"La mayor necesidad del mundo es la de hombres que no se vendan ni se compren; hombres que sean sinceros y honrados en lo más íntimo de sus almas; hombres que no teman dar al pecado el nombre que le corresponde; hombres cuya conciencia sea tan leal al deber como la brújula al polo; hombres que se mantengan de parte de la justicia aunque se desplomen los cielos". Ellen G. White.
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Thursday, November 20, 2025
Friday, May 17, 2013
Thomas Pérez supera primeros escollos en su nominación
Miembros del Comité de Trabajo, Educación, Salud y Pensiones (HELP) registró un voto de 12-10 a favor del candidato

El candidato del presidente Barack Obama no obtuvo ningún voto republicano, a pesar de la presión de organizaciones latinas para respaldarlo.
Foto: Archivo/AP
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Por: Antonieta Cádiz/antonieta.cadiz@laopinion.com
PUBLICADO: MAY, 16, 2013 12:00 AM EST
WASHINGTON, D.C.- Divididos, demócratas yrepublicanos aprobaron ayer la nominación de Thomas Pérez para liderar el Departamento del Trabajo. El Comité de Trabajo, Educación, Salud y Pensiones (HELP) registró un voto de 12-10.
De origen dominicano, el candidato del presidente Barack Obama no obtuvo ningún voto republicano, a pesar de la presión de organizaciones latinas para respaldarlo.
"Tom Pérez es lo que el Departamento del Trabajo necesita en este momento. Tanto por su capacidad de liderazgo, como su carácter. Durante toda su carrera profesional se ha dirigido con ética. Ha acomodado a este comité y respondido a más de 200 preguntas", dijo Tom Harkin (D-IA), presidente de HELP.
Senadores republicanos insistieron en que no contaban con suficiente información, para aclarar las acusaciones en su contra. "Hemos pedido datos específicos y aún no nos han respondido. El récord de Tom Pérez me genera muchas dudas. Creo que es prematuro reportar su voto", aseguró Lamar Alexander (R-TN).
José Parra, el vocero del líder de la mayoría en el Senado Harry Reid (D-NV) aseguró que se realizará un voto el próximo mes. El funcionario explicó que no hay suficiente tiempo para el debate en mayo.
A pesar de las presión de grupo hispanos, Pérez no ha conseguido el respaldo público de senadores republicanos. La Administración está buscando apoyo bipartidista para la nominación.
Pérez se ha desempeñado como fiscal general adjunto para asuntos de derechos civiles en el Departamento de Justicia (DOJ), desde 2009. Una posición donde ha visto envuelto en casos altamente controversiales.
Dos informes recientes han expuesto su nominación al escrutinio público. El primero fue un reporte del Inspector General de DOJ, donde se menciona que dio información incompleta a la Comisión de Derechos Civiles de la agencia.
En paralelo, el senador Charles Grassley (R-IA) y el congresista Darrell Issa (R-CA) presentaron un documento, donde explicaron que el candidato de Obama, "manipuló la justicia, realizando un acuerdo secreto con la ciudad de St. Paul. Este habría impedido que DOJ recuperará 200 millones de dólares en multas".
Los legisladores insistieron en que Pérez negoció el apoyo de la agencia en una demanda contra St Paul, donde se acusaba a la ciudad de enviar certificados falsos al gobierno, para cumplir con regulaciones de vivienda.
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Tuesday, July 31, 2012
El Partido Demócrata dará su apoyo al matrimonio homosexual en EEUU
- Dos de cada tres votantes del partido de Obama defienden la legalización de las uniones entre personas del mismo sexo
CRISTINA F. PEREDA Washington 31 JUL 2012 - 23:18 CET
El Partido Demócrata norteamericano se prepara para respaldar el matrimonio entre personas del mismo sexo por primera vez en su historia. Será durante la Convención Nacional que el próximo mes de septiembre se reunirá en Carolina del Norte para nombrar oficialmente a Barack Obama como candidato presidencial a las elecciones.
Varios medios de comunicación norteamericanos revelaron este lunes la firma de un borrador en el que los líderes del partido rechazan la Ley de Defensa del Matrimonio, conocida como DOMA y que desde 1996 prohíbe reconocer a nivel federal las uniones entre personas del mismo sexo. El anuncio del Partido Demócrata seguiría por tanto la iniciativa del presidente, que anunció en febrero de 2011 que no defendería esta ley en los tribunales.
El apoyo al matrimonio homosexual por parte de los demócratas llegaría también unos meses después de que Obama manifestara en una entrevista en televisión que considera que las parejas del mismo sexo deberían poder casarse. Hasta seis Estados norteamericanos, junto con el Distrito de Columbia, han legalizado el matrimonio gay y otros tres podrían aprobarlo en noviembre, ya que preguntarán a los ciudadanos en referéndum el día de las elecciones presidenciales.
La iniciativa demócrata se corresponde con un cambio de actitud entre su electorado. Según la encuesta revelada este martes por el Centro Pew de Investigación, el 65% de los demócratas apoyan el matrimonio homosexual, frente a un 24% de los republicanos. Son cerca de dos tercios de los votantes, 15 puntos por encima de las cifras de 2008. El apoyo también ha aumentado entre las filas demócratas desde que Obama manifestara su apoyo a estas uniones. El último sondeo, realizado en abril, mostró que un 59% de los seguidores del Partido Demócratas favorecía la legalización.
Los demócratas defendieron en 2008 “la inclusión de todas las familias, incluidas las parejas del mismo sexo” y “la igualdad de responsabilidades, beneficios y protecciones”, sin dar el paso definitivo que les exigían las organizaciones de derechos humanos y en defensa de gais y lesbianas. Entonces un 50% de votantes demócratas apoyaba el matrimonio gay, pero un 42% seguía en contra.
A pesar de los avances, la sociedad norteamericana sigue estando dividida en este asunto. Mientras que un 48% de los ciudadanos apoya el matrimonio entre personas del mismo sexo, otro 44% todavía lo rechaza. Los porcentajes muestran el cambio que se ha producido en los últimos cuatro años: en 2008, un 51% de la población estaba en contra de las uniones gais, frente a un 39% que sí las apoyaba.
La propuesta del Partido Demócrata, junto con la postura personal del presidente Obama -que hasta hace unos meses decía estar “evolucionando”-, puede convertir el matrimonio gay en uno de los temas sociales de las elecciones y marcar importantes diferencias con el Partido Republicano. Su candidato, Mitt Romney, ha declarado en varias ocasiones que él solo apoyará el “matrimonio tradicional” en el caso de resultar elegido en noviembre. Su opinión coincide con la de 30 gobernadores que mantienen prohibiciones específicas, rechazando el matrimonio homosexual y el reconocimiento de parejas del mismo sexo que se hayan casado en otros Estados donde sí es legal.
Sunday, March 21, 2010
Barack Obama hace historia con la reforma sanitaria
Resultó decisivo el apoyo de un grupo de congresistas demócratas a cambio de que no se financien abortos con dinero público

Después de evitar la minoría de bloqueo de los republicanos en el Senado con ayuda de una compleja y polémica maniobra parlamentaria, la Cámara de Representantes respaldó ayer por 219 votos a favor y 212 en contra la reforma sanitaria que ha monopolizado la política doméstica desde la toma de posesión de Obama. Una iniciativa en la que, según el propio presidente, estaba en juego su presidencia y que supone la mayor expansión de prestaciones sociales desde que en 1966 se empezó a subvencionar la cobertura médica de la tercera edad.
A juicio de los republicanos, que esperan pasar factura en las legislativas de noviembre, lo aprobado ayer en Washington no es más que una catastrófica nacionalización del sector sanitario, que representa 2,5 billones de dólares anuales en la mayor economía del mundo. Según las cuentas esgrimidas por los conservadores, esta reforma supondrá diez años de subidas de impuestos y diez años de recortes en las prestaciones médicas a los jubilados, y todo para costear sólo seis años de beneficios que no entrarán en vigor hasta 2014.
El coste de esta significativa expansión sanitaria ha sido estimado por la Oficina Presupuestaria del Congreso en 940.000 millones de dólares durante su primera década. Con el compromiso de facilitar cobertura para 2019 a un total de 32 millones de estadounidenses actualmente sin seguro. El país más rico del mundo tendrá entonces cobertura sanitaria para el 95% de sus ciudadanos.
Bajo los términos de esta histórica reforma, que Obama podría rubricar en Semana Santa, el seguro médico —como ocurre con el seguro de accidentes para los propietarios de automóviles— pasará a convertirse en el plazo de cuatro años en una obligación para los estadounidenses. Tras abandonar la idea de crear un seguro público alternativo, los que no estén asegurados a través de su empresa tendrán que suscribir pólizas privadas.
Para aquellos con menos recursos económicos, se ampliará el programa de beneficencia existente, conocido como Medicaid, al que se podrán acoger los que ganen menos del 133% del umbral federal de pobreza (estimado en 29.237 dólares anuales por familia de cuatro miembros).
Los individuos que, pese a todas estas facilidades, no adquieran pólizas privadas se enfrentarán a multas anuales de hasta 700 dólares o un porcentaje de sus ingresos. Las empresas con más de cincuenta empleados tendrán la obligación legal de facilitar seguro médico. De lo contrario, afrontarán multas anuales de hasta 2.000 dólares por trabajador, quedando exentos en esos cálculos punitivos los treinta primeros empleados.
Con el fin de reducir costes, cada uno de los cincuenta Estados de la Unión contará con su propio mercado competitivo («exchange»), y las compañías de seguros podrán también ofrecer pólizas a nivel nacional. A su vez, las aseguradoras no podrán negar pólizas de cobertura sanitaria a personas ya enfermas, como hasta ahora han venido haciendo en virtud de las llamadas «condiciones pre-existentes». Tampoco podrán exigir co-pagos a sus clientes para cubrir cuidados preventivos. Además, se permite a los hijos adultos hasta 26 años la cobertura bajo las pólizas de sus padres.
Para los ancianos, la legislación aspira a cerrar gradualmente para el año 2020 lo que popularmente se conoce como el «agujero del donut». Esto significa que también se subvencionará la porción de los gastos de farmacia no cubierta actualmente por el programa Medicare. Aún así, el Gobierno se compromete a recortar en todo lo posible los gastos superfluos y la corrupción en el dinero público destinado a cubrir las necesidades sanitarias de los jubilados.
En cuanto a fuentes de financiación nuevas, la legislación prevé un aumento del impuesto de Medicare aplicado sobre las nóminas de los americanos con las rentas más altas. Ya que se contempla una subida, a partir de 2013, de nueve décimas, hasta llegar a un recargo del 2,35% para individuos con ingresos anuales superiores a los 200.000 dólares, y para aquellos matrimonios que hagan declaración de la renta conjunta y ganen más de 250.000 dólares al año.
PEDRO RODRÍGUEZ WASHINGTON Actualizado Lunes , 22-03-10 a las 04 : 31
Después de un año de tiras y aflojas, Obama sacó adelante anoche su controvertida reforma sanitaria, el proyecto clave de su legislatura. Y todo ello tras vencer la intensa presión de los «lobbies» y las resistencias de muchos de sus propios congresistas.
De hecho, ayer mismo pactó con los demócratas antiabortistas, encabezados por Bart Stupak, que se prohíba que los fondos federales se destinen a intervenciones de interrupción voluntaria del embarazo.
Después de evitar la minoría de bloqueo de los republicanos en el Senado con ayuda de una compleja y polémica maniobra parlamentaria, la Cámara de Representantes respaldó ayer por 219 votos a favor y 212 en contra la reforma sanitaria que ha monopolizado la política doméstica desde la toma de posesión de Obama. Una iniciativa en la que, según el propio presidente, estaba en juego su presidencia y que supone la mayor expansión de prestaciones sociales desde que en 1966 se empezó a subvencionar la cobertura médica de la tercera edad.
De nuevo al Senado
Tras pasar esta prueba de fuego, el proceso legislativo exige ahora que el Senado complete la tramitación impuesta por el Partido Demócrata. Lo planeado es que esta misma semana la Cámara Alta vote la llamada «ley sidecar», con las enmiendas introducidas por la Cámara Baja en el texto que originalmente aprobó el Senado el pasado diciembre. Bajo la táctica conocida con el inocente nombre de reconciliación, los demócratas sólo requieren de mayoría simple en el Senado.
Tras pasar esta prueba de fuego, el proceso legislativo exige ahora que el Senado complete la tramitación impuesta por el Partido Demócrata. Lo planeado es que esta misma semana la Cámara Alta vote la llamada «ley sidecar», con las enmiendas introducidas por la Cámara Baja en el texto que originalmente aprobó el Senado el pasado diciembre. Bajo la táctica conocida con el inocente nombre de reconciliación, los demócratas sólo requieren de mayoría simple en el Senado.
A juicio de los republicanos, que esperan pasar factura en las legislativas de noviembre, lo aprobado ayer en Washington no es más que una catastrófica nacionalización del sector sanitario, que representa 2,5 billones de dólares anuales en la mayor economía del mundo. Según las cuentas esgrimidas por los conservadores, esta reforma supondrá diez años de subidas de impuestos y diez años de recortes en las prestaciones médicas a los jubilados, y todo para costear sólo seis años de beneficios que no entrarán en vigor hasta 2014.
El coste de esta significativa expansión sanitaria ha sido estimado por la Oficina Presupuestaria del Congreso en 940.000 millones de dólares durante su primera década. Con el compromiso de facilitar cobertura para 2019 a un total de 32 millones de estadounidenses actualmente sin seguro. El país más rico del mundo tendrá entonces cobertura sanitaria para el 95% de sus ciudadanos.
Bajo los términos de esta histórica reforma, que Obama podría rubricar en Semana Santa, el seguro médico —como ocurre con el seguro de accidentes para los propietarios de automóviles— pasará a convertirse en el plazo de cuatro años en una obligación para los estadounidenses. Tras abandonar la idea de crear un seguro público alternativo, los que no estén asegurados a través de su empresa tendrán que suscribir pólizas privadas.
Para aquellos con menos recursos económicos, se ampliará el programa de beneficencia existente, conocido como Medicaid, al que se podrán acoger los que ganen menos del 133% del umbral federal de pobreza (estimado en 29.237 dólares anuales por familia de cuatro miembros).
Para las personas de ingresos medios y pequeños negocios se facilitarán subvenciones. Las familias de cuatro integrantes que ingresen al año menos de 88.000 dólares se podrán acoger a esos subsidios progresivos, al igual que los individuos que ganen al año menos de 43.000. Se estima que unos 19 millones de americanos recibirán una media de 6.000 dólares anuales.
Los individuos que, pese a todas estas facilidades, no adquieran pólizas privadas se enfrentarán a multas anuales de hasta 700 dólares o un porcentaje de sus ingresos. Las empresas con más de cincuenta empleados tendrán la obligación legal de facilitar seguro médico. De lo contrario, afrontarán multas anuales de hasta 2.000 dólares por trabajador, quedando exentos en esos cálculos punitivos los treinta primeros empleados.
Con el fin de reducir costes, cada uno de los cincuenta Estados de la Unión contará con su propio mercado competitivo («exchange»), y las compañías de seguros podrán también ofrecer pólizas a nivel nacional. A su vez, las aseguradoras no podrán negar pólizas de cobertura sanitaria a personas ya enfermas, como hasta ahora han venido haciendo en virtud de las llamadas «condiciones pre-existentes». Tampoco podrán exigir co-pagos a sus clientes para cubrir cuidados preventivos. Además, se permite a los hijos adultos hasta 26 años la cobertura bajo las pólizas de sus padres.
Para los ancianos, la legislación aspira a cerrar gradualmente para el año 2020 lo que popularmente se conoce como el «agujero del donut». Esto significa que también se subvencionará la porción de los gastos de farmacia no cubierta actualmente por el programa Medicare. Aún así, el Gobierno se compromete a recortar en todo lo posible los gastos superfluos y la corrupción en el dinero público destinado a cubrir las necesidades sanitarias de los jubilados.
En cuanto a fuentes de financiación nuevas, la legislación prevé un aumento del impuesto de Medicare aplicado sobre las nóminas de los americanos con las rentas más altas. Ya que se contempla una subida, a partir de 2013, de nueve décimas, hasta llegar a un recargo del 2,35% para individuos con ingresos anuales superiores a los 200.000 dólares, y para aquellos matrimonios que hagan declaración de la renta conjunta y ganen más de 250.000 dólares al año.
Junto a un impuesto adicional del 3,8% sobre inversiones aplicable a los contribuyentes con mayores ingresos. Las compañías farmacéuticas también se enfrentan a una mayor fiscalidad.
Los «planes Cadillac»
Los titulares de los seguros médicos más completos y costosos, conocidos como «planes Cadillac», se verán obligados a pagar una cuantiosa sobrecarga del 40% a partir del año 2018, a pesar de la oposición de los sindicatos que en el pasado lograron para sus afiliados ese tipo de generosas pólizas. Y precisamente esta tasa aspira a convertirse en la principal fuente de nuevos ingresos para hacer frente a los gastos de la reforma sanitaria, con estimaciones de recaudar 149.000 millones de dólares en una década.
Los titulares de los seguros médicos más completos y costosos, conocidos como «planes Cadillac», se verán obligados a pagar una cuantiosa sobrecarga del 40% a partir del año 2018, a pesar de la oposición de los sindicatos que en el pasado lograron para sus afiliados ese tipo de generosas pólizas. Y precisamente esta tasa aspira a convertirse en la principal fuente de nuevos ingresos para hacer frente a los gastos de la reforma sanitaria, con estimaciones de recaudar 149.000 millones de dólares en una década.
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Source: http://www.abc.es/20100322/internacional-estados-unidos/aprueba-reforma-sanitaria-201003220309.html
Source: http://www.abc.es/20100322/internacional-estados-unidos/aprueba-reforma-sanitaria-201003220309.html
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Saturday, March 20, 2010
Obama, desesperado por su reforma
Simpatizantes republicanos muestran una representación crítica de Obama, ayer en Washington, durante una marcha contra la reforma sanitaria
21 Marzo 10 - Nueva York - Marta Torres
El presidente de EE UU aun no tiene asegurados los votos que necesita. Los legisladores demócratas antiabortistas no respaldarán su propuesta
El tiempo empezó a agotarse ayer para el presidente Barack Obama, que durante las últimas semanas se ha servido de todo tipo de estrategias para conseguir los respaldos suficientes entre los legisladores de su partido para aprobar la reforma sanitaria. Después de varios intentos, Obama se dio por vencido respecto a conseguir que los republicanos le apoyasen con esta iniciativa que, de convertirse en ley, sería su primer gran éxito como presidente de Estados Unidos.
Durante las últimas semanas, ha llamado personalmente a los legisladores demócratas, les ha confesado que su Presidencia depende de este voto e incluso ha llevado al legislador de su agrupación de Ohio, Dennis Kucinich, en el Air Force One hasta su estado. Ayer se reunió con los parlamentarios de su partido para dar el que puede ser el último empujón a su reforma, aunque los legisladores de la Cámara de Representantes tenían más interés en verse con el líder de la mayoría en el Senado, Harry Reid. Y es que los políticos de ambas cámaras desconfían los unos de los otros.
De esta forma, los de la Baja, que votarán hoy la reforma sanitaria querían asegurarse ayer de que el Senado va a aceptar los cambios que han incluido en esta reforma. Tras la votación de los congresistas, queda pendiente la ratificación del Senado. Los desacuerdos entre senadores y representantes ha sido una de las causas por las que la reforma ha tardado tanto en someterse a votación. La mayor discrepancia gira en torno al aborto. Ayer, los demócratas conservadores, en contra de la interrupción del embarazo, anunciaron que no respaldarán este proyecto de ley después de que la portavoz de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, no aceptase sus condiciones. El político de Michigan, Bart Stupak, explicó a Pelosi que para lograr su apoyo y el del ala conservadora en la Cámara Alta tendrían que aprobar otra ley paralela que dejase claro que no se destinarán fondos públicos para financiar el aborto. Pero la portavoz de la Cámara de Representantes, primera mujer en ocupar este puesto y famosa por defender el derecho a la interrupción del embarazo, se negó a aceptar sus imposiciones. «La ley es de sanidad, no del aborto. Ya estamos de acuerdo en que no va a financiarse con fondos públicos», recordó Pelosi. Actualmente, en la propuesta, se especifica que si una mujer quiere pasar por esta operación puede hacerlo a través de su seguro, pero matiza que debe pagar de su bolsillo los costes de la cirugía. En cambio, a juicio de los legisladores demócratas conservadores, el lenguaje no es lo suficientemente explícito y consideran que podrían darse casos en los que se utilicen fondos públicos para financiar la interrupción del embarazo. Por ello, si se consigue aprobar hoy la propuesta, se hará por la mínima.
Por otro lado, Obama se sirvió ayer de su discurso semanal de los sábados para reiterar la necesidad de la reforma del sistema financiero que incluya una nueva agencia de protección para los consumidores y vele por los intereses del ciudadano medio. «Nadie niega que la reforma es necesaria. La pregunta que hay que responder, por tanto, es muy sencilla: ¿Aprendemos la lección de esta crisis o nos condenaremos a repetirla?», destacó Obama, que instó a senadores y congresistas a mantenerse firmes ante las presiones de las no quieren que haya mayor regulación del sistema financiero.
ANÁLISIS
Obama arriesga la mayoría demócrata en las Cámaras y su propia credibilidad
- Si no se aprueba su plan sanitario, ¿Obama quedará muy tocado?
–Los demócratas del Congreso creen que sí. Tras más de un año de intensos esfuerzos, si Obama saliera derrotado de la votación se quedaría sin opciones para poder aprobar cualquier otra legislación de importancia. Además, con los republicanos opuestos de forma prácticamente unánime a la reforma, las divisiones entre los demócratas le debilitarían mucho.
- ¿Cómo repercutirá el coste de la reforma en la economía estadounidense?
–Los 2,5 billones de dólares que mueve la industria sanitaria en EE UU supone una sexta parte del PIB del país. La Oficina de Presupuestos del Congreso estima que el coste de la reforma durante los próximos diez años será de 940.000 millones de dólares, pero reduciría el déficit en unos 138.000 millones de dólares durante la próxima década, y a partir de 2019 se espera que la reducción se incremente.
- ¿Qué pasará con la mayoría demócrata en las Cámaras?
–Lo que suceda con la reforma determinará el futuro del Senado y de la Cámara de Representantes en las legislativas de noviembre. Si Obama no logra que sea aprobada, los demócratas sufrirán un duro revés en las elecciones. Y pueden perder la mayoría, como la perdieron en 1994 tras fracasar una reforma similar de Bill Clinton.
El tiempo empezó a agotarse ayer para el presidente Barack Obama, que durante las últimas semanas se ha servido de todo tipo de estrategias para conseguir los respaldos suficientes entre los legisladores de su partido para aprobar la reforma sanitaria. Después de varios intentos, Obama se dio por vencido respecto a conseguir que los republicanos le apoyasen con esta iniciativa que, de convertirse en ley, sería su primer gran éxito como presidente de Estados Unidos.
Durante las últimas semanas, ha llamado personalmente a los legisladores demócratas, les ha confesado que su Presidencia depende de este voto e incluso ha llevado al legislador de su agrupación de Ohio, Dennis Kucinich, en el Air Force One hasta su estado. Ayer se reunió con los parlamentarios de su partido para dar el que puede ser el último empujón a su reforma, aunque los legisladores de la Cámara de Representantes tenían más interés en verse con el líder de la mayoría en el Senado, Harry Reid. Y es que los políticos de ambas cámaras desconfían los unos de los otros.
De esta forma, los de la Baja, que votarán hoy la reforma sanitaria querían asegurarse ayer de que el Senado va a aceptar los cambios que han incluido en esta reforma. Tras la votación de los congresistas, queda pendiente la ratificación del Senado. Los desacuerdos entre senadores y representantes ha sido una de las causas por las que la reforma ha tardado tanto en someterse a votación. La mayor discrepancia gira en torno al aborto. Ayer, los demócratas conservadores, en contra de la interrupción del embarazo, anunciaron que no respaldarán este proyecto de ley después de que la portavoz de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, no aceptase sus condiciones. El político de Michigan, Bart Stupak, explicó a Pelosi que para lograr su apoyo y el del ala conservadora en la Cámara Alta tendrían que aprobar otra ley paralela que dejase claro que no se destinarán fondos públicos para financiar el aborto. Pero la portavoz de la Cámara de Representantes, primera mujer en ocupar este puesto y famosa por defender el derecho a la interrupción del embarazo, se negó a aceptar sus imposiciones. «La ley es de sanidad, no del aborto. Ya estamos de acuerdo en que no va a financiarse con fondos públicos», recordó Pelosi. Actualmente, en la propuesta, se especifica que si una mujer quiere pasar por esta operación puede hacerlo a través de su seguro, pero matiza que debe pagar de su bolsillo los costes de la cirugía. En cambio, a juicio de los legisladores demócratas conservadores, el lenguaje no es lo suficientemente explícito y consideran que podrían darse casos en los que se utilicen fondos públicos para financiar la interrupción del embarazo. Por ello, si se consigue aprobar hoy la propuesta, se hará por la mínima.
Por otro lado, Obama se sirvió ayer de su discurso semanal de los sábados para reiterar la necesidad de la reforma del sistema financiero que incluya una nueva agencia de protección para los consumidores y vele por los intereses del ciudadano medio. «Nadie niega que la reforma es necesaria. La pregunta que hay que responder, por tanto, es muy sencilla: ¿Aprendemos la lección de esta crisis o nos condenaremos a repetirla?», destacó Obama, que instó a senadores y congresistas a mantenerse firmes ante las presiones de las no quieren que haya mayor regulación del sistema financiero.
ANÁLISIS
Obama arriesga la mayoría demócrata en las Cámaras y su propia credibilidad
- Si no se aprueba su plan sanitario, ¿Obama quedará muy tocado?
–Los demócratas del Congreso creen que sí. Tras más de un año de intensos esfuerzos, si Obama saliera derrotado de la votación se quedaría sin opciones para poder aprobar cualquier otra legislación de importancia. Además, con los republicanos opuestos de forma prácticamente unánime a la reforma, las divisiones entre los demócratas le debilitarían mucho.
- ¿Cómo repercutirá el coste de la reforma en la economía estadounidense?
–Los 2,5 billones de dólares que mueve la industria sanitaria en EE UU supone una sexta parte del PIB del país. La Oficina de Presupuestos del Congreso estima que el coste de la reforma durante los próximos diez años será de 940.000 millones de dólares, pero reduciría el déficit en unos 138.000 millones de dólares durante la próxima década, y a partir de 2019 se espera que la reducción se incremente.
- ¿Qué pasará con la mayoría demócrata en las Cámaras?
–Lo que suceda con la reforma determinará el futuro del Senado y de la Cámara de Representantes en las legislativas de noviembre. Si Obama no logra que sea aprobada, los demócratas sufrirán un duro revés en las elecciones. Y pueden perder la mayoría, como la perdieron en 1994 tras fracasar una reforma similar de Bill Clinton.
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Tuesday, September 29, 2009
Bill Clinton habla de una inmensa conspiración derechista
Bill Clinton habla de una inmensa conspiración derechista
AP
Posted: 2009-09-28 14:46:17
WASHINGTON (AP) - El ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton afirmó el domingo que una inmensa "conspiración derechista" que lo acechó a él durante su gobierno, ahora trata de hacerle daño al presidente Barack Obama.
El ex mandatario hizo las declaraciones en una entrevista por televisión durante la cual se le preguntó sobre uno de los momentos más emblemáticos durante el caso de Mónica Lewinsky hace una década.
Por esos días, la primera dama Hillary Rodham Clinton utilizó el término "una inmensa conspiración derechista" para describir cómo los enemigos políticos de su esposo trataban de destruir su presidencia
'>http://
En la entrevista para el programa "Meet the Press" de la cadena NBC se le preguntó al ex mandatario si él consideraba que continuaba la conspiración.
El respondió: "Por supuesto. Seguro que sí. No es tan fuerte como lo era antes, porque Estados Unidos ha cambiado demográficamente, pero sigue tan virulenta como antes".
Clinton dijo que en esta ocasión, el foco está en Obama y "en su programa. Parece que desean que fracase".
Fuente: http://noticias.aol.com/articulos/_a/bill-clinton-habla-de-una-inmensa/20090927152509990001
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AP
Posted: 2009-09-28 14:46:17
WASHINGTON (AP) - El ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton afirmó el domingo que una inmensa "conspiración derechista" que lo acechó a él durante su gobierno, ahora trata de hacerle daño al presidente Barack Obama.
El ex mandatario hizo las declaraciones en una entrevista por televisión durante la cual se le preguntó sobre uno de los momentos más emblemáticos durante el caso de Mónica Lewinsky hace una década.
Por esos días, la primera dama Hillary Rodham Clinton utilizó el término "una inmensa conspiración derechista" para describir cómo los enemigos políticos de su esposo trataban de destruir su presidencia
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En la entrevista para el programa "Meet the Press" de la cadena NBC se le preguntó al ex mandatario si él consideraba que continuaba la conspiración.
El respondió: "Por supuesto. Seguro que sí. No es tan fuerte como lo era antes, porque Estados Unidos ha cambiado demográficamente, pero sigue tan virulenta como antes".
Clinton dijo que en esta ocasión, el foco está en Obama y "en su programa. Parece que desean que fracase".
Fuente: http://noticias.aol.com/articulos/_a/bill-clinton-habla-de-una-inmensa/20090927152509990001
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