ingenuos y cándidos. Sobre todo, saben como engatusar a aquellos que en el fondo de su corazón tienen una raíz de codicia, avaricia y ambición, a la cual no quieren renunciar.

La Palabra del Señor nos insta a apartarnos de todos estos (ver también 2 Ti. 3: 1-5 y Tito 3: 10, 11)

Pero también existe una división, pero que es de Dios. Esta es una división que actúa para la santificación y purificación del verdadero cuerpo de Cristo. Es un apartar las ovejas de las cabras. Veamos la Escritura:

“Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo.” (2 Timoteo 2: 19)

"...cuando os reunís como iglesia, oigo que hay entre vosotros divisiones; y en parte lo creo. Porque es preciso que entre vosotros haya disensiones, para que se hagan manifiestos entre vosotros los que son aprobados." (1 Corintios 11: 18, 19)

Dios conoce a todos los que son suyos - uno por uno – nosotros, realmente, no. Dios da su oportunidad para que todos los que invocan Su nombre, se aparten del mal. Eso lo hace por un tiempo definido, y los plazos se cumplen.

Creo que es ahora cuando genéricamente, el Señor está apartando y colocando - en el estilo de Mt. 25: 31ss – a sus verdaderas ovejas a su diestra, y a las cabras a su siniestra.

Esa división es de Dios, porque Él viene a por una iglesia sin mancha ni arruga, y todo aquel que no esté preparado, se quedará en tierra (1 Ts. 4: 13-17). Todo aquel que persevere en el pecado, será definitivamente apartado del Señor.

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3. Dios destruirá toda confianza en la prosperidad materialista
“He aquí yo traigo sobre vosotros gente de lejos, oh casa de Israel, dice Jehová; gente robusta, gente antigua, gente cuya lengua ignorarás, y no entenderás lo que hablare. Su aljaba como sepulcro abierto, todos valientes. Y comerá tu mies y tu pan, comerá a tus hijos y a tus hijas; comerá tus ovejas y tus vacas, comerá tus viñas y tus higueras, y a espada convertirá en nada tus ciudades fortificadas en que confías.” (Jer. 5: 15-17)

En el tiempo de Jeremías, Dios trajo enemigos armados contra Judá, y toda la prosperidad en la que confiaban fue de un plumazo barrida, y ellos fueron llevados cautivos a Babilonia. Por haber escuchado la voz de los falsos profetas por años, que les juraban de parte de Jehová todos los parabienes y bendiciones posibles, sus pecados quedaban siempre latentes en sus corazones, y no esperaban en modo alguno ese juicio de parte Dios, ya que ingenuamente creían que Dios estaba contento con ellos, por causa del engaño de esos falsos profetas a los que escuchaban de continuo...

¿Piensan que ahora no va a ocurrir algo similar, cuando el Señor está a las puertas, y viene a por una Iglesia santa, sin mancha ni arruga, la cual Él conoce? (Ef. 5: 27; 2 Ti. 2: 19) ¿Piensan que el Señor va a recoger a todos aquellos que sólo ponen la mira en las cosas de esta tierra, y todavía se jactan de haber muerto para sí y ser de Cristo? ¿De veras creen que el Señor puede ser burlado? (Gl. 6: 7)

¡Temamos a Dios, hermanos!

En primer lugar, así como la abundancia material de Judá terminó, Dios destruirá toda confianza en la prosperidad materialista “cristiana”, porque desposeerá de esos bienes, y lo hará de maneras diferentes. Todo lo terrenal en lo que los cristianos profesantes ciegamente confían, se desvanecerá como un pergamino que se enrolla (Ap. 6: 14), con el fin de apercibirse de que para el Señor son desventurados, miserables, pobres, ciegos y desnudos, ¡y esa es Su misericordia!, para que podamos elevar las voces al cielo, clamar a Dios, arrepintiéndonos de los pecados de codicia y de avaricia (Ap. 3: 17, 19), y ser liberados de toda esa trampa infernal.


“Toda prosperidad materialista en la que el cristiano pone su confianza, desaparecerá... ¿Has de poner tus ojos en las riquezas, siendo ningunas? Porque se harán alas como alas de águila, y volarán al cielo (Prov.23: 5)”

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4. Dios destruirá la confianza en la oferta de este mundo
“Ahora, pues, ¿qué tienes tú en el camino de Egipto, para que bebas agua del Nilo? ¿Y qué tienes tú en el camino de Asiria, para que bebas agua del Eufrates? Tu maldad te castigará, y tus rebeldías te condenarán; sabe, pues, y ve cuán malo y amargo es el haber dejado tú a Jehová tu Dios, y faltar mi temor en ti, dice el Señor, Jehová de los ejércitos.” (Jer. 2: 18, 19)

El Señor reprochó a Su pueblo que en vez de buscar la provisión en Él, la buscó en el mundo. Esto está ocurriendo de igual manera hoy en día. Nosotros andamos en el camino de Egipto también, ya que aunque no somos de Egipto, estamos en Egipto que simboliza el mundo, pero no hemos sido llamados a beber de las aguas del Nilo, que significa coparticipar del espíritu, las obras y de la oferta de este mundo. No obstante muchos que se dicen cristianos, hacen eso. Su confianza en realidad está en la oferta de este mundo. Beben de sus aguas, tanto del Nilo, como del Eufrates que aquí significa que su confianza la tienen en el mundo, y no realmente en Dios.

El beber de las aguas de este mundo, es sinónimo de depender de la oferta y provisión de este mundo. Así como Dios en tiempos de Jeremías destruyó la confianza y dependencia de Judá y Jerusalén en el mundo que le rodeaba, lo mismo hará hoy, en cuanto a todos aquellos que son hijos Suyos, pero su confianza realmente está en la provisión de este mundo ajeno a Dios.

No en vano la Escritura nos amonesta así:

“¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios. ¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente?” (Santiago 4: 4, 5)

Por cierto, ¿Cuántos de esos actuales apóstoles de la prosperidad enseñan acerca de esa escritura?


“Últimamente, ¿Cuántos mensajes contrarios a la “prosperidad materialista” y contrarios a “pactar con Dios” ha escuchado usted de parte de los nuevos apóstoles y profetas?”

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5. Falta amor por la Palabra
“¿A quién hablaré y amonestaré, para que oigan? He aquí que sus oídos son incircuncisos, y no pueden escuchar; he aquí que la palabra de Jehová les es cosa vergonzosa, no la aman.” (Jer. 6: 10)

Cuando se ama la oferta de este mundo, no se puede amar la Palabra del Señor. Es incompatible una cosa con la otra; y esto está ocurriendo hoy en día en gran escala. Prefieren oír la vana palabra de los falsos apóstoles del “materialismo cristiano”, que jamás ofende, ni incita a cambiar hacia la dirección del Señor; sólo apunta de continuo hacia la “bendición” material, en realidad, hacia la avaricia y la codicia:

“Porque desde el más chico de ellos hasta el más grande, cada uno sigue la avaricia; y desde el profeta hasta el sacerdote, todos son engañadores. Y curan la herida de mi pueblo con liviandad, diciendo: Paz, paz; y no hay paz.” (Jer. 6: 13, 14)

Llenan la cabeza de mentiras y desbordan los corazones con emocionalismo y falso avivamiento, ahogándolos respecto a la verdad de Dios. Les prometen un gran avivamiento mundial para este tiempo, una reforma mundial donde rebose la paz, pero como dice la Escritura, y jamás miente; dicen: “Paz, paz; y no hay paz”.

Se les amonesta de mil maneras, pero lejos de avergonzarse y cambiar, montan en su soberbia:

¿Se han avergonzado de haber hecho abominación? Ciertamente no se han avergonzado, ni aun saben tener vergüenza; por tanto, caerán entre los que caigan; cuando los castigue caerán, dice Jehová” (Jer. 6: 15)

Tozudamente se niegan a escuchar, y ni siquiera a considerar lo que se les dice:

“Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos. Puse también sobre vosotros atalayas, que dijesen: Escuchad al sonido de la trompeta. Y dijeron ellos: No escucharemos.” (Jer. 6: 16, 17)

Lamentablemente, “el Señor traerá su mal, según el fruto de sus pensamientos, porque no escucharon Mis palabras, y aborrecieron Mi ley” (Jer. 6: 19)

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6. Dios está harto de que de su casa se haga una cueva de ladrones
“He aquí, vosotros confiáis en palabras de mentira, que no aprovechan.” (Jer. 7: 8)

Aquellos cristianos del primer siglo, que ni siquiera tenían la Biblia completa en sus manos, preferían morir a manos del emperador romano, antes que negar el nombre de Cristo por participar en la oferta de aquel mundo profano e impío. En cambio, hoy en día, haciendo caso omiso a la Palabra, basándose en lo emocional y en la palabra mentirosa de los falsos apóstoles y profetas de turno, muchos hacen de sus propias vidas y de la casa de Dios, una cueva de ladrones:

“Hurtando, matando, adulterando, jurando en falso, e incensando a Baal, y andando tras dioses extraños que no conocisteis, ¿vendréis y os pondréis delante de mí en esta casa sobre la cual es invocado mi nombre, y diréis: Librados somos; para seguir haciendo todas estas abominaciones? ¿Es cueva de ladrones delante de vuestros ojos esta casa sobre la cual es invocado mi nombre? He aquí que también yo lo veo, dice Jehová.” (Jer. 7: 9-11)

Dios no va a sufrir más que Su nombre sea cuestionado a causa de todos aquellos que llamándose sus hijos, profanen una y otra vez su propio santuario y el santuario de Dios con el pecado de la soberbia, la codicia, la avaricia, y cualquier lujuria más.

No vale ya el artificio de la falsa adoración

“¿Para qué a mí este incienso de Sabá, y la buena caña olorosa de tierra lejana? Vuestros holocaustos no son aceptables, ni vuestros sacrificios me agradan.” (Jer. 6: 20)

El torpe engaño de mezclar lo santo con lo profano, no va a ser más. Dios está hastiado de los congresos cristianos y de los cultos en general, donde se le adora y alaba, y donde al mismo tiempo, se enseña al pueblo en la dirección del “materialismo cristiano” y otras aberraciones escandalosas. Dios abomina todo esto de una manera muy especial.

Creo que la Palabra del Señor para estos últimos días va en la siguiente dirección:

“El que es injusto, sea injusto todavía; y el que es inmundo, sea inmundo todavía; y el que es justo, practique la justicia todavía; y el que es santo, santifíquese todavía” (Ap. 22: 11)

Y eso significa que cada uno sea como realmente quiere ser. El que actúa como impío, no pretenda ser santo (o conviértase de veras); y el que es santo, lo sea de veras, y siga siéndolo.


“La combinación del mensaje materialista “cristiano” con la adoración a Dios, es algo que el Señor no sufre más”

Dios ya no va a soportar más la hipocresía, el doble ánimo, la careta de cristiano, ni tampoco la falsa justificación ante los demás: “Por tanto, estoy lleno de la ira de Jehová, estoy cansado de contenerme; la derramaré sobre los niños en la calle, y sobre la reunión de los jóvenes igualmente; porque será preso tanto el marido como la mujer, tanto el viejo como el muy anciano.” (Jer. 6: 11)

Dios está harto de que se use la libertad en Cristo como excusa para el libertinaje, la banalidad, la farándula cristiana, el flirteo con el mundo, la falsedad, la soberbia. El juicio viene, y el pueblo de Dios no se apercibe, porque vive encandilado por las falsas luces de los falsos profetas del “materialismo cristiano”, que lejos de mostrarles la vara de almendro, sólo quieren que atiendan a su mensaje de “prosperidad” y “conquista” para seguir engañándoles.

¡Tengan muy presente que el Señor ya ha empezado a limpiar su casa!

Muchos creen a esos nuevos pseudo-celestiales flautistas de Hamelín que les aseguran el “gran avivamiento de las naciones”, y la “conquista de las naciones” como un hecho incuestionable, aunque la misma Escritura lo niega, pero lo que va a ocurrir antes de la Parusía gloriosa del Rey Jesucristo, va a ser una cosa muy diferente:

“Y haré cesar de las ciudades de Judá, y de las calles de Jerusalén, la voz de gozo y la voz de alegría, la voz del esposo y la voz de la esposa; porque la tierra será desolada.” (Jer. 7: 34)

Ante nosotros, no viene paz y seguridad, ni tampoco voz de alegría, sino todo lo contrario. El Señor ha levantado la vara de almendro; Él apresura Su palabra para ponerla por obra (Jer. 1: 11), mientras los nuevos flautistas de Hamelín siguen haciendo sonar sus instrumentos melodiosos y encantadores por doquier, y ¡ay de ellos!


“Aquí el flautista de Hamelín, representa el toque mágico y encantador de los embaucadores, y muchos de ellos siguen una determinada agenda”

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7. ¿Qué hacer en esta hora?
“El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias” (Ap. 3: 22)

“Dicen: Si alguno dejare a su mujer, y yéndose ésta de él se juntare a otro hombre, ¿volverá a ella más? ¿No será tal tierra del todo amancillada? Tú, pues, has fornicado con muchos amigos; mas ¡vuélvete a mí! dice Jehová.” (Jer. 3: 1)

Este escrito que han leído es profético. Es el sentir que el Espíritu Santo me ha trasladado, y estoy compartiendo con todos ustedes, en obediencia al Señor.

Esta dura amonestación es sobre todo dirigida a todos aquellos que son de Cristo. Los que en realidad no lo son, harán caso omiso de ella, como siempre ha sido así. Pero si usted es de Él, y se puede identificar con alguno de los pecados mencionados en este escrito, arrepiéntase y vuélvase de todo corazón a las sendas antiguas (Jer. 6: 16), que es la sana doctrina de nuestro Señor Jesucristo. Si no está en una, busque la congregación evangélica donde se enseñe y se viva esa doctrina.

Dios no se goza con el castigo, sino todo lo contrario. La dura palabra tiene como finalidad la corrección del que se ha desviado. Este es el caso.


¡Fíjese! A pesar de que muchos se han amancillado con el mundo y con los enemigos de Dios, nuestro Señor está dispuesto a volver a recibir al que así ha hecho, antes de que sea tarde del todo:

“¿Quiero yo la muerte del impío? dice Jehová el Señor. ¿No vivirá, si se apartare de sus caminos?” (Ez. 18: 23).

Si Dios no desea la destrucción del impío, con menos motivo la quiere de sus hijos que se han desviado. Es hora de arrepentirse de todo mal camino y pecado oculto, y buscar de veras el agradar al Señor, tal y como enseñan las Escrituras.

Dios, en estos difíciles días, ha levantado verdaderos pastores para apacentar al verdadero pueblo de Dios en Su temor y en Su conocimiento:

“Convertíos, hijos rebeldes, dice Jehová, porque yo soy vuestro esposo; y os tomaré uno de cada ciudad, y dos de cada familia, y os introduciré en Sion; y os daré pastores según mi corazón, que os apacienten con ciencia y con inteligencia.” (Jeremías 3: 14, 15)

Busque el cuerpo de Cristo y viva según la voluntad de Aquél que un día nos dio a Su precioso Hijo por todos nosotros

“El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?” (Romanos 8: 32)

¡El Señor no se tarda!

Dios les bendiga.

© Miguel Rosell Carrillo, pastor de la iglesia evangélica, Centro Rey Jesucristo, Madrid, España.

Marzo 2008; revisado en Septiembre 2009

http://www.centrorey.org/

Citas:

1. David Wilkerson; El Llamado Final; Ed. Vida; pág. 73;
2. César Castellanos; en su conferencia “La oración de Jabes; cambio de naturaleza” http://www.godtube.com/view_video.php?viewkey=50a8ce11492145b80f7e



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Sunday, January 18, 2009

Como En Los Dias De Jeremias


"Las ovejas dispersas en grupitos pequeños, son presa fácil de los lobos”


COMO EN LOS DÍAS DE JEREMÍAS


Vara de almendro: ¡Dios apresura Su palabra para ponerla por obra!
“La palabra de Jehová vino a mí, diciendo: ¿Qué ves tú, Jeremías? Y dije: Veo una vara de almendro. Y me dijo Jehová: Bien has visto; porque yo apresuro Mi palabra para ponerla por obra.” (Jeremías 1: 11, 12)

Más que nunca antes en la historia de la Iglesia, levantando bien en alto el blasón de la bendición de Dios, a través de innumerables publicaciones, congresos y demás operaciones de púlpito mayor y menor, el corazón del creyente es empujado hacia la prosperidad materialista, a la cual yo rebautizo con el apelativo de “materialismo cristiano”.

Muchos no se aperciben de esa infernal realidad, pero siguiendo el goloso y acaramelado son de los nuevos pseudo-celestiales flautistas de Hamelín, decrecen el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo, convirtiéndolo en una aspiración personalista y ajena a la verdad completa del mismo. Muchos avanzan hacia un horizonte al cual nunca llegan, porque siempre queda a lo lejos, pero siguen en ese empeño, al cual llaman fe.

Para los celestiales flautistas, el glorioso Evangelio queda reducido a simple mercadería, al próspero negocio de las ingenuas, crédulas y dadivosas masas.

En cuanto a aquellos primeros, están los que ya disfrutan de una incierta prosperidad, a la cual bajo ningún concepto van renunciar sino todo lo contrario - ya viven atados a ella. Por otro lado, están los que todavía anhelan desesperadamente esa “bendición” que jamás logran alcanzar, aunque la pretenden a través de “pactar” y “re-que-te-pactar” una y otra vez con el dios de los maestros del “materialismo cristiano”, los cuales materialmente les succionan una y otra vez.



Luego están otros, que tienen presuntamente responsabilidad ministerial, pero que no la ejercen como es debido, porque no advierten consecuentemente a los santos acerca de todas esas deleznables actuaciones y mentiras de los muy afamados maestros del “materialismo cristiano”. No los rebaten en modo alguno, porque no se atreven por diferentes miedos y temores, falta de convicción, cobardía, o quizás porque en su fuero interno les gustaría ser como uno de ellos.

Temen más a los hombres que a Dios, cuando el Señor le advirtió al mismo profeta Jeremías que le obedeciera en todo lo que le iba a mandar decir a Su pueblo, y lejos de temer a la gente, le temiera a Él, si pensaba no hacerlo:

“Tú, pues, ciñe tus lomos, levántate, y háblales todo cuanto te mande; no temas delante de ellos, para que no te haga yo quebrantar delante de ellos.” (Jeremías 1: 17)

Escribe el Pastor David Wilkerson al respecto:

“En mi opinión, existen muchos mercenarios en el púlpito hoy en día, pastores cobardes que están contentos con darle a los cristianos fríos lo que ellos piden. Predican mensajes cortos, optimistas, positivos, que no representan amenaza alguna, con poco o ningún contenido bíblico o evangélico. Para la gente no es otra cosa que una experiencia que los hace sentir bien, ¡y que los está conduciendo a la destrucción!” (1)

¡Hermanos! Es como manadas de lobos hambrientos que raudos se aproximan al campo abierto donde están las ovejas, pero el pastor, en vez de protegerlas llevándolas al seguro redil, las entretiene y las mantiene distantes unas de otras en grupitos separados – que sería aquí la famosa “visión celular” – y hace que miren al suelo, y las invita a soñar y a visualizar los mejores pastos terrenales, en vez de hacer que eleven sus cabezas, observen y aprendan lo que es de lo Alto, tal y como ordena la Escritura:

“Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra. Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.” (Colosenses 3: 1-3)

Para los destructores lobos, ávidos de sangre, será mucho más fácil capturar a las ingenuas y engañadas ovejas, dispersas en pequeños grupos, que además están demasiado entretenidas en el campo del desamparo, sólo preocupadas en alimentarse con el siguiente manojo de hierba que parecen visualizar sus enceguecidos ojos, llamando avivamiento a esto último.



“Lobo vestido con piel de cordero – lo último en infiltración en la iglesia evangélica”



“Las ovejas dispersas en grupitos pequeños, son presa fácil de los lobos”

1.Vara de almendro (shaked): Dios apresura su Palabra (shoked)

“La palabra de Jehová vino a mí, diciendo: ¿Qué ves tú, Jeremías? Y dije: Veo una vara de almendro. Y me dijo Jehová: Bien has visto; porque yo apresuro Mi palabra para ponerla por obra.” (Jeremías 1: 11, 12)

“Circuncidaos a Jehová, y quitad el prepucio de vuestro corazón, varones de Judá y moradores de Jerusalén; no sea que mi ira salga como fuego, y se encienda y no haya quien la apague, por la maldad de vuestras obras.” (Jeremías 4: 4)

A pesar de que el Señor siempre fue bueno con Su pueblo (ver Jer. 1: 5-7), ellos tremendamente desagradecidos, le dieron interiormente la espalda, y andaban en sus propios y egoístas caminos. Dios trajo juicio a Judá y a Jerusalén, porque Su pueblo pretendía ser lo que no era. Se mostraba santo por fuera, pero el materialismo y otros pecados controlaban su vida.

La cosa no ha cambiado demasiado. La misma “vara de almendro” que fue para entonces, Dios la trae ahora en relación a lo que genéricamente llamamos Iglesia de Cristo, porque nuestro Dios, en cuanto a los suyos, “al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo” (He. 12: 6)

El celo del Señor por la santidad – sin la cual nadie le verá (He. 12: 14b) - está muy encendido, pero la respuesta de Su pueblo por lo general, es contraria a ese sentir y demanda de Dios.

Sinceramente, se que el Señor está mostrándonos Su vara de almendro, que significa justamente que está apresurando Su Palabra para ponerla por obra (Jer. 1: 11) y esa palabra que pondrá por obra es Su juicio: “Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?” (1 Pedro 4: 17)

No es ese un juicio para destrucción, sino para purificación, pero no va a ser fácil, hermanos.

No obstante, lejos de este pensamiento, hoy, los falsos profetas y apóstoles de turno, como en los días de Jeremías en cuanto a Judá, o como en los tiempos de Isaías en cuanto a Israel, en vez de dar la verdadera palabra que el pueblo de Dios debe oír, profetizan lo fácil y agradable, lo bueno, lo halagüeño, la conquista, la prosperidad, los sueños realizados, etc. etc. etc. Todo lo que muchos desean oír, “porque este pueblo es rebelde, hijos mentirosos, hijos que no quisieron oír la ley de Jehová; que dicen a los videntes: No veáis; y a los profetas: No nos profeticéis lo recto, decidnos cosas halagüeñas, profetizad mentiras” (Is. 30: 9, 10); por lo tanto, la misma palabra que fue para aquellos falsos profetas, lo es para estos de hoy en día:

“Negaron a Jehová, y dijeron: El no es, y no vendrá mal sobre nosotros, ni veremos espada ni hambre; antes los profetas serán como viento, porque no hay en ellos palabra; así se hará a ellos” (Jeremías 5: 12, 13)“En hebreo vara de almendro es Shaked, y tiene un sonido similar a Apresurar – Shoked – de ahí el juego de palabras”

¡Hermano, sea sabio en cuanto a los tiempos!
Muchos no se aperciben realmente de los tiempos, y de este tiempo en concreto: “Aun la cigüeña en el cielo conoce su tiempo, y la tórtola y la grulla y la golondrina guardan el tiempo de su venida; pero mi pueblo no conoce el juicio de Jehová.” (Jer. 8: 7), y al sabio en su propia opinión, el Señor le pregunta y afirma: “¿Cómo decís: Nosotros somos sabios, y la ley de Jehová está con nosotros? Ciertamente la ha cambiado en mentira la pluma mentirosa de los escribas” (Jer. 8: 8). Estos que continuamente profetizan lo agradable y lo halagüeño al pueblo de Dios, adormeciéndolo, son los que han cambiado la Palabra del Señor en mentira.

Se está cumpliendo a cabalidad la profecía neotestamentaria: “Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.” (2 Ti. 4: 3, 4)

Cualquier fábula, cualquier distracción, cualquier cuento, ¡cualquier cosa antes que atender a la Palabra de santidad del Señor!, y por supuesto, siempre hay hombres engañadores dispuestos a darles lo que piden.

2. El otro evangelio; el de la prosperidad materialista
“Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas” (Mt. 6: 24)

Lejos de oír la voz de Dios; lejos de vivir vidas que busquen el agradar a Dios, muchos sólo atienden a la voz de sus apetitos, y sus corazones están ya cargados de glotonería, sólo atendiendo a los afanes de esta vida. Sólo piensan en lo material, en la oferta de este mundo, y a eso lo llaman “prosperidad”. Sólo se preocupan de cómo crecer y engrandecerse, de cómo verse ante los demás como “bendecidos”, y a eso también le llaman “avivamiento”.

“Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo; el fin de los cuales será perdición, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su vergüenza; que sólo piensan en lo terrenal.” (Fil. 3: 18, 19)

No piden el pan nuestro de cada día (Mt. 6: 11), sino que eso se les ha quedado ya en muy poca cosa; ahora buscan el emular, y aún superar a los impíos, argumentando que si ellos tienen tanta abundancia, con más razón nosotros hemos de tener mucho más, ya que somos hijos del Rey...cuando el Rey ni siquiera tenía donde recostar su cabeza cuando anduvo entre nosotros (Lc. 9: 58).

¿Cómo podrán ser tenidos por dignos todos estos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre? (Lc. 21: 36) ¡No hay manera!

Presos en su propia ceguera, tienen como ídolos y ejemplos a seguir a todos los afamados maestros del “materialismo cristiano”, porque son prósperos en lo material. Lamentablemente no se aperciben de que estos son ricos gracias a las dádivas que ellos les dan de continuo.
Y como dijo el Señor: “Como jaula llena de pájaros, así están sus casas llenas de engaño; así se hicieron grandes y ricos. Se engordaron y se pusieron lustrosos, y sobrepasaron los hechos del malo; no juzgaron la causa, la causa del huérfano; con todo, se hicieron prósperos, y la causa de los pobres no juzgaron. ¿No castigaré esto? dice Jehová; ¿y de tal gente no se vengará mi alma? Cosa espantosa y fea es hecha en la tierra; los profetas profetizaron mentira, y los sacerdotes dirigían por manos de ellos; y mi pueblo así lo quiso. ¿Qué, pues, haréis cuando llegue el fin?” (Jeremías 5: 27-31)
Tanto unos como los otros, viven en engaño. Sólo se preocupan en “prosperar”, vestir bien, ir a la última moda, poseer todo lo que un impío cualquiera desea y busca, presumiendo de estar en bendición, de tener el favor de Dios, dejando de lado a los necesitados que les rodean diciendo, que si esos son pobres, es porque todavía están en maldición y necesitan un “cambio de naturaleza” (2), y no se dan cuenta de que es a ellos a los que Dios acusa. ¡Pobres ilusos! ¿Cómo Dios no va a castigar esa soberbia en aquellos que dicen ser pueblo de Dios y obran de ese modo?
Siguen las profecías y dichos de los falsos profetas y falsos pastores y apóstoles de la actualidad (Mt. 24: 24) que les dicen mentira, y ellos acomodados al engaño, se dejan seducir porque sus corazones ya están acostumbrados, andan torcidos y llenos de grasa. ¿Qué harán todos ellos cuando llegue el Señor a por los suyos? ¿Les recogerá el Señor, cuando ni siquiera viven esperando Su venida?




“El mensaje materialista, vestido con el disfraz de la prosperidad y la bendición, es la tónica general en estos últimos días, más que nunca antes en muchos medios eclesiales”


División que sí es de Dios
“Mas os ruego, hermanos, que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que vosotros habéis aprendido, y que os apartéis de ellos. Porque tales personas no sirven a nuestro Señor Jesucristo, sino a sus propios vientres, y con suaves palabras y lisonjas engañan los corazones de los ingenuos.” (Romanos 16: 17, 18)

Existe división que es conforme al diablo. La causan todos los sensuales, que no tienen el Espíritu Santo (Jud. 19) – aunque muchos de ellos, se presentan como los ungidos del Señor. Saben usar la lisonja y las palabras suaves y halagüeñas. Son muy carismáticos y tienen don de gentes, por lo cual, saben como engañar el corazón de los ingenuos y cándidos. Sobre todo, saben como engatusar a aquellos que en el fondo de su corazón tienen una raíz de codicia, avaricia y ambición, a la cual no quieren renunciar.

La Palabra del Señor nos insta a apartarnos de todos estos (ver también 2 Ti. 3: 1-5 y Tito 3: 10, 11)

Pero también existe una división, pero que es de Dios. Esta es una división que actúa para la santificación y purificación del verdadero cuerpo de Cristo. Es un apartar las ovejas de las cabras. Veamos la Escritura:

“Pero el fundamento de Dios está firme, teniendo este sello: Conoce el Señor a los que son suyos; y: Apártese de iniquidad todo aquel que invoca el nombre de Cristo.” (2 Timoteo 2: 19)

"...cuando os reunís como iglesia, oigo que hay entre vosotros divisiones; y en parte lo creo. Porque es preciso que entre vosotros haya disensiones, para que se hagan manifiestos entre vosotros los que son aprobados." (1 Corintios 11: 18, 19)

Dios conoce a todos los que son suyos - uno por uno – nosotros, realmente, no. Dios da su oportunidad para que todos los que invocan Su nombre, se aparten del mal. Eso lo hace por un tiempo definido, y los plazos se cumplen.

Creo que es ahora cuando genéricamente, el Señor está apartando y colocando - en el estilo de Mt. 25: 31ss – a sus verdaderas ovejas a su diestra, y a las cabras a su siniestra.

Esa división es de Dios, porque Él viene a por una iglesia sin mancha ni arruga, y todo aquel que no esté preparado, se quedará en tierra (1 Ts. 4: 13-17). Todo aquel que persevere en el pecado, será definitivamente apartado del Señor.

3. Dios destruirá toda confianza en la prosperidad materialista
“He aquí yo traigo sobre vosotros gente de lejos, oh casa de Israel, dice Jehová; gente robusta, gente antigua, gente cuya lengua ignorarás, y no entenderás lo que hablare. Su aljaba como sepulcro abierto, todos valientes. Y comerá tu mies y tu pan, comerá a tus hijos y a tus hijas; comerá tus ovejas y tus vacas, comerá tus viñas y tus higueras, y a espada convertirá en nada tus ciudades fortificadas en que confías.” (Jer. 5: 15-17)

En el tiempo de Jeremías, Dios trajo enemigos armados contra Judá, y toda la prosperidad en la que confiaban fue de un plumazo barrida, y ellos fueron llevados cautivos a Babilonia. Por haber escuchado la voz de los falsos profetas por años, que les juraban de parte de Jehová todos los parabienes y bendiciones posibles, sus pecados quedaban siempre latentes en sus corazones, y no esperaban en modo alguno ese juicio de parte Dios, ya que ingenuamente creían que Dios estaba contento con ellos, por causa del engaño de esos falsos profetas a los que escuchaban de continuo...

¿Piensan que ahora no va a ocurrir algo similar, cuando el Señor está a las puertas, y viene a por una Iglesia santa, sin mancha ni arruga, la cual Él conoce? (Ef. 5: 27; 2 Ti. 2: 19) ¿Piensan que el Señor va a recoger a todos aquellos que sólo ponen la mira en las cosas de esta tierra, y todavía se jactan de haber muerto para sí y ser de Cristo? ¿De veras creen que el Señor puede ser burlado? (Gl. 6: 7)

¡Tema a Dios, hermano!

En primer lugar, así como la abundancia material de Judá terminó, Dios destruirá toda confianza en la prosperidad materialista “cristiana”, porque desposeerá de esos bienes, y lo hará de maneras diferentes. Todo lo terrenal en lo que los cristianos profesantes ciegamente confían, se desvanecerá como un pergamino que se enrolla (Ap. 6: 14), con el fin de apercibirse de que para el Señor son desventurados, miserables, pobres, ciegos y desnudos, ¡y esa es Su misericordia!, para que podamos elevar las voces al cielo, clamar a Dios, arrepintiéndonos de los pecados de codicia y de avaricia (Ap. 3: 17, 19), y ser liberados de toda esa trampa infernal.



“Toda prosperidad materialista en la que el cristiano pone su confianza, desaparecerá... ¿Has de poner tus ojos en las riquezas, siendo ningunas? Porque se harán alas como alas de águila, y volarán al cielo (Prov.23: 5)”

4. Dios destruirá la confianza en la oferta de este mundo
“Ahora, pues, ¿qué tienes tú en el camino de Egipto, para que bebas agua del Nilo? ¿Y qué tienes tú en el camino de Asiria, para que bebas agua del Eufrates? Tu maldad te castigará, y tus rebeldías te condenarán; sabe, pues, y ve cuán malo y amargo es el haber dejado tú a Jehová tu Dios, y faltar mi temor en ti, dice el Señor, Jehová de los ejércitos.” (Jer. 2: 18, 19)

El Señor reprochó a Su pueblo que en vez de buscar la provisión en Él, la buscó en el mundo. Esto está ocurriendo de igual manera hoy en día. Nosotros andamos en el camino de Egipto también, ya que aunque no somos de Egipto, estamos en Egipto que simboliza el mundo, pero no hemos sido llamados a beber de las aguas del Nilo, que significa coparticipar del espíritu, las obras y de la oferta de este mundo. No obstante muchos que se dicen cristianos, hacen eso. Su confianza en realidad está en la oferta de este mundo. Beben de sus aguas, tanto del Nilo, como del Eufrates que aquí significa que su confianza la tienen en el mundo, y no realmente en Dios.

El beber de las aguas de este mundo, es sinónimo de depender de la oferta y provisión de este mundo. Así como Dios en tiempos de Jeremías destruyó la confianza y dependencia de Judá y Jerusalén en el mundo que le rodeaba, lo mismo hará hoy, en cuanto a todos aquellos que son hijos Suyos, pero su confianza realmente está en la provisión de este mundo ajeno a Dios.

No en vano la Escritura nos amonesta así:

“¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios. ¿O pensáis que la Escritura dice en vano: El Espíritu que él ha hecho morar en nosotros nos anhela celosamente?” (Santiago 4: 4, 5)

Por cierto, ¿Cuántos de esos actuales apóstoles de la prosperidad enseñan esto último?



“¿Cuántos mensajes contrarios a la “prosperidad materialista” y contrarios a “pactar con Dios” ha escuchado usted de parte de los nuevos apóstoles y profetas últimamente?”

5. Falta amor por la Palabra
“¿A quién hablaré y amonestaré, para que oigan? He aquí que sus oídos son incircuncisos, y no pueden escuchar; he aquí que la palabra de Jehová les es cosa vergonzosa, no la aman.” (Jer. 6: 10)

Cuando se ama la oferta de este mundo, no se puede amar la Palabra del Señor. Es incompatible una cosa con la otra; y esto está ocurriendo hoy en día en gran escala. Prefieren oír la vana palabra de los falsos apóstoles del “materialismo cristiano”, que jamás ofende, ni incita a cambiar hacia la dirección del Señor; sólo apunta de continuo hacia la “bendición” material, en realidad, hacia la avaricia y la codicia:

“Porque desde el más chico de ellos hasta el más grande, cada uno sigue la avaricia; y desde el profeta hasta el sacerdote, todos son engañadores. Y curan la herida de mi pueblo con liviandad, diciendo: Paz, paz; y no hay paz.” (Jer. 6: 13, 14)

Llenan la cabeza de mentiras y desbordan los corazones con emocionalismo y falso avivamiento, ahogándolos respecto a la verdad de Dios. Les prometen un gran avivamiento mundial para este tiempo, una reforma mundial donde rebose la paz, pero como dice la Escritura, y jamás miente; dicen: “Paz, paz; y no hay paz”.

Se les amonesta de mil maneras, pero lejos de avergonzarse y cambiar, montan en su soberbia:

¿Se han avergonzado de haber hecho abominación? Ciertamente no se han avergonzado, ni aun saben tener vergüenza; por tanto, caerán entre los que caigan; cuando los castigue caerán, dice Jehová” (Jer. 6: 15)

Tozudamente se niegan a escuchar, y ni siquiera a considerar lo que se les dice:

“Así dijo Jehová: Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad por las sendas antiguas, cuál sea el buen camino, y andad por él, y hallaréis descanso para vuestra alma. Mas dijeron: No andaremos. Puse también sobre vosotros atalayas, que dijesen: Escuchad al sonido de la trompeta. Y dijeron ellos: No escucharemos.” (Jer. 6: 16, 17)

Lamentablemente, “el Señor traerá su mal, según el fruto de sus pensamientos, porque no escucharon Mis palabras, y aborrecieron Mi ley” (Jer. 6: 19)

6. Dios está harto de que de su casa se haga una cueva de ladrones
“He aquí, vosotros confiáis en palabras de mentira, que no aprovechan.” (Jer. 7: 8)

Aquellos cristianos del primer siglo, que ni siquiera tenían la Biblia completa en sus manos, preferían morir a manos del emperador romano, antes que negar el nombre de Cristo por participar en la oferta de aquel mundo profano e impío. En cambio, hoy en día, haciendo caso omiso a la Palabra, basándose en lo emocional y en la palabra mentirosa de los falsos apóstoles y profetas de turno, muchos hacen de sus propias vidas y de la casa de Dios, una cueva de ladrones:

“Hurtando, matando, adulterando, jurando en falso, e incensando a Baal, y andando tras dioses extraños que no conocisteis, ¿vendréis y os pondréis delante de mí en esta casa sobre la cual es invocado mi nombre, y diréis: Librados somos; para seguir haciendo todas estas abominaciones? ¿Es cueva de ladrones delante de vuestros ojos esta casa sobre la cual es invocado mi nombre? He aquí que también yo lo veo, dice Jehová.” (Jer. 7: 9-11)

Dios no va a sufrir más que Su nombre sea cuestionado a causa de todos aquellos que llamándose sus hijos, profanen una y otra vez su propio santuario y el santuario de Dios con el pecado de la soberbia, la codicia, la avaricia, y cualquier lujuria más.

No vale ya el artificio de la falsa adoración
“¿Para qué a mí este incienso de Sabá, y la buena caña olorosa de tierra lejana? Vuestros holocaustos no son aceptables, ni vuestros sacrificios me agradan.” (Jer. 6: 20)

El torpe engaño de mezclar lo santo con lo profano, no va a ser más. Dios está hastiado de los congresos cristianos y de los cultos en general, donde se le adora y alaba, y donde al mismo tiempo, se enseña al pueblo en la dirección del “materialismo cristiano” y otras aberraciones escandalosas. Dios abomina todo esto de una manera muy especial.

Creo que la Palabra del Señor para estos últimos días va en la siguiente dirección:

“El que es injusto, sea injusto todavía; y el que es inmundo, sea inmundo todavía; y el que es justo, practique la justicia todavía; y el que es santo, santifíquese todavía” (Ap. 22: 11)

Y eso significa que cada uno sea como realmente quiere ser. El que actúa como impío, no pretenda ser santo (o conviértase de veras); y el que es santo, lo sea de veras, y siga siéndolo.



“La combinación del mensaje materialista “cristiano” con la adoración a Dios, es algo que el Señor no sufre más”

Dios ya no va a soportar más la hipocresía, el doble ánimo, la careta de cristiano, ni tampoco la falsa justificación ante los demás: “Por tanto, estoy lleno de la ira de Jehová, estoy cansado de contenerme; la derramaré sobre los niños en la calle, y sobre la reunión de los jóvenes igualmente; porque será preso tanto el marido como la mujer, tanto el viejo como el muy anciano.” (Jer. 6: 11)

Dios está harto de que se use la libertad en Cristo como excusa para el libertinaje, la banalidad, la farándula cristiana, el flirteo con el mundo, la falsedad, la soberbia. El juicio viene, y el pueblo de Dios no se apercibe, porque vive encandilado por las falsas luces de los falsos profetas del “materialismo cristiano”, que lejos de mostrarles la vara de almendro, sólo quieren que atiendan a su mensaje de “prosperidad” para seguir engañándoles.

¡Tengan muy presente que el Señor ya ha empezado a limpiar su casa!

Muchos creen a esos nuevos pseudo-celestiales flautistas de Hamelín que les aseguran el gran avivamiento de las naciones, y la conquista de las naciones como un hecho incuestionable, aunque la misma Escritura lo niega, pero lo que va a ocurrir antes de la Parusía gloriosa del Rey Jesucristo, va a ser una cosa muy diferente:

“Y haré cesar de las ciudades de Judá, y de las calles de Jerusalén, la voz de gozo y la voz de alegría, la voz del esposo y la voz de la esposa; porque la tierra será desolada.” (Jer. 7: 34)

Ante nosotros, no viene paz y seguridad, ni tampoco voz de alegría, sino todo lo contrario. El Señor ha levantado la vara de almendro; Él apresura Su palabra para ponerla por obra (Jer. 1: 11), mientras los nuevos flautistas de Hamelín siguen haciendo sonar sus instrumentos melodiosos y encantadores por doquier, y ¡ay de ellos!



“Aquí el flautista de Hamelín, representa el toque mágico y encantador de los embaucadores, y muchos de ellos siguen una determinada agenda”

7. ¿Qué hacer en esta hora?
“El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias” (Ap. 3: 22)

“Dicen: Si alguno dejare a su mujer, y yéndose ésta de él se juntare a otro hombre, ¿volverá a ella más? ¿No será tal tierra del todo amancillada? Tú, pues, has fornicado con muchos amigos; mas ¡vuélvete a mí! dice Jehová.” (Jer. 3: 1)

Este escrito que han leído es profético. Es el sentir que el Espíritu Santo me ha trasladado, y estoy compartiendo con todos ustedes, en obediencia al Señor.

Esta dura amonestación es sobre todo dirigida a todos aquellos que son de Cristo. Los que en realidad no lo son, harán caso omiso de ella, como siempre ha sido así. Pero si usted es de Él, y se puede identificar con alguno de los pecados mencionados en este escrito, arrepiéntase y vuélvase de todo corazón a las sendas antiguas (Jer. 6: 16), que es la sana doctrina de nuestro Señor Jesucristo. Si no está en una, busque la congregación evangélica donde se enseñe y se viva esa doctrina.

Dios no se goza con el castigo, sino todo lo contrario. La dura palabra tiene como finalidad la corrección del que se ha desviado. Este es el caso.



¡Fíjese! A pesar de que muchos se han amancillado con el mundo y con los enemigos de Dios, nuestro Señor está dispuesto a volver a recibir al que así ha hecho, antes de que sea tarde del todo.

¿Quiero yo la muerte del impío? dice Jehová el Señor. ¿No vivirá, si se apartare de sus caminos? (Ez. 18: 23). Si Dios no desea la destrucción del impío, con menos motivo la quiere de sus hijos que se han desviado. Es hora de arrepentirse de todo mal camino y pecado oculto, y buscar de veras el agradar al Señor, tal y como enseñan las Escrituras.

Dios, en estos difíciles días, ha levantado verdaderos pastores para apacentar al verdadero pueblo de Dios en Su temor y en Su conocimiento:

“Convertíos, hijos rebeldes, dice Jehová, porque yo soy vuestro esposo; y os tomaré uno de cada ciudad, y dos de cada familia, y os introduciré en Sion; y os daré pastores según mi corazón, que os apacienten con ciencia y con inteligencia.” (Jeremías 3: 14, 15)

Busque el cuerpo de Cristo y viva según la voluntad de Aquél que un día nos dio a Su precioso Hijo por todos nosotros

“El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?” (Ro. 8: 32)

¡El Señor no tarda!

Dios les bendiga.

© Miguel Rosell Carrillo, pastor de la iglesia evangélica, Centro Rey Jesucristo, Madrid, España.
Marzo 2008
http://www.centrorey.org/

Citas:

1. David Wilkerson; El Llamado Final; Ed. Vida; pág. 73;
2. César Castellanos; en su conferencia “La oración de Jabes; cambio de naturaleza” http://www.godtube.com/view_video.php?viewkey=50a8ce11492145b80f7e
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FIN
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Friday, January 4, 2008

EL COMERCIO DEL EVANGELIO

Ministerios Ungido
Dr. Pablo Caballero
www.ungido.org

El Comercio Del Evangelio

Mateo 10:9-10

No os proveáis de de oro, ni plata, ni cobre en vuestros cintos; ni de alforja para el camino, ni de dos túnicas, ni de calzado, ni de bordón; porque el obrero es digno de su alimento.

Le pido a nuestro Padre Celestial que permita que este editorial nos haga reflexionar en lo que está sucediendo en medio de la iglesia cristiana de los tiempos modernos. Estas líneas no tiene
el propósito de ofender, pero si una persona se siente ofendida, solo porque se dice una verdad delante de la cual muchos prefieren hacerse ciegos, solo le pido a Dios que le traiga a esa persona convicción en su corazón. Esta verdad tiene que decirse, ya no podemos seguir jugando este juego, y seguir ofendiendo a Dios como lo estamos haciendo.

La palabra ministro quiere decir uno que sirve, nunca ha querido decir uno que es servido.

La iglesia es una asamblea, una unión de miembros, el cuerpo de Cristo. La iglesia no es un centro de negocios, no es una discoteca, no es un lugar de entretenimiento, no es la plataforma de la fama. La iglesia es donde viene el que esta golpeado, el herido en el camino, el despreciado y el rechazado.

En la Biblia cuando alguien se hacía famoso era porque estaba dando la vida por el ministerio. La fama no venia por los títulos que esa persona llevaba, porque lo mismo Dios usaba a un apóstol como a un diacono. Acaso no era Felipe diacono? Acaso no fue llevado este por el Espíritu a donde el Eunuco? Acaso no fue un simple diacono quien bautizo al recién convertido?

Hoy día, los títulos son tan grandes que en lugar de ministros pareciéramos tener a jefes de estados. La retorica se vuelve que somos hijos de un rey, que somos embajadores del rey, que somos miembros del reino, pero el ejemplo del Rey de reyes fue el de nacer en un pesebre y el de limpiarle los pies a sus estudiantes. Hoy somos tan grandes, que se nos ha olvidado todo el concepto de la humildad, aquel que dice que nadie tenga mayor concepto de si del que debe de tener. Hoy en lugar de servir, tenemos que andar rodeados de escuderos.

El mercado de cantantes cristianos se ha hecho más comercial que el del mundo. Cantantes que nunca hubieran vendido más de dos discos en el mundo, en las iglesias se están haciendo ricos. Cuando uno los invita a participar en una actividad, primero pregunta cuantas personas van a ir, y lo siguiente que dicen, estos son mis requisitos. Ni siquiera preguntan a Dios si deben de ir o no. Sus respuestas están basadas en dinero y fama. Cantan que no quieren fama, pero después hacen hasta lo imposible por tenerla. Cuando se les paga lo que piden, van sin consultar a Dios. Además, si el pago es grande, dicen que fue Dios quien abrió la puerta.

Las exigencias para ser contratados ya no son disimuladas como en otro tiempo. Ya dicen lo que cobran y lo que exigen. Los pastores los contratamos con la esperanza de que nos llenen la iglesia, que traigan un avivamiento, pero el problema es que el que viene en la carne solo puede producir cosas de la carne. Al final decimos, fue tremendo, pero donde están los milagros, donde están los corazones tocados y cambiados para toda una vida, donde está el avivamiento de esa conversión que lo entrega todo, que se rinde por completo al Dios de la Gloria.

Me da vergüenza, cuando leo los requisitos de estos llamados salmistas.

Boletos por X línea aérea.
Salida de tal aeropuerto.
Hospedaje, solo en hotel de primera.
Comidas solo en Restaurantes.
Solo Pastor de la iglesia se puede acercar al hotel.

Muchas emisoras de radio cristiana en Estados Unidos, hacen más comercio cobrándole al cantante cristiano por poner sus canciones que por vender anuncios de publicidad, algo que es totalmente ilegal en este país. Si un cantante cristiano es demasiado espiritual, no ponen su música, su música tiene que ser comercial, y así mismo se lo dicen al salmista o cantante.

Las portadas de los discos cristianos parecen muchas veces ser sacadas de las mismas portadas mundanas.

Las iglesias se pasan todo el tiempo haciendo retiros, encuentros y conferencias, pero los precios de los mismos son exorbitantes. Ya no solo se procura cubrir gastos, sino que tiene que dejar ganancias. Y decimos que es para Dios.

El Cristo que yo conozco no es así. Mi Cristo comía con las vidas, conversaba con el necesitado, y no exigía nada a cambio, porque el no vino a que le dieran, el vino a dar, y dar hasta su vida.

El Pablo de la Biblia, El Pedro de la Biblia, no exigían comidas especiales, ni hospedaje, ni transporte especial, y ninguno de los ministros de hoy día es más grande que estos dos hombres.

La Palabra dice que el obrero es digno de su salario. Yo he visto abusos por los pastores. Personas que no cobran ni exigen, y a esas personas se les maltrata. Algo tiene que estar mal en esta iglesia moderna. Pastores que se llenan la boca diciendo que el pueblo es maldito si no diezma, pero ellos no diezman a nadie. Y cuando ofrendan, dan una ofrenda de pobreza al cantante cristiano, o predicador invitado y se quedan con el dinero de la ofrenda que se recolecto. Esto, además de ser vergonzoso, es robo.

A veces me pregunto si no sería mejor vivir en un mundo donde el legalismo era fortísimo pero donde los cristianos ayunaban, hacían vigilias, se humillaban buscando el rostro de Dios. Los predicadores no eran muy estudiados, casi a ninguno se le decía doctor, hablaban con gramática un poco fuera de lugar, pero la unción del Santo fluía por sus vidas. No había que estar diciendo griten ni salten, porque el poder de Dios se manifestaba no por psicología, sino por la Shequina Gloria de Jehová.

Basta ya de vender entradas, las puertas de cualquier evento cristiano tiene que estar abierto para todas las vidas. Basta ya de vender los ministerios, el manto quien lo pone es Dios y el hombre solo lo reconoce. Basta ya de darle tanto crédito al hombre, de exaltar tanto al hombre, basta ya. El único grande es EL.

Te aseguro consiervo mío, que por cada persona que no quiera hacer el trabajo, Dios levanta a dos más que si estén dispuestos a pagar un precio.

Volvamos al camino olvidado, volvamos al principio, a aquella iglesia que confiaba y dependía del poder de Dios, no son las palabras bonitas, no son los ritmos de seducción, no son los eventos, es el poder de Dios, Su Palabra Viva que llega a los corazones!

Dios mío, yo no quiero una iglesia de artistas. Yo no quiero ver a empresarios dirigiendo la obra tuya. Dios mío, no permitas que la farándula cristiana, los personajes de televisión, los empresarios astutos le roben tu gloria a tu iglesia. TUYO ES EL PODER Y LA GLORIA POR SIEMPRE. AMEN.

Fuente: http://www.tuiglesia.org/Ministerios%20Ungido.htm