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Monday, December 14, 2015

El cardenal venezolano pide a Maduro "rectificar" y a la oposición "humildad"



Por © EFE 2015 | 12/13/2015


El cardenal venezolano Jorge Urosa Savino pidió hoy al presidente de su país, Nicolás Maduro, escuchar la decisión de los ciudadanos en las elecciones parlamentarias, y "rectificar" en las políticas que, dijo, han llevado a la nación petrolera a la "carestía".

El cardenal venezolano pide a Maduro "rectificar" y a la oposición "humildad"



El cardenal venezolano pide a Maduro "rectificar" y a la oposición "humildad"


El cardenal venezolano Jorge Urosa Savino pidió hoy al presidente de su país, Nicolás Maduro, escuchar la decisión de los ciudadanos en las elecciones parlamentarias, y "rectificar" en las políticas que, dijo, han llevado a la nación petrolera a la "carestía".

"La conducta del jefe de Estado es de escuchar al pueblo, el pueblo habló, dijo: 'no queremos este camino, queremos un sistema político distinto'. Usted debe rectificar", dijo el también arzobispo de Caracas en una entrevista con el canal privado Televen.

Para Urosa Savino, que ha manifestado en reiteradas ocasiones sus críticas al Gobierno venezolano, el resultado de las elecciones del pasado 6 de diciembre, que dieron la mayoría de los escaños del Parlamento a la oposición, es algo que él interpreta como que "el país ha querido marcar un cambio de rumbo".

"El rumbo que el Gobierno le ha marcado a Venezuela es un rumbo que nos está llevando al desabastecimiento, a la carestía, a una inflación absolutamente exorbitante, y el pueblo está rechazando eso, el pueblo esta rechazando las colas de cinco, siete, y diez horas para conseguir la harina", señaló el único purpurado venezolano.

Asimismo, Urosa Savino indicó que los líderes de la oposición deben "con una gran humildad hacer lo posible por procurar resolver los problemas actuales que agobian al pueblo venezolano".

Consultado sobre la propuesta opositora de aprobar en la Asamblea Nacional una ley de amnistía, el cardenal reiteró su respaldo a esta propuesta en tanto que afirma "hay una gran cantidad de personas que están sometidas a prisión por delitos conectados con acciones políticas", personas que, a su juicio, "están presos injustamente".

El cardenal llamó "a la calma, a la sensatez, a la ecuanimidad, para evitar la violencia, el discurso violento genera violencia", dijo, y en este sentido pidió a Maduro "promover la convivencia entres todos los venezolanos".

La victoria de la opositora Mesa de la Unidad Democrática en las parlamentarias ha supuesto un giro completo de la escena política venezolana, que, según el propio Maduro dijo el sábado pasado, pone al país frente una crisis "de grandes dimensiones" por la lucha de poder.




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Saturday, May 30, 2015

Advertencias a la iglesia



Queridos hermanos de _____,

No os encontráis en la luz de Dios, como deberíais estarlo. Se me señaló hacia atrás, hacia la ganancia de almas ocurrida en _____ durante la primavera pasada, y se me mostró que vuestras mentes no estaban preparadas para esa tarea. No esperabais ni creíais que tal obra se iba a llevar a cabo entre vosotros. Pero la obra se realizó, a pesar de vuestra incredulidad, y sin la colaboración de muchos de vosotros.

Cuando tuvisteis suficientes evidencias de que Dios estaba esperando para derramar su gracia sobre su pueblo, de que la voz de la Misericordia estaba invitando a la cruz de Cristo a los pecadores y a los apóstatas, ¿por qué no os unisteis a los que asumieron la responsabilidad de la obra? ¿Por qué no os pusisteis de parte del Señor? Algunos de vosotros parecíais soñolientos, estupefactos y asombrados, y no estabais preparados para participar plenamente en la obra. Muchos asentían con ella, pero su corazón no estaba en ella. Esta situación constituyó una tremenda evidencia de la tibieza de la iglesia.

Vuestra mundanalidad no os incita a abrir de par en par la puerta del corazón al llamado de Jesús, que está tratando de entrar. El Señor de gloria, que os ha redimido con su propia sangre, ha esperado junto a vuestra puerta para que lo recibáis; pero no abristeis la puerta de par en par ni le disteis la bienvenida. Algunos abrieron un poco la puerta, y permitieron que entrara un pequeño haz de luz de su presencia, pero no le dieron la bienvenida al Visitante celestial. No había lugar para Jesús. El lugar que debería haber estado reservado para él estaba ocupado con otras cosas. Jesús os suplicó de esta manera: “Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él, y él conmigo”. Apocalipsis 3:20. Teníais una obra que hacer para abrir la puerta. Por un momento os sentisteis inclinados a oír y a abrir; pero incluso esa inclinación se disipó, y perdisteis la oportunidad de aseguraros esa comunión con el Huésped celestial que era vuestro privilegio gozar. Algunos, sin embargo, abrieron la puerta y le dieron una cordial bienvenida a su Salvador.

Jesús no va a abrir la puerta a la fuerza. Debéis abrirla vosotros mismos, y demostrar que deseáis su presencia dándole una sincera bienvenida. Si todos hubieran hecho una obra minuciosa para eliminar la basura del mundo, y hubieran preparado un lugar para Jesús, él habría entrado y habría morado con vosotros, y habría hecho una obra grandiosa por medio de vosotros para la salvación de otras personas. Pero, aunque no estabais preparados para la obra, la comenzó entre vosotros con gran poder. Se rescataron apóstatas, los pecadores se convirtieron, y la noticia se difundió por todas partes. La comunidad fue sacudida. Si la iglesia se hubiera puesto de parte del Señor, y se hubiera abierto el camino para proseguir la obra, se habría llevado a cabo tal tarea en _____ y en _____, y en la región circundante, como nunca la habéis visto. Pero las mentes de los hermanos no se despertaron, y en gran medida eran indiferentes a este asunto. Algunos que siempre se han preocupado de sus propios intereses, no podían concebir que sus mentes se apartaran de sí mismos en esta ocasión, aunque estuviera en juego la salvación de las almas.

El Señor ha depositado sobre nosotros esta responsabilidad. Estábamos dispuestos a darnos del todo para vosotros por un tiempo si os poníais de parte de Dios juntamente con nosotros. Pero en este aspecto el fracaso fue completo. Pusisteis en evidencia una tremenda ingratitud frente a las manifestaciones del poder de Dios entre vosotros. Si hubieseis recibido las señales de la misericordia de Dios como deberíais haberlo hecho, con corazones agradecidos, y hubieseis unido vuestros intereses en la obra con el Espíritu de Dios, no os encontraríais en la condición en que os halláis ahora. Pero desde que esa preciosa obra se hizo entre vosotros, habéis descendido, y os estáis secando espiritualmente.

Todavía no entendéis la parábola de la oveja perdida. No habéis aprendido la lección que el Maestro divino quería que aprendierais. Habéis sido alumnos de entendimiento embotado. Leed la parábola en (Lucas 15): “¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla? Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso; y al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido” Lucas 15:4-7.

Allí había varios casos de apóstatas, que habían estado en tinieblas, y que se habían extraviado del rebaño. Pero el caso del Hno. A era notable. No se hicieron todos los esfuerzos necesarios para impedir que se apartara del rebaño; y cuando lo hizo, no se hicieron esfuerzos diligentes para traerlo de vuelta. Hubo más habladuría acerca de su caso que sincero pesar por él. Todas estas cosas lo mantuvieron alejado del redil, e incidieron para que su corazón se sintiera más y más alejado de sus hermanos, de modo que su rescate resultaba más difícil aún. Cuán diferente fue la actitud del pastor de la parábola, cuando salió en busca de la oveja perdida. Dejó a las noventa y nueve en el desierto a merced de sí mismas, expuestas a peligros; pero esa oveja solitaria que se había separado del rebaño estaba en un peligro más grande aún, y para buscarla dejó a las noventa y nueve.

Algunos de los miembros de la iglesia no tenían un interés especial en que el Hno. A regresara. No estaban lo suficientemente preocupados para renunciar a su posición y su orgullo para hacer esfuerzos especiales con el fin de ayudarle a volver a la luz. Se mantuvieron en su posición y dijeron: “No vamos a ir en procura de él; que él venga a nosotros”. Al percibir los sentimientos que sus hermanos albergaban con respecto a él, era imposible que regresara. Si hubieran aprendido la lección que enseñó Cristo, habrían estado dispuestos a deponer su posición y su orgullo, y habrían ido detrás de los errantes. Habrían llorado por ellos, orado por ellos, les habrían implorado que fueran fieles a Dios y a la verdad, y que permanecieran en la iglesia. Pero el sentir de muchos era: “Si quiere irse, que se vaya”.

Cuando el Señor envió a sus siervos para que hicieran en favor de esos errantes la obra que vosotros deberíais haber hecho, e incluso cuando tuvisteis evidencias de que el Señor estaba dando un mensaje de misericordia para estos pobres extraviados, vosotros no estabais preparados para abandonar vuestras ideas. No estuvisteis dispuestos a abandonar a las noventa y nueve, para buscar a la oveja perdida hasta encontrarla, y no lo hicisteis. Y cuando encontraron a la oveja, y la trajeron al redil con regocijo, ¿os regocijásteis vosotros? Tratamos de entusiasmaros. Tratamos de llamaros, como el pastor que llamó a sus vecinos y amigos para que os regocijarais con nosotros; pero aparentemente no estabais dispuestos a hacerlo. Creíais que la oveja había cometido un gran error al abandonar el rebaño, y en lugar de regocijaros porque había regresado, anhelabais hacerle sentir que debería estar muy apenada por haberse ido, y que debería regresar de acuerdo con vuestras propias ideas. Y desde que regresó, os habéis sentido celosos del Hno. A. Lo habéis vigilado para ver si andaba bien. Algunos no se han sentido precisamente satisfechos; no se han sentido dispuestos a aceptar las cosas tales como son.

No os conocéis a vosotros mismos. Algunos de vosotros sois egoístas, lo que reduce vuestra influencia y vuestros esfuerzos. Hay más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan arrepentimiento. Si la iglesia hubiera estado preparada para apreciar la obra que el Señor estaba haciendo en su medio a partir de esa cosecha de almas, sus miembros se deberían haber ido fortaleciendo más y más. Pero en lugar de poner toda el alma en la obra, y manifestar un interés especial y sincero para hacer todo lo posible con el fin de proseguir la obra después que nosotros partimos, actuaron como si la obra no les importara mucho, y como si fueran meros expectadores, listos para manifestar desconfianza y descubrir faltas en cuanto se presentara la oportunidad propicia para hacerlo.

Se me mostró el caso del Hno. B. Se siente infeliz. No está satisfecho con sus hermanos. Ha tenido la impresión por cierto tiempo de que era su deber llevar el mensaje. Posee habilidad para hacerlo y, en la medida de su conocimiento de la verdad, es capaz; pero le falta cultura. No ha aprendido a dominarse a sí mismo. Se requiere mucha sabiduría para tratar con las mentes, y él no está calificado para ese trabajo. Comprende la teoría, pero no se ha educado en la tolerancia, la paciencia, la gentileza, la bondad y la verdadera cortesía. Si surge algo que no concuerda con sus ideas, no se detiene a considerar si es sabio tomar nota de ello, o dejarlo pasar hasta que sea debidamente considerado. Se prepara inmediatamente para la batalla. Es áspero, severo, acusador y si las cosas no concuerdan con lo que él piensa, inmediatamente produce dificultades.

En su temperamento se encuentran los elementos de la guerra y no los de la dulce paz y la armonía. No tiene sabiduría para dar a cada cual su porción de alimento a su tiempo. “A otros salvad, arrebatándolos del fuego; y de otros tened misericordia con temor, aborreciendo aun la ropa contaminada por su carne”. Judas 23. El Hno. B sabe muy poco en cuanto a hacer esta diferencia. Sus modales son ásperos y es indiscreto en su trato con las almas. Esto lo descalifica para ser un pastor sabio y cuidadoso. El pastor debe poseer una combinación de noble generosidad, valor, fortaleza, amor y ternura.

El Hno. B está en peligro de destruir más de lo que puede edificar. No ha sometido todas sus facultades a la voluntad de Dios. No ha sido transformado por la renovación de su entendimiento. Posee suficiencia propia, y no confía plenamente en la gracia de Dios; sus obras no son hechas en Dios. Ser pastor implica ocupar un puesto muy importante, de responsabilidad; alimentar la grey del Señor es una obra elevada y santa. Hno. B: el Señor no considera que usted esté en condiciones de guardar su rebaño. Si usted hubiera aprendido la lección de dominio propio en su experiencia religiosa, y si hubiera sentido la necesidad de elevar su mente y purificar su corazón mediante la santificación del Espíritu, y de someter todas sus facultades a la voluntad de Dios, buscando al mismo tiempo humildad y mansedumbre, estaría ahora en condiciones de hacer el bien, y de ejercer una influencia elevadora y para salvación.

Hno. B y Señora: ustedes tienen una obra que hacer que nadie puede realizar en su lugar. Tienen la tendencia de murmurar y quejarse. Deben hacer algo para subyugar sus sentimientos naturales. Vivan para Dios, conscientes de que no son responsables por los errores de los demás. Vi, Hno. B, que usted podría ciertamente ser vencido por Satanás, y además que su fe podría naufragar por completo, a menos que deje de buscar faltas en los demás y busque en cambio la religión pura y sin mácula delante de Dios. Necesita elevar el nivel de sus pensamientos y su conversación; necesita convertirse por completo.

La vida y la muerte están delante de usted. Debería considerar solemnemente que está tratando con el gran Dios, y debería recordar que él no es un niño de quien uno se puede burlar. No se puede dedicar a su servicio, y después apartarse de él cuando le da gusto y gana. En lo más íntimo de su alma necesita conversión. Todos los que como usted, mi hermano, han dejado de crecer en la gracia de Dios, y de perfeccionar la santidad en su nombre, sufrirán grandes pérdidas en estos días de peligros y pruebas. Se descubrirá que su fundamento es arena movediza y no la roca Cristo Jesús.

Usted obra por impulso. Está enojado con sus hermanos porque no lo enviaron a predicar la verdad. No está en condiciones de recibir este cometido. Se necesitará que más de un predicador eficiente recorra su estela para vendar las heridas y contusiones que producirán sus modales ásperos. Dios no se siente complacido con usted, y temo que pierda la vida eterna. No tiene tiempo que perder. Haga esfuerzos ímprobos para liberarse de la trampa de Satanás. Tiene que aprender de Jesús, que es manso y humilde de corazón, y entonces hallará descanso. ¡Oh, qué obra tiene que hacer usted para perfeccionar la santificación en el temor de Dios, a fin de estar preparado para gozar de la compañía de los ángeles puros y santos! Necesita humillar su corazón delante de Dios, y procurar mansedumbre y justicia, para que sea guardado en el día de la ira del Señor.

Hno. B: el Señor derramó su bendición sobre usted durante la primavera pasada; pero usted no percibió la relación que existe entre la vigilancia y la oración, y el progreso en la vida divina. Descuidó esos deberes, y el resultado ha sido que las tinieblas lo han envuelto. Se ha mantenido en un estado de incertidumbre y desconfianza, y con frecuencia ha elegido la compañía de los que usa Satanás para apartar de Cristo. Podría vivir entre los más corrompidos, y permanecer sin mancha y sin contaminación, si Dios en su providencia lo dirigiera de ese modo. Pero es peligroso para los que desean honrar a Dios encontrar placer y entretenimiento en la compañía de los que no lo temen. Satanás siempre envuelve a los tales en espesas tinieblas; y si los que profesan seguir a Cristo se introducen en ellas sin que se los llame, tientan al diablo a que los tiente. Si para hacer el bien y
glorificar su nombre el Señor nos pide que vayamos entre espíritus infernales, donde se encuentran las tinieblas más oscuras, nos rodeará con sus ángeles y nos mantendrá incontaminados. Pero si buscamos la compañía de los pecadores, y nos complacemos en sus burdos chistes, y nos entretenemos y nos divertimos con sus historias, deportes y obscenidades, los ángeles puros y santos retiran su protección, y nos dejan sumidos en las tinieblas que hemos elegido.

Hno. B: quiero alarmarlo; quiero inducirlo a actuar. Quiero ro- garle que busque a Dios mientras él lo invita a acudir a su lado para que tenga vida. Velar, orar y trabajar es el santo y seña de los cristianos. Satanás es vigilante en sus esfuerzos; su perseverancia es incansable, su celo ardiente y persistente. No espera que su presa venga a él; la busca. Su decidido propósito consiste en arrebatar las almas de las manos de Cristo; pero los profesos cristianos están dormidos en su ceguera, y son insensatos en sus propósitos. No tienen a Dios en sus pensamientos. Un enemigo vigilante les sigue las pisadas; no estarán en peligro sin embargo, mientras confíen en Dios. Pero a menos que lo hagan su fortaleza será debilidad, y serán vencidos por Satanás.

Hno. B: es peligroso que usted se dedique a rumiar dudas. No se permita avanzar más en la dirección que ha estado tomando. Está en peligro constante. Satanás le está siguiendo las pisadas para sugerirle dudas e inducirlo a la incredulidad. Si usted hubiera permanecido definidamente en el consejo de Dios, habría ejercido una influencia para el bien sobre aquellos que gustan ahora de su compañía.

El pobre Hno. C experimentó la influencia del Espíritu de Dios, pero su experiencia fue deficiente. No se apartó plenamente de sus malos hábitos. No hizo de Dios su fortaleza permanente, y sus pies resbalaron. No hay acuerdo entre Cristo y Belial. Usted podría haber sido de ayuda para él, si hubiera mantenido, como debería haberlo hecho, su conexión con el Cielo. Pero su inactividad, los temas de su conversación, su influencia, fortalecieron su apostasía, y acallaron la voz de la conciencia. Su conducta no ha sido una reprensión para él en su senda descendente. Usted podría hacer el bien si viviera para Dios. Su fortaleza es debilidad total; su sabiduría, insensatez; pero usted no se da cuenta.

Se ha sentido demasiado satisfecho con la teoría, con un cuerpo doctrinal correcto, pero no ha sentido la necesidad del poder de Dios; ha descuidado la parte espiritual de la religión. Todo su ser debería clamar por el Espíritu de Dios: la vida y el poder de la religión en el alma, lo que lo conduciría a la crucifixión del yo, y a una firme confianza en su Redentor.

Se encuentra en medio de tinieblas terribles, y a menos que se levante en el nombre de Dios, y rompa las coyundas de Satanás, y se afirme en su libertad, su fe naufragará. Tan grande es la indisposición de Dios a abandonarlo, y su amor por usted, que aunque su vida no ha estado de acuerdo con su voluntad, y sus obras y hábitos le han sido ofensivos, la Majestad del cielo condesciende a solicitarle el privilegio de visitarlo para dejar con usted su bendición: “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo”. Apocalipsis 3:20. Las mansiones de gloria son de Cristo, como asimismo los goces de esa morada celestial; no obstante, se humilla para tratar de trasponer la puerta de su corazón a fin de bendecirlo con su luz, y para que usted se regocije con su gloria. Su obra consiste en buscar y salvar lo que se ha perdido y está a punto de perecer. Desea redimir del pecado y de la muerte a tantos como sea posible, para elevarlos hasta su trono y darles vida eterna.

Hno. B: le ruego que se levante y ponga a un lado sus dudas. ¿Qué influye para que usted se sienta inclinado a dudar? Es el hecho que se ha apartado de Dios, su vida no consagrada, sus chistes y sus bromas. Su falta de sobriedad está poniendo en peligro sus intereses eternos. Cristo lo invita a apartarse de esas insensateces para acudir a él. Usted no está creciendo en la gracia ni en el conocimiento de la verdad. No honra la causa. El platillo de su balanza no se está elevando, sino que está descendiendo cada vez más. No está formando un carácter para el cielo y para la vida eterna.

Usted se complace a sí mismo, pasa el tiempo en frivolidades cuando debería estar ocupado con su familia enseñando a sus hijos los caminos y las obras de Dios. Las horas que pasa en compañía de los que sólo le hacen daño, debería dedicarlas a la oración y al estudio de la Palabra de Dios. Debería comprender que sobre usted, como jefe de la familia, reposa la responsabilidad de educar a sus hijos en la disciplina y la amonestación del Señor. ¿Qué cuenta le va a rendir al Señor por el tiempo malgastado? ¿Qué influencia está ejerciendo sobre los que no temen a Dios? “Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos”. Mateo 5:16. Quiera Dios ungir sus ojos con colirio para que vea el peligro en que se encuentra. Estoy profundamente preocupada por usted. Mi corazón se conduele. Anhelo verlo alcanzar la alta norma que tiene el privilegio de lograr. Usted puede hacer el bien. Su influencia, si la ejerce de la manera correcta, será buena. Hno. B: sus pisadas se encaminan por la senda descendente. “Volveos, volveos”, “¿por qué moriréis?” Ezequiel 33:11; 18:31.

Si usted avanza mucho más por el camino que está siguiendo ahora, se convertirá en infiel con respecto a la verdad y a la Palabra de Dios. Vele y ore siempre. Dedíquese sin reservas al Señor, y entonces no le será difícil servirlo. Ahora su corazón está dividido. Esa es la razón por la cual las tinieblas lo rodean, en lugar de la luz. El último mensaje de misericordia está siendo proclamado ahora. Es una muestra de la paciencia y la compasión de Dios. “Venid”, es la invitación que se extiende ahora. Venid, porque todas las cosas ya están listas. Esta es la última invitación de la misericordia. Después vendrá la venganza de un Dios ofendido.

Hno. B: cultive la sencillez, el amor, la paciencia y una dulce unión con sus hermanos. Pero, por favor, no venda tan barata la vida eterna. Si se aparta de la verdad, nunca conocerá la felicidad verdadera; ciertamente será miserable. Vale la pena hacer cualquier sacrificio para alcanzar el cielo. Quebrante las cadenas de Satanás. Jesús le invita ahora; ¿escuchará su voz? Debe alcanzar una norma más alta que la que ha logrado hasta ahora. Déle prioridad a la obtención del reino de los cielos y a la justicia de Cristo. Viva para Dios y el cielo, y la recompensa eterna será suya al final de la carrera.


Testimonios Para La Iglesia, Tomo 2, pp.195-203.
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Monday, May 27, 2013

Y todo lo que hacéis, sea de palabra, ó de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús



1 SI habéis pues resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado á la diestra de Dios.

2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.

3 Porque muertos sois, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.

4 Cuando Cristo, vuestra vida, se manifestare, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.

5 Amortiguad, pues, vuestros miembros que están sobre la tierra: fornicación, inmundicia, molicie, mala concupiscencia, y avaricia, que es idolatría:

6 Por las cuales cosas la ira de Dios viene sobre los hijos de rebelión.

7 En las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo viviendo en ellas.

8 Mas ahora, dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, maledicencia, torpes palabras de vuestra boca.

9 No mintáis los unos á los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos,

10 Y revestídoos del nuevo, el cual por el conocimiento es renovado conforme á la imagen del que lo crió;

11 Donde no hay Griego ni Judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni Scytha, siervo ni libre; mas Cristo es el todo, y en todos.

12 Vestíos pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañas de misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de tolerancia;

13 Sufriéndoos los unos á los otros, y perdonándoos los unos á los otros si alguno tuviere queja del otro: de la manera que Crito os perdonó, así también hacedlo vosotros.

14 Y sobre todas estas cosas vestíos de caridad, la cual es el vínculo de la perfección.

15 Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, á la cual asimismo sois llamados en un cuerpo; y sed agradecidos.

16 La palabra de Cristo habite en vosotros en abundancia en toda sabiduría, enseñándoos y exhortándoos los unos á los otros con salmos é himnos y canciones espirituales, con gracia cantando en vuestros corazones al Señor.

17 Y todo lo que hacéis, sea de palabra, ó de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias á Dios Padre por él.

18 Casadas, estad sujetas á vuestros maridos, como conviene en el Señor.

19 Maridos, amad á vuestras mujeres, y no seáis desapacibles con ellas.

20 Hijos, obedeced á vuestros padres en todo; porque esto agrada al Señor.

21 Padres, no irritéis á vuestros hijos, porque no se hagan de poco ánimo.

22 Siervos, obedeced en todo á vuestros amos carnales, no sirviendo al ojo, como los que agradan á los hombres, sino con sencillez de corazón, temiendo á Dios:

23 Y todo lo que hagáis, hacedlo de ánimo, como al Señor, y no á los hombres;

24 Sabiendo que del Señor recibiréis la compensación de la herencia: porque al Señor Cristo servís.

25 Mas el que hace injuria, recibirá la injuria que hiciere; que no hay acepción de personas.

Colosenses 3
Reina-Valera Antigua (RVA)
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Saturday, April 7, 2012

TESTIMONIO DE CORAZÓN A CORAZÓN


Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. (Juan 3: 16).

¿Por qué todos los que dicen amar a Dios no tratan de iluminar a sus vecinos y conocidos para que no descuiden esta gran salvación? Cristo se entregó a sí mismo para padecer una muerte de vergüenza y angustia, poniendo así de manifiesto el gran sufrimiento de su alma por la salvación de los que estaban a punto de perecer. Cristo puede, desea y anhela salvar a todos los que acuden a él. Hablad a las almas que están en peligro e inducidlas a contemplar a Jesús en la cruz, mientras muere para poder perdonar. Hablad al pecador con el corazón rebosante del tierno y compasivo amor de Cristo. Haya profundo fervor, pero no se oiga una sola nota áspera o estridente de parte del que está tratando de ganar al alma para que mire y viva.

Consagrad primero vuestra propia alma a Dios. Al contemplar a vuestro Intercesor en el cielo, permitid que se quebrante vuestro corazón. Entonces, enternecidos y subyugados, podréis dirigiros a los pecadores que se arrepienten como quienes han experimentado el poder del amor redentor. Orad con esas almas, llevándolas por fe al pie de la cruz; elevad sus mentes junto con la vuestra, para que contemplen con el ojo de la fe lo que vosotros miráis, es decir, a Jesús, el Portador del pecado. Apartad sus miradas de su pobre yo pecaminoso para que miren al Salvador, y la victoria estará ganada. contemplarán entonces por sí mismos al Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Verán el Camino, la Verdad y la Vida. El Sol de Justicia derramará sus refulgentes rayos en su corazón. La fuerte corriente del amor redentor inundará el alma reseca y sedienta, y el pecador será salvo para Jesucristo.

Cristo crucificado: Hablad, orad, cantad acerca de él, y él quebrantará y ganará corazones. Este es el poder y la sabiduría de Dios para conquistar almas para Cristo. Las frases hechas, formales, la presentación de asuntos meramente argumentativos, harán poco bien. Cuando el enternecedor amor de Dios se encuentra en los corazones de los obreros, aquellos por quienes ellos trabajan lo perciben. Las almas están sedientas del agua de la vida. No seáis cisternas vacías. Si les reveláis el amor de Cristo, podréis guiar a las almas hambrientas y sedientas a Jesús, y él les dará el pan de vida y el agua de salvación.*

¡Maranata: El Señor Viene! Página 103 .
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Thursday, December 15, 2011

Vivir egoístamente deshonra al Redentor



Entonces Jesús dijo á sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese á sí mismo, y tome su cruz, y sígame.


(Cap. 12: 30; Luc. 11: 23.)

Los cristianos que viven egoístamente deshonran a su Redentor. Aparentemente quizá sean muy activos en el servicio del Señor, pero entretejen el yo con todo lo que hacen. Como siembran las semillas del egoísmo, finalmente deben recoger una cosecha de corrupción... El servicio egoísta se reviste de una variedad de formas. Algunas de ellas parecen inofensivas. La bondad aparente les da la apariencia de [poseer la] bondad genuina. Pero no traen gloria al Señor. Su servicio estorba la causa de Cristo. Cristo dice: "El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama".

No se puede tener confianza en los que incluyen el yo en su trabajo. Si se entregaran a Cristo olvidándose de sí mismos, sus servicios serían valiosos para la causa de Cristo. Entonces amoldarían su vida con las enseñanzas de Jesús. Harían que sus planes armonizaran con el gran plan del amor de Cristo. El egoísmo sería desterrado de sus esfuerzos... Abnegación, humildad y nobleza de propósitos caracterizaban la vida del Salvador ... [Se cita Mat. 16: 24] (MS 2, 1903).



Sunday, December 11, 2011

Isaías describe a Jesus El Señor


1HE aquí mi siervo, yo lo sostendré; mi escogido en quien mi alma toma contentamiento: he puesto sobre él mi espíritu, dará juicio á las gentes.

2No clamará, ni alzará, ni hará oir su voz en las plazas.

3No quebrará la caña cascada, ni apagará el pábilo que humeare: sacará el juicio á verdad.

4No se cansará, ni desmayará, hasta que ponga en la tierra juicio; y las islas esperarán su ley.

Isaías 42

Saturday, August 20, 2011

Obreros para Dios


Mis colaboradores en el gran campo de la mies, nos queda muy poco tiempo para trabajar. Ahora es la oportunidad más favorable que nunca hayamos de tener, y cuán cuidadosamente debiéramos emplear todo momento. Tan consagrado se hallaba nuestro Redentor al trabajo de salvar almas, que hasta anhelaba su bautismo de sangre. Los apóstoles se contagiaron del celo de su Maestro, y firme, constante y celosamente fueron adelante en el cumplimiento de su gran obra, luchando contra principados y potestades, y malicias espirituales en los aires.

Estamos viviendo en un tiempo en que se necesita aun mayor fervor que en el tiempo de los apóstoles. Pero entre muchos de los ministros de Cristo hay un sentimiento de inquietud, un deseo de imitar el estilo romántico de los modernos evangelistas sensacionalistas, un deseo de hacer algo grande, impresionar, de ser tenidos por oradores capaces, y granjearse honores y distinción. Si los tales pudiesen afrontar peligros y recibir la honra dada a los héroes, se dedicarían a la obra con energía inquebrantable. Pero el vivir y trabajar casi desconocidos, el obrar y sacrificarse por Jesús en la obscuridad sin recibir alabanza especial de los hombres, esto requiere una sanidad de principios y una constancia de propósito que muy pocos poseen. Si se hiciesen mayores esfuerzos para andar humildemente con Dios, apartando la mirada de los hombres, y trabajando únicamente por amor de Cristo, se lograría mucho más.

Mis hermanos en el ministerio, buscad a Jesús con toda humildad y mansedumbre. No tratéis de atraer la atención de la gente a vosotros mismos. Dejadla perder de vista el instrumento, mientras exaltáis a Jesús. Hablad de Jesús; perdeos a vosotros mismos en Jesús. Hay demasiado bullicio y conmoción en vuestra religión, mientras que se olvidan el Calvario y la cruz.

Corremos el mayor peligro cuando recibimos alabanzas unos de otros, cuando entramos en una confederación para ensalzarnos mutuamente. La gran preocupación de los fariseos consistía en obtener la alabanza de los hombres; y Cristo les dijo que ésa era toda la recompensa que recibirían. Emprendamos la tarea que nos ha sido señalada, y hagámosla por Cristo. Si sufrimos privaciones, sea para él. Nuestro divino Señor fue perfeccionado por el sufrimiento. ¡Oh! ¿cuándo veremos a los hombres trabajar como él trabajaba?

La Palabra de Dios es nuestra norma. Cada acto de amor, cada palabra de bondad, cada oración en favor de los que sufren y de los oprimidos, llega al trono eterno, y se anota en el libro imperecedero del cielo. La Palabra divina derrama luz en el entendimiento más obscurecido, y esa luz induce a los más cultos a sentir su deficiencia y carácter pecaminoso.

El enemigo está comprando almas hoy por muy poco precio. "De balde fuisteis vendidos," (Isa. 52: 3) es el lenguaje de las Escrituras. El uno vende su alma por el aplauso del mundo; el otro por dinero. El uno para satisfacer las bajas pasiones; el otro por las diversiones mundanas. Se hacen tales transacciones diariamente. Satanás está tratando de obtener a aquellos que fueron comprados por la sangre de Cristo y los consigue muy barato, a pesar del precio infinito que fue pagado para rescatarlos.

Tenemos grandes bendiciones y privilegios. Podemos obtener los más valiosos tesoros celestiales. Recuerden los ministros y el pueblo que la verdad del Evangelio condena si no salva. El alma que se niegue a escuchar las invitaciones de la misericordia día tras día, podrá pronto escuchar las súplicas más urgentes sin que una emoción agite su alma.

Como obreros de Dios, necesitamos más ferviente piedad, y menos ensalzamiento propio. Cuanto más se ensalce el yo, tanto más disminuirá la fe en los testimonios del Espíritu de Dios. Los que están más íntimamente relacionados con Dios son aquellos que conocen su voz cuando les habla. Los que son espirituales disciernen las cosas espirituales, Los tales se sentirán agradecidos porque Dios les señaló sus errores, mientras que los que confían completamente en sí mismos verán menos y menos de Dios en los testimonios de su Espíritu.

Nuestra obra debe ir acompañada de profunda humillación, ayuno y oración. No debemos esperar que todo sea paz y gozo. Habrá tristeza; pero si sembramos con lágrimas cosecharemos con alegría. A veces podrán la obscuridad y el abatimiento penetrar en el corazón de los que se sacrifican a sí mismos; pero esto no los condena. Tal vez quiera Dios inducirlos a buscarle más fervorosamente.


Joyas de los Testimonios Tomo 2, p.27-29.

Nota: Negritas agregadas...
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Thursday, August 4, 2011

Las Palabras Son Importantes



4 DE AGOSTO LAS PALABRAS SON IMPORTANTES

Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, oh Jehová, roca mía, y redentor mío. Sal. 19: 14.

Todos necesitamos estudiar la vida de Cristo y las lecciones que nos dio, para saber conducirnos en nuestras relaciones mutuas. Alberguemos la suave influencia del Espíritu de Dios. Recordemos que el habla es un talento de gran valor cuando se lo usa correctamente, y que de la abundancia del corazón habla la boca. Recordemos también que por nuestras palabras seremos justificados, y por nuestras palabras seremos condenados. Las palabras imprudentes a menudo crean dificultades que de otra manera no se hubieran producido.
Hemos sido puestos en este mundo para ser hijos de Dios y a fin de prepararnos para la futura vida inmortal. No pronunciemos palabras imprudentes y poco amables. En nuestra relación familiar, tengamos cuidado de decir palabras amables y tiernas que consuelen y animen. No nos olvidemos de los pequeños actos de bondad que tanto ayudan al miembro de la familia que está luchando con debilidades que sólo él puede comprender.
No vale la pena insistir en que las cosas se hagan como uno quiere, y en no ceder en asuntos de menor importancia, que suscitan amargura y resentimiento en el hogar. La vida es demasiado corta, y está demasiado llena de pesares. Sin pérdida de tiempo deberíamos atender toda herida y a todo corazón sometido a la tentación.
Cada cual sea considerado y amable con el otro. Jamás permita que el sol se ponga sobre su enojo. Jamás cierre los ojos para dormir sin arreglar esas pequeñas e insignificantes dificultades que hieren y dañan el alma. . .
Cada vez que se sienta tentado a hablar imprudentemente, arrodíllese donde está, y ore hasta encontrar descanso en Jesús. Estoy segura de que no lo dejará ni lo olvidará. Tal vez usted se desprecie por las palabras apasionadas que acaba de pronunciar, pero recuerde que Jesús tiene piedad de usted, y que le va a cuidar su cuerpo y su alma, si está dispuesto a hacer su voluntad. Estas son sus palabras: "Haga conmigo paz; sí, haga paz conmigo" (Isa. 27: 5).
Jesús quiere crear una armonía celestial en su alma. Lea sus palabras, no con desánimo, sino con confianza y esperanza. Escuche las benditas palabras que Dios le dirige. Caminar con Cristo significa que, aunque invisible, Cristo camina con usted (Carta 104, del 4 de agosto de 1901, dirigida a E. K. Beaman).



Cada Dia Con Dios, p. 225.

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Wednesday, July 6, 2011

Mas el que se gloría, gloríese en el Señor


1EMPERO yo Pablo, os ruego por la mansedumbre y modestia de Cristo, yo que presente ciertamente soy bajo entre vosotros, mas ausente soy confiado entre vosotros:

2Ruego pues, que cuando estuviere presente, no tenga que ser atrevido con la confianza con que estoy en ánimo de ser resuelto para con algunos, que nos tienen como si anduviésemos según la carne.

3Pues aunque andamos en la carne, no militamos según la carne.

4(Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas;)

5Destruyendo consejos, y toda altura que se levanta contra la ciencia de Dios, y cautivando todo intento á la obediencia, de Cristo;

6Y estando prestos para castigar toda desobediencia, cuando vuestra obediencia fuere cumplida.

7Miráis las cosas según la apariencia. Si alguno está confiado en sí mismo que es de Cristo, esto también piense por sí mismo, que como él es de Cristo, así también nosotros somos de Cristo.

8Porque aunque me glorié aun un poco de nuestra potestad (la cual el Señor nos dió para edificación y no para vuestra destrucción), no me avergonzaré;

9Porque no parezca como que os quiero espantar por cartas.

10Porque á la verdad, dicen, las cartas son graves y fuertes; mas la presencia corporal flaca, y la palabra menospreciable.

11Esto piense el tal, que cuales somos en la palabra por cartas estando ausentes, tales seremos también en hechos, estando presentes.

12Porque no osamos entremeternos ó compararnos con algunos que se alaban á sí mismos: mas ellos, midiéndose á sí mismos por sí mismos, y comparándose consigo mismos no son juiciosos.

13Nosotros empero, no nos gloriaremos fuera de nuestra medida, sino conforme á la medida de la regla, de la medida que Dios nos repartió, para llegar aun hasta vosotros.

14Porque no nos extendemos sobre nuestra medida, como si no llegásemos hasta vosotros: porque también hasta vosotros hemos llegado en el evangelio de Cristo:

15No gloriándonos fuera de nuestra medida en trabajos ajenos; mas teniendo esperanza del crecimiento de vuestra fe, que seremos muy engrandecidos entre vosotros, conforme á nuestra regla.

16Y que anunciaremos el evangelio en los lugares más allá de vosotros, sin entrar en la medida de otro para gloriarnos en lo que ya estaba aparejado.

17Mas el que se gloría, gloríese en el Señor.

18Porque no el que se alaba á sí mismo, el tal es aprobado; mas aquel á quien Dios alaba.

--- 2 Corintios 10
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Wednesday, December 8, 2010

"Y vosotros limpios estáis, aunque no todos"


Juan 13


1ANTES de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que su hora había venido para que pasase de este mundo al Padre, como había amado á los suyos que estaban en el mundo, amólos hasta el fin. .

2Y la cena acabada, como el diablo ya había metido en el corazón de Judas, hijo de Simón Iscariote, que le entregase,

3Sabiendo Jesús que el Padre le había dado todas las cosas en las manos, y que había salido de Dios, y á Dios iba,

4Levántase de la cena, y quítase su ropa, y tomando una toalla, ciñóse.

5Luego puso agua en un lebrillo, y comenzó á lavar los pies de los discípulos, y á limpiarlos con la toalla con que estaba ceñido.

6Entonces vino á Simón Pedro; y Pedro le dice: ¿Señor, tú me lavas los pies?

7Respondió Jesús, y díjole: Lo que yo hago, tú no entiendes ahora; mas lo entenderás después.

8Dícele Pedro: No me lavarás los pies jamás. Respondióle Jesús: Si no te lavare, no tendrás parte conmigo.

9Dícele Simón Pedro: Señor, no sólo mis pies, mas aun las manos y la cabeza.

10Dícele Jesús: El que está lavado, no necesita sino que lave los pies, mas está todo limpio: y vosotros limpios estáis, aunque no todos.

11Porque sabía quién le había de entregar; por eso dijo: No estáis limpios todos.

12Así que, después que les hubo lavado los pies, y tomado su ropa, volviéndose á sentar á la mesa, díjoles: ¿Sabéis lo que os he hecho?

13Vosotros me llamáis, Maestro, y, Señor: y decís bien; porque lo soy.

14Pues si yo, el Señor y el Maestro, he lavado vuestros pies, vosotros también debéis lavar los pies los unos á los otros.

15Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.

16De cierto, de cierto os digo: El siervo no es mayor que su señor, ni el apóstol es mayor que el que le envió.

17Si sabéis estas cosas, bienaventurados seréis, si las hiciereis.

18No hablo de todos vosotros: yo sé los que he elegido: mas para que se cumpla la Escritura: El que come pan conmigo, levantó contra mí su calcañar.

19Desde ahora os lo digo antes que se haga, para que cuando se hiciere, creáis que yo soy.

20De cierto, de cierto os digo: El que recibe al que yo enviare, á mí recibe; y el que á mí recibe, recibe al que me envió.

21Como hubo dicho Jesús esto, fué conmovido en el espíritu, y protestó, y dijo: De cierto, de cierto os digo, que uno de vosotros me ha de entregar.

22Entonces los discípulos mirábanse los unos á los otros, dudando de quién decía.

23Y uno de sus discípulos, al cual Jesús amaba, estaba recostado en el seno de Jesús.

24A éste, pues, hizo señas Simón Pedro, para que preguntase quién era aquél de quien decía.

25El entonces recostándose sobre el pecho de Jesús, dícele: Señor, ¿quién es?

26Respondió Jesús: Aquél es, á quien yo diere el pan mojado. Y mojando el pan, diólo á Judas Iscariote, hijo de Simón.

27Y tras el bocado Satanás entró en él. Entonces Jesús le dice: Lo que haces, haz lo más presto.

28Mas ninguno de los que estaban á la mesa entendió á qué propósito le dijo esto.

29Porque los unos pensaban, por que Judas tenía la bolsa, que Jesús le decía: Compra lo que necesitamos para la fiesta: ó, que diese algo á los pobres.

30Como él pues hubo tomado el bocado, luego salió: y era ya noche.

31Entonces como él salió, dijo Jesús: Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él.

32Si Dios es glorificado en él, Dios también le glorificará en sí mismo, y luego le glorificará.

33Hijitos, aun un poco estoy con vosotros. Me buscaréis; mas, como dije á los Judíos: Donde yo voy, vosotros no podéis venir; así digo á vosotros ahora.

34Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos á otros: como os he amado, que también os améis los unos á los otros.

35En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.

36Dícele Simón Pedro: Señor, ¿adónde vas? Respondióle Jesús: Donde yo voy, no me puedes ahora seguir; mas me seguirás después.

37Dícele Pedro: Señor, ¿por qué no te puedo seguir ahora? mi alma pondré por ti.

38Respondióle Jesús: ¿Tu alma pondrás por mí? De cierto, de cierto te digo: No cantará el gallo, sin que me hayas negado tres veces.


Reina-Valera Antigua (RVA)
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Tuesday, November 2, 2010

Por qué Dios rompió su pacto con Salomón


4Y ya que Salomón era viejo, sus mujeres inclinaron su corazón tras dioses ajenos; y su corazón no era perfecto con Jehová su Dios, como el corazón de su padre David.

5Porque Salomón siguió á Astaroth, diosa de los Sidonios, y á Milcom, abominación de los Ammonitas.

6E hizo Salomón lo malo en los ojos de Jehová, y no fué cumplidamente tras Jehová como David su padre.

1 Reyes 11:4-6.


Esta es la 3ra parte

Por qué Dios rompió su pacto con Salomón.-

[Se cita 1 Rey. 11: 4-6]
Salomón perdió su relación con el cielo y dio a Israel un ejemplo tan engañoso, que Dios no pudojustificarlo. Dios rompió su pacto con Salomón porque éste fue desleal. Si Salomón hubiese prestado oídos a las instrucciones que le fueron dadas, Dios habría obrado mediante él para revelar al mundo su poder y majestad.

Hoy día, las personas a quienes el Señor ha dado gran luz únicamente estarán seguras caminando en la senda del Señor, colocándose donde él pueda llevar a cabo su voluntad por medio de ellas. Dios hará grandes cosas para los que aprendan de él sin depender de su propio consejo, sino de Aquel que nunca comete un error. Nuestra seguridad, nuestra sabiduría, dependen de reconocer las instrucciones de Dios y prestarles oídos. El conocimiento más valioso que podamos obtener es el conocimiento de Dios. Los que caminen humildemente delante de él, amándole soberanamente y obedeciendo su Palabra, redbirán la bendición de la sabiduría. Se les dará el conocimiento del cielo para impartirlo a otros. La sabiduría es un don de Dios que debe conservarse libre de toda contaminación. Su posesión hace que todo individuo a quien se confiera este don tiene la obligación de glorificar a Dios bendiciendo a sus prójimos. Siempre debe tener en cuenta el temor de Jehová, preguntándose a cada paso: "¿Es éste el camino del Señor?"

Dios desea tener en esta tierra representantes correctos mediante los cuales pueda comunicar a su pueblo su favor especial. Esos representantes han de ser hombres que honren a Dios guardando sus mandamientos: hombres sabios, leales, que puedan actuar como dirigentes, que procedan con circunspección, que muestren al mundo el significado de la verdadera lealtad a Dios (MS 1, 1912).
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Monday, February 22, 2010

Sino contra potestades, contra señores del mundo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los aires.


Efesios 6


1HIJOS, obedeced en el Señor á vuestros padres; porque esto es justo.

2Honra á tu padre y á tu madre, que es el primer mandamiento con promesa,

3Para que te vaya bien, y seas de larga vida sobre la tierra.

4Y vosotros, padres, no provoquéis á ira á vuestros hijos; sino fhhijos; sino fh amonestación del Señor.

5Siervos, obedeced á vuestros amos según la carne con temor y temblor, con sencillez de vuestro corazón, como á Cristo;

6No sirviendo al ojo, como los que agradan á los hombres; sino como siervos de Cristo, haciendo de ánimo la voluntad de Dios;

7Sirviendo con buena voluntad, como al Señor, y no á los hombres;

8Sabiendo que el bien que cada uno hiciere, esto recibirá del Señor, sea siervo ó sea libre.

9Y vosotros, amos, haced á ellos lo mismo, dejando las amenazas: sabiendo que el Señor de ellos y vuestro está en los cielos, y que no hay acepción de personas con él.

10Por lo demás, hermanos míos, confortaos en el Señor, y en la potencia de su fortaleza.

11Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.

12Porque no tenemos lucha contra sangre y carne; sino contra principados, contra potestades, contra señores del mundo, gobernadores de estas tinieblas, contra malicias espirituales en los aires.

13Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y estar firmes, habiendo acabado todo.

14Estad pues firmes, ceñidos vuestros lomos de verdad, y vestidos de la cota de justicia.

15Y calzados los pies con el apresto del evangelio de paz;

16Sobre todo, tomando el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno.

17Y tomad el yelmo de salud, y la espada del Espíritu; que es la palabra de Dios;

18Orando en todo tiempo con toda deprecación y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda instancia y suplicación por todos los santos,

19Y por mí, para que me sea dada palabra en el abrir de mi boca con confianza, para hacer notorio el misterio del evangelio,

20Por el cual soy embajador en cadenas; que resueltamente hable de él, como debo hablar.

21Mas para que también vosotros sepáis mis negocios, y cómo lo paso, todo os lo hará saber Tichîco, hermano amado y fiel ministro en el Señor:

22Al cual os he enviado para esto mismo, para que entendáis lo tocante á nosotros, y que consuele vuestros corazones.

23Paz sea á los hermanos y amor con fe, de Dios Padre y del Señor Jesucristo.

24Gracia sea con todos los que aman á nuestro Señor Jesucristo en sinceridad. Amén.
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Friday, February 19, 2010

¿Agradaráse Jehová de millares de carneros, ó de diez mil arroyos de aceite?




6¿Con qué prevendré á Jehová, y adoraré al alto Dios? ¿vendré ante él con holocaustos, con becerros de un año?

7¿Agradaráse Jehová de millares de carneros, ó de diez mil arroyos de aceite? ¿daré mi primogénito por mi rebelión, el fruto de mi vientre por el pecado de mi alma?

8Oh hombre, él te ha declarado qué sea lo bueno, y qué pida de ti Jehová: solamente hacer juicio, y amar misericordia, y humillarte para andar con tu Dios.


Miqueas 6:6-8.
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Sunday, November 1, 2009

Nada hagáis por contienda ó por vanagloria


1POR tanto, si hay alguna consolación en Cristo; si algún refrigerio de amor; si alguna comunión del Espíritu; si algunas entrañas y misericordias,


2Cumplid mi gozo; que sintáis lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa.

3Nada hagáis por contienda ó por vanagloria; antes bien en humildad, estimándoos inferiores los unos á los otros:

4No mirando cada uno á lo suyo propio, sino cada cual también á lo de los otros.

5Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús:

6El cual, siendo en forma de Dios, no tuvo por usurpación ser igual á Dios:

7Sin embargo, se anonadó á sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante á los hombres;

8Y hallado en la condición como hombre, se humilló á sí mismo, hecho obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

9Por lo cual Dios también le ensalzó á lo sumo, y dióle un nombre que es sobre todo nombre;

10Para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y de los que en la tierra, y de los que debajo de la tierra;

11Y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, á la gloria de Dios Padre.

12Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor;

13Porque Dios es el que en vosotros obra así el querer como el hacer, por su buena voluntad.

14Haced todo sin murmuraciones y contiendas,

15Para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin culpa en medio de la nación maligna y perversa, entre los cuales resplandecéis como luminares en el mundo;

16Reteniendo la palabra de vida para que yo pueda gloriarme en el día de Cristo, que no he corrido en vano, ni trabajado en vano.

17Y aun si soy derramado en libación sobre el sacrificio y servicio de vuestra fe, me gozo y congratulo por todos vosotros.

18Y asimismo gozaos también vosotros, y regocijaos conmigo.

19Mas espero en el Señor Jesús enviaros presto á Timoteo, para que yo también esté de buen ánimo, entendido vuestro estado.

20Porque á ninguno tengo tan unánime, y que con sincera afición esté solícito por vosotros.

21Porque todos buscan lo suyo propio, no lo que es de Cristo Jesús.

Filipenses 2:1-21.

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Wednesday, May 20, 2009

A los Ancianos y miembros más jóvenes


1 Pedro 5


1RUEGO á los ancianos que están entre vosotros, yo anciano también con ellos, y testigo de las afliciciones de Cristo, que soy también participante de la gloria que ha de ser revelada:

2Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, teniendo cuidado de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino de un ánimo pronto;

3Y no como teniendo señorío sobre las heredades del Señor, sino siendo dechados de la grey.

4Y cuando apareciere el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria.

5Igualmente, mancebos, sed sujetos á los ancianos; y todos sumisos unos á otros, revestíos de humildad; porque Dios resiste á los soberbios, y da gracia á los humildes.

6Humillaos pues bajo la poderosa mano de Dios, para que él os ensalce cuando fuere tiempo;

7Echando toda vuestra solicitud en él, porque él tiene cuidado de vosotros.

8Sed templados, y velad; porque vuestro adversario el diablo, cual león rugiente, anda alrededor buscando á quien devore:

9Al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que las mismas aflicciones han de ser cumplidas en la compañía de vuestros hermanos que están en el mundo.

10Mas el Dios de toda gracia, que nos ha llamado á su gloria eterna por Jesucristo, después que hubiereis un poco de tiempo padecido, él mismo os perfeccione, coforme, corrobore y establezca.

11A él sea gloria é imperio para siempre. Amén.

12Por Silvano, el hermano fiel, según yo pienso, os he escrito brevemente, amonestándo os, y testificando que ésta es la verdadera gracia de Dios, en la cual estáis.

13La iglesia que está en Babilonia, juntamente elegida con vosotros, os saluda, y Marcos mi hijo.

14Saludaos unos á otros con ósculo de caridad. Paz sea con todos vosotros los que estáis en Jesucristo. Amén.
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