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Thursday, February 14, 2013

Anonimato Internet: usos, abusos y falacias




Este texto lo escribí hace ya más de cinco años, lo mandé a algún foro o se publicó en algún sitio - y me parece que sigue siendo bastante válido hoy en día. He aprovechado para renovarlo un poco, aunque el panorama no ha cambiado mucho. Describe algunas situaciones relacionadas con el anonimato en Internet y la credibilidad o validez que debe darse a su uso -últimamente, más bien abuso- explicando algunas falacias típicas que le rodean.

Sobre el uso del anonimato en Internet

Casi todo el mundo sabe que lograr el anonimato total en Internet es prácticamente imposible: por todos lados quedan rastros de direcciones de e-mail, direcciones IP, teléfonos de llamada, etc.

Pero lo cierto es que, considerando escenarios de perfil bajo,(suponiendo que no se hace nada «grave» usando ese anonimato, y que no se van a usar todos los medios legaes y técnicos existentes para perseguir a alguien) es relativamente fácil hacerse pasar por «anónimo».

Algunos ejemplos: puedes publicar mensajes en muchos foros y weblogs como «invitado», o con nombres y e-mails falsos, porque no se comprueban. También puedes crear una cuenta de correo con datos falsos en cualquier servicio gratuito (como Hotmail o GMail), usar anonimizadores de correo e incluso de navegación web. Pero cuiado: en el artículo Anonymous Web Surfing? Uh-Uh de Wired se explican los potenciales problemas de usar estos sistemas, que tampoco son infalibles.

Los argumentos tradicionales para hacerse pasar por anónimo en Internet (o en el MundoReal™) son bien conocidos. Dentro de lo que podría considerarse «lícito»: empleados que temen ser despedidos por sus jefes si se enteran que publican algo contrario a su opinión, envío de «filtraciones» a la prensa saltándose los conductos reglamentarios, o miedo a desvelar la identidad en ambientes que no son los habituales de una persona (por ejemplo, en grupos de auto-ayuda, de minorías, activistas sociales o cualquier otro tipo.) Entre los usos considerables cuestionables, ilícitos o incluso ilegales, la lista es larga: envío de amenazas, insultos, chantajes, calumnias, mentiras dañinas y un largo etcétera (incluyendo «fastidiar a la competencia» y hacer el troll como deporte de moda).

Las falacias sobre el anonimato

Hay gente que usa el correo (o la publicación en foros) de forma anónima y que se indigna cuando se le pide que se identifique para dar más validez a sus opiniones. Sobre este hecho, que va más allá de lo puramente técnico del «cómo hacerse pasar por anónimo» hay bastante información en la Red. Dos artículos clásicos sobre el tema, bastant interesantes, son estos: The Anonymous Fallacy y P.S. to The Anonymous Fallacy.

El autor argumenta por qué es una falacia informal (o forma impropia de razonamiento) usar frases como «No acepto tus argumentos porque no estás usando tu nombre verdadero». El primer artículo expone el caso y el segundo hace algunos comentarios adicionales.

Estos artículos provocaron una respuesta: Response to the Anonymous Fallacy

En donde se contra-argumentan los artículos anteriores.

Sincramente, me quedo con el primero como ejemplo de razonamiento lógico que persigue un fin (es cierto que no es obligatorio que la persona esté indentificada para que diga algo razonable), pero sin duda prefiero el último como opinión realmente válida sobre el caso. Lo curioso es que es posible que hasta los dos artículos los haya escrito la misma persona (!)

El dato importante para mi es que, como se explica en Response to the Anonymous Fallacy, el uso del anonimato en muchas ocasiones está justificado, pero eso no mejora la comunicación. Si bien hay casos en los que el dato de la identidad de la persona no revela nada, en otros es parte del contexto de la comunicación, y muy relevante.

Un ejemplo lo dejará claro. Si alguien publica un mensaje anónimo diciendo:

El Madrid ganó ayer al Barcelona por 2-1.no hay ningún problema en aceptar este mensaje como una afirmación cierta, dado que es un hecho comprobable por todos. También lo sería «Estoy contento de que el Madrid ganara al Barcelona», porque es cierto que el autor puede estar contento con esa situación.

En cambio, si el anónimo publicara:

El Madrid ganó ayer al Barcelona porque me consta que se pagó al árbitro para que expulsara a Ronaldinho y además los del Madrid cobraron un prima extra del Betis. Estaba en el hotel de la concentración y lo ví....sí hay problema en aceptarlo como argumento, porque el autor del mensaje es parte del mensaje y la comunicación: afirma tener información, conocer cosas que otros no conocen, y haber estado en sitios - sin que se sepa realmente quién es ni se pueda comprobar. Si el autor firmara con nombres y apellidos, se podría investigar y comprobar si es cierto lo que dice, pero si no lo hace el dato no es más que mera especulación.

Un razonamiento buscando la sencillez del ¿por qué? (método científico conocido como «la navaja de Occam») llevaría también a la explicación más simple: «ese tipo anónimo es un fanático del Barcelona, cabreado porque su equipo ha perdido - su único objetivo es desprestigiar al Madrid».

En algunas ocasiones, es muy difícil saber hasta qué punto un anónimo es parte de la comunicación, pero tras una crítica anónima no es extraño que exista cierta cercanía que por alguna razón el anónimo no quiere reconocer. El problema es que sería importante conocer esa cercanía o involucración en el tema comentado para valorar objetivamente ese mensaje (la comunicación en sí).

Un ejemplo típico alguien criticando, insultando o sembrando F.U.D.(miedo, duda e incertidumbre) sobre una empresa, un producto o una persona. Ese anónimo puede ser parte importante del contexto si es un empleado de una empresa competidora (y se sabe que hay empresas que pagan a gente por hacer exactamente eso). También podría ser un empleado descontento que persigue desprestigiar a su propia empresa por rencor o algo similar (tal vez su jefe no le subió el sueldo y ahora juega con información interna, pero sin explicar que trabaja en la empresa o el motivo de su rencor). En el terreno personal, alguien puede insultar a alguien por cualquier motivo, pero sin explicar que tal vez eran amigos y que el otro le quitó a la novia (y ahora le odia por eso) o cosas así. Un programador puede estar envidioso del trabajo de otro y criticarlo, sin reconocer que tal vez él estaba embarcado en un proyecto similar que no salió bien, o que trabajaron juntos como jefe-empleado, o que son rivales eternos porque uno prefiere el sistema operativo Y al Z, o algo parecido.

Lo importante es darse cuenta de que si el contenido un mensaje anónimo variara sustancialmente si se conociera la identidad del emisor y sus circunstancias relacionadas con el mensaje, entonces el valor y contenido de mensaje está claramente siendo manipulado por el uso del anonimato - y eso no es algo bueno para la comunicación.

El autor de «Response to the Anonymous Fallacy» lo resume así:

Conclusión: la idea de que todas las afirmaciones deben considerarse como válidas de por sí, sin que importe quién es el autor, tiene cierto sentido, especialmente cuando esto se hace como precaución para evitar males mayores. Sin embargo, eliminar el contexto de cualquier argumentación la puede hacer menos inteligible - y saber quién es el autor de una afirmación puede ser parte del contexto. El principal obstáculo (que es consecuencia de este papel esencial del contexto) es del tipo práctico: sin el contexto, muchos mecanismos de selección que son esenciales para la eficiencia [de la comunicación] no funcionan.

El ejemplo típico sería «Bueno, ahora entiendo por qué A lleva criticando varias semanas de esa forma a B, resulta que B fue su jefe y le despidió hace un año. Ahora encajan las piezas del puzzle. Le criticaría por cualquier cosa, aunque estuviera donando dinero a los pobres.»

Cuestión de reputación

Dicho esto, ¿cómo mantener el anonimato en Internet en estas situaciones? Es muy fácil: procurando que los mensajes contengan toda la información, haciendo que los receptores obtengan información indirecta del autor anónimo y generando un marco de confianza.

Si la persona que envía el mensaje tiene una carrera intachable como autor de mensajes con «mucha señal y poco ruido», nadie puede suplantarle, es alguien que aporta cosas positivas a la comunidad Internet, nunca se le ha pillado en una mentira y sus afirmaciones se confirman de forma consistente de forma rutinaria día tras día, muchos verían los mensajes de ese anónimo con iguales (o mejores ojos) que los de cualquier otro comentarista: al menos conocen parte de su contexto, de sus ideas sobre ciertos temas, sus tendencias, sus opiniones anteriores, pero sin necesidad de conocer su nombre real.

En cambio los mensajes anónimos de personajes «nuevos» que surgen de la nada, sin registro histórico, sin capacidad de generar confianza ni reputación, son sin duda mucho más cuestionables y poco respetables debido al anónimato. Hasta tal punto de que son pasto ideal para el borrado en foros y weblogs sin muchos miramientos. Muchos pueden ser considerados «ruido» porque son mensajes a los que les falta contexto. Eliminando el ruido aumenta la señal en la comunicación de cualquier sistema de discusión (foro, weblog, chat) y se evita la desinformación (información «malintencionada».)

Si bien existen razones legítimas como se ha explicado al principio para el anonimato, esas situaciones suelen ser verdaderamente excepcionales, no algo habitual. Hoy en día el abuso del anonimato sin razones que lo justifiquen ha hecho de éste una herramienta ideal para «molestar sin dar la cara», insultar, amenazar. Cada vez cobra más importancia la reputación y el histórico de las personas (o personalidades) que publican en Internet, ya sea en foros, weblogs o cualquier otro lugar.

Adicionalmente, como hacen los investigadores, basta a veces preguntrase por el interés final de la publicación de un mensaje anónimo. ¿A quién beneficia un mensaje Z publicado por un anónimo? ¿Por qué lo hace? ¿Por qué razón realmente lo está escribiendo como anónimo y no identificándose?

Un poco de lógica aplicada a estas situaciones sacaría probablemente a la luz razones mucho menos complejas (de más bajeza y pobre valor humano) que las que realmente son aplicables a las precauciones que hacen legítimo el uso de los mensajes anónimos.

Actualización: Algunas ideas adicionales sobre esto en Identidad de grupo, anonimato individual con algunos ejemplos y referencias a libros donde se habla de esto.


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Tuesday, November 9, 2010

Blogueros anónimos

Blogueros anónimos

Por... CreatiBea . viernes 16 de julio de 2010

Últimamente ando dándole vueltas a un tema y quiero compartirlo con vosotros:


El anonimato en los blogs.


Y no me refiero a los comentaristas anónimos (eso lo dejamos para otro post) sino a los autores.



Cuando comencé vinividivinvi no me lo planteé mucho, simplemente en ese momento decidí dar la cara, sin pensar mucho más. No le veía ningún inconveniente, claro que por aquel entonces no pensé en los pros y en los contras, simplemente me tiré a la piscina, sin más, dejada llevar por mi carácter un tanto impulsivo. No es que me arrepienta, pero sí es cierto que me he dado cuenta de una cosa: Dar la cara en un blog limita tu libertad de expresión.

Y no me refiero a esos blogueros anónimos que critican y se meten con todo hijo de vecino debajo de una máscara. Esa libertad no la quiero, porque con careta o sin ella, no lo haría. Me refiero a cuando me apetece tratar temas en los que se pueden ver involucradas personas que conoces. Últimamente ya me han dicho varios conocidos.- "Oye de esto no hables en tu blog"- o al contrario:-"Mira, podrías escribir sobre esto, pero dale un enfoque..."-. En estos casos, sí es cierto que he tenido que dejar aparcado algún tema.

Ya no hay vuelta atrás, aquí estoy dando la cara, contenta pero, a veces (no la mayoría), limitada.
¿Qué pensáis?
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Fuente
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Saturday, December 12, 2009

Sobre el anonimato y la ubicación ideológica, en los blogs.

Sobre el anonimato y la ubicación ideológica, en los blogs.

Friday, November 27, 2009
By Hunnapuh
Leyendo algunos comentarios de nuestros amigos me encuentro uno muy interesante de G.Oviedo:




“Una interrogante que siempre la he tenido…
Porque generalmente los blog de izquierda no tienen el nombre del autor?
Podria ud decirmelo? ”

Ya he hablado antes acerca del anonimato en internet, citando a quienes lo defienden y a quienes lo atacan.

En primer lugar creo que es importante aclarar que no solo los blogs de Izquierda son escritos por personajes anónimos, tenemos el caso de El Visitador que es un conocido bloguero de derecha, y recordemos además, todos los blogs de derecha que surgieron con la campala electoral recién pasada como El Narizon, El picahielo, etc., que según dicen las malas lenguas, provenían de una importante empresa de publicidad vinculada al sector arenero que estaba entonces en control del partido; también tenemos Blogueros como los de Blogotepeque que no se pueden considerar de Izquierda, y que algunos de sus miembros mantienen perfil público anónimo.

Por el otro lado tenemos blogs de personas de izquierda como Carlos Abrego, Carlos Sura, Nora Méndez y muchos otros que ahora se me escapan que escriben abiertamente, con su identidad expuesta, manifestando sus simpatías políticas, esto nos lleva a concluir que cada quien tiene sus razones para ocultar o difundir su identidad privada independientemente del espectro ideológico en el que se encuentra ubicado.

Creo que en estos tiempos exponerse públicamente o convertirse en figura pública es un problema, sobre todo si se tocan temas que son suceptibles de contaminarse de ideología y aunque están ya relativamente lejanos los días en que ser abiertamente de oposición o de izquierda, significaba en algunos casos formar parte de la estadística de asesinados y desaparecidos políticos, existen una serie de molestias e incluso de peligros vinculados al hecho de exponerse públicamente, que no compensan los 5 o 10 minutos de fama que podamos desear tener.

En algunos colegios por el azote de las extorsiones, han quitado de sus sitios web toda referencia a nombres y fotografías de su personal y alumnos, esto aplica para todas las redes sociales, ya que lugares como Facebook o Hi5 pueden ser objeto de revisiones minuciosas por parte de redes de extorsionistas y secuestradores.




Tuvimos casi al inicio del blog en su fase colectiva, el caso de una de nuestras amigas que colaboraba con sus escritos que bajó su perfil e incluso dejó de escribir cuando nos comenzaron a caer cierto tipo de amenazas y me recuerdo que en un par de ocasiones me ofrecieron “dar jaque” o “chicharrón”, cosa que lo comenté en el blog en esa ocasión, pero al final no fueron mas que fanfarronadas de parte de los infaltables Trolls, y no cambió en nada mi disposición o inclinación al escribir.

Estas razones nos pueden impulsar a guardar cierto nivel de anonimato y sumado a lo anteriormente expuesto existe el hecho de que en algunos casos el escribir cosas que pueden molestar a grupos de poder puede repercutir en las relaciones laborales, sociales o culturales de las personas, como el caso de un conocido bloguero de derechas auto llamado como: El Visitador quien cuida celosamente su identidad por razones que podemos comprender quienes alguna vez lo hemos leido.

En una sociedad tan polarizada e intolerante como la nuestra resulta de veras molesto verse expuesto al fanatismo enfermizo de algunas personas, que profieren cobardes amenazas amparadas también en el anonimato y que en la mayor parte de casos son incapaces de cumplir, únicamente la utilizan como forma de admedrentar o de provocar, son amenazas que uno puede fácilmente ignorar pero cuando hay familia dependiente que puede sentirse atemorizada e incluso agredida psicológicamente, se debe pensar seriamente antes de lanzarse a la exposición pública y hacer sufrir innecesariamente a familiares y amigos, sobre todo si uno no es diputado ni persona que cuente con seguridad privada o personal.



En mi caso el anonimato es parcial, he estado en un programa de radio con mi nombre y apellido, he asistido a eventos nacionales de blogueros y twiteros, incluso asistí invitado a un congreso en Guatemala, mucha gente me conoce y sabe que escribo y aunque algunos de estos amigos no están de acuerdo en muchos puntos conmigo, eso no interfiere con el aprecio o amistad que podamos mutuamente tener, no vivo del blog y el mismo no es parte de mi vida privada, ambas: El blog y mi vida privada, son dos cosas muy distintas.

Pero no debemos olvidar que el amparo que brinda el anonimato no nos exime de la responsabilidad por lo que publicamos y por eso no nos ocultamos tan celosamente como otros que utilizan el anonimato en forma mas irresponsable, para denigrar, insultar o atacar a personas de la forma mas cobarde y abyecta posible, cuyos ejemplos pueden encontrarse en cualquier cuadrante del espectro ideológico o político, no es privativo de una tendencia, así como no es privativo el anonimato en los blogs de izquierda.
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Fuente: http://hunna.org/2009/11/27/sobre-el-anonimato-y-la-ubicacion-ideologica-en-los-blogs/
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P.S. Ya algunos saben cual es mi opinion sobre este tema... No creo que los hijos de Dios se deben disfrazar como lo hacen los mundanos; Sino ser sinceros para que se nos crean la cosas que creemos, ministramos y profesamos.

Debemos dejar esos juegitos para los niños, y los tramposos. Diga no al embuste!
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.Djemos