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Monday, July 27, 2015

Nuevo estallido de violencia en el Monte del Templo de Jerusalén

INTERNACIONAL

‘Explanada de las Mezquitas’

Nuevo estallido de violencia en el Monte del Templo de Jerusalén

La policía israelí, obligada a entrar en la mezquita Al Aqsa por enfrentamientos durante la fiesta de Tishá Beav, que recuerda la destrucción del Primer y Segundo Templo de Jerusalén.


Imagen del brote de violencia en la Explanada en 2014 / AFP 

La calma que reinaba en la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén (Monte del Templo para los judíos) desde hace meses se vio interrumpida este domingo.

Decenas de jóvenes palestinos se atrincheraron desde el amanecer e intentaron impedir las visitas de judíos al lugar santo musulmán, lo cual provocó la intervención de la policía israelí, que entró en la mezquita Al Aqsa, tercer lugar santo musulmán tras La Meca y Medina, un hecho que ocurre muy raramente. 

Los judíos visitan el lugar durante la fiesta de Tishá Beav, en la que recuerdan la destrucción del Primer y Segundo Templo de Jerusalén y las desgracias posteriores que han castigado a su pueblo.

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Saturday, September 6, 2014

Los hijos y los nietos se habían olvidado del carácter sagrado de la ley de Dios


La ida de Esdras a Jerusalén fué muy oportuna. Era muy necesaria la influencia de su presencia. Su llegada infundió valor y esperanza al corazón de muchos que habían trabajado durante largo tiempo en medio de dificultades. Desde el regreso de la primera compañía de desterrados, bajo la dirección de Zorobabel y Josué, como setenta años antes, se había hecho mucho. Se había acabado el templo y los muros de la ciudad habían sido parcialmente reparados. Sin embargo quedaba todavía mucho por hacer.

Buen número de los que habían regresado a Jerusalén en años anteriores, habían permanecido fieles a Dios mientras vivieron, pero una proporción considerable de los hijos y de los nietos se habían olvidado del carácter sagrado de la ley de Dios. Aun algunos de los hombres a quienes se habían confiado responsabilidades vivían en pecado abierto. Su conducta contribuía mucho a neutralizar los esfuerzos hechos por otros para hacer progresar la causa de Dios; porque mientras se permitía que quedasen sin reprensión las violaciones flagrantes de la ley, la bendición del Cielo no podía descansar sobre el pueblo.


Profetas y Reyes, p.455
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Sunday, July 27, 2014

En Colombia católicos, musulmanes y judíos rezan por la paz en el país y en el mundo






RV - AUDIO Las comunidades católica, judía y musulmana de Colombia, firmaron este martes por primera vez en la historia una declaración conjunta sobre la paz, en el Palacio Arzobispal de Bogotá. El encuentro fue presidido por el cardenal Rubén Salazar Gómez, arzobispo de Bogotá, el rabino Alfredo Goldschmidt y el sheik Ahmad Tayel. El encuentro tuvo momentos de oración, de canto, y durante el mismo se bendijeron y se hicieron entrega de unas placas conmemorativas. El acto finalizó con la firma y proclamación de la declaración interreligiosa, por parte de los representantes de las tres comunidades.

El Secretario adjunto de la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), el padre Pedro Mercado Cepeda explicó que el mensaje es un documento en el que se ha venido trabajando desde hace un tiempo por estas tres comunidades, y en él se comprometen a seguir construyendo de manera conjunta caminos de paz y reconciliación en Colombia y el mundo.

El reverendo Mercado Cepeda añadió que esta iniciativa se da en sintonía con el encuentro sostenido en Roma por el Papa Francisco y los presidentes de Israel Shimon Peres y el mandatario palestino Mahmud Abás, el pasado 8 de junio. De hecho en la apertura de la información publicada en la página web figura una foto de otro histórico momento: el abrazo, al pié del Muro de las Lamentaciones, entre el Papa Francisco, el rabino Abrahán Skorka y el jeque Omar Abboud.

En declaraciones ofrecidas al diario El Tiempo el padre Mercado Cepeda señaló: «Vamos a andar en un camino de diversidad, cada uno con creencias distintas, que reconocemos y respetamos, pero con objetivos comunes como la paz».

ER - RV

Fuente
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Thursday, June 13, 2013

Manifestación en Nueva York en contra del reclutamiento de religiosos

Publicado 12/06/2013 11:01
MUNDO JUDÍO



En una inusual muestra de unidad, varias corrientes de judíos ultra-ortodoxos se unieron en una anifestación masiva en el centro de Manhattan para protestar por los recientes esfuerzos del gobierno israelí de reclutar estudiantes de yeshiva para el ejército.

Incluso las facciones rivales dentro del movimiento jasídico "Satmar" dejaron de lado sus diferencias para organizar la protesta. Los hermanos enemistados, desde el 2006, que pretenden liderar la Satmar, Aharon Teitelbaum y Zalman Leib Teitelbaum, participaron en el acto. 

Los manifestantes clamaban que el esfuerzo de Israel de reclutar a estudiantes de yeshiva viola la libertad de religión y señalaban en pancartas que preferían la cárcel a servir en el ejército sionista.

La marcha que partió de Brooklyn y atravesó Manha-ttan reunió a 30000 personas casi todos hombres en la Foley Square.

Los organizadores hicieron todo lo posible para ocultar los sentimientos anti-sionistas y centrarse sólo en la lucha contra el reclutamiento durante la manifestación que duró dos horas, pero no tuvieron éxito.
Yaakov Shapiro, el orador designado por la comunidad Satmar, dijo que a pesar de que él mismo es anti-sionista, el objetivo de la protesta era evitar el reclutamiento universal y, en sus palabras, salvar a las yeshivas de Israel.

"La razón por la cual hemos sobrevivido más de 2.000 años, es a causa de esas yeshivas", dijo Shapiro. "Nada mantiene la continuidad del pueblo judío. Nada mantiene nuestra supervivencia. Sin la yeshivas estamos extintos como pueblo, y eso es lo que están tratando de hacer. "

Pero el trasfondo antisionista molestó a algunos de los manifestantes. Un hombre ortodoxo de la comunidad sirio-judía en Brooklyn, quien pidió que su nombre no fuera publicado, dijo que vino a la manifestación porque estaba de acuerdo con el mensaje en general, pero se sentía muy incómodo con las señales anti-sionistas que veía.

"No comparto la filosofía de estos manifestantes anti-sionistas", dijo. "La manifestación no es contra el Estado de Israel. Va en contra de determinado miembro de la administración como Yair Lapid, y las nuevas leyes que ahora están implementando".

Un comité de la Knéset aprobó el pasado 29 de mayo un proyecto de ley que obligaría a la mayoría de los hombres ultra-ortodoxos a servir en el ejército y enviaría a la cárcel a los insumisos.

Antes de que comenzara la manifestación, incluso, el Consejo Rabínico de América, que representa la ortodoxia dominante, publicó una declaración condenando la protesta, etiquetada como anti-Israelí.


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Preguntas
Entiendo la situacion, pero... 
¿Si tienen un riña contra sus compatriotas o el estado de Israel protesten fuera de la Embjada de Israel en Washington, o el Consulado de Israel en New York, o delante de las Naciones Unidas?  Pero, para que hacer tanto alboroto en New York en frente de la Corte Suprema de la Ciudad?  ¿Una marcha desde Brooklyn de 30,000 personas - cruzar un puente hacia Manhattan?   ¿Para entonces congregarse en el Centro Civico de New York?    ¿Estaran buscando que el estado de New York decida en este caso?

Arsenio.
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Saturday, March 23, 2013

¿Cómo tú, siendo Judío, me pides á mí de beber, que soy mujer Samaritana?


1 DE manera que como Jesús entendió que los Fariseos habían oído que Jesús hacía y bautizaba más discípulos que Juan,

2 (Aunque Jesús no bautizaba, sino sus discípulos),

3 Dejó á Judea, y fuése otra vez á Galilea.

4 Y era menester que pasase por Samaria.

5 Vino, pues, á una ciudad de Samaria que se llamaba Sichâr, junto á la heredad que Jacob dió á José su hijo.

6 Y estaba allí la fuente de Jacob. Pues Jesús, cansado del camino, así se sentó á la fuente. Era como la hora de sexta.

7 Vino una mujer de Samaria á sacar agua: y Jesús le dice: Dame de beber.

8 (Porque sus discípulos habían ido á la ciudad á comprar de comer.)

9 Y la mujer Samaritana le dice: ¿Cómo tú, siendo Judío, me pides á mí de beber, que soy mujer Samaritana? porque los Judíos no se tratan con los Samaritanos.

10 Respondió Jesús y díjole: Si conocieses el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber: tú pedirías de él, y él te daría agua viva.

11 La mujer le dice: Señor, no tienes con qué sacar la, y el pozo es hondo: ¿de dónde, pues, tienes el agua viva?

12 ¿Eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dió este pozo, del cual él bebió, y sus hijos, y sus ganados?

13 Respondió Jesús y díjole: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá á tener sed;

14 Mas el que bebiere del agua que yo le daré, para siempre no tendrá sed: mas el agua que yo le daré, será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.

15 La mujer le dice: Señor, dame esta agua, para que no tenga sed, ni venga acá á sacar la.

16 Jesús le dice: Ve, llama á tu marido, y ven acá.

17 Respondió la mujer, y dijo: No tengo marido. Dícele Jesús: Bien has dicho, No tengo marido;

18 Porque cinco maridos has tenido: y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad.

19 Dícele la mujer: Señor, paréceme que tú eres profeta.

20 Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalem es el lugar donde es necesario adorar.

21 Dícele Jesús: Mujer, créeme, que la hora viene, cuando ni en este monte, ni en Jerusalem adoraréis al Padre.

22 Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos: porque la salud viene de los Judíos.

23 Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que adoren.

24 Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.

25 Dícele la mujer: Sé que el Mesías ha de venir, el cual se dice el Cristo: cuando él viniere nos declarará todas las cosas.

26 Dícele Jesús: Yo soy, que hablo contigo.

27 Y en esto vinieron sus discípulos, y maravilláronse de que hablaba con mujer; mas ninguno dijo: ¿Qué preguntas? ó, ¿Qué hablas con ella?

28 Entonces la mujer dejó su cántaro, y fué á la ciudad, y dijo á aquellos hombres:

29 Venid, ved un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho: ¿si quizás es éste el Cristo?

30 Entonces salieron de la ciudad, y vinieron á él.

31 Entre tanto los discípulos le rogaban, diciendo: Rabbí, come.

32 Y él les dijo: Yo tengo una comida que comer, que vosotros no sabéis.

33 Entonces los discípulos decían el uno al otro: ¿Si le habrá traído alguien de comer?

34 Díceles Jesús: Mi comida es que haga la voluntad del que me envió, y que acabe su obra.

35 ¿No decís vosotros: Aun hay cuatro meses hasta que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos, y mirad las regiones, porque ya están blancas para la siega.

36 Y el que siega, recibe salario, y allega fruto para vida eterna; para que el que siembra también goce, y el que siega.

37 Porque en esto es el dicho verdadero: Que uno es el que siembra, y otro es el que siega.

38 Yo os he enviado á segar lo que vosotros no labrasteis: otros labraron, y vosotros habéis entrado en sus labores.

39 Y muchos de los Samaritanos de aquella ciudad creyeron en él por la palabra de la mujer, que daba testimonio, diciendo: Que me dijo todo lo que he hecho.

40 Viniendo pues los Samaritanos á él, rogáronle que se quedase allí: y se quedó allí dos días.

41 Y creyeron muchos más por la palabra de él.

42 Y decían á la mujer: Ya no creemos por tu dicho; porque nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente éste es el Salvador del mundo, el Cristo.

43 Y dos días después, salió de allí, y fuése á Galilea.

44 Porque el mismo Jesús dió testimonio de que el profeta en su tierra no tiene honra.

Juan 4
Reina-Valera Antigua (RVA)
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Sunday, March 10, 2013

“¡Ichabod!”, la gloria se alejó


Los jefes romanos procuraron aterrorizar a los judíos para que se rindiesen. A los que eran apresados resistiendo, los azotaban, los atormentaban y los crucificaban frente a los muros de la ciudad. Centenares de ellos eran así ejecutados cada día, y el horrendo proceder continuó hasta que a lo largo del valle de Josafat y en el Calvario se erigieron tantas cruces que apenas dejaban espacio para pasar entre ellas. Así fue castigada aquella temeraria imprecación que lanzara el pueblo en el tribunal de Pilato, al exclamar: “¡Recaiga su sangre sobre nosotros, y sobre nuestros hijos!” Mateo 27:25 (VM). 

De buen grado hubiera Tito hecho cesar tan terribles escenas y ahorrado a Jerusalén la plena medida de su condenación. Le horrorizaba ver los montones de cadáveres en los valles. Como obsesionado, miraba desde lo alto del Monte de los Olivos el magnífico templo y dio la orden de que no se tocara una sola de sus piedras. Antes de hacer la tentativa de apoderarse de esa fortaleza, dirigió un fervoroso llamamiento a los jefes judíos para que no le obligasen a profanar con sangre el lugar sagrado. Si querían salir a pelear en cualquier otro sitio, ningún romano violaría la santidad del templo. Josefo mismo, en elocuentísimo discurso, les rogó que se entregasen, para salvarse a sí mismos, a su ciudad y su lugar de culto. Pero respondieron a sus palabras con maldiciones, y arrojaron dardos a su último mediador humano mientras alegaba con ellos. Los judíos habían rechazado las súplicas del Hijo de Dios, y ahora cualquier otra instancia o amonestación no podía obtener otro resultado que inducirlos a resistir hasta el fin. Vanos fueron los esfuerzos de Tito para salvar el templo. Uno mayor que él había declarado que no quedaría piedra sobre piedra que no fuese derribada.

La ciega obstinación de los jefes judíos y los odiosos crímenes perpetrados en el interior de la ciudad sitiada excitaron el horror y la indignación de los romanos, y finalmente Tito dispuso tomar el templo por asalto. Resolvió, sin embargo, que si era posible evitaría su destrucción. Pero sus órdenes no fueron obedecidas. A la noche, cuando se había retirado a su tienda para descansar, los judíos hicieron una salida desde el templo y atacaron a los soldados que estaban afuera. Durante la lucha, un soldado romano arrojó al pórtico por una abertura un leño encendido, e inmediatamente ardieron los aposentos enmaderados de cedro que rodeaban el edificio santo. Tito acudió apresuradamente, seguido por sus generales y legionarios, y ordenó a los soldados que apagasen las llamas. Sus palabras no fueron escuchadas. Furiosos, los soldados arrojaban teas encendidas en las cámaras contiguas al templo y con sus espadas degollaron a gran número de los que habían buscado refugio allí. La sangre corría como agua por las gradas del templo. Miles y miles de judíos perecieron. Por sobre el ruido de la batalla, se oían voces que gritaban: “¡Ichabod!”, la gloria se alejó.


El Conflicto de los Siglos, p.31
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Saturday, March 9, 2013

Su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos


11 Y Jesús estuvo delante del presidente; y el presidente le preguntó, diciendo: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Y Jesús le dijo: Tú lo dices.

12 Y siendo acusado por los príncipes de los sacerdotes, y por los ancianos, nada respondió.

13 Pilato entonces le dice: ¿No oyes cuántas cosas testifican contra tí?

14 Y no le respondió ni una palabra; de tal manera que el presidente se maravillaba mucho,

15 Y en el día de la fiesta acostumbraba el presidente soltar al pueblo un preso, cual quisiesen.

16 Y tenían entonces un preso famoso que se llamaba Barrabás.

17 Y juntos ellos, les dijo Pilato; ¿Cuál queréis que os suelte? ¿á Barrabás ó á Jesús que se dice el Cristo?

18 Porque sabía que por envidia le habían entregado.

19 Y estando él sentado en el tribunal, su mujer envió á él, diciendo: No tengas que ver con aquel justo; porque hoy he padecido muchas cosas en sueños por causa de él.

20 Mas los príncipes de los sacerdotes y los ancianos, persuadieron al pueblo que pidiese á Barrabás, y á Jesús matase.

21 Y respondiendo el presidente les dijo: ¿Cuál de los dos queréis que os suelte? Y ellos dijeron: á Barrabás.

22 Pilato les dijo: ¿Qué pues haré de Jesús que se dice el Cristo? Dícenle todos: Sea crucificado.

23 Y el presidente les dijo: Pues ¿qué mal ha hecho? Mas ellos gritaban más, diciendo: Sea crucificado.

24 Y viendo Pilato que nada adelantaba, antes se hacía más alboroto, tomando agua se lavó las manos delante del pueblo, diciendo: Inocente soy yo de la sangre de este justo veréis lo vosotros.

25 Y respondiendo todo el pueblo, dijo: Su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos.

26 Entonces les soltó á Barrabás: y habiendo azotado á Jesús, le entregó para ser crucificado.

Mateo 27:11-27

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Saturday, December 29, 2012

falsas reformas



Muchos miran con horror la conducta seguida por los judíos al rechazar a Cristo y crucificarle; y cuando leen la historia del trato vergonzoso que recibió, piensan que le aman, y que no le habrían negado como lo negó Pedro, ni le habrían crucificado como lo hicieron los judíos. Pero Dios, quien lee en el corazón de todos, probó aquel amor hacia Jesús que ellos profesaban tener. Todo el cielo observó con el más profundo interés la recepción otorgada al mensaje del primer ángel. Pero muchos que profesaban amar a Jesús, y que derramaban lágrimas al leer la historia de la cruz, se burlaron de las buenas nuevas de su venida. En vez de recibir el mensaje con alegría, declararon que era un engaño. Aborrecieron a aquellos que amaban su aparición y los expulsaron de las iglesias. Los que rechazaron el primer mensaje no pudieron recibir beneficio del segundo; tampoco pudo beneficiarles el clamor de media noche, que había de prepararlos para entrar con Jesús por la fe en el lugar santísimo del santuario celestial. Y por haber rechazado los dos mensajes anteriores, entenebrecieron de tal manera su entendimiento que no pueden ver luz alguna en el mensaje del tercer ángel, que muestra el camino que lleva al lugar santísimo. Vi que así como los judíos crucificaron a Jesús, las iglesias nominales han crucificado estos mensajes y por lo tanto no tienen conocimiento del camino que lleva al santísimo, ni pueden ser beneficiados por la intercesión que Jesús realiza allí. Como los judíos, que ofrecieron sus sacrificios inútiles, ofrecen ellos sus oraciones inútiles al departamento que Jesús abandonó; y Satanás, a quien agrada el engaño, asume un carácter religioso y atrae hacia sí la atención de esos cristianos profesos, obrando con su poder, sus señales y prodigios mentirosos, para sujetarlos en su lazo. A algunos los engaña de una manera; y a otros, de otra. Tiene diferentes seducciones preparadas para afectar diferentes mentalidades. Algunos consideran con horror un engaño, mientras que reciben otro con facilidad. Satanás seduce a algunos con el espiritismo. También viene como ángel de luz y difunde su influencia sobre la tierra por medio de falsas reformas. Las iglesias se alegran, y consideran que Dios está obrando en su favor de una manera maravillosa, cuando se trata de los efectos de otro espíritu. La excitación se apagará y dejará al mundo y a la iglesia en peor condición que antes.

Vi que Dios tiene hijos sinceros entre los adventistas nominales y las iglesias caídas, y antes que sean derramadas las plagas, los ministros y la gente serán invitados a salir de esas iglesias y recibirán gustosamente la verdad. Satanás lo sabe; y antes que se dé el fuerte pregón del tercer ángel, despierta excitación en aquellas organizaciones religiosas, a fin de que los que rechazaron la verdad piensen que Dios los acompaña. Satanás espera engañar a los sinceros e inducirlos a creer que Dios sigue obrando en favor de las iglesias. Pero la luz resplandecerá, y todos los que tengan corazón sincero dejarán a las iglesias caídas, y se decidirán por el residuo.


Primeros Escritos, p. 260, 261.
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Saturday, December 22, 2012

Si á mí me conocieseis, á mi Padre también conocierais.


Juan 8

Reina-Valera Antigua (RVA)


1 Y JESUS se fué al monte de las Olivas.

2 Y por la mañana volvió al templo, y todo el pueblo vino á él: y sentado él, los enseñaba.

3 Entonces los escribas y los Fariseos le traen una mujer tomada en adulterio; y poniéndola en medio,

4 Dícenle: Maestro, esta mujer ha sido tomada en el mismo hecho, adulterando;

5 Y en la ley Moisés nos mandó apedrear á las tales: tú pues, ¿qué dices?

6 Mas esto decían tentándole, para poder acusarle. Empero Jesús, inclinado hacia abajo, escribía en tierra con el dedo.

7 Y como perseverasen preguntándole, enderezóse, y díjoles: El que de vosotros esté sin pecado, arroje contra ella la piedra el primero.

8 Y volviéndose á inclinar hacia abajo, escribía en tierra.

9 Oyendo, pues, ellos, redargüidos de la conciencia, salíanse uno á uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros: y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio.

10 Y enderezándose Jesús, y no viendo á nadie más que á la mujer, díjole: ¿Mujer, dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te ha condenado?

11 Y ella dijo: Señor, ninguno. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno: vete, y no peques más.

12 Y hablóles Jesús otra vez, diciendo: Yo soy la luz del mundo: el que me sigue, no andará en tinieblas, mas tendrá la lumbre de la vida.

13 Entonces los Fariseos le dijeron: Tú de ti mismo das testimonio: tu testimonio no es verdadero.

14 Respondió Jesús, y díjoles: Aunque yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio es verdadero, porque sé de dónde he venido y á dónde voy; mas vosotros no sabéis de dónde vengo, y á dónde voy.

15 Vosotros según la carne juzgáis; mas yo no juzgo á nadie.

16 Y si yo juzgo, mi juicio es verdadero; porque no soy solo, sino yo y el que me envió, el Padre.

17 Y en vuestra ley está escrito que el testimonio de dos hombres es verdadero.

18 Yo soy el que doy testimonio de mí mismo: y da testimonio de mí el que me envió, el Padre.


19 Y decíanle: ¿Dónde está tu Padre? Respondió Jesús: Ni á mí me conocéis, ni á mi Padre; si á mí me conocieseis, á mi Padre también conocierais.

20 Estas palabras habló Jesús en el lugar de las limosnas, enseñando en el templo: y nadie le prendió; porque aun no había venido su hora.

21 Y díjoles otra vez Jesús: Yo me voy, y me buscaréis, mas en vuestro pecado moriréis: á donde yo voy, vosotros no podéis venir.

22 Decían entonces los Judíos: ¿Hase de matar á sí mismo, que dice: A donde yo voy, vosotros no podéis venir?

23 Y decíales: Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba; vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo.

24 Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados: porque si no creyereis que yo soy, en vuestros pecados moriréis.


25 Y decíanle: ¿Tú quién eres? Entonces Jesús les dijo: El que al principio también os he dicho.

26 Muchas cosas tengo que decir y juzgar de vosotros: mas el que me envió, es verdadero: y yo, lo que he oído de él, esto hablo en el mundo.


27 Mas no entendieron que él les hablaba del Padre.

28 Díjoles pues, Jesús: Cuando levantareis al Hijo del hombre, entonces entenderéis que yo soy, y que nada hago de mí mismo; mas como el Padre me enseñó, esto hablo.

29 Porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre; porque yo, lo que á él agrada, hago siempre.


30 Hablando él estas cosas, muchos creyeron en él.

31 Y decía Jesús á los Judíos que le habían creído: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos;

32 Y conoceréis la verdad, y la verdad os libertará.


33 Y respondiéronle: Simiente de Abraham somos, y jamás servimos á nadie: ¿cómo dices tú: Seréis libres?

34 Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, es siervo de pecado.

35 Y el siervo no queda en casa para siempre: el hijo queda para siempre.

36 Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.

37 Sé que sois simiente de Abraham, mas procuráis matarme, porque mi palabra no cabe en vosotros.

38 Yo hablo lo que he visto cerca del Padre; y vosotros hacéis lo que habéis oído cerca de vuestro padre.


39 Respondieron y dijéronle: Nuestro padre es Abraham. Díceles Jesús: Si fuerais hijos de Abraham, las obras de Abraham harías.

40 Empero ahora procuráis matarme, hombre que os he hablado la verdad, la cual he oído de Dios: no hizo esto Abraham.

41 Vosotros hacéis las obras de vuestro padre. Dijéronle entonces: Nosotros no somos nacidos de fornicación; un padre tenemos, que es Dios.


42 Jesús entonces les dijo: Si vuestro padre fuera Dios, ciertamente me amaríais: porque yo de Dios he salido, y he venido; que no he venido de mí mismo, mas él me envió.

43 ¿Por qué no reconocéis mi lenguaje? porque no podéis oir mi palabra.

44 Vosotros de vuestro padre el diablo sois, y los deseos de vuestro padre queréis cumplir. Él, homicida ha sido desde el principio, y no permaneció en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.


45 Y porque yo digo verdad, no me creéis.

46 ¿Quién de vosotros me redarguye de pecado? Pues si digo verdad, ¿por qué vosotros no me creéis?

47 El que es de Dios, las palabras de Dios oye: por esto no las oís vosotros, porque no sois de Dios.


48 Respondieron entonces los Judíos, y dijéronle: ¿No decimos bien nosotros, que tú eres Samaritano, y tienes demonio?

49 Respondió Jesús: Yo no tengo demonio, antes honro á mi Padre; y vosotros me habéis deshonrado.

50 Y no busco mi gloria: hay quien la busque, y juzgue.

51 De cierto, de cierto os digo, que el que guardare mi palabra, no verá muerte para siempre.


52 Entonces los Judíos le dijeron: Ahora conocemos que tienes demonio. Abraham murió, y los profetas, y tú dices: El que guardare mi palabra, no gustará muerte para siempre.

53 ¿Eres tú mayor que nuestro padre Abraham, el cual murió? y los profetas murieron: ¿quién te haces á ti mismo?

54 Respondió Jesús: Si yo me glorifico á mí mismo, mi gloria es nada: mi Padre es el que me glorifica; el que vosotros decís que es vuestro Dios;

55 Y no le conocéis: mas yo le conozco; y si dijere que no le conozco, seré como vosotros mentiroso: mas le conozco, y guardo su palabra.

56 Abraham vuestro padre se gozó por ver mi día; y lo vió, y se gozó.


57 Dijéronle entonces los Judíos: Aun no tienes cincuenta años, ¿y has visto á Abraham?

58 Díjoles Jesús: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy.

59 Tomaron entonces piedras para tirarle: mas Jesús se encubrió, y salió del templo; y atravesando por medio de ellos, se fué.


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Friday, March 23, 2012

¿Y quién sabe si para esta hora te han hecho llegar al reino?


Ester 4


1.LUEGO que supo Mardochêo todo lo que se había hecho, rasgó sus vestidos, y vistióse de saco y de ceniza, y fuése por medio de la ciudad clamando con grande y amargo clamor.

2 Y vino hasta delante de la puerta del rey: porque no era lícito pasar adentro de la puerta del rey con vestido de saco.

3 Y en cada provincia y lugar donde el mandamiento del rey y su decreto llegaba, tenían los Judíos grande luto, y ayuno, y lloro, y lamentación: saco y ceniza era la cama de muchos.

4 Y vinieron las doncellas de Esther y sus eunucos, y dijéronselo: y la reina tuvo gran dolor, y envió vestidos para hacer vestir á Mardochêo, y hacerle quitar el saco de sobre él; mas él no los recibió.

5 Entonces Esther llamó á Atach, uno de los eunucos del rey, que él había hecho estar delante de ella, y mandólo á Mardochêo, con orden de saber qué era aquello, y por qué.

6 Salió pues Atach á Mardochêo, á la plaza de la ciudad que estaba delante de la puerta del rey.

7 Y Mardochêo le declaró todo lo que le había acontecido, y dióle noticia de la plata que Amán había dicho que pesaría para los tesoros del rey por razón de los Judíos, para destruirlos.

8 Dióle también la copia de la escritura del decreto que había sido dado en Susán para que fuesen destruídos, á fin de que la mostrara á Esther y se lo declarase, y le encargara que fuese al rey á suplicarle, y á pedir delante de él por su pueblo.

9 Y vino Atach, y contó á Esther las palabra de Mardochêo.

10 Entonces Esther dijo á Atach, y mandóle decir á Mardochêo:

11 Todos los siervos del rey, y el pueblo de las provincias del rey saben, que cualquier hombre ó mujer que entra al rey al patio de adentro sin ser llamado, por una sola ley ha de morir: salvo aquel á quien el rey extendiere el cetro de oro, el cual vivirá: y yo no he sido llamada para entrar al rey estos treinta días.

12 Y dijeron á Mardochêo las palabras de Esther.

13 Entonces dijo Mardochêo que respondiesen á Esther: No pienses en tu alma, que escaparás en la casa del rey más que todos los Judíos:

14 Porque si absolutamente callares en este tiempo, respiro y libertación tendrán los Judíos de otra parte; mas tú y la casa de tu padre pereceréis. ¿Y quién sabe si para esta hora te han hecho llegar al reino?

15 Y Esther dijo que respondiesen á Mardochêo:

16 Ve, y junta á todos los Judíos que se hallan en Susán, y ayunad por mí, y no comáis ni bebáis en tres días, noche ni día: yo también con mis doncellas ayunaré igualmente, y así entraré al rey, aunque no sea conforme á la ley; y si perezco, que perezca.

17 Entonces se fué Mardochêo, é hizo conforme á todo lo que le mandó Esther.


Thursday, January 12, 2012

¿Infiltación Judía en la Iglesia?

Un tiempo atras escuche una opinion sobre la infiltración Judía.

Esta fue la primera vez que oi algo semejante, pues recuerdo que despues de la Reconquista de España, los Judíos fueron obligados a convertirse al Catolicismo o emigrar. Muchos abandonaron el pais, y otros se convirtieron Catolicos; Pero, a estos le llamaron despectivamente "Marranos".


Veamos ahora a que se refieren los que comparten este punto de vista:


VIERNES 30 DE JULIO DE 2010

LA INFILTRACIÓN JUDÍA EN LA IGLESIA



Inevitablemente y a pesar del gran secreto, muchos reyes y gobiernos de naciones que hospedaron a colonias judías fueron descubriendo que llegaban con el propósito de explotar, conquistar y regir a los pueblos anfitriones. Para defender a sus naturales, muchos gobiernos debieron prohibirles acceder a grados militares en los ejércitos locales o a posiciones de gobierno, pero como esto no fue suficiente, hubo que recurrir muchas veces al inevitable expediente de desterrarlos del país que los había acogido.

Los judíos que abusaban de su religión para fines políticos, alegando discriminación racial y/o religiosa, trataban de evitar las medidas que se tomaban contra ellos. Cuando estas maniobras no daban resultado, acudían a la simulación. En efecto, fingían abandonar la nación y la religión judías para convertirse en ciudadanos del país huésped y en profesantes de su religión, e iban más allá, hasta el punto de cambiar sus nombres y apellidos judíos por los corrientes del país que pretendían conquistar.

Estos ciudadanos aparentemente normales, siguen siendo criptojudíos, asisten a sinagogas escondidas en casas particulares y no dejan de obedecer ciegamente a sus dirigentes. Las familias de estos judíos secretos practican públicamente la religión del país anfitrión y envían sus hijos a las mismas escuelas de sus nuevos conciudadanos, pero una vez llegan a cierta edad, son iniciados en los secretos sionistas y deben pronunciar juramentos de obediencia y secreto, cuya violación es castigada a veces con la muerte, hasta en forma de tortura.

En su obra, Complot contra la Iglesia, Maurice Pinay en las pp. 137, 138,., afirma lo siguiente:


LA INFILTRACIÓN JUDÍA EN EL CLERO

27 MARZO, 2011

El presente capítulo tiene por objeto estudiar la forma en que los falsos cristianos criptojudíos acostumbran realizar su infiltración en el clero de la Iglesia.

Para conquistar al mundo cristiano, el imperialismo judaico consideró indispensable dominar a su principal baluarte, la Iglesia de Cristo, empleando para ello diversas tácticas que variaron desde los ataques frontales hasta las infiltraciones. El arma favorita de la quinta columna consistió en introducir en las filas del clero a jóvenes cristianos descendientes de judíos que practicaban en secreto el judaísmo, para que una vez ordenados sacerdotes trataran de ir escalando las jerarquías de la Santa Iglesia –ya fuera en el clero secular o en las órdenes religiosas- con el fin de usar luego las posiciones adquiridas dentro de la clerecía en perjuicio de la Iglesia y en beneficio del judaísmo y de sus planes de conquista, así como de sus movimientos heréticos o revolucionarios. En tan delicadas tareas de infiltración, el judaísmo subterráneo emplea jovencitos dotados no sólo de gran religiosidad. Sino de una gran mística y fanatismo de la religión judía y deben estar resueltos a dar su vida por la causa del Dios de Israel y del pueblo escogido.

En el judaísmo abunda esta clase de místicos; y a ellos se deben principalmente los grandes triunfos que ha ido logrando el imperialismo teológico de los hebreos, porque el niño o joven que ingresa en los seminarios del clero cristiano, sabe que va a desempeñar la más santa labor de destrucción contra el enemigo capital del pueblo escogido: el cristianismo, y de manera especial la Iglesia Católica. Sabe que con las actividades que realice, al destruir o debilitar las defensas de la Cristiandad, facilita el cumplimiento de la “voluntad divina”, favoreciendo la consecución del dominio de Israel sobre la Tierra. El clérigo falso cristiano, criptojudío, está realizando –según su criterio-una empresa santa que además le asegura la salvación eterna.

Cuanto mayores males pueda causar a la Iglesia como sacerdote, fraile, canónigo, prior de convento, provincial, obispo, arzobispo o cardenal, mayores méritos tiene –según los israelitas- a los ojos de Dios y de su pueblo escogido. Se puede asegurar que esta legión de místicos y fanáticos criptojudíos fueron los que lograron, a la postre, quebrar la supremacía de la Santa Iglesia en la Edad media, facilitando después el triunfo de las herejías en el siglo XVI, y el de los movimientos revolucionarios judeo-masónicos o judeo-comunistas en los tiempos modernos. La quinta columna judía en el clero es, por lo tanto, uno de los pilares básicos del judaísmo internacional. Los fines que persigue la infiltración de los criptojudíos en el clero son explicados claramente en un interesante documento que dio a la publicidad en Francia el abate Chabauty y que cita el señor Arzobispo de Port-Louis, Monseñor León Meurin, S. J. Se trata de una carta del jefe secreto de los judíos internacionales, radicado a fines del siglo XV en Constantinopla, dirigida a los hebreos de Francia dándoles instrucciones, en contestación a una carta anterior que Chamor, rabino de Arlés, le había dirigido solicitándolas. Este documento cayó en manos de las autoridades francesas y el abate Chabauty lo dio a la publicidad. La carta dice textualmente:


http://eccechristianus.wordpress.com/2011/03/27/la-infiltracion-judia-en-el-clero/


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Al revisar ligeramente estos dos articulos reconozco esto: Primero noto que son puntos de vista de personas ultra-Catolicos. Tambien, me sorprende que se olvide que los Judios conversos acceptaron la fe que se le habia ofrecido. Esto me hace pensar;

¿ Como que infiltración? ¿No fue una invitacion a unirse a la santa fe lo que se le propuso a los Judios Ibericos? ¿O, tener que abadonar el pais o morir?

No soy ni Judio , ni Catolico. Tampoco defiendo a uno, u otro.
Pero, si veo un prejuicio en contra de los Judios en este punto de vista. Cualquiera que lea estos articulos y analize este tema en relacion con la historia notara que lo que se le llama La Infiltración Judía es un invento.

Los individuos que promueven estas opiniones tienen como meta injuriar a los Judios, y su agenda oculta es evangelizar el mundo con el Catolicismo. Examine los articulos mencionados y vera a que me refiero.
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Arsenio.
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Tuesday, January 3, 2012

La Historia Se Repite

Los judíos se habían separado tanto de Dios por causa de sus malas obras, que los ángeles no les podían transmitir las nuevas del advenimiento del niño Redentor. Dios eligió a los sabios de Oriente para que cumplieran su voluntad...

Las iglesias de nuestro tiempo están buscando la grandeza mundana y están tan poco dispuestas a ver la luz de las profecías y a recibir la evidencia de su cumplimiento, que muestran que Cristo muy pronto vendrá, como los judíos con respecto a su primer advenimiento. Esperaban el reino temporal y triunfante del Mesías en Jerusalén. Los profesos cristianos de nuestra época esperan la prosperidad temporal de la iglesia, manifestada en la conversión del mundo, y el gozo del milenio temporal.

MARANATA: EL SEÑOR VIENE, p.9.


Y Jesús, tomando á los doce, les dijo: He aquí subimos á Jerusalem, y serán cumplidas todas las cosas que fueron escritas por los profetas, del Hijo del hombre.

Porque será entregado á las gentes, y será escarnecido, é injuriado, y escupido.

Y después que le hubieren azotado, le matarán: mas al tercer día resucitará.

Pero ellos nada de estas cosas entendían, y esta palabra les era encubierta, y no entendían lo que se decía. ---

Empero cuando el Hijo del hombre viniere, ¿hallará fe en la tierra?


Lucas 18:31-34, 8.


Wednesday, July 20, 2011

El niño judío descuartizado en Nueva York fue drogado y asfixiado

SUCESOS | El asesinato ha conmocionado a la ciudad



Un anuncio con el rostro Leiby Kletzky colocado en una estación de metro en Nueva York. | AP

El menor de ocho años fue drogado con múltiples medicamentos
Así lo detalló en un comunicado el Instituto Forense de Nueva York
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Efe | Nueva York
Actualizado miércoles 20/07/2011 22:32 horas

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El niño judío de ocho años que fue encontrado descuartizado en el barrio neoyorquino de Brooklyn, cuyo asesinato ha conmocionado a la ciudad, fue drogado con múltiples medicamentos y después asfixiado por su agresor, detalló este miércoles en un comunicado el Instituto Forense de Nueva York.

En un breve informe forense se detalla que el niño, Leiby Kletzky, fue intoxicado por los efectos combinados de ciclobenzaprina (relajante muscular), quetiapina (antiséptico), hidrocodona y acetaminofeno (analgésicos), para después ser asfixiado.

El miércoles de la semana pasada la policía detuvo a Levi Aron, también judío ortodoxo, tras encontrar en la nevera de su apartamento parte de los restos del cadáver descuartizado del niño, que llevaba dos días en paradero desconocido, junto a varios cuchillos ensangrentados.

Horas más tarde los investigadores localizaron en un contenedor de basura del barrio de Sunset Park, a unos cuatro kilómetros de la vivienda del sospechoso, una maleta con restos humanos envueltos en bolsas de plástico.

Aron, a quien la Fiscalía de Brooklyn presentó cargos de asesinato un día después de la detención, declaró en una confesión por escrito a la que tuvo acceso la cadena de televisión NBC que entendía que lo que hizo "puede estar mal" y que sentía "el daño causado".

En esa confesión el acusado detalló que el niño le paró el lunes de la semana pasada en la calle para pedirle ayuda porque estaba perdido y él le ofreció acompañarle a casa, pero después cambió de opinión y se lo llevó a una boda a las afueras de la ciudad.

Siempre según esa confesión, el niño se quedó dormido y pasó la noche en el apartamento de Aron. A la mañana siguiente, se quedó "viendo la televisión" mientras él se marchó a trabajar.

Cuando más tarde regresó al domicilio y descubrió que había tanta gente buscando al menor le entró un ataque de "pánico" y le mató, según el testimonio del acusado, que ha sido colocado bajo la vigilancia de la unidad antisuicidios penitenciaria.

"Tenía miedo de llevarle de vuelta a su casa. Entonces fui por una toalla para ahogarle en la habitación. Él trató de defenderse un poco hasta que dejó de respirar", indicó el acusado, de 35 años, en esa confesión por escrito.

El asesinato del niño conmocionó a toda la ciudad de Nueva York, pero especialmente a la comunidad judía ortodoxa de Borough Park, el barrio donde vivía el menor, que se congregó el miércoles de la semana pasada para acompañar a la familia en el funeral por el pequeño.

Fuente
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Sunday, May 29, 2011

Si fuerais hijos de Abraham, las obras de Abraham harías


Juan 8

1Y JESUS se fué al monte de las Olivas.

2Y por la mañana volvió al templo, y todo el pueblo vino á él: y sentado él, los enseñaba.

3Entonces los escribas y los Fariseos le traen una mujer tomada en adulterio; y poniéndola en medio,

4Dícenle: Maestro, esta mujer ha sido tomada en el mismo hecho, adulterando;

5Y en la ley Moisés nos mandó apedrear á las tales: tú pues, ¿qué dices?

6Mas esto decían tentándole, para poder acusarle. Empero Jesús, inclinado hacia abajo, escribía en tierra con el dedo.

7Y como perseverasen preguntándole, enderezóse, y díjoles: El que de vosotros esté sin pecado, arroje contra ella la piedra el primero.

8Y volviéndose á inclinar hacia abajo, escribía en tierra.

9Oyendo, pues, ellos, redargüidos de la conciencia, salíanse uno á uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros: y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio.

10Y enderezándose Jesús, y no viendo á nadie más que á la mujer, díjole: ¿Mujer, dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te ha condenado?

11Y ella dijo: Señor, ninguno. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno: vete, y no peques más.

12Y hablóles Jesús otra vez, diciendo: Yo soy la luz del mundo: el que me sigue, no andará en tinieblas, mas tendrá la lumbre de la vida.

13Entonces los Fariseos le dijeron: Tú de ti mismo das testimonio: tu testimonio no es verdadero.

14Respondió Jesús, y díjoles: Aunque yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio es verdadero, porque sé de dónde he venido y á dónde voy; mas vosotros no sabéis de dónde vengo, y á dónde voy.

15Vosotros según la carne juzgáis; mas yo no juzgo á nadie.

16Y si yo juzgo, mi juicio es verdadero; porque no soy solo, sino yo y el que me envió, el Padre.

17Y en vuestra ley está escrito que el testimonio de dos hombres es verdadero.

18Yo soy el que doy testimonio de mí mismo: y da testimonio de mí el que me envió, el Padre.

19Y decíanle: ¿Dónde está tu Padre? Respondió Jesús: Ni á mí me conocéis, ni á mi Padre; si á mí me conocieseis, á mi Padre también conocierais.

20Estas palabras habló Jesús en el lugar de las limosnas, enseñando en el templo: y nadie le prendió; porque aun no había venido su hora.

21Y díjoles otra vez Jesús: Yo me voy, y me buscaréis, mas en vuestro pecado moriréis: á donde yo voy, vosotros no podéis venir.

22Decían entonces los Judíos: ¿Hase de matar á sí mismo, que dice: A donde yo voy, vosotros no podéis venir?

23Y decíales: Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba; vosotros sois de este mundo, yo no soy de este mundo.

24Por eso os dije que moriréis en vuestros pecados: porque si no creyereis que yo soy, en vuestros pecados moriréis.

25Y decíanle: ¿Tú quién eres? Entonces Jesús les dijo: El que al principio también os he dicho.

26Muchas cosas tengo que decir y juzgar de vosotros: mas el que me envió, es verdadero: y yo, lo que he oído de él, esto hablo en el mundo.

27Mas no entendieron que él les hablaba del Padre.

28Díjoles pues, Jesús: Cuando levantareis al Hijo del hombre, entonces entenderéis que yo soy, y que nada hago de mí mismo; mas como el Padre me enseñó, esto hablo.

29Porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre; porque yo, lo que á él agrada, hago siempre.

30Hablando él estas cosas, muchos creyeron en él.

31Y decía Jesús á los Judíos que le habían creído: Si vosotros permaneciereis en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos;

32Y conoceréis la verdad, y la verdad os libertará.

33Y respondiéronle: Simiente de Abraham somos, y jamás servimos á nadie: ¿cómo dices tú: Seréis libres?

34Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, es siervo de pecado.

35Y el siervo no queda en casa para siempre: el hijo queda para siempre.

36Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.

37Sé que sois simiente de Abraham, mas procuráis matarme, porque mi palabra no cabe en vosotros.

38Yo hablo lo que he visto cerca del Padre; y vosotros hacéis lo que habéis oído cerca de vuestro padre.

39Respondieron y dijéronle: Nuestro padre es Abraham. Díceles Jesús: Si fuerais hijos de Abraham, las obras de Abraham harías.

40Empero ahora procuráis matarme, hombre que os he hablado la verdad, la cual he oído de Dios: no hizo esto Abraham.

41Vosotros hacéis las obras de vuestro padre. Dijéronle entonces: Nosotros no somos nacidos de fornicación; un padre tenemos, que es Dios.

42Jesús entonces les dijo: Si vuestro padre fuera Dios, ciertamente me amaríais: porque yo de Dios he salido, y he venido; que no he venido de mí mismo, mas él me envió.

43¿Por qué no reconocéis mi lenguaje? porque no podéis oir mi palabra.

44Vosotros de vuestro padre el diablo sois, y los deseos de vuestro padre queréis cumplir. Él, homicida ha sido desde el principio, y no permaneció en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla; porque es mentiroso, y padre de mentira.

45Y porque yo digo verdad, no me creéis.

46¿Quién de vosotros me redarguye de pecado? Pues si digo verdad, ¿por qué vosotros no me creéis?

47El que es de Dios, las palabras de Dios oye: por esto no las oís vosotros, porque no sois de Dios.

48Respondieron entonces los Judíos, y dijéronle: ¿No decimos bien nosotros, que tú eres Samaritano, y tienes demonio?

49Respondió Jesús: Yo no tengo demonio, antes honro á mi Padre; y vosotros me habéis deshonrado.

50Y no busco mi gloria: hay quien la busque, y juzgue.

51De cierto, de cierto os digo, que el que guardare mi palabra, no verá muerte para siempre.

52Entonces los Judíos le dijeron: Ahora conocemos que tienes demonio. Abraham murió, y los profetas, y tú dices: El que guardare mi palabra, no gustará muerte para siempre.

53¿Eres tú mayor que nuestro padre Abraham, el cual murió? y los profetas murieron: ¿quién te haces á ti mismo?

54Respondió Jesús: Si yo me glorifico á mí mismo, mi gloria es nada: mi Padre es el que me glorifica; el que vosotros decís que es vuestro Dios;

55Y no le conocéis: mas yo le conozco; y si dijere que no le conozco, seré como vosotros mentiroso: mas le conozco, y guardo su palabra.

56Abraham vuestro padre se gozó por ver mi día; y lo vió, y se gozó.

57Dijéronle entonces los Judíos: Aun no tienes cincuenta años, ¿y has visto á Abraham?

58Díjoles Jesús: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy.

59Tomaron entonces piedras para tirarle: mas Jesús se encubrió, y salió del templo; y atravesando por medio de ellos, se fué.
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Thursday, March 10, 2011

"Su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos"


Mateo 27


1Y VENIDA la mañana, entraron en consejo todos los príncipes de los sacerdotes, y los ancianos del pueblo, contra Jesús, para entregarle á muerte.
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2Y le llevaron atado, y le entregaron á Poncio Pilato presidente.

3Entonces Judas, el que le había entregado, viendo que era condenado, volvió arrepentido las treinta piezas de plata á los príncipes de los sacerdotes y á los ancianos,

4Diciendo: Yo he pecado entregando la sangre inocente. Mas ellos dijeron: ¿Qué se nos da á nosotros? Viéras lo tú.

5Y arrojando las piezas de plata en el templo, partióse; y fué, y se ahorcó.

6Y los príncipes de los sacerdotes, tomando las piezas de plata, dijeron: No es lícito echarlas en el tesoro de los dones, porque es precio de sangre.

7Mas habido consejo, compraron con ellas el campo del alfarero, por sepultura para los extranjeros.

8Por lo cual fué llamado aquel campo, Campo de sangre, hasta el día de hoy.

9Entonces se cumplió lo que fué dicho por el profeta Jeremías, que dijo: Y tomaron las treinta piezas de plata, precio del apreciado, que fué apreciado por los hijos de Israel;

10Y las dieron para el campo del alfarero, como me ordenó el Señor.

11Y Jesús estuvo delante del presidente; y el presidente le preguntó, diciendo: ¿Eres tú el Rey de los judíos? Y Jesús le dijo: Tú lo dices.

12Y siendo acusado por los príncipes de los sacerdotes, y por los ancianos, nada respondió.

13Pilato entonces le dice: ¿No oyes cuántas cosas testifican contra tí?

14Y no le respondió ni una palabra; de tal manera que el presidente se maravillaba mucho,

15Y en el día de la fiesta acostumbraba el presidente soltar al pueblo un preso, cual quisiesen.

16Y tenían entonces un preso famoso que se llamaba Barrabás.

17Y juntos ellos, les dijo Pilato; ¿Cuál queréis que os suelte? ¿á Barrabás ó á Jesús que se dice el Cristo?

18Porque sabía que por envidia le habían entregado.

19Y estando él sentado en el tribunal, su mujer envió á él, diciendo: No tengas que ver con aquel justo; porque hoy he padecido muchas cosas en sueños por causa de él.

20Mas los príncipes de los sacerdotes y los ancianos, persuadieron al pueblo que pidiese á Barrabás, y á Jesús matase.

21Y respondiendo el presidente les dijo: ¿Cuál de los dos queréis que os suelte? Y ellos dijeron: á Barrabás.

22Pilato les dijo: ¿Qué pues haré de Jesús que se dice el Cristo? Dícenle todos: Sea crucificado.

23Y el presidente les dijo: Pues ¿qué mal ha hecho? Mas ellos gritaban más, diciendo: Sea crucificado.

24Y viendo Pilato que nada adelantaba, antes se hacía más alboroto, tomando agua se lavó las manos delante del pueblo, diciendo: Inocente soy yo de la sangre de este justo veréis lo vosotros.

25Y respondiendo todo el pueblo, dijo: Su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos.

26Entonces les soltó á Barrabás: y habiendo azotado á Jesús, le entregó para ser crucificado.

27Entonces los soldados del presidente llevaron á Jesús al pretorio, y juntaron á él toda la cuadrilla;

28Y desnudándole, le echaron encima un manto de grana;

29Y pusieron sobre su cabeza una corona tejida de espinas, y una caña en su mano derecha; é hincando la rodilla delante de él, le burlaban, diciendo: ¡Salve, Rey de los Judíos!

30Y escupiendo en él, tomaron la caña, y le herían en la cabeza.

31Y después que le hubieron escarnecido, le desnudaron el manto, y le vistieron de sus vestidos, y le llevaron para crucificarle.

32Y saliendo, hallaron á un Cireneo, que se llamaba Simón: á éste cargaron para que llevase su cruz.

33Y como llegaron al lugar que se llamaba Gólgotha, que es dicho, El lugar de la calavera,

34Le dieron á beber vinagre mezclado con hiel: y gustando, no quiso beber lo

35Y después que le hubieron crucificado, repartieron sus vestidos, echando suertes: para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta: Se repartieron mis vestidos, y sobre mi ropa echaron suertes.

36Y sentados le guardaban allí.

37Y pusieron sobre su cabeza su causa escrita: ESTE ES JESUS EL REY DE LOS JUDIOS.

38Entonces crucificaron con él dos ladrones, uno á la derecha, y otro á la izquierda.

39Y los que pasaban, le decían injurias, meneando sus cabezas,

40Y diciendo: Tú, el que derribas el templo, y en tres días lo reedificas, sálvate á ti mismo: si eres Hijo de Dios, desciende de la cruz.

41De esta manera también los príncipes de los sacerdotes, escarneciendo con los escribas y los Fariseos y los ancianos, decían:

42á otros salvó, á sí mismo no puede salvar: si es el Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, y creeremos en él.

43Confió en Dios: líbrele ahora si le quiere: porque ha dicho: Soy Hijo de Dios.

44Lo mismo también le zaherían los ladrones que estaban crucificados con él.

45Y desde la hora de sexta fueron tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora de nona.

46Y cerca de la hora de nona, Jesús exclamó con grande voz, diciendo: Eli, Eli, ¿lama sabachtani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?

47Y algunos de los que estaban allí, oyéndolo, decían: A Elías llama éste.

48Y luego, corriendo uno de ellos, tomó una esponja, y la hinchió de vinagre, y poniéndola en una caña, dábale de beber.

49Y los otros decían: Deja, veamos si viene Elías á librarle.

50Mas Jesús, habiendo otra vez exclamado con grande voz, dió el espíritu.

51Y he aquí, el velo del templo se rompió en dos, de alto á bajo: y la tierra tembló, y las piedras se hendieron;

52Y abriéronse los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron;

53Y salidos de los sepulcros, después de su resurrección, vinieron á la santa ciudad, y aparecieron á muchos.

54Y el centurión, y los que estaban con él guardando á Jesús, visto el terremoto, y las cosas que habían sido hechas, temieron en gran manera, diciendo: Verdaderamente Hijo de Dios era éste.

55Y estaban allí muchas mujeres mirando de lejos, las cuales habían seguido de Galilea á Jesús, sirviéndole:

56Entre las cuales estaban María Magdalena, y María la madre de Jacobo y de José, y la madre de los hijos de Zebedeo.

57Y como fué la tarde del día, vino un hombre rico de Arimatea, llamado José, el cual también había sido discípulo de Jesús.

58Este llegó á Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús: entonces Pilato mandó que se le diese el cuerpo.

59Y tomando José el cuerpo, lo envolvió en una sábana limpia,

60Y lo puso en su sepulcro nuevo, que había labrado en la peña: y revuelta una grande piedra á la puerta del sepulcro, se fué.

61Y estaban allí María Magdalena, y la otra María, sentadas delante del sepulcro.

62Y el siguiente día, que es después de la preparación, se juntaron los príncipes de los sacerdotes y los Fariseos á Pilato,

63Diciendo: Señor, nos acordamos que aquel engañador dijo, viviendo aún: Después de tres días resucitaré.

64Manda, pues, que se asegure el sepulcro hasta el día tercero; porque no vengan sus discípulos de noche, y le hurten, y digan al pueblo: Resucitó de los muertos. Y será el postrer error peor que el primero.

65Y Pilato les dijo: Tenéis una guardia: id, aseguradlo como sabéis.

66Y yendo ellos, aseguraron el sepulcro, sellando la piedra, con la guardia.


Reina-Valera Antigua (RVA)
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Tuesday, November 16, 2010

Destruid este templo, y en tres días lo levantaré


13Y estaba cerca la Pascua de los Judíos; y subió Jesús á Jerusalem.

14Y halló en el templo á los que vendían bueyes, y ovejas, y palomas, y á los cambiadores sentados.

15Y hecho un azote de cuerdas, echólos á todos del templo, y las ovejas, y los bueyes; y derramó los dineros de los cambiadores, y trastornó las mesas;

16Y á los que vendían las palomas, dijo: Quitad de aquí esto, y no hagáis la casa de mi Padre casa de mercado.

17Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa me comió.

18Y los Judíos respondieron, y dijéronle: ¿Qué señal nos muestras de que haces esto?

19Respondió Jesús, y díjoles: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.

20Dijeron luego los Judíos: En cuarenta y seis años fue este templo edificado, ¿y tú en tres días lo levantarás?

21Mas él hablaba del templo de su cuerpo.

22Por tanto, cuando resucitó de los muertos, sus discípulos se acordaron que había dicho esto; y creyeron á la Escritura, y á la palabra que Jesús había dicho.

23Y estando en Jerusalem en la Pascua, en el día de la fiesta, muchos creyeron en su nombre, viendo las señales que hacía.

24Mas el mismo Jesús no se confiaba á sí mismo de ellos, porque él conocía á todos,

25Y no tenía necesidad que alguien le diese testimonio del hombre; porque él sabía lo que había en el hombre.
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Juan 2:13-25.

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Sunday, November 14, 2010

El que en él cree, no es condenado; mas el que no cree, ya es condenado,..


1Y habia un hombre de los Fariseos que se llamaba Nicodemo, príncipe de los Judíos.

2Este vino á Jesús de noche, y díjole: Rabbí, sabemos que has venido de Dios por maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no fuere Dios con él.

3Respondió Jesús, y díjole: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere otra vez, no puede ver el reino de Dios.

4Dícele Nicodemo: ¿Cómo puede el hombre nacer siendo viejo? ¿puede entrar otra vez en el vientre de su madre, y nacer?

5Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.

6Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.

7No te maravilles de que te dije: Os es necesario nacer otra vez.

8El viento de donde quiere sopla, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni á dónde vaya: así es todo aquel que es nacido del Espíritu.

9Respondió Nicodemo, y díjole: ¿Cómo puede esto hacerse?

10Respondió Jesús, y díjole: ¿Tú eres el maestro de Israel, y no sabes esto?

11De cierto, de cierto te digo, que lo que sabemos hablamos, y lo que hemos visto, testificamos; y no recibís nuestro testimonio.

12Si os he dicho cosas terrenas, y no creéis, ¿cómo creeréis si os dijere las celestiales?

13Y nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre, que está en el cielo.

14Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del hombre sea levantado;

15Para que todo aquel que en él creyere, no se pierda, sino que tenga vida eterna.

16Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

17Porque no envió Dios á su Hijo al mundo, para que condene al mundo, mas para que el mundo sea salvo por él.

18El que en él cree, no es condenado; mas el que no cree, ya es condenado, porque no creyó en el nombre del unigénito Hijo de Dios.

19Y esta es la condenación: porque la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz; porque sus obras eran malas.

20Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene á la luz, porque sus obras no sean redargüidas.

21Mas el que obra verdad, viene á la luz, para que sus obras sean manifestadas que son hechas en Dios.
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Juan 3:1-21.
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Saturday, April 24, 2010

"Desde ahora me iré á los Gentiles"


1PASADAS estas cosas, Pablo partió de Atenas, y vino á Corinto.

2Y hallando á un Judío llamado Aquila, natural del Ponto, que hacía poco que había venido de Italia, y á Priscila su mujer, (porque Claudio había mandado que todos los Judíos saliesen de Roma) se vino á ellos;

3Y porque era de su oficio, posó con ellos, y trabajaba; porque el oficio de ellos era hacer tiendas.

4Y disputaba en la sinagoga todos los sábados, y persuadía á Judíos y á Griegos.

5Y cuando Silas y Timoteo vinieron de Macedonia, Pablo estaba constreñido por la palabra, testificando á los Judíos que Jesús era el Cristo.

6Mas contradiciendo y blasfemando ellos, les dijo: sacudiendo sus vestidos: Vuestra sangre sea sobre vuestra cabeza; yo, limpio; desde ahora me iré á los Gentiles.

7Y partiendo de allí, entró en casa de uno llamado Justo, temeroso de Dios, la casa del cual estaba junto á la sinagoga.

8Y Crispo, él prepósito de la sinagoga, creyó al Señor con toda su casa: y muchos de los Corintios oyendo creían, y eran bautizados.

9Entonces él Señor dijo de noche en visión á Pablo: No temas, sino habla, y no calles:

10Porque yo estoy contigo, y ninguno te podrá hacer mal; porque yo tengo mucho pueblo en esta ciudad.

11Y se detuvo allí un año y seis meses, enseñándoles la palabra de Dios.

Hechos 18: 1-11..
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Sunday, January 17, 2010

Benedicto XVI, acogido entre aplausos en la gran Sinagoga


ZS10011712 - 17-01-2010
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Benedicto XVI, acogido entre aplausos en la gran Sinagoga


Con ocasión de su visita a la Comunidad judía de Roma


ROMA, domingo 17 de enero de 2010 (ZENIT.org).- La visita de Benedicto XVI a la Comunidad judía de Roma, este domingo por la tarde, ha sido un éxito, atestiguado por los aplausos con los que el Pontífice fue recibido dentro y fuera de la gran Sinagoga.

El Papa llegó al Templo mayor hacia las 16,25, siendo acogido, entre otras personalidades, por el presidente de la comunidad judía de Roma, Riccardo Pacifici, por el presidente de las Comunidades judías de Italia, Renzo Gattegna, y por el Gran Rabino, Riccardo Di Segni.

Antes de su entrada en la Sinagoga, el Pontífice depositó una ofrenda floral ante las lápidas que recuerdan dos de los momentos más oscuros de la Comunidad judía romana: la que conmemora la deportación de 1.022 judíos, realizada el 16 de octubre de 1943, y la que recuerda el atentado terrorista del 9 de octubre de 1982 al Templo, durante el cual murió un niño de dos años, Stefano Taché, y otras 37 personas resultaron heridas.

Benedicto XVI, segundo Papa en visitar la Sinagoga de Roma tras Juan Pablo II en 1986, ha sido el primer Pontífice en detenerse ante la lápida que recuerda la muerte del pequeño, junto a la que depositó un ramo de flores blancas. También saludó a los padres del niño muerto y a heridos supervivientes del atentado, entre ellos a Emanuele Pacifici, padre del presidente de la Comunidad judía romana.

Minutos antes había depositado flores rojas ante la lápida que recuerda la deportación durante la Segunda Guerra Mundial.

La llegada del Obispo de Roma fue acogida con aplausos calurosos y gritos de "Viva el Papa". Un poco antes de hacer su entrada en el Templo, Benedicto XVI se volvió para saludar una vez más a los presentes, que seguían aplaudiendo. Entró en la Sinagoga mientras el coro cantaba al órgano, instrumento característico de la Comunidad judía romana y que no utilizan otras comunidades.

Tras las intervenciones de saludo de Pacifici, Gattegna y del Rabino Di Segni, el Papa comenzó su discurso, interrumpido en siete ocasiones por los aplausos de los presentes. La Sinagoga estaba abarrotada con más de mil personas, entre judíos, cristianos y musulmanes.

En su intervención, recordó el horror de la Shoah y auguró una mayor colaboración entre judíos y cristianos, unidos por el Decálogo y comprometidos en dar testimonio del único Dios y a despertar en la sociedad el anhelo de la trascendencia.

Entre los presentes en el Templo mayor había también supervivientes de los campos de exterminio nazis, visiblemente conmovidos cuando el Pontífice recorrió una de las más grandes tragedias de la historia de la humanidad.

En su discurso de saludo al Papa, el presidente de la comunidad judía romana, Pacifici, afirmó que su visita “dejará un signo profundo”, no sólo desde el punto de vista religioso, "sino por la repercusión que esperamos pueda tener sobre la sociedad civil”.

De la misma forma, subrayó su aprecio por la “actitud valiente” del Pontífice sobre la inmigración y auguró una laicidad “que nunca se contraponga con la contribución que las religiones monoteístas pueden dar".

Recordando que su propio padre, Emanuele Pacifici, se salvó del Holocausto al esconderse en el convento de las Hermanas de Santa Marta en Florescencia, el presidente de la Comunidad judía de Roma constató que miles de católicos ayudaron a los judíos, subrayando que lo hicieron “sin pedir nada a cambio”.

En este contexto, se refirió al presunto silencio del Papa Pío XII como una “omisión” que habría podido dar ánimo y esperanza a quienes huían del exterminio.

Pacifici concluyó su discurso subrayando que el diálogo entre judíos y católicos “puede y debe continuar”, concepto retomado del presidente de las Comunidades judías de Italia Renzo Gattegna, quien auguró que “las diversidades no sean nunca más causas de conflictos ideológicos o religiosos, sino de recíproco enriquecimiento cultural y moral”.

El Rabino Di Segni dirigió a Benedicto XVI un "saludo grato" por su visita, recordando la necesidad de un diálogo que ponga en primer lugar los objetivos comunes entre los dos credos.

El Papa regaló a Riccardo Pacifici una panorámica de la Isla Tiberina, lienzo de Giovanni Battista Piranesi, y recibió a su vez, por parte de la la Comunidad judía una obra del artista veneciano Tobia Donà, que representa un bosque azul cuya imagen ha sido realizada con números, letras y palabras judías.

En Italia hay cerca de 35.000 judíos, organizados sobre todo en las dos comunidades mayores de Roma y Milán. La Comunidad judía romana cuenta con alrededor de 15.000 miembros.

[Por Roberta Sciamplicotti, traducción del italiano por Inma Álvarez]

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