Friday, July 17, 2009

SATANÁS SE HACE PASAR POR CRISTO - I


Mirad que no seáis engañados; porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo, y: El tiempo está cerca. Mas no vayáis en pos de ellos. (Luc. 21: 8).


En esta época aparecerá el anticristo como si fuera el Cristo verdadero, y entonces la ley de Dios será completamente invalidada en las naciones de nuestro mundo. La rebelión contra la santa ley de Dios habrá llegado a su completa maduración. Pero el verdadero director de toda esta rebelión es Satanás vestido como un ángel de luz. Los hombres serán engañados y lo exaltarán al lugar de Dios, y lo deificarán. Pero la Omnipotencia se interpondrá contra las iglesias apóstatas que se unan para exaltar a Satanás y se pronunciará la sentencia: "Por lo cual en un solo día vendrán sus plagas; muerte, llanto y hambre, y será quemada con fuego; porque poderoso es Dios el Señor, que la juzga" (Apoc. 18: 8).


Satanás. . . disfrazado de ángel de luz, recorrerá la tierra como un taumaturgo. Con bello lenguaje presentará sentimientos sublimes. Hablará palabras buenas y ejecutará buenas acciones. Personificará a Cristo; pero en un punto habrá una diferencia notable. Satanás apartará a la gente de la ley de Dios.


Declarará que el día de reposo fue cambiado del séptimo al primer día de la semana; y como señor del domingo presentará ese día de descanso espurio como prueba de lealtad a su persona.


Es imposible dar una idea de lo que experimentará el pueblo de Dios que viva en la tierra cuando se combinen la manifestación de la gloria de Dios y la repetición de las persecuciones pasadas. Andará en la luz que emana del trono de Dios. Por medio de los ángeles, las comunicaciones entre el cielo y la tierra serán mantenidas constantes. Por su parte Satanás, rodeado de sus ángeles, y haciéndose pasar por Dios, hará toda clase de milagros a fin de seducir, si posible fuese, aun a los escogidos. El pueblo de Dios no hallará seguridad en la realización de milagros, porque Satanás los imitará. En esta dura prueba, el pueblo de Dios hallará su fortaleza en la señal mencionada en Éxodo 31: 12-18. Tendrá que afirmarse sobre la palabra viviente: "Escrito está". Es el único fundamento seguro.

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Maranata, E. G. White, p. 203.
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